Capítulo 2: Cita de neko :3

Hao n.n como les va yo ando un poco más tranquila liberada y desagobiada ok eso último no existe…XD

Shugo chara no me pertenece…

Habían pasado dos meses desde que llegué aquí. Entre tanta insistencia de Ikuto y un poco de ayuda de Tadase acepté quedarme con ellos. Las clases con "Nikaidou Sensei" eran muy divertidas.

Me levanté perezosa como siempre. Era Domingo por lo que no había clases. Tengo planeado ir a descansar un poco.

Ikuto seguía dormido. Ese idiota no hace más que dormir los sábados. Me levanté y abrí la ventana dejé que el viento golpeara mi rostro aspirando fuertemente. De repente sentí un almohadazo en mi espalda.

-¡Cierra eso!-Ikuto tapó su cara con el edredón y me dio la espalda. Agarré la almohada y me acerqué, con fuerza lo golpeé. Se removía, lo seguí golpeando.

-N-n-no ¡Par…¡Para!-seguía castigándolo juajua. Se tapaba divertido y reía-¡A-a-amu!-no supe cuando me subí a la cama y empecé a hacerle cosquillas empezó a reír-N-no jajajajaja ¡Me rindo!-gritó.

-¡Claro que no!-hacía cosquillas más fuertes, Ikuto reía como un niño. Esta es la situación más agradable-la única-que he tenido con él

-Bueno ¿Si quieres jugar?-agarró mis muñecas y me tumbó en la cama con él sobre mí. Y ahora fue él el que me hizo cosquillas.

-¡No! ¡IKUTO!-traté de escaparme de su agarre, él sonreía y por lo visto no quería soltarme. Dejó de hacerme cosquillas y nos quedamos en silencio por un momento, posó su mirada firmemente sobre la mía. Se fue acercando a mí con los ojos sobre los míos aun, fue entrecerrándolos mientras se acercaba. Sus manos a los lados de mi cadera apretaban la sobrecama, su cabello hacía cosquillas sobre mi rostro, fue entreabriendo sus labios de un fino color rosado, tersos y finos.

Besó mi mentón-N-no lo hagas-sonrió y se acercó dispuesto a besarme, ladeé la cabeza y besó mi mejilla. Por alguna razón mi pulso estaba acelerado y mi corazón quería saltar de la emoció levantó y me tendió una mano para que yo lo hiciera. La tomé y me levanté.

-Si sabes arruinar los momentos-dijo haciéndose el molesto.

-¿Qué momento?-dije nerviosa revolviendo mi gaveta en busca de un broche para el cabello.

-Deja de mover esa gaveta así antes de que la rompas-dijo en modo burlón.

-Tsk-entré al baño y me di cuenta de mí situación. Estaba más roja que un tomate. Me desvestí y me bañé. Salí del baño y me peiné, Ikuto entró al baño, duré tanto peinándome que cuando salió estaba todavía en eso. Salió totalmente empapado, titiritando, las gotas corrían por su torso y vientre perdiéndose en el inicio de la toalla-Te he dicho que no salgas así del baño-dije apretando mis dientes desviando la mirada.

-No te enojes, estoy en bóxer-me sonrojé.

-También dije que no quería detalles-él se acercó por detrás tomando el cepillo, terminó mi labor-No me gusta, lo sabes-terminó de peinarme escuchando mis quejas.

-Supongo que saldrás-dijo poniendo el broche en mi cabello donde normalmente lo ponía yo.

-Sí. Pero, no tengo idea de adónde –dije mirando el trabajo de Ikuto con una sonrisa.

-Ten una cita conmigo-dijo en un tono simple.

-No me jodas-dije sonriendo a lo que él también hizo.

-Es en serio no quiero salir solito, me pueden violar- yo rodé los ojos y rió.

-Está bien ¿A dónde iremos?-dudó por un momento.

-No sep-abrió la puerta-Pero, vamos-tomé mi chaqueta y salí con él. Cogimos un taxi que tuve que pagar yo. Caminamos hasta el parque donde comimos un helado, mientras él se burlaba de mí y jugábamos a preguntarnos cosas.

-¿Por qué eres tan idiota?

-Porque sí ¿Por qué eres tan sexy y rebelde?

-Porque al ser rebelde me hago súper sexy ¿Por qué fastidias tanto?

-Porque es muy divertido ¿por qué tú cabello es rosa?

-Mi abuela lo tenía así ¿Por qué no soportas a tú madre?

Se detuvo y me miró.

IKUTO POV

¿En serio se acordaba de eso?-Mi madre no fue del todo una santa, antes le era infiel a mi padre. Entonces desde ahí nuestro padre nos enseñó a odiarla ¿Por qué preguntas eso?

-Quisiera tener una madre como tú la tienes y quería tener una razón obvia para que la odiases así. Pero, no la encuentro aun ¿Me perdonas?

-¿Por?-me detuve.

-Por entrometerme así-asentí.

-No, me alegra que te preocupes así por mí… de alguna forma.

-¿Quieres ir al cine? Hace años que no voy, mi padre prefería que me quedase en casa. Pero, creo que era porque esa mujer quería hacerme la vida imposible-sonreí y asentí.

-Vamos-la tomé del brazo y la arrastré conmigo. Llegamos al cine y la miré. Tenía el ceño fruncido.

-Idiota-sobó su tobillo. La senté en la banca y sobé su tobillo.

-Lo siento. Acepta mi disculpa y eliges la película y yo pago-me sonrió.

-Incluidas las palomitas y refrescos.

-Incluidas-le ofrecí mi mano y la tomó. Escogió una película de terror. Al menos sabía escoger, lo malo es que era en 3D. Aunque creo que le puedo sacar provecho.

Era interesante ver a la primer mujer que no le diese asco ver como un hombre le sacaba los intestinos a otros, bueno no salió como esperaba. Al menos la película estaba buena.

-¿Te gustó?-estábamos en un restaurante de comida rápida. Amu se veía feliz, divertida.

-Si estaba interesante-dijo llevándose un bocado a la boca. Terminamos de comer. Era hora de volver a casa.

-Ne Ikuto. Podemos ir al mirador. Escuché que por aquí había uno y quisiera conocerlo.

-¿No has ido a un mirador nunca?-negó un poco sonrojada-bueno me alegra poder llevarte a tu primera vez-ella sonrió y fuimos al mirador más cercano. Duramos unos veinte minutos en los que Amu no se despegaba del mirador.

- Mira Ikuto-me asomé por el mirador-esa blanca de allá es mi casa-era una casa que a pesar de la distancia se podía observar debido al inmenso tamaño que tenía. Ocupaba el tamaño de toda una cuadra y estaba cerrada por grandes muros con verjas-era una casa antes de que ella la convirtiera en una cárcel para que no saliera aunque nunca lo consiguió-dijo sentándose en los barrotes del mirador.

-Tu casa es muy linda, mira-moví el mirador y le enseñé mi casa que no quedaba a más de cuatro cuadras-esta es la mía-miró a través del mirador-era casi igual que la de ella nada más que la mía no estaba enverjada.

-La tuya está más linda parece una casa-nos quedamos en el mirador unos minutos y luego caminamos hacia el internado. Se veía tan tranquila tan en paz. Me gustaría tener más momentos así con ella…

En dos capis habrá sorpresa *3* Esperenlo minna-san…

Kiyomi fuera…