Hola! Ya esta el nuevo capitulo de Conquistadores, la historia en la que se descrube que toda la conquista de America fue una farsa. Bueno, en el fic es un farsa, pero en la vida real no, desgraciadamente, ya que durante esos años se perdieron miles de historias, de civilizaciones, de sabiduria, y de muchas otras cosas que nos vendrian muy bien en estos tiempos, exepto lo de los sacrificios humanos.

Ahora, menos charla y mas lectura... Eso quiere decir: "dejen de leer esto y comiensen a leer el capitulo". Es en serio, dejen de leer esto. Mira que si seguis leyendo esto, el perro de tu vecina desaparece (no la vecina buena, que te hace galletas, la otra, la que tiene un perro tan feo como ella que te pincha todas las pelotas que por accidente se te pasan al otro lado). Supongo que despues de esa amenaza, van a seguir leyendo esto. Pero bueno, ya no jodamos mas, y comiensen a leer el capitulo...

Si no se dieron cuenta todavia, el capitulo comiensa un poco mas abajo de lo que estan leyendo.


No hay Imperio mas grande que el que fue forjado por nuestros antepasados, el Imperio Qechua, mejor conocido como Imperio Inca. Y nuestros antepasados son nuestros mas respetables dioses. Nuestro gran padre es Inti, nuestro dios del Sol, y nuestra gran madre es Mama Quilla, nuestra diosa de la Luna, y esposa de Inti. Ambos son decendientes y siervos del Gran Creador, Viracocha, el dios que creo a los seres humanos.

Inti y Mama Quilla eran la pareja encargada de cuidar a toda la humanidad, con ayuda de Pacha Mama, la madre tierra. Pero ellos dos habian recivido una sola prohibicion: "Cuidaran de los humanos como si fueran sus hijos, pero no podran engendrar ningun fruto de ustedes". Asi habia hablado Viracocha, pero esta prohibicion los atormentaba a los dos, tanto que, una noche de luna llena, ambos se amaron de manera tan apasionada que un pequeño fruto de vida surgio en Mama Quilla.

De alli salio una pequeña niña, quien tenia el cabello negro como la noche, y tenia el poder de la luna en sus manos. Komand'r, se llamo, lo cual pude traducirse como Blackfire. Durando un año cuidaron de la niña y fueron felices, fueron padres verdaderos.

Pero ambos seguian deseando mas, asi que un dia de verano, ambos se volvieron a amar, con mucha mas pasion que antes. Cuando el nuevo hijo nacio, vieron que se trataba de otra niña, la cual tenia el cabello rojo como el fuego, y la grandeza del sol en sus manitas. Koriand'r era su nombre, lo cual queria decir Starfire.

Pero cuando un dios juega con fuego, sale lastimado. No paso mucho tiempo antes de que Viracocha se enterara de como Inti y Mama Quilla lo habian desobedecido. Su ira era tal que todo el Imperio sufria las consecuensias. Terremotos, fuertes vientos, inundaciones, incendios, todas desgracias causadas por a ira de Viracocha.

Pero, cuando Viracocha fue a reclamarle a sus sirvos el por que lo habian desobedecido, vio una imagen que conmovio su antiguo corazon. Vio la imagen de una pequeña familia reunida. Vio a la madre amamantando a la recien nacida, y observo al padre jugando con la mas grande. Al parecer, ellos todavia no se habian enterado de que Viracocha ya sabia su secreto.

Cuando Viracocha aparecio frente a ellos, tanto Inti como Mama Quilla palidecieron de terror. ¿Que cosas seria capas de hacerle a sus pequeñas hijas el todopoderoso de Viracocha?

- Cuando llegaron a mis oidos noticias de lo que ustedes habian hecho, mi ira no conocio los limites. Gran parte del Imperio Inca ha sido destruido, gracias a que ustedes provocaron mi enojo.

Era muy obio que Viracocha habia estado molesto, con mirar hacia abajo se veian los destrosos del Imperio. Pero ellos habian estado tan ocupados con sus hijas que no se dieron ni cuenta.

-Pero cuando los vi a los dos, alegres como una familia humana, se me ablando el corazon. No matare a las criaturas, como haria normalmente, pero las enviare al mundo humano, donde viviran como humanas, y moriran como tales.

Ambos dioses estaban bastante alterados. Desde que llego Viracocha no habian dicho ni una sola palabra, por temor a que el miedo de perder a sus hijas se les notara en la voz. Pero ahora el miedo se les veia en los ojos. Sus dos pequeñas hijas, condenadas a vivir como simples mortales, y morir como si sus vidas estuvieran hechas para dejar que el vacio de los vientos se las llevara tan rapido como vinieron.

- Pe..Pero Viracocha... no puede... nuestras hijas... -decia muy entrecortadamente Mama Quilla.

-Comprendo bien lo que deseas decir, Mama Quilla, pero pienso que es mejor que las pequeñas vivan como humanas durante varios años, a que yo las tenga que matar a tan temprana edad.- respondio Viracocha.

Ambos padres comprendian bien a que se referia Viracocha, y sabian que tenia razon. Era mejor ver a sus dos pequeñas hijas vivir que morir.

-De acuerdo, Viracocha, lo haremos -dijo con pesades Inti-. Pero deves prometer que nada les pasara, y que estaran en buenas manos.

-Las protegere de todo mal que pueda -al escuchar esto, tanto Inti como Mama Quilla se tranquilizaron un poco, pero luego se alarmaron al escuchar las otras palabras de Viracocha-. Pero deven saber que hay poderes de los que ni yo las podre defender. Y uno de esos poderes es el de su propio destino.

Una vez dicho esto, Viracocha se acerco a Inti y a Mama Quilla. Tomo a la pequeña Koriand'r en su brazos, y sujeto de la mano a Komand'r y salio lentamente del lugar donde estaban la pareja de dioses. Pero antes de que Viracocha se alejara mucho, algo lo detuvo.

-¡Espera!- grito Mama Quilla, con el llanto en la voz.

Viracocha se dio vuelta, y miro a la señora de la luna, la cual se acercaba al gran dios con los ojos mojados de llorar por el destino de sus hijas.

-Gran señor... por favor... dejeme darle a mis niñas... un recuerdo de esta vida... -dijo al tienpo que sacaba un medallon doble, el cual estaba mojado con sus lagrimas. La mitan de la derecha era un sol, mientras que la mitad de la izquierda era una luna.

Viracocha miro con piedad a la pobre de Mama quilla, y con dulzura en la voz, le respondio:

-Tu eres la madre de las pequeñas. Es un derecho que no te podre negar.

Mama Quilla se acerco a sus dos pequeñas niñas, y dandoles un beso en la frente a cada una les coloco el medallon correspondiente a cada una en sus cuellos (N/A: Blackfire el de la luna y Starfire el del sol).

Viracocha miro tristemente a Mama Quilla. Le dava pena tener que separar a las dos niñas de su madre, pero habia que hacer lo que habia que hacer.

-Ya es hora, Mama Quilla, hay que dejarlas ir. Si esto tarda mas, sera peor para ti y para Inti tambien -añadio mirando al dios del sol, el cual se habia mantenido con la cabeza baja y sin decir palabra alguna.

Mama Quilla lloraba a cantaros, tanto que en el Impero con mirar al cielo se veia su tristesa. Las nubes de la noche lloraban junto a ella.

-Ahora, es tiempo de que las pequeñas bajen al mundo de los mortales.

Primero, Viracocha alzo a Starfire en sus bazos y la dejo caer. A pesar de la enorme altura, por alguna razon la caida se hacia lenta y pacifica, sin peligro alguno, haciando que la niña caiga frente al palacio del Emperador, mas precisamente, frente a la habitacion de una sus esposas.

Luego, recogio a Blackfire para hacer lo mismo, pero antes de que la soltara, se escucho una pequeña voz diciendo algo:

-Ma...má -dijo la pequeña Blackfire.

Si antes Mama Quilla estaba triste, ahora era peor. Al escuchar a su pequeña hija llamarla "Mamá" era como sentir mil puñaladas en el corazón, mas otras mil.

-¡Nooooooooo!- grito desesperada, echandose hacia Viracocha, para detenerlo, pero antes de llegar, Inti la abrazo por la espalda, para detenerla, diciendole:

-Por favor, Mama Quilla, si lo haces sera peor para todos. -dijo Inti, el cual tambien tenia llagrimas en sus ojos, una lagrimas con el color del sol.

Viracocha volvio a mirar a Mama Quilla, y sin previo aviso, solto a Blackfire. Al ver esto, Mama Quilla se libro del agarre de Inti y trato de detener la caida de su hija mayor, pero no lo logro. Viracocha se dio vulta y comenso a irse, dejando a Mama Quilla alli tirada sola, llorando, junto a Inti quien ahora la abrazaba a modo de consuelo. Lo unico que escucho Mama Quilla en ese momento fue como Blackfire volvia a decir esa palabra que tanto le dolio:

-Mamá.


Han pasado 15 años desde que la familia real recibio como regalo de los dioses a una pequeña niña, y todo ha ido de maravilla para la hija de Inti y Mama Quilla. La joven Starfire crecio rodeada de todos los lujos y riquezas que podria desear, ademas de que poseia algo que la hacia alguien unica.

Ella tenia en sus manos el poder del sol, y la admiracion de todos en el reino, ademas de ser muy popular entre los hombres del Imperio. Pero ahora no hablemos de eso. Ahora les contare de el dia que cambio la vida de la joven Starfire para siempre.

Todo comensaba como un dia cualquiera, un dia glorioso y normal, pero:

-¡Señorita Starfire, usted ya deveria estar levantada! La hija del Sol no deberia estar durmiendo cuando su padre esta despierto (N/A: cuando le dicen "hija del Sol" no se refiere a Inti, sino que era un titulo que normalmente se lo daban al Inca Emperador, o a alguno de sus hijos mas importantes).-le decia su nana.

- Cinco minutos mas, por favor.

-Que cinco minutos, si hoy es un glorioso dia, señorita Starfire -decia la nana mientras abria las cortinas de la habitacion, dejando entrar la luz del sol-. Ademas, el dia de hoy es uno muy especial.

-¿Mi padre consiguio otra gloriosa conquista?

-No, nada de eso, señorita Starfire.¿Acaso no recuerda?¡El dia de hoy su padre escojera a su futuro marido!

Ante esto Starfire si se levanto, bastante atolondrada (N/A: atolondrada: aturdida, impactada, sorprendida) y pregunto:

-¡¿Como que mi padre escogera a mi prometido?!

La criada miro sorpendida a Starfire y le dijo:

-Naturalmente señorita. La Hija del Sol no puede casarse con cualquiera, debe de ser alguien muy especial para poder obtener la aprobacion de su padre. Es mas, creo que ahora mismo el Inca esta revisando a sus prometidos...- la nana tardo mas en decir esto que Starfire en levantarse, vestirse y salir volando (N/A: literalmente volando, recuerden que si tiene sus poderes) hacia donde estaba su padre.

Starfire hiba lo mas rapido que podia, atravezando las cocinas a una velocidad tan impresionante, que todos los platillos terminaban arruinados. Y con las quejas de mas de uno de los cocineros y tratando de llegar rapidamente a donde su padre, Starfire siguia su camino sin importar a quien atravezara. Y eso incluye a los esclavos, a los soldados, a los sacerdotes, a sus hermanos y hermanas (N/A: el Inca poseia mas de una esposa, y por lo tanto, tenia varios hijos, aunque ninguno de estos tiene real parentezco con Starfire), y tambien, para empeorar las cosas, como viajaba a tanta velocidad algunas de las columnas se gastaron, varias telas muy valiosas se arruinaron, y habia destruido absolutamente TODOS los alimentos que comerian en una semana (N/A:cuando paso por la cocina, que creen que hizo ademas de molestar a los cocineros?).

¿Dije que este era un dia glorioso y normal? Pues, si. Asi son los dias normales de la Pincesa Starfire (N/A: eso que todavia no han visto los dias anormales...) y este recien comensaba.

Mientras tanto, en el salon del Inca, este se encontraba con varios posibles prometidos para su hija. Los habia de toda clase: estaban los ricos y poderosos, los jovenes y fuertes, los viejos y desechos, los de nolbeza, incluso algunos parientes lejanos del Inca deseaban la mano de la Hija del Sol, ya que tanta era su belleza que nisiquiera un ser que no posea corazón no podria amarla.

-Supongo que todos usted estan aqui para pedir la mano de mi hija, pero les tengo que advertir que solo alguien muy especial podra merecer la gloriosa mano de mi pequeña Starfire.

El Inca se preparaba para seguir hablando pero en el fondo, muy de fondo, se escucha algo extraño, impidiendo que continue. El Inca no parecia preocuparse, pero todos los pretendientes miraban con curiosas y un poco de miedo. Se escuchaban gritos, algunos eran maldiciones a viva voz, otros eran gemidos de sincero miedo, algun que otro insulto, y mas. Incluso algunos de los pretendientes juraron luego que escucharon los mismos gritos que harian las personas cuando se las quema vivas.

El Inca seguia sentado sin decir nada, como si ya supiera lo que estaba pasando. Y a medida que los gritos se acercaban, una gran gota de sudor iva apareciendo en la frente del Inca. En verdad, ya tendria que comensar a hablar, antes de que su "querida" hija Starfire llegara y espantara a todos sus pretendientes. Despues de todo, el habia dicho que solo alguien muy especial tendria su mano. Pues, si, alguien muy especial... para poder soportar todo el caos que ella causaba. Y en verdad necesitaba que ella se case, por que sino estaria condenado a tener que aguantar a su hija por muchos años mas.

-Pues, como hiva diciendo, solo alguien que realmente se merezca la mano de mi hija se podra casar con ella, y dudo mucho que alguno de ustedes sea capaz de merecerla.

Lo unico que el Inca trataba de hacer alabando de esta manera a su hija era que alguno de los prometidos se entuciasmara aun mas con la idea de tener a Starfire como esposa y eso aumentara las posibilidades de que su "querida" hija se fuera (N/A: los incas si tenian un pensamiento de que las hijas solo servian para casarse con alguna familia importante y aumentar el poderia de alguien, como seria en un principio la mentalidad del Inca en este fic, es decir, casar a Starfire con alguien importante de ser posible para incrementar su poder, pero para mayor entretenimiento del fic coloque que desea que ella se case solo para librarse de su gran alegria. Entre estas tribus aborigenes de America, los matrimonios arreglados eran muy comunes).

Una gran cantidad de los pretendientes comensaron a reconciderar la propuesta de casarse con la hermosa hija del Inca, ya que si tan especial era, muy seguramente no consiguieran su mano. Pero no todos ellos tenian ese pensamiento...

Mientras, Starfire seguia volando hacia el salon del trono, despues de todo, si su padre estaba escogiendo a su futuro esposo, al menos ella deveria estar presente. Pero, la verdad, a pesar que sabia que casandose podria ayudar a su padre en vez de hacer que el palacio fuese un caos, algo muy en el fondo le gritaba a viva voz que no lo hiciera. No sabia lo que era, pero sentia en su pecho algo oprimiendose, para que ella evitara un terrible destino.

El Inca seguia mirando a todos los pretendientes de su hija, y ninguno parecia muy seguro, solo un joven parecia haberse motivado con las palabras del Inca. El atrevido pretendiente miraba con relucientes ojos al Inca, como si deseara con toda su alma ser el electo para poser tal teroso que era su hija.

-Muy bien -siguio el Inca-. Ahora, espero ver quienes seran los valientes hombres que piden a mi hija en matrimonio.

Nadie dijo nada. Todos se quedaron mudos, como si no se creyeran dignos de poseerla. O al menos, casi todos no se creian dignos...

Este joven seguia y seguia contemplando al Inca como si las palabras que salian de su boca fueran la unica motivacion para su vida. Antes tenia dudas sobre el valor de la hija del Inca, pero ahora estaba mas que desidido a conseguirla. Y él estaba seguro que aunque se la negaran, conseguiria que la bella Starfire sea su esposa, cueste lo que cueste.

-¿Acaso ninguno de ustedes vale lo suficiente para mi hija?- exclamo el Inca, ya deseando que alguien lo libere de su pesar.

Pero nadie respondia. A pesar de los gristos que se escuchaban en el palacio, la sala del trono se encontraba en un silencio de ultratumba. Nadie respondia, nadie hablaba, nadie se movi, nadie pensaba. Nadie se atrevia a reclamar a la Hija del Sol como suya.

-Apu Inca.

Todos miraron al joven que llamaba de esta forma al Emperador, es decir, el joven que no deseaba mas que obtener a Starfire.

-Apu Inca (N/A: significa "divino inca"). Yo no deciendo de la realeza, me criaron entre los siervos. Yo nunca estudie para Apuskipay (N/A: significa "general"), pero lo soy. Miles de mujeres me persiguen, pero no he acepado ninguna. Lo que gane en batalla me precede, me convierte en la mejor opcion. Yo, su humilde Apuskipay, deseo la mano de su hija, Starfire. Yo deseo que se me de lo que me pertenece.

Todos miraban al atrevido joven, que venia y se proclamaba a si mismo como la mejor opcion, y aun mas, que decia que la Hija de Sol le pertenecia. Era un joven general, que nunca fue desendiente de noble alguno. Solamente se levanto en tiempos de guerras, y con sus victorias se habia convertido en una figura destacada en todo el Imperio, tanto que se le habia concedido el cargo de Apuskipay. Ademas, era muy popular entre todas las mujeres del Imperio. Si, el Inca estaba convencido. Ese joven era la mejor opcion para su joven hija.

El Inca estaba convencido, si, ese joven era lo mejor para su hija, pero no para el. Aunque fuera un glorioso general, tenia metodos muy sadicos y sanguinarios lo cual nunca le agradado mucho, ya que por esto mismos motivos tenia una incontable cantidad de enemigos. Despues de todo, el solito se los habia ganado a todos, gracias a sus tacticas de traicion, mentiras, engaños, torturas, y mas. Seria algo muy problematico que

Miro a los demas pretendientes, con la pequeña esperanza de que alguno otro se ofreciera, pero ninguno se atrevia. El Inca suspiro resignado y dijo:

-De acuerdo, si nadie mas se ofrese, supongo que el prometido de mi hija sera...

Nadie puedo terminar de escuchar, ya que se escucho una gran explocion en todo el lugar. Por una de las entradas (N/A: en esos palacios no era muy comun colocar puertas en lugar como pueden ser el comedor, el salon del trono, o la cocina. Puertas solo colocaban en salones de tesoros, en las entradas principales y de secundarias, y en las habitaciones, en otros sectores era innecesario) comenzo a aparecer mucho humo, y un gran incremento de gritos, maldiciones, y quejas a los dioses. Y de entre todo el humo, salia Starfire.

-¡Padre!

En cuento se puedo ver bien a Starfire, las reacciones de los presentes fueron muy diversas. El Inca se puso a pensar "adios a mi gran plan", ya que estaba seguro que en menos de dos segundos espantaria a todos los pretendientes tanto como lo espanta a él todos los dias. Algunos pretendientes, sobre todo los mas viejos se sorprendieron, ya que la Hija del Sol se encontraba flotando a mas de tres metros de altura, con un brillo verde esmeralda en sus ojos. En otros mas jovenes, y en algunos viejos que no han conocido la gloria, les ocasiono una gran hemorragia nasal, devido a que Starfire se encontraba vestida de una forma bastante alborotada y reveladora. Se le veia una gran parte de la pierna derecha, hasta una altura del muslo (N/A: seria decir que se le ve toda la tanga), y en lo referente a la parte superior... Pues, con todo ese viaje, un poco se le habra aflojado, ya que se podia alcanzar a distinguir perfectamente el pecho izquierdo de Starfire (N/A: cuando mencione una hemorragia nasal, los que acostumbren anime sabran que es algo que ocurre cuando un pervertido o alguien que nunca vio muchas mujeres ve a una chica tan hermosa como Starfire en una situacion asi, es utilizado generalmente para tratar de dar un toque de comedia).

Pero, en lo referente al pretendiente de la Hija del Sol, lo unico que hiso fue abrir como platos los ojos a contemplar esa belleza de la cual incluso Mama Cocha estaria celosa (N/A: Mama Cocha es la diosa inca de los mares y la pesca, siempre se la asosiaba con lo femenino), y dar unos buenos silbidos a su futura mujer.

En cuanto Starfire escucho los silbidos de ese joven, y se dio cuenta de la comprometedora situacion en la que se encontraba, fue a esconderse detras de su padre y acomodarse apropiadamente la ropa, al tiempo que le decia:

- Padre¿por que no me esperaste para ver a mis prometidos? No sabes la vergunza que me da entrar asi...

El Inca, ya rogando a Viracocha que lo acompañe, le dijo lo mas suavemente que pudo:

- Star, tuve que empezar sin ti, ya que devia asegurarme de que solo los mejores pretendientes estubieran presentes...

El Inca prefirio no seguir hablando, ya que los mejores alli no estaban, solo el joven Apuskipay era lo suficientemente aceptable, ya que pudo distinguir perfectamente como algunos viejos se secaban la nariz, y como algun que otro joven se dava vuelta y se ponia a "ejercitarse" alli mismo (N/A: para nosotros sera asqueroso, pero en ese lugar y epoca, era mas comun ver a personas desnudas o ejrcitandose frente a otras, aunque por lo general eran de clase campesina o esclavos, asi que lo unico raro en esta accion, es que lo esten haciendo nobles). Luego, con una gran gota de sudor en su cabeza, se volvio para seguir hablando con su hija:

-... Y lamento decirte que de todos los presentes, solo uno es merecedor de tu mano.

- Pero, Padre, yo tambien deveria examinar a los pretendientes -respondio Starfire, con su habitual inocencia-. Ademas, creo que algunos son muy prometedores.

-Lo dudo, lo dudo. Hija mia, yo ya he encontrado al que mas te conviene, ademas de que a sido el unico que se animo a reclamarte como suya.

-¿ Qué?- respondio Starfire, medio impactada. ¿Que clase de atrevido vendria a reclamarla suya asi como asi, como si ella fuera un simple trofeo?

-Ahora, les pido a todos los que no respondieron por mi hija, se vallan de aqui.

Todos los presentes se retiraron de la sala, dejando unicamente a Starfire, al Inca, y a ese joven que le habia silbado a Starfire.

-Hija mia, te presento a tu futuro esposo, el Apuskipay Pachacútec.

- Oh, por favor, Apu Inca, no me llame con mi mombre de campesino. Por favor, llameme como se me conoce en la batalla.

El Inca miro de forma desafiante al joven, despues de todo, hay que tener mucho huevos para venir a decirle al mismisimo Inca como hay que llamar a alguien. Eso, o ser muy estupido. En mi opinion, lo segundo.

- Esta bien- dijo el Inca, con una expresion de "Este nene consentido me las va a pagar"-. Hija mia, te vuelvo a presentar a tu futuro esposo, el Apuskipay Red-X.


Por fin, finalmente eh terminado este capitulo. Suongo que ustedes estan pensado cosas como "¿Por que mierda te tardastes tanto?", o "¡Eres un infeliz por hacernos esperar asi!", o cosas por el estilo. La verdad, mi tardanza no tiene perdon alguno, pero aun asi le voy a explicar los motivos. Yo deseo que en este fic todos los Titanes tuvieran sus poderes respectivos, y con todos tenia teorias semi-logicas para ellos... excepto con Starfire. Aqui entre nos, este capitulo lo tuve que escribir cuatro veces, por que en las veces anteriores no me convencia como quedava. A decir verdad, este tampoco me convence del todo, digamos que solo un ochenta por ciento esta convencido, pero eso es mas de lo que lograron los otros que escribi Asi que, me despido, tengo mucho trabajo que hacer.

Por cierto, antes de irme, quisiera hacer publica mi gratitud con todos lo que me enviaron informacion. Les agradesco a todos desde lo mas profundo de esa cosa de piedra a la que llamo corazón (N/A: eso ultimo es joda, lo que les agrasdezco desde lo mas profundo xD ). Hablando en serio, se los agradesco con todo la sangre derramada, con toda la imaginacion desperdiciada, con todo el corazón (que no es de piedra), y con toda el alma, no saben lo util que me fue, les agradesco a todos.

Ahora, sin nada mas que decirles, se despide su escritor mas odiado.

Saludos de Kerosen.