Holas, disculpen que no haya subido este capítulo ayer como lo había prometido pero no me dejaba hacerlo y decidí esperar hasta este momento en vez de tirar la computadora por la ventana. Espero que sea de su agrado este capítulo.
Agradecimientos a SUKESEJME por haber escrito esta maravilla, yo sólo lo comparto con Uds.
CAPITULO 11
EL FINAL DEL SUEÑO
Draco estaba evaluando rápidamente sus posibilidades, cinco varitas apuntaban directamente hacia ellos, no tenía ninguna oportunidad de ganar ese combate, por lo menos no desde esa posición. Si en ese momento volaban por el aire hechizos y maldiciones Harry podía ser alcanzado y eso era algo a lo que no podía arriesgarse… por lo menos no hasta agotar todos losrecursos disponibles, que por cierto no eran muchos.
La voz de Zabini rompió aquel silencio sepulcral - Tú no puedes estar aquí, tu estás muerto – dijo el chico casi en un hilo de voz mientras con mano temblorosa dirigía su varita a Harry.
Malfoy lo capto inmediatamente, veía miedo en los ojos de todos los presentes y se imaginó lo que debía estar pasando por sus cabezas.
Para ellos era casi imposible que Harry estuviera parado en medio de la sala… seguro se estaban preguntado si después de todo el mito no era sólo un mito. Draco tenía que sacar ventaja de la situación, distraerlos en lo que podía idear algo. Así que con voz calmada dijo;
-Tranquilo Blaise, no hagas una estupidez, tu sabes que esta batalla no puedes ganarla… Potter no morirá…nunca muere.
Después dio un paso para acercarse un poco más a Harry y en un movimiento rápido le colocó su varita en el bolsillo. Todos los presentes se revolvieron inquietos y contuvieron el aliento, Draco cerró ligeramente los ojos esperando que en cualquier momento los hechizos empezaran a volar por el aire. Afortunadamente el temple de los chicos aguantó…el rubio confiaba en eso.
Zabini le gritó casi histérico- Que diablos haces, no se muevan, tira la varita Potter si no quieres que...
-Qué? Lo vas a matar?- intervino Draco riéndose suavemente. Blaise casi pierde el control y cuando hablo nuevamente su voz sonó temblorosa- De que te ríes, acaso crees que estoy bromeando?
-Sé que no, pero yo que tu mejor no lo intentaba. Ya vez Voldemort lo hizo y mira lo que le pasó, por lo menos la primera vez...
-Cállate, estas blasfemando, cómo te atreves a insinuar que…
-No estoy insinuando nada- interrumpió el rubio- sólo estoy relatando los hechos. O acaso eres ciego? Mírale aquí está parado enfrente de ti. Magos más poderosos que tú han tratado de matarle y no lo han logrado. ¿Porqué crees que tú si?
-Ya hablaste mucho Draco cierra la boca de una vez antes de que te la cierre para siempre. Quiero que me digas Potter como llegaste hasta aquí, quién te ayudo, fue este maldito traidor de Malfoy? – cuestionó Zabini dirigiendo su atención hacia Harry.
-El no habla mucho- intervino nuevamente el rubio- y menos con magos de clase baja.
-Te dije que te callaras Malfoy…
Draco puso cara de resignación encogiéndose de hombros, mientras decía – Cómo quieras, pero no le gusta que le hablen y menos que se pongan a preguntarle cosas, después no digas que no te lo advertí- El rubio hizo el ademan de separarse de Harry imitando una cierta reserva y temor, cómo si esperara que en cualquier instante este fuera a explotar.
Pansy le susurró algo al oído a Blaise y el chico asintió con la cabeza. Nuevamente la atención se centró en Draco, pero Zabini no dejo de echar miradas furtivas y recelosas hacia donde se encontraba Harry
– Está bien Malfoy, habla antes de que pierda la paciencia, ¿Quiero que me expliques cómo Potter se escapó?, el fue ejecutado, le quemaron, todo mundo lo sabe, me lo contaron…
Draco suspiró levemente, el sudor corría por su frente y su mente trabajaba a cien por hora, debía ser convincente, necesitaba impresionarlos, amedrentarlos, hacerlos dudar hasta el punto de lo irracional. Sabía que tenía alguna posibilidad con Zabini y Pansy, ellos habían conocido a Harry cuando estaba en forma, habían crecido opacados por sus logros y siendo testigos de sus habilidades mágicas sobresalientes. Pero los otros chicos no, para ellos Harry era tal vez sólo una leyenda exagerada y sin sustancia. Les analizó de lejos sopesando sus reacciones, en realidad no le preocupaba el chico regordete, este era evidentemente un miedoso y estaba a punto de salir corriendo. Tampoco la chica de pelo rosado parecía de cuidado, tenía una expresión cruel pero era una seguidora y se apoyaría en lo que hicieran los demás. No ahí definitivamente, el que podía ser una amenaza era el rubio desabrido llamado Roy. Este no se encontraba al punto del pánico, su expresión era de alerta pero no de miedo, ese chico era propenso a las acciones arrebatadas inspiradas en la falta de juicio, la intrepidez y por supuesto en su egocentrismo desmedido.
Su actuación debía ser impecable, Draco empezó hablando lentamente, cómo si le costara trabajo expresarse, quería que su voz sonara dolorida tal vez por ser víctima de un hechizo
- Bueno, si recuerdas bien a mí no me lo platicaron, yo estuve ahí y fui testigo de su cuerpo calcinado y quemado hasta los mismos huesos.
No quedó nada de el, pero sin embargo no murió. No me preguntes como volvió pero lo hizo. Lo único que te puedo decir es que un día se presentó ante mí intacto, sin una quemadura en el cuerpo. Me siguió cuando partí y en venganza por la participación de mi familia en su ejecución me hizo su esclavo. No tuve ninguna oportunidad de escapar a sus poderes, me desarmó tan sólo fijando su mirada en mi varita y me obligo a hacer su voluntad. Todo este tiempo he estado sirviéndole y ni siquiera puedo expresar con palabras la tortura que esto ha sido-
Sin previo aviso el rubio calló de rodillas a los pies de Zabini, tomándolo con sus manos y rogando con voz desesperada - Porqué no me matas Blaise y terminas con mi sufrimiento, de verás me harías un favor…. Pansy tú eres mi amiga no?, por lo viejos tiempos ayúdame - concluyó Draco al punto de las lágrimas.
Tanto Blaise como Pansy le observaron con ojos incrédulos, no podían creer que ahí estuviera arrodillado frente ellos Draco Malfoy rogándoles que lo mataran, pero lo más sorprendente es que en su actitud no hubiera ni una gota de altanería, orgullo o arrogancia. Nunca en su vida pensaron que llegarían a ver eso.
El efecto de sus palabras corrió como el agua, salpicándolo todo a su paso, el círculo se abrió dándoles más espacio, Draco alcanzo a ver con el rabillo del ojo que Fofo daba un brinco hacia atrás. El miedo en el rostro de Zabini le hizo parecer una bestia acorralada buscando una salida. Y por qué no, contemplado a través de sus ojos, Harry les debía parecer salido de otro mundo, parado ahí sin inmutarse por su presencia, sin demostrar miedo, tranquilo y mudo con sus grandes iris de color esmeralda que ni siquiera se dignaban a verles, como si estuviera en un profundo estado de concentración preparándose para el ataque. Rogó que Harry resistiera y que el impulso de su cuerpo no le hiciera correr a refugiarse en un rincón, si eso pasaba… estaban perdidos.
La tensión había alcanzado su punto máximo. Zabini empezó a hablar casi disculpándose – Tranquilo Potter, nosotros no sabíamos que estabas aquí, tan sólo hacíamos nuestro trabajo, no es nada personal. Sólo patrullábamos la zona que nos asignaron y fue cuando vimos a este- dijo señalando a Draco- Es nuestra tarea averiguar cualquier actividad de los mortífagos… nos pareció extremadamente raro encontrarle aquí en este lugar tan apartado y por eso le seguimos pero en realidad no pretendíamos hacer nada.
Zabini, Pansy y Mariane estaban pálidos del pánico y cada vez retrocedían más, ni hablar de Fofo que se le veía a punto de hacerse en los pantalones, Roy sin embargo no estaba tan temeroso. Draco pensó que si tan sólo ese maldito muchacho se movía un poco, podría empujar a Harry y guarecerse mientras se desataba la batalla.
Era obvio que casi todos querían salir de ahí, pero aún dudaban ¿Qué hacer?, dar la espalda y tratar huir, o enfrentar el asunto poniéndole cara. Draco sabía que la ilusión que había creado pendía de un hilo y que en cualquier instante podía romperse como una pompa de jabón.
-Lo mejor es que se rindan y dejen sus varitas- dijo Malfoy en tono muy bajo, casi en un murmullo como si les hablara confidencialmente– tal vez les perdone la vida, Saben?, necesita más esclavos- esas últimas palabras terminaron de calar en el ánimo de los presentes y dieron justo en el blanco, las reacciones por supuesto no se hicieron esperar;
-Yo me largo de aquí- explotó el chico regordete.
-Zabini tu eres el líder, dinos que tenemos que hacer- cuestionó Pansy
-Por primera vez estoy de acuerdo con Fofo, vámonos de aquí- exclamó Mariane.
Blaise estaba inmóvil, todo aquel asunto parecía tenerle paralizado y era patente que se encontraba en un profundo estado de confusión y duda.
-A mi no me parece que sea tan peligroso- murmuro Roy y al escuchar esas palabras a Draco le ataco un sentimiento de angustia, afortunadamente nadie le hizo caso, todo mundo estaba más preocupado por salvar el pellejo que por escuchar necedades del rubito desabrido.
-Yo no quiero morir – jimotio Fofo
-Tranquilízate, nadie va morir – le dijo Pansy
-Y tú cómo lo sabes?- interrumpió Mariane
Todos hablaron a la vez y aquello se convirtió en un tumulto de voces que clamaban por Zabini. Draco seguía buscando una posible salida, debía tratar de aprovechar aquella confusión, pero el círculo aún estaba demasiado cerrado y el insufrible rubio a sus espaldas no se había movido ni un ápice.
-Silencio- gritó Blaise pasándose la mano por la frente para enjugársela, después abrió la boca para decir algo más pero antes que lo lograra el rubio desabrido intervino cuestionando.
- ¿Cómo sabemos que este dice la verdad? – dijo Roy señalando a Draco.
Malfoy nuevamente levanto los hombros en señal de resignación enfatizando -Bueno, tienes razón, no necesitas creerme ¿Porqué no lo compruebas por ti mismo?- respondió con un dejo de amenaza en la voz mientras se hacía a un lado invitando al chico a tirar la primer maldición en contra de Harry.
Por supuesto Roy se quedó pasmado, el poco instinto de conservación que tenía le contuvo, mejor que alguien más lo intentara él no era tan estúpido, aunque a veces lo pareciera.
Al fin Zabini logro encontrar la voz y las agallas para intervenir –Cálmense todos, nadie va a soltar su varita Draco, pero si podemos irnos sin mirar atrás, no diremos nada, nadie sabrá de ustedes, ehh, que les parece.
Si claro, se dijo Malfoy, como si de veras fuera a creerle, era obvio que estaba mintiendo, pero no importaba, por el momento estaban replegándose, justo lo el necesitaba para alejar a Harry de la línea de fuego.
Pero antes de poder cantar victoria con tono insistente Roy volvió al ataque – Cuando le ejecutaron, Potter estaba como un vegetal, me lo dijo mi papa…Que tal si el miente… Potter no parece ser una amenaza, yo digo que le cruciemos para comprobarlo…
Draco dejo casi de respirar al escuchar esas palabras, maldito fuera una y mil veces el condenado mocoso. Por suerte la ilusión aún funcionaba operando a su favor, con cara de pocos amigos Blaise le regaño tratando de callarlo -Roy, no digas una palabra más…
-Pero es que no creo que….
-Ya basta pedazo de idiota, si vuelves a decir algo yo mismo te mataré, tú vas a hacer lo que yo diga o te juro que te vas a arrepentir- amenazó Zabini.
- Como digas - El tono que uso el chico fue más que elocuente, Draco sabía que Blaise había tocado un punto sensible en la psique de Roy.
Pero Zabini insensible a cualquier cosa ajena a su escape continuó diciendo - Mira Potter vamos a retroceder lentamente, así que tranquilo- y uniendo las palabras a la acción los cuatro chicos dieron primero uno y después otro paso atrás…
-¡Zabini!- llamó Pansy tratando de captar la atención del chico, pero este le ignoró, el se encontraba muy concentrado en la reacción de Harry, ni siquiera Draco le preocupaba.
-No hay porque hacer una tontería, nosotros podemos desaparecer –seguía diciendo con tono apaciguador
-Zabini- volvió a decir la chica, pero nuevamente el otro la ignoró.
-Cómo vez nadie quiere hacerte nada, sólo queremos irnos de aquí de acuerdo?
-Maldita sea Blaise, cuidado- gritó Parkinson para llamar la atención del otro, pero fue un minuto demasiado tarde. Lo que el chico no advirtió en su afán de salir de ahí, fue lo que estaba a punto de hacer Roy. Este tenía una expresión de extrema malicia y había extendido el brazo con su varita dirigiéndola a Harry mientras su boca se abría para conjurar ante la mirada de terror de los cuatro chicos la maldición -Crucio
Draco cerró los ojos, fue un buen intento y casi lo había logrado, pero no fue suficiente, la suerte estaba finalmente echada. El rubio observó como el cuerpo de Harry caía en redondo al piso y se retorcía en una posición tan grotesca y casi imposible, se contrajo y contorsionó en un rictus de dolor.
Cuando termino todos se quedaron parados inmóviles sin reaccionar, incluso el rubio desabrido se encontraba jadeante por el esfuerzo de la emoción. Al final estalló en una gran carcajada riendo descontroladamente casi histérico.
–Por Merlín, sólo estaba blofeando y ustedes cayeron redonditos en su juego.
La burbuja había estallado, las dos chicas y Fofo siguieron el ejemplo de Roy, después de tanta tensión, rompieron en carcajadas.
El único que no reía era Blaise, este se encontraba viendo intensamente a Malfoy con ojos cargados de odio casi como si estuviera a punto de fulminarle.
Varias cosas sucedieron al mismo tiempo, Roy y Mariane se acercaron empujando y golpeando a Harry para comprobar que este no reaccionaba. Se encontraban intrigados por el chico y su fama, querían empaparse de esa aura y ser parte de la leyenda, porque ahora ellos reescribirían la historia. Se contaría por décadas cómo habían librado al mundo de una vez por todas del bastardo. Casi se imaginaban en la portada del Profeta saboreando la fama y siendo agasajados y lisonjeados por las mejores familias. Más allá Fofo corrió a la cocina buscando cualquier cosa comestible porque los nervios le tenían famélico. Pansy observaba sin ánimos de intervenir pero con una gran sonrisa en los labios y finalmente Zabini dedicó toda su atención a Draco no sin antes dar órdenes a los demás para que no mataran a Harry.
Malfoy sabía perfectamente lo que pasaría, Blaise lo había intentado un sin número de veces, pero parecía que ahora si tendría su oportunidad. Le abrazó por atrás restregándose, Draco le dejó hacer se encontraba más preocupado por Harry escuchando su respiración entrecortada por los golpes secos que provenían del otro lado de la habitación. Sería estúpido decirles que lo dejaran en paz… no lo harían… al contrario eso sólo recrudecería el ataque. Se le habían agotado las ideas y la fuerza, ya no podía alejarles de Potter y pensó que realmente ya no importaba… lo libraría un minuto de los azotes pero en pocas horas estarían enfrente de Voldemort, ojalá aquellos chicos fueran tan imprevisibles como esperaba y todo terminara antes.
Zabini estaba tirando de su cabello, susurrándole al oído – Te crees muy bueno? siempre rechazándome, siempre haciéndote el mejor y ahora mírate, cuando termine contigo vas a suplicarme que te perdone.
-Yo no apostaría a ello- contestó Draco entre dientes, sintiendo como las manos lascivas del otro chico le tocaban indiscriminadamente abriendo su camisa de un tirón. Zabini lo aprisionó contra la pared, sosteniendo sus manos por arriba de la cabeza, sus labios mordieron nuevamente el cuello donde habían dejado marca esa misma tarde mientras exploraba su pecho hasta encontrar sus tetillas. El moreno las succionó salvajemente hasta que estas se pusieron rojas. Draco tenía cara de aversión, oía las risas de los otros chicos a su espalda burlándose de Harry;
- Y este era el elegido?, mas bien parece un ratón, mira cómo se encoje. Porque no apostamos, cruciemosle nuevamente y el que logre desmayarle gana.
Sintió como la sangre le hervía de coraje mientras Blaise continuaba su toqueteo totalmente inexperto y ansioso. Los gemidos ahogados de Harry se escucharon por segunda ocasión, eran sinceras exclamaciones de dolor.
Como los odió y si la justicia existía deseaba que estos chicos sin escrúpulos murieran de la peor forma.
Por primera vez dejó de prestar atención a lo que pasaba del otro lado de la habitación y se concentró en su propia situación. Blaise ahora se encontraba bajando su pantalón. Sabía lo que vendría, sería doloroso, a él nunca le habían penetrado, nunca había sido su preferencia y por supuesto nunca lo sería. Esta, tal vez era una de las tantas razones por las cuales no había llegado a nada con Zabini, ambos tenían el mismo gusto en cuanto a relaciones sexuales se trataba. El rubio sintió el miembro erecto de Blaise presionándose contra su entrada, apretó las mandíbulas esperando el ineludible momento, sin embargo antes de que se pudiera consumar, se escuchó un alarido desgarrador que atravesó la habitación dejándole paralizado el corazón.
Draco no fue realmente consiente de lo que sucedía, hubo gritos y exclamaciones de alarma y terror a su alrededor. Al final todo quedó en silencio. El rubio sentía el peso de Zabini sobre de el, pero este era diferente, no se trataba de un peso provocado por la lujuria del otro, más bien era un peso muerto que descansaba sobre su cuerpo.
El rubio se incorporó levemente empujándole, el cuerpo de Blaise se resbaló a un lado. Esperaba que en cualquier momento el otro chico le tomara de los cabellos dominándole, pero afortunadamente nada de eso sucedió.
Cuando se incorporó completamente, se quedó casi de una pieza observando aquel macabro espectáculo. Cinco cuerpos yacían completamente inmóviles. Roy tenía la cabeza aplastada contra la pared, Pansy y Mariane se encontraban con los ojos fijos en el horizonte justo donde había caído, Blaise se desplazó al piso con su mata de cabello ensortijado levemente parado y lo que quedaba de Fofo no valía la pena ni siquiera describirlo.
En medio de aquel cementerio, sólo una sola figura permanecía de pie, sus ojos color esmeralda se encontraban fijos mirándole abiertamente y ninguna sombra o vacío los oscurecía. Era una mirada lúcida y transparente… Harry Potter finalmente regresaba del mundo de los sueños.
Draco estaba tan sorprendido y feliz que por un momento olvido lo que era evidente. Aquellos ojos que tanto amaba no le miraban complacientes, le veían como a un enemigo. Y Porqué no? Para Harry él no era más que un maldito mortífago pero además de todo era un Malfoy su peor némesis.
La varita apuntaba peligrosamente hacia el sin ninguna señal de reconocimiento… la rueda había girado nuevamente y resultaba irónico que el muriera a las manos de Harry…. Su gran amor
