Esta historia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a la fabulosa sesshomarusama33 y Rumiko Takahashi respectivamente. Yo solo soy la traductora.
Igual si tienen algún fanfic que les gustaría que lo tradujera son bien recibidos :). Lindo día! Espero les guste!
Capítulo 3: Alivio
Cuando Inuyasha regresó al campamento, empezó a caminar hacia la cabaña de Kagome.
Se detuvo en la puerta y trago saliva antes de tocar.
Kagome estaba acostada cuando escucho el golpe en su puerta. Se sentó y dijo que pasaran.
Inuyasha abrió la puerta y entro. En cuanto Kagome vio quien entro le sonrió. Se levantó de la cama y camino hacia él, abrazándolo fuertemente.
"Hola, Inuyasha como estas?" Y lo soltó.
Inuyasha solo se le quedo viendo. Era hermosa. Grandes ojos cafés; Cabello largo de un color negro azulado, cuerpo perfecto… Su corazón se aceleró. Cuando la miraba, podía ver el parecido entre ella y Kikyo. Su corazón le dio un retortijón de culpa.
Kagome se percató del comportamiento extraño de Inuyasha. Se le quedó viendo y agito su mano en frente de la cara de él.
"Inuyasha, te encuentras bien?" Preguntó, mirándolo a los ojos.
El aludido volteo a ver a Kagome y ella pudo observar la tristeza en sus ojos.
"Kagome… Necesitamos hablar." Inuyasha contestó. El corazón de Kagome se saltó un latido. Que es lo que lo tenía tan molesto?
"Ham… Si claro, entra y siéntate…" Kagome se sentó en el piso e hizo un ademán con las manos para que Inuyasha hiciese lo mismo.
Lo hizo y se sentó a un lado de ella, tratando de no mirarla a los ojos.
El corazón de Kagome latía rápidamente. La estaba dejando? Sentía como si estuviese a punto de llorar.
"Kagome… Escúchame, si?" Inuyasha empezó, esperando una respuesta de ella. Asintió con la cabeza e Inuyasha tomo eso como señal de seguir adelante.
"Kagome… Yo te amo, y tú lo sabes. Pero también amo a Kikyo, sé que también lo sabes. Y lo siento… sé que en el pasado te lastimaba cuando me escapaba para ver a Kikyo. Lo lamento mucho, en verdad no fue mi intención lastimarte como lo hice. Pero Kagome, tienes que entender que tú no has hecho nada malo, ok?" Ella asintió.
Su corazón se sentía como si estuviese partiéndose por la mitad.
'Inuyasha…' su mente lloró desconsolada.
"Kagome, cuando te miro… Veo a una hermosa mujer que merece tener todo el amor en el mundo. Veo a alguien que merece algo mejor de lo que yo te puedo dar. Si nosotros estuviésemos juntos, yo no te podría dar eso. No puedo superar a Kikyo… sé que duele, pero tengo que decirte que… te amo Kagome, pero no te puedo amar más que a una amiga… No puedo amarte del modo en el que tú me amas, porque así no es como me siento…"
Una solitaria lagrima empezó a descender por la mejilla de Inuyasha y con eso Kagome se pudo percatar que esto le dolía tanto a él como le dolía a ella
"Inuyasha…" dijo ella, pasando su mano por su mejilla limpiando la lagrima.
"Kagome… Te amo. Te amo tanto que es inaguantable. Pero no puedo traerte felicidad… Entiendes que es lo que intento decirte?" Preguntó.
Kagome asintió. Estaba destrozada, aun así entendía que es lo que el intentaba decirle.
"Inuyasha… Quieres que solo seamos amigos?" ella preguntó. Inuyasha la miro y asintió. Y el corazón de Kagome explotó.
"Kagome, esto no es tu culpa… Solo que no quería lastimarte amándote cuando en realidad no siento eso…" Inuyasha bajó la cabeza, no podía soportar la mirada en su rostro.
Kagome estaba en estado de shock, molesta, pero al mismo tiempo ella entendía y a pesar de todo podía conformarse y lidiar con ello.
"Gracias, Inuyasha.." Porque a pesar de todo él había sido honesto con ella; de igual manera no pudo evitar sonreír mientras se escurrían lágrimas por su cara.
Inuyasha la volteo a ver con una cara de confusión como si le hubiesen crecido dos cabezas.
"Inuyasha, Yo siempre te amaré. Gracias por ser honesto conmigo y decirme la verdad. Estoy de acuerdo en que solo deberíamos ser amigos." Y con eso ella se levantó y lo abrazó.
Inuyasha le devolvió el abrazo y le susurró al oído, "Gracias."
Kagome se separó y salió de su cabaña.
"Anda, ve a buscar a Kikyo. Estoy segura de que se emocionará mucho." Y con eso Kagome realmente creía en esas palabras.
"Kagome!" Inuyasha la gritó mientras corría fuera de la cabaña para alcanzarla. Kagome se volteo a verlo.
"Si, Inuyasha?" preguntó, deteniéndose y volteando su cuerpo para quedar de frente suyo.
"Sesshomaru… Hable con el hoy y le dije sobre lo que iba a hacer… Y le pedí que se encargara de ti y que te cuidase… Te parece bien?" Le preguntó yéndosele el aliento un poco por los nervios.
Kagome sonrió y asintió con la cabeza.
"Apreció mucho que te preocupes por mí. No veo problema alguno en ello. De todas maneras tengo que preguntarle algunas cosas." Kagome le sonrió y volvió en su camino.
Inuyasha se quedó de pie observándola mientras se iba, sintiendo un gran alivio ahora que se había quitado ese peso de encima.
'Que admirable mujer…' Pensó mientras se iba a escribir la carta para Sesshomaru y a encontrar a Kikyo.
