Bueno, lo primero es que yo tenía pensado hacer el lemon en un capítulo pero por causas antinaturales (o-ó) no pudo ser, así qué al que no le guste el lemon que se lo salte ^^

-Danna…-se quejó.-Suelte, hum.

-Solo si lo dices.

-¡Je! Ya le dije que no lo haría, hum.

-Bien, tú te lo buscaste.-Sasori inmovilizó al menor con los hilos de chakra que usaba para controlar sus marionetas, mientras que este intentaba por todos los medios quitárselo de encima. El pelirrojo le dio una lamida en el cuello, eso hizo que Deidara se tensara, impidiendo que un gemido saliera de su boca. En un par de segundos, los pantalones del rubio habían desaparecido, quedándose solo en bóxer. Sasori se incorporó un poco para observar más detalladamente el cuerpo bajo el suyo. Para él era mucho más que una obra de arte.-No sabes cómo me pones. Me dejaste bien caliente cuando se te derramó la leche aunque tuve que aguantarme.-ante la declaración, Deidara soltó una risa divertida, no se hubiera imaginado a Sasori de esa manera, ya que pensaba que se controlaba más en cuanto a los impulsos.

-Usted está loco, hum.

-Loco por ti.-volvió a besarlo, pero esta vez con más ternura. Soltó los hilos que mantenían amarrado a Deidara y comenzó a juguetear sobre la tela del bóxer, causando en él unos cuantos suspiros. De un momento a otro ya ambos se encontraban como Jashin-sama los trajo al mundo (¿fue él no? o-o).

Sasori comenzó a masturbar el miembro de su alumno, y este le respondía con audibles gemidos de placer, aunque tampoco podía evitar sentir un poco de miedo, ya que su danna podría vengarse de lo que él le hizo antes.

-Ah… danna, hum…-cerró los ojos, haciendo más visible su sonrojo. Sasori besó sus mejillas y aceleró el ritmo de su mano.- ¡Mmmh! ¡Danna!-arqueó la espalda y apretó las sábanas. Su esencia no tardó en derramarse sobre la mano de su maestro, quien seguía propinándole besos cortos sobre su rostro y cuello. El mayor abrió las piernas del rubio y acarició el orificio con sus dedos lubricados por el líquido perlado. Este, al notar en dónde tocaba, intentó apartarse.-Eso no, hum…

Sasori miró a Deidara a los ojos, realmente parecía asustado.

-¿Por qué no?-sonrió.-Confía en mí, te terminará gustando.

-Es que… hum…

-Vamos, seré delicado.-dicho eso, volvió a la tarea de lubricar la entrada. Al mínimo roce Deidara se tensaba, y no pasó desapercibido por el pelirrojo.-Tranquilo, ni siquiera he hecho nada.-el artista efímero pareció haber hecho caso a aquellas palabras, se relajó, aunque aún seguía alerta a cualquier cosa.-Y… ¿repetirás lo que dijiste antes?-preguntó sonriente sin dejar de acariciar su orificio.

-No… hum…-sonrió. Pero aquella sonrisa que mostraba superioridad se desvaneció siendo sustituida por una de molestia.- ¡Ah!-Sasori no había tenido ninguna piedad en introducir de golpe el primer dedo.-Eso… ha sido… muy… rastrero… hum…-se quejó.

-Es mejor cuando no te lo esperas, habría sido más difícil hacerlo si te hubieras tensado.-introdujo un segundo dedo.

-¡Aaah!-Deidara se sintió incómodo debido al leve dolor. Sasori volvió a vedar de nuevo sus mejillas, transmitiéndole seguridad. Movió un poco los dedos en su interior, notando que había espacio para uno más, y sin esperar, introdujo el tercero, a lo que Deidara gritó de puro dolor.- ¡Aaah! ¡P-para… hum…!-pero el pelirrojo no hizo caso de sus súplicas, y empezó a moverlos.

-Pasará. Solo respira y relájate.-susurró en su oído. A partir de ahí, el rubio dejó de sentir dolor, siendo sustituido por placer.

-¡Ah…! ¡Danna… hum!-gimió. Aquel tono de voz tan sensual había sido un duro golpe para Sasori, ya no aguantaría mucho más. Hizo los últimos movimientos y sacó sus dedos, cambiándolos por su muy endurecido miembro. Tanteó con la punta la entrada, cosa que Deidara vio como una advertencia, causando que su respiración se hiciera cada vez más irregular debido a los nervios. Comenzó a quejarse aunque ni siquiera Sasori hubiera introducido la punta entera, estaba seguro que no había metido más de un centímetro.

-No exageres, aún no he hecho nada.-rio. El rubio no pudo hacer más que balbucear y hacer movimientos al aire con los brazos, dándole a entender al pelirrojo que estaba muy desesperado y nervioso, lo que causó una carcajada en el mayor. Hasta en el sexo tenía que hacer alguna estupidez, pero así animaba un poco el ambiente, en el buen sentido. Sasori tapó su boca con la mano, haciendo que Deidara se callara y dejara de moverse, porque si lo seguía haciendo, podía hacerse daño debido a que el marionetista estaba dentro de él, no del todo, pero lo estaba. Apartó la mano, y colocó ambos brazos al lado de la cabeza de su alumno, quien lo miraba con una expresión extraña, una mezcla entre miedo y alegría. Sasori le sonrió, y empujó un poco más.

-¡AH!

-Ahora es el momento perfecto para que lo digas.

-No… hum…-el pelirrojo terminó de introducir lo que quedaba de un solo movimiento.- ¡AAAH! ¡SASORI!-Deidara se retorció de dolor.

-Sí, mejor dime así.-suspiró al terminar la frase, el placer estaba comenzando a hacerle efecto.

Se quedó quieto, dejando que Deidara se acostumbrara a su intromisión. La respiración de este se volvió más calmada, y sin darse cuenta se movió un poco sin sentir dolor, cosa que Sasori observó, haciéndole saber que estaba preparado. Salió hasta la mitad, y volvió a introducirse de manera delicada. El rubio gimió a causa de un placer efímero. Sasori volvió a repetir la misma acción muchas veces más, poniéndole más velocidad cada vez.

-¡Ah, ah! ¡Sasori… te amo, hum!-Deidara gemía descontrolado mientras se abrazaba de brazos y piernas al pelirrojo.

-¡Dei… ah!-Sasori aumentó aún más la velocidad, haciendo las embestidas más profundas a causa de esas palabras que había querido escuchar por segunda vez. Un pequeño shock alcanzó a Deidara de manera brutal, haciendo que abriera de sobremanera los ojos.

-¡AAAH!-gimió de tal manera que pudo haberse escuchado en todas las regiones.- ¡Sigue dándole ahí! ¡No pares, hum! -El pelirrojo volvió a embestir de la misma manera, causando que Deidara gritara de una manera similar a la anterior.- ¡AH, SASORI!-el nombrado sintió que llegaba a su límite al igual que el otro, y dio las últimas y más fuertes estocadas, desatando la locura.

-¡DEIDARA!

-¡SASORI!-gritaron al unísono, para después correrse al mismo tiempo; Sasori en el interior de Deidara, y este entre ellos.

Sasori se dejó caer sobre su alumno, apoyado en sus codos, y Deidara abandonó cualquier movimiento en su cuerpo. Ambos respirando entrecortadamente, intentando volver al ritmo normal. Se miraron un largo rato, cada uno embelesado en los ojos del otro.

-Estás loco, hum.-sonrió Deidara.

-Si yo estoy loco, entonces tú estás enfermo mental.

-Mira quién habla, hum.-rio. Sasori besó su frente, y salió del interior de Deidara, quien no se había percatado de que seguía ahí.- ¡Ah!-se quejó.

-Lo siento.-sonrió nervioso, colocándose a un lado. El rubio le dedicó una mirada compasiva y se acurrucó en su pecho.

En otra parte de la cueva…

Hidan se encontraba sentado en suelo de su cuarto con los ojos cerrados, rodeado de velas y pintado de rojo.

-¡¿Qué demonios …?!-abrió los ojos de golpe y se levantó de muy mal humor. Apagó las velas y salió. Lo que acababa de sentir en ese ritual no había sido para nada normal. Creo que debo despejarme… Buscaré a la rubia, así me distraigo un rato. Se encaminó al cuarto de Deidara y abrió la puerta. No había nadie. ¡Bah! Estará con la marioneta. ¡Joder! ¿Y ahora qué hago yo? Cerró de golpe y se dirigió a la sala. Vio a Tobi comiendo helado y sentado al lado de Itachi, quien miraba la TV sin interés. Kakuzu se encontraba en la mesa, contando un fajo de billetes. Bufó al verlo, ya que por culpa de los muertos que encontró junto con Deidara no pudo llevar a cabo su venganza.

Regresó su mirada a Tobi. Se acercó a él y se sentó en el suelo bajo la curiosa mirada oculta del Uchiha mayor.

-Dame helado.

-¿Qué? Pero este helado es de Tobi.-abrazó el tarro.

-He dicho que me des, cabeza de paleta.

-¡Jo! Váyase a la…-Hidan se quedó callado, y amenazó a Tobi con la mirada.-nevera y coja el de vainilla. (Vale, eso les hizo pensar mal, ¿verdad? xD)

-No. A mí me gusta el de nata, y tú lo tienes, así que dámelo si no quieres que te joda el culo a patadas.

-¡Pero…!

-Tobi, dáselo. Tú ya te has comido cuatro tarros, ¿no crees que deberías dejar algo para Hidan?-intervino Itachi sin dejar de mirar la TV.

-¡Está bien! ¡Tobi es un buen chico y hace que sus amigos estén contentos!-levantó los brazos, sin darse cuenta de que había dejado caer el helado sobre la cabeza de Hidan.-Ups.

-Tobi…-dijo con voz de ultratumba.- ¡TE VOY A MATAR, MALDITO!

Tobi se levantó a prisa y salió corriendo.- ¡Lo siento, Tobi no quería! ¡Fue un accidente!-en eso, chocó contra alguien, cayendo encima.

-¡AAYYY! ¡MI…!-gritó de dolor sin acabar la frase.

-¡Deidara-sempai!-se asustó al ver la cara de tremendo dolor de su superior, pero no fue solo él quien se asustó a tal grito, también todos los presentes (No me extraña, Dei-chan lleva un día dando sofocones a todos ¬¬).

-¡Tobi! ¡¿Qué has hecho?!-se levantó rápidamente Kakuzu puesto que ya había terminado de contar su dinero.

-¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Lo siento!-se disculpaba mientras se ponía de pie para luego desaparecer de la vista de todos.

Hidan e Itachi llegaron a donde el rubio estaba tirado en el piso, a su parecer, no tenía intenciones de levantarse.

-Creo que me arroyó un enorme camión, hum. (¿Existen camiones en Naruto? o.o)-Hidan soltó una carcajada, mientras que Itachi solo sonreía. Tomaron cada uno a Deidara de un brazo, y nada más levantarlo unos centímetros…-¡AAH! ¡DEJENME EN EL SUELO, HUM!-lo soltaron de golpe.- ¡Ay!

-¡Joder, rubia! Parece que te hubieran dado fuerte por detrás.-se burló el albino, provocando un sonrojo en Deidara.

-¡IMBÉCIL, HUM!

-Yo también te quiero.-lo tomó del brazo y lo levantó de golpe, tan rápido fue que Deidara no volvió a sentir dolor por el movimiento.- ¡Alaaa! ¡Pero si estás de pie!-puso cara de asombrado, siendo sarcástico.

Deidara se llenó de rabia por completo, mas Itachi lo calmó.

-Déjalo, sabes bien que será así toda su triste vida.

-¿Qué dices ahora, comadreja?-se molestó.

Y así se pasaron el día, hasta que llegó la noche. Kakuzu se había marchado a dormir al igual que Itachi y Kisame.

Pain y Konan estaban sentados en un sofá, esta última apoyada en el hombro del peli-naranja. Tobi estaba sentado en el suelo. Hidan en el sofá más pequeño, y Deidara en el otro más grande, tumbado de lado hacia la TV con su cabeza apoyada en el regazo de Sasori, quien estaba sentado (si alguien quiere saber que están viendo, es la peli de "El Secreto de los Hermanos Grimm". Yo la vi y hubo cosas que me dieron miedo -_-U).

-Esta peli es muy rara.-intervino el enmascarado.

-No tanto como tú, hum.

-No tanto como tú.-repitió Hidan señalando a Deidara.

A Konan se le escapó un risita, al igual que a Sasori. Pain estaba demasiado concentrado en la película.

-Pues… tú te pareces a la reina, bruja, vieja, o como se llame, hum.

-Pues tú te pareces a la loca salvaje.

-¡Repite eso, hum!-se incorporó, apoyando su peso en sus manos, las cuales estaban sobre el regazo del marionetista.

-¡Deidara!-gritó el pelirrojo.

-¿Qué?-el rubio bajó su mirada, y vio que una de sus manos estaba sobre la parte intima de su maestro, no le hubiera importado si no fuera porque le estaba haciendo un daño enorme al poner su peso sobre él. La apartó de golpe, y de paso, el rubor apareció en su cara.- ¡Perdón, hum! ¿Está bien, danna, hum?

-Ahora sí.-se quejó.

Hidan entró en un ataque de risa, mientras Konan intentaba no hacer lo que Hidan, Pain se estaba comenzando a enojar por no poder enterarse de la película, y Tobi echaba miradas a la "chica hermosa" de la película, la cual era la que estaba loca supuestamente, y a Deidara (en todas las pelis hay una chica guapa, ¿o me equivoco?).

-Hidan-san, Tobi no cree que Deidara-sempai se parezca a ella, porque él es rubio y ella no. Deidara-sempai tiene los ojos azules y ella no.-pausó.-Pero la bruja si tiene el mismo color de pelo que usted, Hidan-san.-sonrió alegre bajo la máscara. Hidan detuvo de golpe su risotada.

-¿Me estás llamando bruja?-se enojó el albino.

Ahora era Deidara quien había entrado en carcajadas junto con Konan, la cual ya no había podido aguantar.

-¡Ya basta!-intervino el líder.-O vemos todos la película o nos vamos cada uno a nuestra habitación.

-Vale.-hablaron los cuatro a la vez, puesto que Sasori si estaba viendo la película.

Una vez terminada, ya todos los integrantes habían ido a su propia habitación, a excepción del marionetista, quien le había prometido a Deidara pasar la noche en su cuarto (para dormir eeh, no se piensen mal ¬¬).

Pain y Konan, a diferencia de los demás, compartían habitación.

Tobi se había quedado muerto nada más tumbarse en su cama.

Sasori dormía junto con su alumno, ahora amante. Estaba consciente puesto que al ser marioneta no tenía la capacidad completa de dormir. Se levantó con intención de ir al baño a lavarse la cara para refrescarse, no sin antes mirar a Deidara, quien dormía plácidamente. Caminó por el pasillo hasta la puerta del baño y entró. Escuchó que llamaban a la puerta.

-Ocupado.

Y de nuevo volvieron a golpear.

-He dicho que está ocupado.-se molestó.

Y otra vez tocaron la puerta.

-O-c-u-p-a-d-o.-pronunció ya de mal humor. Seguramente algún gracioso que solo trataba de molestar, eso o alguno era sonámbulo. Se le ocurrió algo para descubrir quién era el que tanto se empeñaba en tocar la puerta. Posó la mano sobre el pomo y esperó a que volvieran a golpearla, para así abrirla rápido y encontrarse con el culpable.

Espero.

Y solo dio tiempo a que golpeara de nuevo la puerta una vez, pues Sasori la había abierto de golpe.

-¡Te pillé…! No… No puede ser…

Nada. Enfrente de la puerta no había nada ni nadie. Nada más que oscuridad. Seguramente salieron corriendo. Salió del baño y volvió a la habitación de Deidara. Ahí estaba, tal como lo había dejado. Sonrió y se dirigió a la cama.

Hidan estaba casi a punto de dormirse profundamente, escuchó unos golpes afuera, pero no le dio importancia, alguno de sus compañeros habría salido al baño. Y como quien no quiere la cosa, recibió una bofetada.

-¡¿Pero qué putas…?!-se levantó de golpe sin poder saber quién fue, puesto que no había nadie, pero alcanzó a escuchar en la oscuridad un risa. Risa que conocía muy bien.

En la habitación de Deidara…

Al sentarse Sasori, despertó sin querer al artista rubio. Abrió sus ojos azules y se los talló con las manos.

-¿Sa-Sasori, hum?

-Perdón, te he despertado. Fui al baño un momento.-le besó. Tras separarse Deidara rio despacio.

-¿Para qué has ido al baño?

Justo en ese momento entró Hidan de golpe, se acercó a ellos y le dio una fuerte bofetada a Deidara, tan fuerte que le hizo ladear la cabeza.

¡Chan, chan, chaaaan! Aquí lo dejo.

Espero que les haya gustado este ^^ Mis padres no estaban así que he tenido todo el día para hacerlo.

Y si quieren meterse más en la historia y reírse más, les recomiendo que para las travesuras que hagan los Akatsuki pongan esta canción: watch?v=vxauUCMUdcM y para las situaciones tontas esta: watch?v=0Nb_5QZYw1A Yo casi muero de la risa xD

Sayoo!