Bueno, ya en el capitulo anterior les explique de que trataba el fic, asi que, ahora no los molesto y les dejo comensar a leer. Espero que lo disfruten.
España
El nuevo continente. Un nuevo mundo lleno de riquezas. Por toda Europa se hablaba del tema. Desde Inglaterra hasta Roma. Desde Roma hasta Portugal. Desde Portugal hasta Alemania. Y tode el merito era de España.
Cuando llego a los Reyes Catolicos de España la noticia de que Cristobal Colón habia llegado a las Indias viajando hacia el Occidente, no lo podian creer. Y nadie pudo decir nada cuando Americo Vespucio escribio una carta a los de Médici, una de las familias mas poderosas de Europa, diciendo que las Indias Occidentales eran un nuevo mundo, dando caracteristicas de sus inmensas extenciones. En su honor, nombraron al nuevo continente America. Pero eso ahora no nos interesa demaciado a nosotros, asi que pasemos un poco mas adelante, mas precisamente con la familia Stone.
Los Stone no eran una familia tan poderosa como los Médici, pero tampoco eran pobre como otras muchas. Eran comerciantes bastante importantes, ya que los productos de los Stone se vendian en toda la peninsula Iberica. Los Stone vendian toda clase de objetos, desde decorativos, hasta armas. La fuente de su riqueza provenia de la venta de la polvora. Pero a pesar de ser poderosos, no eran muy respetados, devido a que desencian de esclavos negros del Africa.
Ellos financiaban una gran cantidad de viajes a America, lo cual les dava mas y mas riquezas. Pero el dinero no compra la felicidad. Menos la de un chico como Victor, el hijo primogenito de Silas y Elinore Stone.
Victor era un buen muchacho que siempre pensaba en el otro antes que en el mismo, y esto siempre le habia venido bien a sus padres, quienes siempre lo trataban con mucho cariño y amor. Pero algo le faltaba a Victor.
A Victor nunca le falto nada, siempre tuvo todo lo que queria. Desde jugueres hasta libros. Incluso sus padres no le negaron cuando el les pidio un arma. Fue el dia mas feliz de la vida de Victor.
Pero, desde que los Stone recibieron noticias de un nuevo continente, Vicor cayo en una profunda depresion. Sus padres no comprendian el porque. ¿Cómo lo harian? Son padres. Tratan de hacer lo mejor para los hijos, pero nunca saben comprender lo que los hijos les dicen.
Mientras mas noticias recibian los Stone sobre los viajes ha America, peor se ponia Victor. Sus padres le seguian dando mas y mas cosas, pero nada ponia feliz a Victor. Antes vivia diciendo cosas como "Buyaaa!", pero ahora apenas hablaba. El se quedaba todo el dia en su habitacion, comiendo muy poco, casi hasta el punto de que parecia un esqueleto. Sus padres no sabian que hacer, y decidieron que si no reaccionaba a la buena por tada la amabilidad, reaccionaria a la mala.
Un dia, sus padres lo mandaron a llamar, y Victor, despues de que su sirviente logro convencerlo, fue al salon principal. Era un lugar bastante amplio, una construccion relativamente antigua. Parecia casi un palacio de Arabia. Habia muchas telas de varios colores colgadas, y habia varios almohadones para que las personas se sentaran. Las ventanas estaban en lo mas alto del lugar, mas o menos a diez metros de altura del suelo. Realmente, era un lugar muy grande.
Victor se sento en uno de los almohadones, frente a sus padres.
- Victor, te madamos a llamar porque ultimamente te hemos visto muy... trite. Hay algo que te preocupe? -dijo su padre, Silas Stone.
- No, nada. - respondio brusamente Victor.
- No le hables asi a tu padre, Victor. El solo esta preocupado por ti. - dijo su madre, Elinore.
- No me importa. - contesto con bastante sequedad Victor.
Silas miro a su hijo con la tipica mirada de los padres de "no me hagas enojar", y le dijo:
- Escuchame, Victor. No queria llegar a esto, pero si no aprendes a comportarte de la buena forma, aprenderas de la mala. Te enviaremos a America, donde se trabaja duro y no hay comodas camas como la tuya - a medida que Silas hablaba, Victor comensaba a cambiar. America. Ese nombre ponia a Victor cada vez mas alegre mientras su padre hablaba - y tambien se dice que hay indos salvajes contra los que tendras que enfrentarte. Sera algo duro, pero nada mejor para que aprendas a comportarte.
- ¿America¿Me van a enviar a America? - Victor no podia contenerse, sus ojos se humedecieron a una gran velociadad, y al poco tiempo de ellos salian lagrimas de pura felicidad.
- Si. Se que sera duro, mi amor, pero cuando vuelvas, estaras como nuevo - dijo su madre, preocupada al ver las lagrimas de su hijo-. Ademas, solo iras por un año, sin contar el tiempo del viaje.
-¡ Buyaaaaaa¡ Ire a America! Tengo que prepararme.¿Que llevare? Nesesitare armas, y ropa, y... ¡ Buyaaaaa! - grito Victor, quien rapidamente se puso de pie y comenso a dar grandes saltos de felicidad.
Los padres de Victor estaban atonitos.¿Acaso ir a America era lo que tamto queria su querido hijo Victor? Entonces, mas que castigarlo le estaban dando lo que el mas queria. Y eso los ponia felices. A ellos nunca les gusto que la gente sufriera castigos, tampoco estaban a favor de la esclavitud, por lo que ellos les pagaban a todos sus sirvientes.
- Victor, si lo que tu querias todo este tiempo era ir a America¿por que no nos lo dijiste?
- Porque no ubiesen comprendido. Padre, yo que quiero mucho, y se que ustedes tambien a mi, y por eso si se los decia ustedes habrian pensado en tantas cosas que podrian pasarme alli, y no me permitirian ir. Por eso tenia miedo de decirles.
Silas miro a su hijo con una gran sonrisa. En verdad, eso habria pasado.
- Tienes razon, hijo mio. No te habriamos dejado ir. Pero ahora no tenemos mas opcion que enviarte. Tendras que preparate. Lleva ropa ligera, algunas armas, y talvez algunas herramientas.
- Si, padre, tienes razon. Mejor comienzo ahora prepararme, o no estare listo para zarpar.
Victor ya se hiva cuando se acordo:
- Ah, por cierto¿Podrias decirme cuando sale el barco a America?
- Sale dentro de dos dias, mi amor.
- Gracias madre.
Ahora si, Victor se fue. Se encontraba tan emocionado por poder ir al Nuevo Mundo, que no penso en todo lo que podria pasar si se diriguia a aqueella mistica tierra.
Dos dias. Demaciado para Victor. Si fuera por el, saldria aquella misma noche. Pero, aun asi, espero, y dos dias pasaron mas rapido de lo esperado.
Ya habia llegado el dia en el que iria al misterios continente de America. Tenia todo lo que necesitaba, incluyendo una gran cantidad de armas de fuego. Ademas de una extraña caja, bastante grande, que sus padres le rogaron que lleve, pero le advirtieron que solo lo usara en un momento de extrema necesidad, como por ejemplo, frente a un ataque de los indios.
Victor salio de su casa, luego de despedirse de su madre y su padre.
- Ya hemos encargado a los sirvientes que lleven todas tus cosas al muelle. Cuando llegues alli, encontraras tus cosas, posiblemente esten siendo cargadas ahora mismo. Y, por cierto, el barco se llama "Santa Isabella". Lo reconoceras facilmente.
- Gracias madre. Ahora, devo irme, o perdere el barco.
- Esta bien, hijo mio - comenzo a decir Silas, pero recuerda. La caja grande que te pedimos que lleves, solo la deves habrir en caso de extrema necesidad. Si la abres antes, podrias estar en graves problemas.
- Si, padre.
Luego, se despidio de su madre y de su padre y se dirigio hacia el muelle. Tardo unos diez minutos en llegar pero cuando llego, vio lo que tanto tiempo habia querido ver.
Alli estaba lleno de barcos, todos listos para zarpar hacia el nuevo mundo. Algunos llevaban colonizadores, otros llevaban animales de ganado y caballos. Y la una gran cantidad de naves llevaban soldados, quienes tambien se encontraban emocionados por ir al Nuevo Mundo.
Comenzo a recorrer el muelle, y no tardo nada en ubicar al "Santa Isabella". Era el barco mas grande y mas bello de todos, y en el parecian ir los capitanes y generales, ademas de importantes comerciantes. Se acerco al barco, pero mientras mas lo hacia, mas gente se daba vuelta a mirarlo. Lo miraban porque, a pesar de venir de una buena familia, era negro. Y negro era el color de los esclavos traidos de Africa, de los cuales el decendia. Lo miraban porque para ellos el no tenia ningun valor, todo por ser negro.
Cuando se hacerco al "Santa Isabella", algunos guardias se hacercaron a el, con lanzas en mano.
-¡Alto, esclavo¿Qué haces aqui sin tu amo? Y encima nos miras de frente. No tienes derecho, como no tienes derecho a vivir.
El guardia que hablo parecia tener obias intenciones de atacarlo, pero alguien lo detuvo. Bueno, mas bien lo detuvo el poderoso ruido del disparo de un arma de fuego. Todos los presentes se sobresaltaron, exepto, Victor, porque el estaba acostumbrado al fuerte ruido del fuego.
Detras de los guardias se encontraba un hombre a caballo, con el arma de fuego en la mano, y miraba a los guardias con una exprecion de odio.
- ¡Idiotas! Deveria mandar a que los cuelguen de la horca.
- Pero, señor Cortez, nosotros solo estabamos...
- Amenazando al señor Victor Stone.
Los guardias se paralizaron completamente alescuchar la palabra "Stone". Acababan de amenazan a uno de los Stone, la segunda familia mas poderosa de la peninsula Iberica.
- Se-se-señor Cortez, nosotros no sabiamos... -respondio uno de los guardias con un gran temor.
- A, entonces ustedes no sabian. Bueno, como no sabian, olvidemos todo esto y subamos a las naves.¡Si, claro¿Creen que sera tan facilmete perdonado algo tan terrible como eso¡ Al calabozo, duante todo el viaje a America!
Desde atras de Cortez salieron varios soldados con armaduras bien pulidas, que se diriguieron hacia los hombres que habian amenazado a Victor, y se los llevaron hacia dentro de uno de los barcos. Se podian escuchar los gritos suplicando piedad de los pobres hombres.
- Lamento lo ocurrido, señor Stone. Espero que sepa perdonar el vergonzoso atrevimiento de los soldados, pero es que, como usted sabra, la gran mayoria de habitantes de color son esclavos.
- Si, lo se perfectamente. Y creo que le devo dar las gracias, señor...
- Hernan Cortez.
- Señor Hernan Cortez, porque si usted no me ubiese ayudado, sus soldados me ubiesen matado.
- No hay de que, señor Stone.
- Por favor, digame Victor.
Cortez sonrio de una forma bastante forzosa, pero Victor no se dio cuenta de eso.
- Seguro, Victor. Ahora, sube al barco, donde te llevaran a tu camarote.
Un sirviente de Cortez se hacerco a Victor, y lo llevo al camarote. Cortez se quedo mirando como Victor subia a la nave, y luego se guiro a uno de sus generales y le dijo:
- Cuando lleguemos a America, incendien las naves. No quiero luego tener que volver a viajar en un barco en el que ha estado un decendiente de esclavos. (N/A: esto demuestra que Cortez tampoco tiene respeto alguno hacia la gente de color. Que infeliz.)
Mientras, con Victor, el estaba emocionado. Dentro de poco zarparian en direccion a America, una tierra llena de misterios. Una tierra en donde su vida cambiaria por siempre.
Bueno, espero que les halla gustado el capitulo. Este es el comienzo de la historia, luego se hiran agregando mas capitulos. Al principio contaran las experiencias de cada uno de ellos, y luego como se unen para enfrentarse a una amenaza en comun, ya mencionada en la intruduccion.
Saludos de Kerosen
