¡Hola!
Me he decidido a hablar al principio y responder comentarios al final, a ver qué tal va esto, si prefieren que responda por PM uds sólo díganlo ;)
Pues aquí un capítulo más de esta historia, si puedo decirlo, este es uno de mis capítulos favoritos, espero que también se convierta en el suyo.
Muchas gracias por agregar a Favorite/Follow.
Hasta la próxima. Los quiero.
Capítulo 5
Debes saber la verdad
Al día siguiente por la mañana y después de que se fueran mis padres; fui al estudio en el que estaba mi computadora y un estante lleno de libros de diferentes tamaños, colores y temas. Uno de ellos llamó mi atención. Pasé las yemas de los dedos por el dorso con delicadeza, dejando que me llevara a ciertos recuerdos que habían sucedido hace ya algunos años…
-…La obesidad es el principal factor determinante de HAS.- leía Pansy Parkinson, una de mis compañeras de clase. No éramos las mejores amigas, pero no llevábamos bien. –Se presenta beneficio con la reducción cuando menos de…- no alcancé a escuchar el resto debido a que la chica había bajado demasiado su tono de voz, sin contar que su tono no era el más alto del mundo y no me era sencillo "leerla".
-¿Puedes repetirlo un poco más alto?- pedí rápidamente.
Al día siguiente teníamos un importante examen para el cual estudiábamos arduamente.
-Ya lo dije, Hermione. Sabes que no me gusta repetir las cosas- contestó Pansy y continuó con su lectura. Yo dejé de poner atención, detestaba que me hicieran eso y si estaba estudiando con ella era porque el libro que tenía era realmente bueno.
-Tengo que irme. Estudiaré por mi cuenta.- dije tomando mis cosas y dejando a la chica sola en la biblioteca.
-Hermione…- bajé el volumen del aparato auditivo que utilizaba y no escuché nada más de lo que dijo. Afortunadamente en ese entonces podía darme el gusto.
-Hola, Herms- saludaron desde el sillón cuando llegué a casa.
-¡Harry!- grité al escucharlo. No había visto a mi amigo un mes entero debido a la extensa cantidad de exámenes que habíamos tenido cada uno en su escuela.
-¿Cómo has estado?- preguntó cuando me dio un abrazo.
-Absolutamente bien. Algo atareada, pero bien.- respondí soltando el abrazo.
Nos sentamos en el sofá y platicamos de varios temas, le conté un poco de Pansy y de cómo me trataba no sólo ella, sino algunos otros de mis compañeros. Mi amigo recomendó que no dejara que me afectara y tratara de conseguir el libro lo más pronto posible, lo último lo mencionó bromeando.
Un par de meses después mi amigo me regaló el libro para así evitarme más disgustos.
Saqué el libro y lo miré con una sonrisa, lo abrí descubriendo la dedicatoria que Harry había escrito en él.
"No dejes que nadie apague tu luz
Te quiere, Harry "
Coloqué el libro en mi escritorio y encendí la computadora dispuesta a enviar un e-mail.
-Ellos piensan que es lo mejor.
-¿Tan lejos?
-Está a unas dos horas de aquí- expliqué a Harry –Además mis padres también piensan que me ayudará a despejarme, que será algo así como comenzar de nuevo.
-En eso tienen razón, necesitas hablar con más gente.
Mi amigo y yo charlábamos de la mudanza que mis padres preparaban. Sabían que me encontraba en una depresión terrible, no hablaba ni tenía contacto con nadie que no fueran mis padres, los padres de Harry y Harry. Sin una actividad en mi vida desde que había dejado la escuela, sentía que en cualquier momento colapsaría.
-No tengo ganas de hablar con nadie, Harry. No quiero que se enteren de lo que tengo y después sientan lástima por mí- expliqué con desesperación.
-¡Tienes que hacerlo! Lo haces con nosotros, ¿no es así?
-¡No es lo mismo! Ustedes saben que si quieren que los escuche… ¡entienda!- me autocorregí con más enojo, aún no me acostumbraba a que esa palabra no entraba más en mi diccionario –si quieren que los entienda debo estar mirándolos- concluí volteando la mirada para no escuchar más sermones.
-Te gusta tomarte las cosas como un reto, ¿no?- mi amigo acababa de ir al otro lado de la cama en la que estábamos para que lo mirase –Ponte la meta y hazlo- ¡genial! Mi amigo me hace ver las cosas como un desafío para convencerme. Lo miré con el ceño fruncido, me crucé de brazos y volteé la mirada de nuevo.
-Está bien- acepté después de un profundo suspiro mirándolo de nuevo.
-Prométeme que lo harás.
-Lo prometo.
Querido Harry:
No tienes idea de lo mucho que te extraño, parece que han pasado siglos desde la última vez que te vi y aunque sólo han sido unos 6 de meses, han pasado muchas cosas.
Primero que nada, ¡Comencé mi libro! Al fin me decidí al tema y me dedico a escribirlo todos los días, así que pronto te mostraré el borrador.
Segundo, conocí a un chico y con ello he comenzado a cumplir con la promesa que te hice. Su nombre es Ron y es un chico realmente extraordinario, siento que al hablar con él vuelvo a ser como antes de que todo esto pasara. Las pláticas fluyen increíblemente y entiendo todo de él. Aún me cuesta un poco hablar con sus hermanos y él al mismo tiempo, pero lo estoy intentando.
Espero que pronto puedas venir de verdad te extraño y quiero abrazarte.
Me despido por ahora con la esperanza de que podamos hablar pronto.
Te quiere, Hermione.
Presioné enviar y miré el monitor una vez más con una sonrisa. Tomé mi bolso, y salí al parque para esperar a que apareciera Ron.
Estaba escribiendo un poco mientras esperaba al pelirrojo. Gracias al cielo la inspiración había regresado y todo fluía extremadamente bien. De pronto alguien besó mi mejilla.
-Hola- saludó mi pelirrojo amigo con su característica sonrisa sentándose a mí lado.
-Hola- respondí riendo y algo sonrojada al haberme tomado desprevenida con su peculiar saludo.
-Tendrás que enseñarme eso algún día- mencionó señalando mi iPad.
-Algún día.
-Tengo que irme. Hoy solo pasaba a saludar- dijo levantándose de su asiento –Reprobé el examen y tengo una montaña de tarea del tamaño del Everest por ello- alzó las manos y brazos formando en el aire una montaña imaginaria.
-Oh de verdad lo siento- dije llena de preocupación y decepción por saber que no se quedaría más tiempo, aunque no sabía porque debía sentirme decepcionada.
-Hermione, no es tu culpa- rió Ron por mi reacción –Pero mañana estudiaremos, tengo otro examen y prometiste ayudarme.
-De acuerdo- dije gustosa.
-Te veo mañana- se acercó a mí y besó mi mejilla nuevamente haciendo que un cosquilleo recorriera mi cuerpo.
-Adiós- logré articular.
Cada día él provocaba cosas que jamás hubiera imaginado sentir por alguien y mucho menos por alguien que apenas estaba conociendo.
El tiempo siguió su curso, día con día Ron y yo acostumbrábamos vernos y charlar o estudiar de algún tema que se le dificultara o simplemente porque tenía algún examen que aprobar. En ocasiones solíamos sentarnos él a estudiar y yo a escribir dándonos miradas y sonrisas de tanto en tanto. Cada día que pasaba me sentía más atraída a él. Ronald se había vuelto la persona en la cual podía confiar y hablar sin problemas. Uno de los días de estudio expliqué demasiado bien el tema y fue entonces cuando le conté que solía estudiar medicina, pero por ciertas dificultades lo había dejado; con ello pudimos comenzar a utilizar algunos de los libros que tenía, incluyendo el que me había regalado mi mejor amigo y que nos hacía siempre el aprendizaje y comprensión más sencillos. Le conté sobre nuestra mudanza, sobre Harry, sobre mis padres, pero aún no tenía el valor para decirle sobre "mi sentencia de muerte". Me sentía abrumada y molesta conmigo misma por no poder decírselo, confiaba en él, sin embargo el estúpido miedo del rechazo y la lástima me perseguían. No quería perderlo como amigo, especialmente porque había notado que lo quería y que lo extrañaba demasiado cuando no podía verlo por cualquier razón, porque ahora era parte esencial de mi vida.
Mis padres me notaban diferente, lo supe cuando sorprendí mi madre mirándome con una sonrisa mientras yo preparaba el desayuno y bailaba y cantaba como solía hacerlo años atrás. Le conté sobre Ron y lo bien que me la pasaba con él. Ella no dijo nada más que "Sólo ten cuidado". Mi padre siempre se despedía de mí con un beso y un "Cuídate mucho" que sonaba más a advertencia que a recomendación, lo que lo hacía divertido.
Sin duda, con la llegada del pelirrojo a mi vida me había convertido en una mujer feliz, mucho más feliz de lo que solía ser antes de que todo comenzara. Dejar el pasado atrás resultó mucho más sencillo con su compañía y era entonces cuando me recordaba a mí misma que había un tema en particular del cual tenía que hablarle, sin ese tema no sabía si todo era real, seguía temiendo a su reacción, pero aún así tenía que hacerlo.
-¿Quieres explicar por qué rayos tienes esa cara de preocupación en el rostro?- fue la pregunta con la que lo recibí una tarde cuando llegó al parque.
-Mañana es el examen del que te hablé.
-El último del año, lo sé.
-No es sólo el último del año. Se trata del examen más importante de todo el curso- expresó Ron como si yo no entendiera, a juzgar por su cara.
-Tranquilízate, vas a aprobar- tomé el brazo de mi amigo y lo senté a mi lado –Hemos estado estudiando durante mucho tiempo, dudo que repruebes, eres muy bueno.- animé con una sonrisa.
-Tengo una bonita maestra, ¿cómo pretendes que ponga atención?- halagó haciendo que me sonrojara, últimamente eso pasaba a menudo.
-El que te distraigas no es mi problema. Pasarás y si no lo haces entonces estudiamos para el extraordinario o lo que venga después- di solución con rapidez, ciertas cosas me habían hecho siempre ver el vaso medio lleno.
-Para ti es fácil, tú no presentarás el examen. Yo en cambio estoy muy estresado.
Guardé mi iPad en la bolsa, me levanté y ofrecí mi mano a Ron, él la tomó sin titubear pero con una sonrisa y mirada de confusión. Comencé a caminar sin soltar nuestro agarre y sin decir nada en absoluto. Un minuto después, disimuladamente le di un empujoncito a mi amigo y continué caminando, de reojo miré que se volvió hacia mí y sonrió, segundos después me devolvió el empujón. Comenzamos a jugar a empujarnos cada vez más fuerte hasta que terminamos tendidos en el pasto riendo y empujándonos aún estando tirados, reíamos con fuerza, lo sé porque el estómago me dolía demasiado y terminamos boca arriba sin dejar de sonreír.
-¿No deberíamos estar estudiando?- preguntó Ron sin dejar de mirar el cielo.
Me había puesto en un codo para poder verlo. Negué con la cabeza.
-Hemos estudiado por dos semanas, si estudias hoy sólo saturarás a tu cerebro y mañana no sabrás nada– expliqué –Hoy es día de descanso.
Ronald se quedó mirando el cielo mientras yo lo admiraba a él.
-¿Quieres jugar a ver las nubes y encontrarles formas divertidas?- preguntó volteando su azul mirada hacia mí.
Como solía hacerlo, analicé la situación y llegué a la conclusión de que no era una buena idea.
-No- respondí sentándome y mirándolo seriamente.
-¿Qué pasa?
Solté un suspiro. Era el momento, tenía que decirle de una buena vez lo que me pasaba, tenía que contar la verdad de mi situación. Tenía meses siendo su amiga y era el momento indicado para decirle lo que me pasaba. No sabía de dónde había salido tanto valor, pero ahí estaba y estaba dispuesta a aprovecharlo.
-Tengo algo importante que decirte.
-Te escucho- dijo con seriedad una vez que él también se sentó.
Yo no reí en mi interior.
-Ron…- volví a suspirar –yo…
Pero el aludido levantó su mano deteniéndome, sacó su celular y lo respondió.
-¿Hola?... sí… no… ¿ahora?... de acuerdo- fue lo que pude leer y después colgó. –Tengo que irme- informó levantándose -Me dirás lo que tengas que decirme pronto, ¿verdad?
Asentí sin creerme que se iba y yo no había podido siquiera comenzar. Me ayudó a levantarme, beso mi mejilla y se despidió.
-Recuerda que mañana no vengo.
-Ah sí, la práctica de campo- dije desganada.
¡Genial! ¿Ahora cuándo hablaría con él?
-Hasta pronto, Hermione.- se despidió
-Adiós, Ron- contesté odiándome por no haber podido decir nada.
Releí el capítulo por segunda ocasión y sin saber cómo continuar. Había notado que cuando estaba preocupada la inspiración se iba sin dejarme pensar en otra cosa que no fuera la causa de mi preocupación. Decidí dejar el asunto en paz y comencé a mirar a mí alrededor. Pude ver algunos niños jugando a la pelota y otros más corriendo y aparentemente gritando. Un cosquilleo me hizo dar una vuelta de ciento ochenta grados para encontrarme con unos hermosos ojos azules y una sonrisa pertenecientes a un chico que prácticamente corría hacia mí. De un momento a otro me encontraba rodeada por unos fuertes brazos, no dudé en devolver el efusivo abrazo.
-¡Lo logramos!- dijo mirándome sin dejar de sonreír, sabía que se refería a su escalofriante examen.
No supe si fue la emoción del momento o si había estado aguantando demasiado como yo en ocasiones, pero de un momento a otro tomó mi rostro con ambas manos y estampó sus labios contra los míos. Nos quedamos así por algunos segundos, sentía que las piernas me temblaban y que mi corazón latía con rapidez. Profundizamos un poco el beso, puse una de mis manos en su mejilla disfrutando de la calidez de su boca en la mía, era mi primer beso y no quería olvidarlo jamás. Poco a poco se separó de mí y me miró alarmado.
-Hermione, yo…
-No digas "lo siento", porque sinceramente yo no lo siento- volví a jalarlo hacia mí y lo besé, él me tomó de la cintura y me besó con más intensidad que antes.
Sólo hasta que fue enteramente necesario el oxígeno en nuestros pulmones, nos separamos.
-…mione, ¿Te gustaría ser mi novia?- lo miré sonriendo, casi diciendo que la respuesta era obvia y entonces recordé que había algo importante que decirle.
Borré mi sonrisa y di un paso atrás. Abrí la boca, pero no hubo sonido alguno que saliera de ella, tenía que decirlo y ahora me quedaba sin voz, ¡genial!
-¿Sucede algo?- preguntó Ron preocupado
-Tengo que irme.
¿¡QUÉ!? ¿Por qué dije eso?
-Pero, Hermione…
-Te lo explicaré, lo prometo. Te veo luego.
Salí casi corriendo del lugar dejando a un confundido Ron y llevando conmigo a una confundida Hermione, porque sí, estaba confundida por mi reacción y porque la cobardía me había ganado. Ahora iba camino a casa con unas gruesas lágrimas que recorrían mis mejillas.
Respuestas a los reviews:
Inmaru: Hola. Sí, me perdí por un buen rato para la siguiente actualización, no me di cuenta del tiempo y cuando vi, ya habían pasado siglos… (ok, no), pero sí pasó algo de tiempo, igual no hay de qué preocuparse no abandonaré el fic, así que truene llueve o relampaguee (siempre y cuando no se vaya el internet o la luz) andaré dando lata por aquí ;) Muchas gracias por la promoción, leí uno de tus fics y te dejé comentario ;) Las cosas con este par va a ir avanzando y creo que te gustará… espero jeje. Saludos y hasta el próximo capítulo ;)
Liliana: Hola. Qué gusto que te parezca interesante y que te agrade, espero que siga siendo así. Saludos y hasta el próximo capítulo :D
Fatty73: Hola. ¿Qué te parece? No se lo dijo aún :S pero seguro para el próximo tendrá que ulo decírselo, ya verás que todo saldrá bien ;) Saludos y gracias por leerme. Hasta el próximo capítulo ;D
Clara: Hola. Me agrada que te guste, de verdad me sacan una sonrisa al leer eso :D Saludos y hasta el próximo capítulo
