Capítulo 4 - Edward/Bella POV
BELLA POV
Tres, dos, uno. La música proveniente de los violines sonaba mientras nosotros acompañábamos con movimientos ágiles pero delicados. Cuatro, tres, dos, uno; contaba los tiempos para no equivocarme. La coreografía puesta apenas llevaba el inicio, la sincronización era difícil más cuando la relación entre los compañeros se veía más tensa. Un giro y por el gran espejo lo vi, estaba observando desde la entrada del salón. Traté de no ponerle atención, más giros y más movimientos hasta que la profesora Carmen habló -Dos minutos de descanso- bajé de las puntas y Jasper me dijo -Es emocionante, la coreografía me gustó- le sonreí pero él seguía ahí y me ponía nerviosa, -tu tío te está viendo Bella, ¿quieres que te deje sola?- se dio cuenta de mi nerviosismo -No Jazz, mejor calentemos un poco más, me siento muy tensa en el *sissone- me apoyé en la barra para tratar de relajar los músculos -Estás muy tensa, ¿es por Tanya?- me dijo y como reacción la miré disimuladamente, iba danzando con un ritmo saltarín en dirección a el tío Frederick, -Wow tan rápido- volteé a ver a Jasper que sonreía hacia ellos -Seguro va ir a reclamar algo o pedirle algo al "adorado tío Fredie" Bells- reí un poco alto y me senté en el suelo de madera, dándole la espalda a todos pero con la vista de uno de los espejos al frente -No lo sé, que haga lo que desee pero que no se meta con mis cosas- Tanya estaba tomando una postura que no me gustaba, me miraba con desprecio y a cada rato armaba una pelea por cualquier cosa -No hagas caso Bella, sólo quiere tú lugar en el individual, es sólo eso- flexioné las piernas y la profesora Carmen entró, aplaudió y todos nos colocamos en las posiciones laterales para empezar.
Dentro del horario de ensayo, teníamos 30 minutos para comer, por supuesto una dieta preparada por los nutriólogos de la Academia, los bailarines de ballet tenemos que tener un peso y talla dentro de los parámetros. Yo era delgada, el ejercicio mantenía mi cuerpo sano pero debía obedecer la dieta, nada agradable pero era lo mejor. -Chicos, los extrañé- oímos a Katie salir del salón de enfrente donde ensayaba una de sus coreografías -Nosotros a ti Katie, ¿cómo te fue?- íbamos caminando a un pequeño comedor que había dentro de Joffrey-Swan Ballet -Fue cansado pero estuvo bien, no hemos visto la coreografía pero hicimos *técnica más que nada- nos sonrió y comenzamos a comer los suplementos de vitaminas contenidos en jugos y pastas -¿Te tocó el profesor Eleazar, verdad?- le dijo Jasper, tomando de un solo trago su jugo -Sí, es maravilloso y ¿a ustedes?- nos miramos Jasper y yo, le contamos todo lo sucedido, ella odiaba a el clan "Tanya".
Las clases terminaron, me despedí de Jasper y Katie, tenía que esperar al tío Frederick porque íbamos a regresar juntos a su casa. Subí hasta su oficina y toqué la puerta, tú si tienes modales Bella pensó mi mente y sonreí de mi misma mientras habrían de golpe la puerta -¿Qué te causa gracia Isabella?- dijo molesto y volviendo a fumar de su cigarro -Los modales- y me senté en una de las sillas giratorias frente a su escritorio -¿Modales? Deberías prácticarlos más Isabella- me fulminó con la mirada, lo ignoré y me concentré en las figuras de porcelana de bailarinas del ballet ruso. Su teléfono sonó, lo escuché dar gritos hasta que tomó sus llaves y me hizo señas con la mano de que era hora de irnos. Nos montamos en su automóvil, el chofer lo puso en marcha y tomó camino hacia una de las calles de Central Park, ¿a dónde vamos? me pregunté de pronto mientras él iba hablando sobre el festival y los gastos que habría por unos nuevos cambios, en el teléfono -Tío, ¿vamos a la casa?- lo miré prender su mini-laptop -No, iremos en busca de un grupo músical para el festival- pero ya teníamos música, el Conservatorio de Música de Nueva York se prestaba cada año para amenizar y tocar en vivo -Ya hay música, ¿pasó algo con ellos?- me dirigió la mirada -Sí hay problemas, tienen su agenda ocupada y no sirve de nada que toquen en los ensayos cuando no lo harán el día importante- el automóvil se paró y el chofer abrió la puerta para que bajáramos pero mi instinto vengativo me negó bajar por la misma puerta y abrí la de mi lado, -Señorita no tiene que abrirla- el chofer corrió a mi lado mientras mi tío se disponía abrir la puerta del lugar donde nos encontramos -No es necesario, puedo hacerlo yo-, le sonreí amablemente.
Frederick, impaciente como siempre, cruzó como león enjaulado un pequeño patio y se dirigió a una oficina en la parte baja de un edificio. -Buenos días Señor, Señorita, ¿en qué podemos atenderle?- una amable señora nos saludó -Edward o Seth, ¿se encuentran?- dijo con aire de superioridad y la señora puso mala cara, seguro estaba acostumbrada a lidiar con ésto -El joven Edward no se encuentra pero Seth seguro puede atenderlo, puede tomar asiento mientras lo llamó- dijo la señora ya con un tono frío. Frederick bufó y salió al patio donde habíamos estado, y antes diciéndome -No te muevas de aquí Isabella, haré otras llamadas-. Observé todo el lugar y nos encontrábamos en una escuela de música para niños, Voice and Smile correspondía a su nombre, había cientos de fotos de niños tocando instrumentos, profesores y una gran vitrina con premios nacionales y estatales. Todo era acogedor, con un aire navideño y gritaba por todos lados que ahí había grandes músicos, volteé a ver a la señora y le dediqué una sonrisa, seguro pensaba que yo era igual que la fiera enjaulada que hablaba sin parar en el patio. -Buenas tardes señorita guapa- saludó un joven a la señora que estaba detrás de la recepción, por su apariencia parecía un niño, de piel morena clara, ojos negros y un cabello oscuro -Seth, hijo, te están esperando, el señor quiere hablar contigo- le hizo una mueca -Yo me encargó, no te preocupes- se volteó pero me miró antes -Buenas tardes, soy Seth Clearwater, ¿puedo ofrecerte mi ayuda?- me ofreció su mano y sus ojos me hicieron sonrojar de inmediato, -Bella Swan, mucho gusto Seth, mi tío necesita tu ayuda...creo- le tomé la mano y mi tío entró mirando como sacudía levemente mi mano en la de él. -Señor, soy Seth Clearwater, ¿tengo el gusto de conocerlo?- se veía que Seth sabía tratar con la gente -Frederick Swan, dueño de Joffrey Ballet School, ¿eres el dueño aquí?- de nuevo su aire de superioridad salió a la luz -Sí, así es. Podríamos pasar a mi oficina y hablar en privado- le ofreció Seth mientras con su mano se dirigía por una puerta que daba escaleras arriba. -Isabella espera aquí- Seth volteó de inmediato -Fue un gusto conocerte Bella, si quieres, puedes darle un vistazo a la escuela- pero Frederick lo cortó -No es necesario, es muy torpe y puedo meterse en problemas- Seth lo miró levemente enojado pero me dedicó una sonrisa que me dejó sin habla.
El tiempo pasó, llevábamos una hora en la escuela y mi tío no bajaba, supongo que estaba haciendo negocios y por la tardanza no salían a su manera. La señora me ofreció algo de tomar pero lo negué, el sueño y el cansancio me estaban ganando, mi cuerpo estaba cediendo pero a veces se escuchaban leves risas de niños entrando a la escuela o saliendo que me mantenían despierta. Una hora y media después bajó el "ogro" junto con Seth. -Fue un placer hacer negocios contigo, Clearwater- le dijo mi tío, yo me paré de prisa y me di cuenta que no podía estar peor vestida, aún traía las mayas negras y una playera de licra, -El placer es nuestro, en cuánto pueda hablar con Edward le confirmaré si él participa también- podría jugar que había contratado a la escuela para musicalizar el acto -Espero tu pronta respuesta y te veo mañana- sacudieron sus manos y Seth se dirigió hacia mi, -Hasta luego Bella- le devolví el saludo -Hasta luego Seth- moría de ganas por saber cuál era su edad, parecía tan chico.
En el caminó me dormí y desperté siendo tambaleada por las manos de mi tío -Isabella despierta, no seas infantil y te quedes dormida- me tallé los ojos e ignoré sus comentarios. Ya afuera del auto hacía mucho frío, corrí dentro pero él me detuvo -Sólo te advierto algo querida Bella- me quedé parada en los escalones de la entrada -no quiero verte coqueteando o insinuándote a los músicos, sobre todo a ese tontuelo de Seth- Oh, oh, se dio cuenta de tus sonrojos, Bella -Yo voy a bailar- le dije recalcando fuerte cada palabra y subí volando a mi habitación. Las lágrimas ésta vez no saldrían, sólo quería dormir. Me dejé caer sin cambiarme de ropa y cerré los ojos lentamente.
EDWARD POV
Después de otra crisis, una en la que no estuve solo, me desperté a medio día del domingo. Emmet estaba en la cocina, con cajas, frascos, platos, cazuelas, cucharadas. Levemente me sonreí y volteó a verme molesto -¿Sabes cocinar Batman?- Batman, me sorprendí por el apodo con el que me llamó. Cuando éramos chicos solíamos jugar a los supehéroes en los jardínes de mi madre, Emmet era Superman, siempre disfraz y capa azul y yo era Batman, con un antifaz del tamaño de la cara y capa negra. -No Superman pero podemos pedir pizza- decidí seguirle el juego, su cara era pura felicidad, soltó una caja de cereal e hizo el ademán de volar levantando su mano derecha en puño hacia el cielo -Allá voy teléfono, pizza para los superhéroes- mi pecho soltó un suspiró, hace años que no compartía un pequeño momento como éste ni mucho menos como él de ayer, había perdido todo contacto con mi vida social desde la...desde que partieron...ellos. Mi familia siempre se preocupó, papá Carlisle se desesperó y se alejó un poco de mi según él yo necesitaba espacio, mamá Esme siempre ha estado, en las buenas y en las malas, Alice no podía faltar, ella siempre trata de sacar aunque sea una sonrisa de mi a pesar de lo dolida que puede estar y Emmet, que se alejó de mi el mismo día que supo lo ocurrido pero ayer no sé porque o por quién estuvo aquí. -Listo Edward, en 15 minutos va llegar, la pedí de champiñones- me gritó desde la sala, salí a verlo, todo desparramado con cobijas en uno de los sillones y con el control remoto de la pantalla plana en sus manos -¿Dormiste en el sillón?- le pregunté mientras me sentaba echando la cabeza hacia atrás -Sip, aquí mismo- no quitó los ojos del programa de deportes que salía -Te hubieras ido a una de las habitaciones- lo traté de regañar -Edward dormí aquí porque así podía oírte si necesitabas algo- su tono infantil despareció y el aspecto adulto salió, ¿Cuánto te has perdido de ellos? -Ah, no tenías que hacerlo- volví a echar la cabeza atrás -Tenía que hacerlo, de ahora en adelante, quieras o no yo te voy a cuidar- me levanté rápido del sillón y mi temperamento empezó a elevarse -y antes de que empieces a gritarme cosas, no haré caso a nadie y no importa si no quieres que viva aquí, puedo rentar el apartamento de abajo o quedarme a dormir en tu puerta, tú decides- el timbre sonó por arte de magia y Emmet salió disparado a la puerta. ¿Por qué lo hacía? Yo no quería un niñero las 24 horas del día, yo dejé claro que quería vivir mi dolor solo, sin cargar a gente en él y llegaba ahora Emmet, quien nunca se paró para ver como estaba. De alguna manera lo iba convencer, estaba segura que si le compraba un autómovil o algo de su agrado de iría corriendo. Ésto era idea de Alice, estaba seguro.
La pizza la comimos en silencio, Emmet había pedido dos cajas y prácticamente él devoró una entera, cuando iba a pararme a mi habitación su voz me detuvo -Edward, ¿ya decidiste si viviré en la calle o aquí?- ya íbamos empezar otra vez -Emmet dile a Alice que ésto no va funcionar, mañana pasa a mi consultorio para decirme que quieres de regalo e irte de aquí- me di la vuelta pero de pronto lo tenía enfrente, poniendo sus manos en mis hombros y descargando toda su fuerza en ellos, azoté contra la pared del pasillo -No me iré hermanito, veo que decidiste que viviré en tu puerta- ni tiempo me dio de defender y me soltó -hoy mismo traigo mis cosas, será bonito vivir aquí afuera, seremos hermanos-vecinos- y soltó una carcajada fingida -Emmet no tienes que hacerlo...- con sus grandes zancadas se paró frente a mi -No me mandó nadie, ni Alice, ni mamá, nadie, entiéndelo Edward, déjate ayudar- y salió por la puerta del apartamento, azontándola.
Mi hermano había cumplido su cometido, a mitad de la madrugada oí ruidos del elevador, creí que eran los de mantenimiento pero al salir, me encontré con cajas, bolsas, ropa. Era Emmet, bajando caja por caja del elevador y a su lado el portero Harry ayudándolo. -Maldita sea Emmet- le gruñí, estaba muy enojado, ¿por qué hacía ésto? no me miró sino que entre ellos dos se miraron y me ignoraron. Yo no podía con eso, cerré la puerta de mi casa con llave y prohibí el pasó a Emmet Cullen en el identificador automático. Volví a mi casa, el dolor de cabeza volvía y si no dormía, mañana estaría fastidiado dando consultas.
Mi teléfono fijo sonó a las 7 de la mañana, el identificador marcaba Papá, me tallé los ojos y apreté el contestador -Papá, buenos días, ¿ocurre algo?- todavía medio dormido contesté -Buenos días hijo, no ocurre nada sólo quería decirte que puedes tomarte el día libre- mis ojos se abrieron de golpe y me incorporé de un salto -¿Por qué? Puedo ir a trabajar, de echo ya me estaba bañando- abrí la puerta de mi baño -No es necesario, descansa y arregla las cosas con tu campamento andante- lo había olvidado, Emmet estaba afuera -Papá, ¿tú sabes algo de ésto? ¿fue tu idea?- me empecé alterar, aquí había un culpable, -No Edward, no fui yo, sólo ayer tu mamá llamó a tu hermano para saber de él y le contó que "acampaba" a fuera de tu casa- bufé molesto -Papá, tienes que hablar con tu hijo, está loco, no necesito un niñero- el mundo estaba en mi contra -Yo no sé Edward, descansa hoy y mañana veremos-.
Abrí la puerta del apartamento suavamente y me encontré con un campamento, cómo había dicho mi padre, una casa de campaña estaba montada y muchas cajas a su alrededor, un par de mesitas sostenían los trofeos de Emmet, su ropa y más de sus pertenencias. Reí y mi corazón de pronto empezó a palpitar, éste chico si que estaba interesado en mi y nadie lo había mandado. Volví a cerrar la puerta, no quería verlo aunque me enorgulleciera de él, mi enojo podía más que nada.
El día pasó tranquilo, a veces salía a ver que hacía Emmet, otras sólo oía detrás de la puerta como hablaba animadamente con Harry de deportes o de la bolsa de valores, él era administrador de empresas y conocía a fondo el tema de la economía estadounidense. Mi mente sólo pensaba en que iba hacer, no podía dejar a Emmet ahí afuera, pero también sabía que no iba durar mucho, capaz si iba rentar el apartamento de abajo. La noche llegó y el teléfono sonó, era Seth. -Hermano, ¿estás bien? Tu papá llamó diciendo que hoy no vendrías a dar clases- me revolví el cabello y recordé a los niños que tanto se emocionaban con mis clases, -Sí, estoy bien, perdón pero tuve problemas con Emmet y ocupe todo el día- Falso, no resolviste nada -No importa Edward sólo hablaba para informarte que nos contrataron en una academia de ballet y necesitan de tu ayuda- más negocios, al menos eso despejaba mi mente -¿Qué academia?- en NYC había muchas academias de Ballet -Joffrey-Swan, quieren músicos para un evento que tendrán en dos semanas- ¿Joffrey-Swan? recordaba que mi hermana a veces la mencionada y un par de veces pasé frente a ella -¿Y yo qué papel tengo ahí?- pregunté angustiándome, -Tranquilo Ed, sólo te quieren para que vayas a tocar el piano un par de veces en sus ensayos y en su festival- eso era mucho trabajo, tocar me apasionaba pero no conocía nada de la Academia Joffrey-Swan, -Puedes mandar a otro pianista, manda a Aro o a Félix- le dije -No, el Sr. Swan te quiso a tí- ¿Señor Swan? Mucha información y no podía procesarla toda, -Seth mejor mándame todo a mi correo, y mañana pasó temprano a tu oficina- era la mejor solución -Buena idea Cullen, yo te mando todo y mañana nos ponemos de acuerdo, adiós- me despedí de él y decidí afrontar al niño explorador.
-Emmet entra, las noticias dicen que hará frío y no vas a sobrevivir aquí- se rió a modo de victoria y lo odié más -Gracias hermanito- me dio un fuerte abrazo que correspondí, ya necesitaba uno así.
*sissone: El paso en cuestión consiste en en un salto sobre ambos pies, que despegan del suelo al mismo tiempo desde una flexión de rodillas, y cae primero sobre un pie y luego cierra el otro.
*técnica: Para los que no sepan que quiera decir técnica, es que, primero en una clase de ballet se realiza un calentamiento, a veces se utiliza la técnica donde se enseña los movimientos del mismo: movimientos de rotación de cadera, torso, etc.
Un poquito más largo el capítulo :) ¿qué les parece? Aunque no mande reviews yo seguiré escribiendo, me he dado cuenta que bastante gente lo lee!
