Capítulo 2 - Bella POV
Sábado. Podría sonar a gloria para muchos pero para mi era un día común. No quería levantarme, estaba aprovechando el poco tiempo que quedaba de descanso porque después del lunes mi vida sería el baile. Estaba acostada, pensando en el festival cuando recordé que tenía que asistir a la fiesta de Beneficencia en casa de Alice, no podía fallarte otra vez. Tenía que saber el plan para el día de hoy de mi tío. Me levanté, cambiando la pijama por algo un poco más formal, un pantalón de algodón, una playera holgada y unos tenis. Mientras lo hacía rogaba que tío Frederick tuviera una fiesta, alguna comida o reunión para que me dejara sola más horas. Me asomé por el pasillo, había silencio, fui hacia el centro de entretenimiento y no había nada, pensé en el fondo ir a su oficina pero ¿sí estaba? era meterme en la boca del lobo y no iba darle ese lujo. Bajé a desayunar, esperando no estuviera abajo. Al entrar en la cocina la mayoría de empleados se encontraba desayunando que al verme quisieron huir ya que mi tío no les permitía estar en las áreas de la casa, mas que estuviera haciendo su trabajo. -Buenos días, pueden quedarse, no hay problema- les dije sonriendo y acercándome a Tiana -Buenos días señorita Swan- saludaron en tonos ya visiblemente relajados, -Bella, ¿te sirvo el desayuno aquí mismo?- observé a Tiana y moví la cabeza a modo de aceptación. Era cómodo estar con los empleados, me recordaba a mi casa en Seattle con mi familia, mi madre Reneé tenía pocas personas a su servicio pero los trataba como una parte de la familia, lo eran. Desayuné tranquilamente y recordé al tío Frederick -Tiana, ¿sabes donde está mi...tío?- dije sin ganas, Tiana soltó una risita acompañada de todos los demás -El señor Swan salió temprano, esperemos vuelva más tarde- se adelantó a decir una chica que hacía el aseo de las habitaciones. Agradecí mentalmente, me despedí con un "gracias, nos vemos" y subí a mi habitación.
Día libre Bella, ¿qué estará planeando nuestro querido tío? habló mi mente, no hice mucho caso. Revisé mi celular y tenía un mensaje de Alice:
¿Vendrás? Contesta que si, mamá quiere verte y yo también.
-Alice Cullen
Me reí y contesté:
¡Adivina psíquica!
-Bella Swan
Sabría lo que iba contestar y obtuve su respuesta en segundos:
¡Ayyyyyyyyyyyyy! Vendrás, vendrás, vendrás. Te espero puntual Bella, ponte guapa, como te he enseñado.
-Alice Cullen
Esa chica era fabulosa. Me acosté un rato más pero me levanté corriendo pensando en que ponerme, Aly me mataría si no iba como ella lo esperaba. Abrí el closet, no sabía que ponerme, era una fiesta pero tenía que tomar en cuenta que era una "fiesta Cullen", irían miles de personas así que decidí optar por un pantalón formal negro, una blusa de botones crema y unos zapatos de alto tacón color crema. Podría haberme vestido mejor pero ya había olvidado las múltiples clases de moda de Alice junto a Mila.
Me metí a bañar, quería recogerme el cabello como mamá solía hacerlo: una coleta unida con dos trenzas a los lados, sencillo pero me hacía sentirla cerca de mi. ¿Por qué estaba alejada de ellos? Los quería en mi vida.
Bajé y la casa estaba en silencio, quería avisarle a Tiana que saldría pero no encontré rastro de ella. Pedí un taxi, no quería que el chofer tuviera problemas por si llegaba temprano tío Frederick. El camino a casa Cullen era un poco largo, la casa se encontraba lejos de la ciudad y parecía un palacio, rodeada de árboles enormes. El taxi paró fue de la enorme reja, lo pagué y se abrió automáticamente dándome un buen susto. Los jardínes abrieron paso, desde lejos se podía ver la fachada con toque londinense, ya que Alice me había contando que tanto ella y sus hermanos eran nacidos en Londres, Inglaterra. Pocas veces había venido y cada vez me sorprendía más, ahora había carpas, sillas y mesas perfectamente alineadas. Algunos escenarios improvisados y miles de instrumentos musicales. Gente iba y venía, cargaban muchas cosas. Me sentí cohibida y apresuré el paso por el sendero para entrar a la casa.
-Bells- gritó la inconfundible voz de ese grandulón y en cuanto me vio sólo lo vi correr hacia mi dirección -¡Emmet! Dios, estás grandísimo- sentí sus brazos en mi cintura y luego volé como una niña chiquita en círculos, -Tú sigues igual de pequeña, ¿si estás comiendo bien?- me pegué a él para no marearme -Claro que estoy comiendo, no tanto como tú pero si- se rió fuerte y entramos a su casa. Emmet Cullen, hermano de Alice, el chico más grande y fuerte que conozco, ojos azules y cabello oscuro, una sonrisa contagiosa, pero sobre todo un cuerpo de gigante con un alma de niño. A pesar de ser 3 años más grande que nosotras, me llevaba muy bien con él, decía que yo y Mila éramos las hermanas perdidas que faltaban en su familia. -Bella estás hermosa- chilló Alice, danzando con un hermoso vestido hasta las rodillas, manga corta, color lila, encajaba perfecto en su pequeño cuerpo. -Te ves guapísima Aly, tú si que sabes usar la ropa- Emmet nos miró divertido -Ambas están hermosas, chicas- nos dijo y nos mandó un beso mientras corría escaleras arriba, -Nunca va cambiar tu hermano- le dije sonrojada a Alice, -Jamás, ese oso es puro coqueteo- nos reímos y sentí el flash de una cámara. Esme Cullen, mamá de Alice entraba con una cámara en sus manos, Aly me tomó del brazo y posamos, sonríe y no arruines la foto Bella me mandó mi risueña mente, en contra de mi voluntad posamos un par de fotos. -Bella, querida, es un gusto volver a tener por aquí, sigues igual de hermosa que antes- me acerqué a ella y la abracé, me recordaba a mi madre por su dulzura y forma de tratar a sus hijos. -Señora Cullen, yo también me alegró de verla- me separé de ella -Nada de formalidades Bella, ya lo sabes- me regañó - estás en tu casa, las dejó platicar, yo seguiré viendo que hace falta- y se perdió entre una de las puertas. Alice me tomó del brazo escaleras arriba mientras me iba contando todo lo que habría en la fiesta.
La casa estaba muy cambiada o mi mente no la recordaba. Nos metimos a una habitación de color neutro, sillones cómodos, cuadros de pintores famosos. Me senté, -Va ser genial éste día Bella, va venir mucha gente y papá está feliz porque Edward decidió participar- sonreía y jugueteaba con sus manos, -¿Edward? Pensé que no vivía en NY- le dije confundida -Si aún vive aquí pero no nos visita mucho- dijo, formando una tristeza en sus ojos que no pudo negar -Oh ya veo, con razón no lo recuerdo- la miré detenidamente -Te lo presentaré hoy mismo- dijo con una mirada emocionada y una sonrisa que aclaraba que su cabeza está formulando algo, -Alice, me asustas, pareces el gato de Alicia en el país de las maravillas- le dije verdaderamente asustada, -Calma Bella, mejor bajemos que están a punto de llegar los invitados-.
La fiesta transcurrió normal, platiqué con Alice, Mila llegó con su familia y platicamos sobre muchas cosas, Emmet me preguntó sobre la escuela y lo vi coquetear con todas las chicas, me daba risa verlo en actuación galán. Hubo un bonito discurso por parte de Carlisle Cullen, papá de los Cullen, quien era doctor y director del *Kings County Hospital Center, había ofrecido una fiesta a favor de reunir fondos para ayudar a niños de bajos recursos con ceguera, se vendieron instrumentos musicales de una compañía famosa. Todo resulto hermoso hasta que recibí un mensaje de tío Frederick:
Isabella Swan te quiero en la casa ahora mismo, no me importa en dónde estés.
-Frederick Swan, Joffrey Ballet School
Me dio miedo, sentí sudar mis manos y corrí por mi bolso dentro de la casa. De subida me encontré con Alice sentada en los escalones en brazos de Mila. -¿Qué pasó Alice?- me senté a su lado y le acaricié su brazo -Su hermano Edward, no vino- me dio tristeza por mi amiga, algo pasaba con su hermano, -No te preocupes Aly, seguro tuvo algo que hacer y no pudo llegar- traté de consolarla -No Bella, Edward no vino por que tuviera que hacer algo, él no viene por sus culpas internas- se levantó y corrió por las escaleras, -No hay que seguirla, está muy afectada- dijo Mila, apoyándose en un peldaño de la escalera, -Si, ahora no nos hará caso- suspiré -Quiere mucho a su hermano- ¿Qué habrá sido eso de "culpas internas" -Veo que sí, le hablaré al rato pero ahora me tengo que ir, mi tío ya me quiere en casa y si no llegó habrá problemas- abracé a Mila -Cuídate mucho Bella, no le hagas caso a tu tío- le sonreí y volteé a ver las escaleras por donde había corrido Alice -va estar bien Bella, yo me quedaré haber si vuelve a bajar-. Salí al jardín y me encontré con Emmet, me despedí de él y se ofreció a llevarme a mi casa, según él, un taxi no era seguro a estas horas. -Vamos Bella, prometo dejarte calles atrás para que no se de cuenta tu tío- él sabía que no llevábamos una buena relación. Me subí a su Jeep, un automóvil muy propio de él, y condujo con mucha velocidad mientras yo iba aferrada al cinturón de seguridad y el reía por mi miedo. -Gracias Emmet, cuídate mucho y deberías ver a Aly cuando llegues, parece que está mal por tu hermano Edward- se puso serio y apretó el volante, -Jodido Edward Cullen- murmuró y yo me acerqué a darle un abrazo.
Al entrar en la casa, todo estaba apagado, entré suavemente pero fue en vano porque su fuerte voz, proveniente de las escaleras estalló en gritos -ISABELLA SWAN, ¿POR QUÉ TE SALES SIN PERMISO?- gritó, prendiendo la luz del hall, cerré los ojos y lo vi bajando con una copa en su mano y enojado, muy enojado. -No estabas Frederick, no soy una niña para pedirte permiso- lo reté -¿Frederick? Tío, recuérdalo y no, no eres una niña pero ESTÁS BAJO MIS REGLAS- aumentó los gritos mientras bajaba hasta quedar frente a frente -¿dónde estabas?- preguntó, mirándome de pies a cabeza -Con mis amigos y estoy cansada, si ya acabaste de gritarme me voy a dormir- iba pasar de lado pero con su mano me atrajo el hombro y lo apretó, seguro dejaría su marca, -Isabella sabes muy bien que tus amistades no te traen nada bueno- se acercó más -no seas ingenua Bella, recuerda que yo sólo quiero tu bien- apretó mi brazo aún más y me soltó, tambaleé pero no caí al suelo. Subí sin voltear a verlo y me encerré en mi cuarto, no pude reprimir las lágrimas y lloré, lloré como varias noches lo hacía. Sobé mi brazo y caí dormida, sólo pensando en el dolor y en nada más.
*Kings County Hospital Center: Ubicado en Clarkson Avenue, Broklyn; existe en NYC.
¿le gusta como va la historia? ¿quieren un Edward POV? Sólo digan :)
