CAPITULO 7
(Pov V)
-¿Donde está Xinia?- le pregunté a Atenea cuando se sentó a mi lado en la cama-.
Se estaba poniendo una crema hidratante sobre los brazos y esa crema hacía que su piel brillase bajo la escasa luz del jardín que se filtraba por los ventanales de la habitación.
"Deliciosa..."-.
-Se ha ido a hacer un concierto para llamar la atención de Hakon-.
-Rapuncel se cabreará-.
-Eso es lo que quiere-.
Miré fijamente a Atenea.
-A las mujeres no se les entiende-.
-No tienes que entenderlas a todas, solo soportar a una-.
Me besó en la boca y la abracé.
-V la crema...-dijo en un susurro-.
-Después-.
Me subí sobre su cuerpo y la besé en los labios con todas las ganas que tenía, mi Diosa...
(Pov Hakon)
Habíamos llegado a casa y la diversión estaba a punto de empezar, estaba tan enfadado por exhibirse de esa manera y por follarme de esa manera también, bueno... eso había sido jodidamente caliente y jodidamente excitante, ser usado por mi propia esposa... una erección latió bajo mi jean desgarrado.
-Baja- siseé-.
Ella bajó obediente, como si no hubiese roto un plato, cerré los ojos y bajé ignorando la tensión entre nosotros.
Abrí la puerta y ella entró y cuando la cerré me miró expectante, sabía que ella deseaba este castigo tanto como yo.
Quitó su camiseta y no llevaba sujetador, algo que comprobé en el backstage minutos atrás...
Se puso de rodillas y miró sus manos... obediente... claro que si...
-Eso no te servirá de mucho Xinia-.
-¿por qué?- susurró-.
La sujeté del pelo.
-No hables si no te lo pido-.
Ella gimió en respuesta y me miró fijamente.
-Me has usado-.
-Y te ha gustado Hakon...-.
-Sí, me ha gustado... pero mereces un castigo por exhibirte-.
-Exhibición es mi segundo nombre-.
Le di en la cara con la palma de mi mano y ella no dejó de mirarme, no se resistiría tan fácilmente.
-Oh nena... suplicarás porque pare..-.
