Capítulo 1

Le quiero. Quizás cuando tenía once años fuese una ensoñación, pero ahora lo sé con toda la seguridad. Ver su aparente cuerpo sin vida, creía que mi mundo se había derrumbado en mil añicos que desembocaba en una ira que jamás he sentido. La cuestión es. ¿Harry siente lo mismo por mí? Es decir, sé que sí pero ¿y si ha conocido a otra? ¿Quizás una veela? ¿Por qué no le negó a Cho que le acompañará? Es lento en este tipo de temas pero creo que ya es hora que espabile. Y luego está la forma en la que me miró como si me pidiera que no participase en la guerra…

Ahg, ahora mismo no tendría que pensar en esto. Será mejor que me centre...

-¿Cariño, estás bien? – Me pregunta mamá compungida- No tienes buena cara, ¿has comido?

-¿Qué?-Contestó despistada a mi madre.

-Qué si has comido algo, cariño.

-Solo un poco de zumo de calabaza, no tengo mucho apetito mamá- Mi madre me mira con ojos aguados pero no me responde inmediatamente. Suspira.

- ¿Y por qué no vas a estirar un poco las piernas? Llevas toda la mañana sentada. Date una vuelta, anda.

-¿Estás segura de que me vaya? Si no vas a estar bien, me quedo contigo, mamá.

-Oh, no. Tranquila estaré bien.

-Bueno, si me necesitas házmelo saber. Buscaré a Luna y a Neville. – Le doy un beso en la mejilla a mamá mientras que ella sonríe tristemente.

Me levanto del banco, alzo la mirada en un intento de divisar a mis amigos. Por fin veo a Luna está junto su padre por lo que decido no acercarme, ellos necesitan hablar de sus cosas. Neville está dos bancos atrás de Luna, rodeado por un montón seguidores. Prefiero no acercarme allí ¿y Hermione? No la veo, es extraño haberla visto tan cercana a mi hermano, A lo mejor ya sucedió –No puedo evitar soltar una carcajada - Decididamente no la diviso.

Por lo que me dirijo a lo que quedaba de la Torre de Astronomía, con la mirada fija en el suelo para evitar tropezarme con los escombros del castillo-El castillo está hecho un desastre-Giro por la esquina de un pasillo y me topo con algo y es entonces que alzo la vista del suelo.

-Vaya, vaya que ven mis ojos.-De sopetón se separan como un resorte, sonrojados hasta las orejas- ¿Hermanito, por fin te distes cuenta que Hermione es una chica? Ya era hora, esperaba esto hace años – Les sonrió alegremente, aún no me lo creo - ¿Qué os pasa, os comió el gato la lengua?-Pongo las manos en jarra, se han quedado paralizados.

-No es lo que parece…-Dice Ron

-Sólo estábamos hablando…-Hermione murmura, aún así mi hermano y yo hacemos que no la hemos oído.

-Venga ya, Ron. No te lo crees ni tú. Hermione ya me contó cosillas. Continuad si queréis, se os ve tan lindos -La última palabra la remarco tan empalagosamente, que provoca lo que deseaba, o sea, ponerle nervioso.

-Oh, cállate enana ¿Sabes que lo último que has dicho ha sonado realmente bochornoso? –Me espeta nerviosamente y a la vez dirigiéndome una mirada asesina.

-¿Y tú no sabes que esa era mi intención?-Me río con sorna. Sí, tendría que haberme callado.

- Para de una vez. No es asunto tuyo, no metas las narices donde nadie te llama, Ginevra- ¡Ja! ¿Qué ha dicho?

-¡Qué hipócrita que eres! ¡El que siempre mete las narices en todas mis cosas eres tú!

-¡En serio, no sé como lo haces llevamos casi un año sin vernos y ya estás insultándome!

-¡Tú tampono te quedas corto, siempre que podías me interrumpías cuando yo estaba con Harry !

-¡No, tú grita más que seguro que el resto del mundo mágico no te ha oído!

-¡Maldito gilipo…!

Le sostengo la mirada durante unos segundos, y de repente la aparta. Se alargan los segundos en un frío silencio. Somos tan orgullosos que ninguno de los dos dirá que no es el momento de discutir por tonterías y disculparnos.

- ¿Qué hacías sola por aquí?–Me pregunta Hermione. Intentando relajar el ambiente sin decidir que hermano Weasley apoyar.

-Quería estirar las piernas un poco y bueno así distraerme un poco de…bueno ya sabéis – Se me hace un nudo en la garganta-¿Y vosotros? Oh… Perdón, no lo he preguntado...con malicia… -

- No pasa nada, Ginny. Creíamos que Harry necesitaba más tiempo para descansar así que pensábamos ir al Gran Comedor para estar con todos y ayudar en lo que sea – Responde animadamente Hermione, antes de que Ron abriese la boca.

-Yo creo que habéis hecho suficiente – digo orgullosamente- Preguntad a la profesora Mcgonagall. O a Billy Graham que quiere llevar a cabo la reconstrucción de varios edifico del Mundo Mágico ¿Y cómo está él…?- Intento sonar despreocupada, pero Hermione me conoce lo suficiente para notar mi disimulo.

- Se siente culpable pero creo que le hemos hecho entrar en razón –No le devuelvo respuesta porque dudo que lo hayan conseguido-Supongo que cuando despierte bajará al comedor.

-Yo creo que tanta multitud lo agobiará.

- Yo también lo creo, Ginny – Me apoya mi hermano de forma seca - Le llevará tiempo. Supongo que, además de admiradores tendrá que escabullirse de la prensa. Y aún tiene que zanjar algunos asuntos… - ¿a qué se referirá mi hermano? Como siempre no me puedo enterar.

- Bueno, yo os dejo. No quiero importunaros más.

-Ginny, no deberías estar sola. Quédate con nosotros. No te preocupes .- Hermione me da apretón en el hombro.

-No, gracias. Yo…

- Hermanita, vamos.

- Lo siento chicos, necesito estar un rato sola. Iré a la Torre de Griffindor, por favor decídselo a mamá no se vaya a preocupar, ya tiene bastante. Me siento realmente cansada. Hasta luego chicos.- Me doy la vuelta sin esperar respuesta alguna de ellos.

.