Hola, los saludo y les informo que el nuevo capitulo de Conquistadores ya esta completo. Si no fuera asi, no estaria publicando esta ridiculez en el fic, no? Bueno, ahora no los distraigo mas, y los dejo con el nuevo capitulo. Si, se trata de Robin, disfrutenlo.


Iroqueses

Guerra. Asi es la vida de un iroques. La paz es algo no muy comun en sus tribus, las cuales suelen estar en batallas constantes entre si mismas. Estas sangrientas peleas siempre son con fines politicos, como conseguir mas tierras, y en muy pocos casos, obtener alimento. En ocaciones, algunas tribus formaban alianzas entre si para derrotar a un enemigo en comun, o tambien podia ser que, luego de una batalla el lider de la tribu derrotada se ponga al servicio de la tribu vencedora. Es decir, no sufririan mas ataques por parte de estos, pero tendrian que acudir a ayudarlos en caso de guerra.

Y en una de estas guerras, la tribu diriguida por Kolum se preparaba para la batalla. Kolum era un lider muy ambicioso, que siempre deseaba tener mas poder que todos los demas. Por eso, junto a su tribu, atacaban a cada aldea que encontraban, obligandolos a formar parte de su ejercito. Kolum era alguien muy peligroso para las demas tribus iroqueses, por lo que devia ser eliminado rapidamente. Por suerte, la solucion ya estaba en camino.

Era de noche, en las afueras de un campamento levantado por orden de Kolum, en el cual descansaban sus tropas, y en una gran choza en el centro del mismo, dormia placidamente Kolum, soñando con ser el mas poderoso, y lo poco que le faltaba para eso. Alrededor de su tienda habian tres guardias, todos con unas rusticas lanzas con puntas de piedra afilada. Tambien habian varios soldados rondando por entre las pequeñas chozas en donde dormian incomodamente los soldados. El campamente habia sido construido para tener grandes defensas, por lo que solo se podia entrar desde dos lugares: desde en rio en balsa, o desde el frente. Cerca del rio habia un guardia, y en el frente tambien, solo que en el frente pnian mayor vigilancia, porque desde alli era mas seguro un ataque. Gran error.

Todo ocurria con normalidad esa noche. El guardia del rio tenia congando un arco y un carjac lleno de flechas, y cerca sujo tambien habia una antorcha. Y frente a sus ojos, al otro lado del rio, un misterioso hombre lo miraba. Este hombre hiba completamente tapado por una clase de capa de piel de oso, y lo unico que se le veia era el pelo negro, todo despeinado, y los ojos, los cuales eran imposibles de ver, ya que se ocultaban tran un antifaz. Este hombre esperaba, mirando atentamente al guardia del rio. No tenia prisa, la noche era su amiga y lo protegeria del peligro. Espero durante cinco minutos, y vio lo que queria. Obserbo como un señal de luz, posiblemente hecha por el movimiento de una antorcha, aparecia en el campamento, y como el guardia del rio le respondia haciendo el mismo movimiento. obiamente era un señal, posiblemente que todo estaba bien.

El enmascarado siguio esperando, ya sabia como era la señal, ahora devia saber cuanto tiempo tardaba esta en repetirse. Espero durante diez minutos, y volvio a ver la señal. Ahora todo era cuestion de rapidez y suerte. De esa clase de capa saco algo parecido a un disco, como con los que juegan los niños, y se acerco sigilosamente al borde del rio. Cuando pudo visualizar bien al guardia, arrojo el disco en direccion al corazon del guarda. El impacto tenia que ser en el corazon, para que el veneno de disco se desparrame por todo su cuerpo y no le permita dar la señal de alarma.

Un tiro prfecto. El guardia apenas pudo comprender que pasaba, que era esa cosa redonda en su pecho, y es posible que haya muerto con la duda. Luego de que cayo el guardia, el enmascarado arrojo una cuerda, la cual se afirmo a la rama de un árbol, y cuando estubo asegurada, la utilizo para cruzar el rio. Pero no hiva deslizandose por la cuerda, no. El corria sobre la cuerda, manteniendo un equilibrio total, sin caerse. Una vez que llego al otro lado, corto la cuerda, y se quedo esperando al lado de la antorcha. Cuando volvieron a hacer la señal de si todo estaba bien, fue este hombre quien sujeto la antorcha y respondio que si. Ahora tenia diez minutos para entrar y salir del campamento, siempre y cuando complete su objetivo.

Entro sigiloso como una sombra al campamento, y ninguno de los soldados que montaban guardia fue capaz de darse cuenta de su presencia. Esa parte le fue muy sencilla al enmascarado, ahora venia lo dificil: acabar con los tres guardias que se encontraban alrededor de la choza de Kolum. Si asesinaba a uno sigilosamente, los otros se darian cuenta, lo que tenia que hacer era juntarlos a los tres y luego matarlos a todos juntos. junto una piedra, y la arrojo a unos dos metros de distancia de su ubicacion actual. Naturalmente, los soldados fueron a ver que era ese ruido, similar a pasos, cerca de la choza de Kolum, y cuando los tres fueron a verificar y no vieron nada, decidieron que posiblemente alla sido un animal. Cuando se dieron vuelta para retornar a sus puestos, no vieron a ningun animal.

Frente a ellos estaba el enmascarado, parado firmemente ante ellos, mirandolos con esos ojos invisibles para todos.

-Oye,¿quien eres tu?- pregunto un guardia, apuntandolo con la lanza, mientras que sus compañeros lo imitaban. Pero nuestro amigo, el enmascarado, no respondia.

-¡Te preguntamos quien eres!¡Responde!

- Caballeros, quien soy yo no es algo de importancia, lo que importa ahora es que bajen sus armas.-respondio el enmascarado. Su voz sonaba bastante mandona, como diciendo que si no lo obedecen les va a ir mal.

-Jejejejeje.¿Oyeron eso, chicos? Este señorcito nos pide que bajemos las armas.

-Pues yo dijo que lo descuartizemos con ellas.

-Muy buena idea, asi no olvidara nunca que lugar le corresponde.

Los tres guardias se acercaban al enmascarado, quien seguia quieto, aunque su mano derecha estaba saliendo del traje que lo cubria, sujetando un pequeño palito de un curioso color plateado. Los tres guardias se preguntaban a si mismos:"¿Nos piensa atacar con esa cosa? Si no puede usarla como arma, siquiera." Pero las dudas de estos se aclararon cuando el pequeño palito plateado crecio a una altura que parecia un baculo perfectamente eficaz para un pelea. Y con la misma velicidad con la que crecio el palito, el enmascarado se acerco a los guardias de un salto. Mientras todabia estaba en el aire, golpeo con su baculo a uno de ellos, rompiendole la cara, lo cual lo asesino rapidamente, y mientras caia, a otro le rebano la cabeza, como si de goma se tratara. El otro guardia, asustado, trato de atacarlo por la espalda, pero el enmascarado fue mas rapido, y con una rapido movimiento hacia atras, le incrusto el baculo en el "orgullo" de todo hombre, y antes de que el guardia se de cuenta, ya le estaba haciendo compania a sus compañeros, en el mundo de los muertos.

El enmascarado se sonrio para sus adentros. No fue tan dificil como el pensaba, pero si le llevo mas tiempo. Solo le quedaban cuatro minutos. Entro en la choza de Kolum, y sacando un chuchillo de piedra afilada, lo incrusto repetidas veces en la cama, solo para darse cuenta de que Kolum no estaba alli. Se dio vuelta rapidamente con el baculo en la mano, y encaro a kolum, quien estaba despierto frente a el, con un hacha en la mano (N/A: estas hachas solo son palos con una piedra afilada arriba).

-¿Creiste que con el barullo que hiciste no me despertaria? Pues te equivocaste, y ahora estas dentro de una choza, encerrado conmigo, y eso solo significa una cosa.-dijo con mucho orgullo Kolum.

- Asi es. Significa que sera mas facil cumplir mi trabajo. Me mandaron a asesinarte, y eso are.- respondio el enmascarado.

-¿Crees que podras asesinarme a mi, Kolum?¿A mi, el mas fuerte de todos? Sigue soñando, niñito, por que eso nunca pasara.

Dicho esto, Kolum se dirigio al ataque, con su hacha en alto, pero sin que fuera capaz de darse cuenta, el enmascarado ya le habia sacado en hacha, y hechado al suelo, mientras colocaba el cuchillo al lado de su cuello.

-Pe-pe-pero,¿como?¿Como hiciste eso?¿Quien eres? -pregunto bastante asustado Kolum.

-¿Como lo hice? Haciendolo.¿Y quien soy? Pues... digamos que yo soy... el mas fuerte de todos- esas fueron las ultimas palabras que escucho Kolum.

Dos horas mas tarde...

-Bien hecho, Robin, sabia que podia contar contigo- dijo un hombre, bastante mayor, con pelo largo y canoso, y vestido como si fuera una especie de hechizero.

Robin sonrio. Ya no estaba cubierto por la capa de piel de oso, asi que se lo veia con claridad. Su piel era mas bronceada de lo que nosotros estamos acostumbrados, tambien era un poco mas alto y bastante fuerte. Era muy obio que entrenaba de orma constante. Su unica vestidura era una especie de taparravos en la parte inferir de su cuerpo. Pero, aun asi, seguia con su inseparable antifaz en su rostro.

- No hay de que, Forantel. Siempre es un honor servir al shamán del pueblo- respondio Robin, con gran gentileza.

- No digas mas, Robin, o me haras soberbio, y la soberbia es el camino al error, y el error a la perdicion -respondio Forantel, muy serio. Era ovio que para el, la soberbia era algo atroz, igual que los demas pecados capitales. (N/A: lujurio, gula, envidia, etc.).

- Perdoneme, señor, no fue mi intencion ofenderlo- contesto Robin, bastante apenado.

- Descuida, Robin, no me ofendiste. Solo lo dije para que recuerdes nunca hacerlo con otras personas influjentes, porque de ser asi, se creeran superiores, igual que el difunto de Kolun, y trataran de hacer lo mismo, y por eso moriran mas y mas iroqueses, y cuando llegue el momento de enfrentarnos a la verdadera amenaza, no estaremos preparados. -dijo con calma Forantel. El siempre estaba diciendo cosas asi, y nunca parecian afectarle en lo mas minimo, despues de todo, el es el shamán,¿no?

- Pero, Forantel, siempre estas hablando de la verdadera amenaza,¿pero cual es? Es decir, siempre nos dices que devemos estar preparados, que nuestros lideres no deven pelear entre si, y por eso me mandas a asesinar a los lideres que causan grandes guerras, pero ¿cual es la verdadera amenaza?

Forantel suspiro profundamente, agarro una taza de barro, se sirvio agua caliente, hecho unas hojas en el, y bebio. Luego dejo el el té junto a una especie de fogon apagado. Con un lento, pero firme movimiento de su mano derecha, mientas pronunciaba unas extrañas palabras, el fuego se asomaba por el fogon, mientras que con la otra mano (la izquierda) agarraba algo parecido a un jarron, el cual estaba repleto de insectos muertos. Una vez que el fuego ardia con furor, tomo un poco mas de té, y hecho los insectos al fuego. Se podian ver las formas de algunas especies de ellos en el humo, es mas, Robin creyo ver avispas y alguna que otra cucaracha. Luego, Forantel junto un poco de tierra de su costado, y la coloco en lo que parecia una pequeña corteza de algun árbol extraño. Tambien hecho esto al fuego. Finalmente, se tomo todo su té, pero lo escupio apenas todo el liquido estubo en su boca. El té caia en grandes cantidades sobre el fuego, apagandolo completamente.

El silencio reino durante unos minutos, con Forantel mirando al fogon apagado, y Robin mirando al chamán. Robin abrio la boca, para preguntar que se supone que devia pasar, pero antes de decir algo, la mano de Forantel le hacia señas de silencio. Robin no dijo nada, mientras se comia las dudas, las cuales solo le daban mas y mas hambre de respuestas.

Luego de un tiempo, el cual no se sabe si fueron horas o minutos, el fuego se volvia a prender solo, con la diferencia que este fuego era completamente azul.

-Observa, Robin, el humo del fuego, y dime que ves- dijo Forantel, con una voz de ultratumba.

Robin entrecerro los ojos para tratar de ver mejor, lo cual al principio no tuvo mucho exito, pero luego de un rato, pudo ver algo. Bastante raro, siendo sincero.

-Dime, Robin,¿que ves?

- Bueno, veo grandes criaturas de cuatro patas, que trasportar a unos extraños seres que parecieran estar protegidos por ropas mas duras que la piedra, y estos otros seres portan unos largos palos, los cuales crean fuego, fuego que mata a mas distancia que una flecha, pero me parece que mata mas por miedo que por fuego.

-Eso no es todo, Robin. Se que ves mas, dime que es.-dijo Forantel con la misma voz ultratumba.

- Bueno, veo mucho fuego destruyendo ciudades de imperios desconocidos, destruyendo nuestras aldeas, destruyendo la vida...

-¿Que mas?

-No lo se, no veo con claridad...

-¡¿Que mas?!- grito Forantel, bastante alterado.

Robin miro a Forantel impresionado. El no solia ser asi. Reaccionaba como si lo que viera Robin fuera lo mas importante en el mundo, como si lo que decia Robin fuera la clave para que el mundo no se destruya...

- Bueno, pero no se si lo que veo sea correcto...

-No me importa, solo dilo.-dijo Forantel, aun bastante alterado.

- Creo que veo a cinco personas juntas, enfrentando a esos seres que llevan los palos que lanzan fuego. Pero las cinco personas son muy extrañas. Una de ellas pareciera llevar armas parecidas a las de esos seres, solo que las armas estan en su cuerpo. Otra pareciera capaz de cambiar su forma, de ser hombre a ser bestia. Luego veo dos figuras femeninas. Una es como si se tratara de un demonio, capaz de utilizar su alma como arma. Y la otra... pareciera ser tan hermosa como el sol, e igual de poderosa. Sus manos tenen la fuerza de las estrella -dijo Robin, sonrojandose con esta ultima descripcion. Parecia que esta ultima chica que dijo le gustaba.

-¿Y quien es la quinta persona? -pregunto Forantel.

-Soy... soy yo.

Forantel lo miro sorprendido. Quien diria que este chico tuviera tanto talento como para reconocer tantas cosas en su primera sesion de shamanismo.

-Me sorprendes, Robin -comenzo a decir lentamente Forantel, mucho mas calamdo-. Realmente, has conseguido ver en tu primera sesion mucho mas de lo que algunos shamanes ven en toda su vida. Pareciera que posees un talento natural, pero no creo que el shamanismo sea un camino para ti.

Robin miraba a Forantel sorprendido. El no solia decir palabras tan amables a la gente, y menos reconocer que eran buenos en algo. Era algo sumamente extraño en cualquier shamán y mas en el.

-Ahora, Robin, escuchame atentamente. Lo que acabas de ver es algo que yo llevo semanas viendo, y toda una vida temiendo.

-¿La verdadera amenaza?-pregunto Robin lentamente y en voz muy baja.

-Si. La verdadera amenaza. Esos seres que llevan los palos que soplan fuego son malos. Al menos, la gran mayoria de ellos. Seran pocos los que nos ayuden a nosotros, ya que casi todos ellos estan cegados por la codicia y la envidia. Vendran a nustras tierras buscando piedras que brillan, me refiero al oro, la plata, los diamantes, y todas las demas piedras que utilizamos para decorar nuestros hogares y alejar los malos espiritus. Ellos les dan un valor sin sentido, creen que mietras mas se tengan, mas poderosos son. Y no dudaran en asesinarnos a todos para poder conseguir lo que quieren.

Robin miraba a Forantel atentamente, escuchando con atencion cada palabra que decia. Si esos seres eran tan malos como Forantel decia, habia que acabar con todos.

- No podras, Robin -dijo Forantel, como leyendole el pensamiento al joven enmascarado-. Son demaciados, y sus palos largos son diferentes a cualquier cosa que allas visto. Y las criaturas que montan (creo que se llaman caballos), son igual de peligrosas que ellos, ya que la maldad del que lo monta se pasa a la noble criatura. Es decir, si el jinete es malo, el animal sera malo, y si el jinete es bueno, el animal respondera de la misma manera.

- Pero estoy convencido que si logro eliminar al lider de ellos...

- No les importara tres rabanos. Ellos no sirven a un lider, ellos le sirven al oro, a la plata, a lo que brilla de valor material. Por mas que liquides a todos y cada uno de sus lideres (los cuales son demaciados hasta para ti), ellos seguiran luchando para obtener lo que desean.

-Entonces, los matare a todos ellos, junto con sus lideres. Nadie vendra a molestar a nustras tribus.

-Robin,¿has perdido la razón?¿No entiendes lo que te estoy diciendo?

- Si lo entiendo, señor, y por eso mismo he decidido acabar con todos seres que vengan a atacarnos. No tendre piedad con ninguno.

Forantel trataba de convencer a Robin de que desistiera en la locura de detenerlos el solo, y eso era algo de lo que el muchacho se dava cuenta, pero, obstinado como era, seguia estanto seguro que el solo podria detener a la verdadera amenaza.

-Si que eres obstinado Robin, pero si no quieres enter de la forma en la que intento explicartelo, tendre que tratar de otra manera.¿Recuerdas lo que viste hace unos minutos en el humo?

-Si.

-Bien.¿Recuerdas lo ultimo que vistes? -pregunto Forantel

-Si, lo recuerdo.¿Y que hay con eso?-respondio Robin

-¿Podrias tener la gentileza de repetirmelo? Creo que lo he olvidado -pidio Forantel.

Robin bufo un poco molesto. A pesar de todo el respeto que le tenia al anciano, a veces llegaba a ser bastante molesto. Y con bastante se referia a MUY molesto.

-De acuerdo-respondio Robin. Solo se lo repitiria por el aprecio que le tenia-. Lo que vi fue a cinco personas, entre las cuales estaba yo, y todas parecian luchar. Una de las personas era como un arma humana, otro podia cambiar la forma de su cuerpo, un de las chicas parecia un demonio, y la utima era... era... -Robin no sabia que decir, por que el solo hecho de recordar a la ultima chica que vio le probocaba grandez sonrojos.

-Segun recurdo que tu dijiste, era hermosa como el sol. -dijo tranquilamente Forantel.

-Si, asi es. Eso dije.¿Y como recuerdas que yo dije eso, si hace poco dijiste que lo habias olvidado? -pregunto desconfiadamente Robin.

- Por que menti. Ahora, Robin, te pido que te retires. Ve a la cascada que esta cruzando el Lago de los Osos, descansa y piensa en lo que viste en el humo, y no te preocupes por nada mas. Despeja tu mente de cualquier otra cosa, y vuelve aqui en siete soles (N/A:dias).

Robin seguia mirando de forma desconfiada a Forantel, pero acato sus ordenes y se retiro, en direccion a la cascada que se encontraba cruzando el Lago de los Osos. Aqueel lugar era muy poco concurrido, por lo que alli uno podia relajanse y pensar en cualquier otra cosa menos en lo importante. Era un lugar utilizado, por lo general, con fines chamanisicos, como relajacion mental y vision del futuro. Pero ahora, Robin se dirigia a este lugar a descansar.

El viaje era largo, pero para Robin era un viaje bastante corto, tomando en cuanta que el poseia una gran preparacion ficica para realizar cosas mil veces mas complicadas que un viaje largo.

Ahora, lo que paso en la cascada durante los siete dias que estubo alli Robin no tiene mucha importancia, puesto que basicamente hizo lo que Forantel le dijo, es decir, relajo su mente de cualquier cosa menos lo que vio en el humo, pero lo unico en lo que era capaz de pensar era en que Forantel, el viejo shamán, le ocultaba algo muy importante.

Apenas transcurrieron los siete soles que Forante le habia mandado, Robin se dirigio a toda marcha hacia la aldea en la cual vivia Forantel. Era un pequeño pueblo, cerca del mar, bastante humilde y no tenia ninguna relacion con la guerra. Es mas, el unico habitante de ese pueblo que peleaba era Robin. El chico nunca habia tenido familia, ya que su padre murio antes de que el naciera y su madre murio en el parto, por lo que el fue criado por la vida, es decir, aprendio de todo lo que habia a su alrededor. Habia aprendido de los árboles y de los peces, de los cazadores y de los comerciantes, aunque tambien habia aprendido mucho de Forantel. El viejo shamán era lo mas parecido a un padre que habia tenido.

A medida que se hiba acercado a la aldea, Robin comenzaba a tener un mal presentimiento. Siempre a los alrededores se solian ver a algunos leñadores y uno o dos cazadores, pero el bosque estaba vacio. Y en el aire habia un extraño olor.¿Un olor? Habia varios olores surcando los aires.

Robin se detuvo para poder oler bien esa extraña gama de olores. Sus enmascarados ojos se entrecerraron al reconocer el primero de los olores. Miedo. Era el olor del miedo, el cual a Robin no le resultaba extraño, ya que la gran mayoria de sus victimas solian desprenderlo.

El segundo olor era inconfundible para cualquiera. Era olor a fuego, a algo quemandose. Pero no era el olor que deja un asado, o una fogata, era un olor como a un incendio, uno en el que todos los habitantes del bosque eran quemados sin poder hacer nada.

Y el tercer y ultimo olor era el mas extraño de todos. Por mas que Robin tratara de reconocer ese olor, no encontraba forma de describirlo. Tenia cierto olor a humo, aunque tambien parecia tener algun parecido con el azufre de los volcanes, pero mas apestoso. Si Robin ubiera sabiado algo sobre la polvora, ubiera reconocido inmediatamente, pero como nunca habia estado en el Primer Mundo (N/A: Europa) no tenia ninguna idea sobre las armas de fuego ni de lo que eran capaces.

Pero si algo sabia Robin eran dos cosas: una, que esos olores no le daban buena espina. Y dos, que todos ellos probenian de la aldea. Sin pensarlo un solo segundo mas, Robin corrio hacia la aldea. Sus pies eran resistentes, pero no podian aguantar toda la presion que Robin ejercia sobre ellos, es mas, si los pies ubieran sido capaces, se ubiesen roto a si mismos para dejar de correr, pero la mente controla al cuerpo, y en esos momentos, la mente de Robin ordenaba llegar cuanto antes a la aldea y ver que demonios estaba pasando. Pero cuando el llego, vio algo para lo que no estaba listo.

Robin era capaz de muchas cosas, como asesinar sin remordimientos, estar semanas sin comer y no morir, he incluso era capaz de autoenvenenar su cuerpo para que las fieras no lo devoren y sobrevivir. Pero Robin no estaba preparado para algo asi. Creo que incluso ahora sigue sin estar listo.

Frente a sus enmascarados ojos habia una gran carniceria, donde el producto a la venta habia ya sido consumido.¿Y que clase de carne vendian? Pues, carne humana. Carne de gente a la que Robin conocia y apreciaba. Frente a el estaban los cuerpos sin vida de tanta gente. El pescador que le regalo un salmón, el amable leñador que siempre lo acogia en su casa, la señora y su hija que cultivaban los vegetales, y muchas otras personas cuyas muertes parecian atroces. Habia varios cuerpos carbonizados atados a los árboles, y tambien se veian algunas figuras femeninas con ovias señales de abuso sexual.

-¿Que clase de descorazonado ser es capas de aser algo asi? -se preguntaba Robin en voz alta, con las lagrimas en los ojos, y con un deseo de venganza incontrolable.

-Ro...Ro... Robin- dijo una voz muy lastimadamente.

No tardo en darse vuelta para ver quien lo habia llamado, cuando un cuerpo atado a un árbol, medio vivo y medio muerto. Fue lo peor que Robin podria haber visto. Frente a el se hallaba el viejo Forantel, tantando de seguir vivo unos momentos mas, pero sus intentos eran vanos. La mitad de su rostro estaba todo abrasado por el fuego, igual que la mitad de su cuerpo, y le faltaba algunos dedos y la pierna derecha.

-Forante...¿que ha pasado?¿Quien ha hecho esto? -pregunto Robin con lagrimas de sangre en los ojos.

- La... ver...dadera... ame...naza... -dijo muy lenta y sufridamente Forantel, era bastante compicado entenderlo, por lo que Robin pregunto:

-¿La verdadera amenaza? - El anciano asistio lentamente.

-Pero, Forantel, necesito un nombre, con un nombre me basta para ir a buscarlo y asesinarlo. -insistio Robin, con un profundo dolor en el pecho.

-S...Sla...Slade-dijo Forantel, con una voz que parecia un ultimo suspiro, mientras miraba aterrorisado a algo o alguin por detras de Robin, pero este no se daba cuenta..

-¿Slade? -se pregunto Robin a si mismo, naturalmente, en voz alta.

Pero tiempo para preguntas a no tenia, devido a que un poderoso sonido surco los aires. Sonaba como una explocion, y luego, durante un instante, se escucho un silvido que atravezaba el aire. Luego, en el medio de la cabeza de Forantel, mas precisamente en su frente, habia un hueco por el cual caia gran cantidad de sangre y el viejo shamán desaparecio de este mundo junto al estallido.

-Listo. Me parecia que alguno de esos seres seguia con vida, y no me equivoque -sono una voz desde atras de Robin.

Robin, quien se encontraba mirando impactado mirando lo que le ocurrio a Forantel, sinto un gran odio y un deseo incontrolable de asesinar a la persona que se encontrara a su espalda. Con las lagrimas de sangre en su rostro, lentamente se dio media vuelta y encaro al infeliz que estaba detras suyo. Era un hombre alto, que iba sobre uno de esos grandes animales de cuatro patas, y tenia una de esas ropas tan duras que cubria todo su cuerpo y su rostro...¿cual rostro? No se le veia. Toda su cabeza se encontraba cuvierta por una mascara bastante curiosa. Toda la mitad derecha de la mascara era completamente negra, sin ninguna clase de abertura, y la mitad izquierda era de un color amarronado, bastante parecido al bronce, con una ranura por la cual se veia un ojo, y mas abajo un espacio para que se pudiese escuchar su voz. En sus manos llevaba uno de los palos largos que escupen fuego

-A, valla, asi que queda otro de esos salvajes con vida. Bueno, ya me encargare de ti mas tarde- dijo el extraño hombre.

-¡Espera! Tu mataste a Forantel... ahora yo te matare a ti. (N/A: naturalmente, ambos personajes al hablar no se entenderian por diferencia de lenguaje y demas, pero por motivos ovios, ambos personajes se entenderan a pesar de las diferentes lenguas que poseen, igual que pasara con cada encuentro de culturas que halla en este fic, los cuales seran muchos)

-¿Tu, matarme a mi? No sabes quien soy yo,¿verdad? Pues, te lo dire. Mi nombre es como dijo el viejo ese.

- Asi que... tu eres Slade.

-Acertaste, Robin.

-¿Como sabes que me llamo Robin?

-Es que deverias darte cuenta, Robin, que yo lo se todo sobre. Se quien eres, de donde eres, que es lo que haces, todo. No hay nada que tu hallas hecho sin que yo lo sepa. Yo lo se todo, y se que en ningun otro lugar te aceptaran por todas las atrocidades que has hecho. No solo has matado a lideres politicos, sino tamben a pobres soldados, que tenian mujeres e hijos y tu los despojaste de un marido y un padre respectivamente. Robin, todo lo que tu has hecho solo a traido beneficios a la pequeña aldea en la que vivias y nada mas. Asi que, te ofresco mi ayuda. Unete a mi, y tus talentos seran bien utilizados.

-No... no lo hare... tu mataste a Forantel... no lo hare.

-Pero Robin, si no tienes mas opcion que hacerlo. Si te unes a mi, viviras como nunca antes, pero si te niegas- se escucha el ruido de como termino de cargar la escopeta-, no tendre mas opcion que matarte.

-¡Pues tendras que matarme!

Dicho esto, Robin salio corriendo en direccion a Slade, mientras le arrojaba algunos de sus discos venenosos, y Slade, el cual ni siquiera se movio para esquivarlos, se quedo parado a recivirlos. Los discos rebotaron en su armadura, y algunos se incrustaron en su caballo, lo cual lo asesino rapidamente. Slade salto fuera del caballo antes de que este se desmorone y luego de volver a pararse con mucha agilidad, suspiro.

-Esperaba mas de ti, Robin, pero si eso es todo lo que sabes hacer, tendre que desaserme de ti.-dijo friamente Slade.

Apunto con su escopeta y apunto hacia Robin, y nuevamente se volvio a escuchar un estallido. La bala habia impactado en el hombro derecho de Robin, quien sintio un gran dolor en su brazo, un dolor que tardo mucho tiempo en comprender. Pero algo que Robin comprendia era que en ese estado estaba en desventaja, ya que se movia mas lentamente, y si Slade conseguia disparar otra vez, estaba seguramente muerto, asi que huyo.

-Eso es Robin, corre. Corre, por que cada paso que das te acercara mas a mi.

Robin siguio corriendo, sin detenerse. Si paraba era hombre condenado. Cuando estuvo completamente seguro de que Slade no lo seguia, se detuvo. Miro hacia atras y vio los restos de la aldea toda carbonizada, igual que sus habitantes. Y, un tanto mas lejos, podia ver un gran ejercito que se dirigia en direccion al sur. En direccion a las demas tribus iroqueses.

Mientrs Robin se sujetaba fuertemente el hombro, susurro unas palabras que solo el viento pudo escuchar:

- Juro que nunca dejare de darte caza Slade, aunque sea lo ultimo que haga en mi vida.

Y ese fue el principio de todo. No solo de una cazeria, donde la presa era un psicopata, sino tambien era el comienzo de una amistad, un destino, un amor, y era tambien el principio de nuestra era. La era que nosotros llamaremos "La Era de los Titanes"


Me puse las pilas. Como ahora estoy en vacaciones, los capitulos los puedo hacer mas largos que de costumbre, aunque por ese motivo es posible que se tarde un poco mas en publicarlos. Espero que no les presente ningun problema. Y gracias a todos los que me pueden ayudar enviandome informacion de las civilizaciones correspondientes al fic, es decir, aztecas, incas, y tribus nomadas del norte. Si alguien sabe algo y me lo puede pasar, desde ya gracias. Mi mail es cualquier informacion, porfavor, mandenla a esa direccion. Bueno, creo que eso es todo.

Saludos de Kerosen