Hoooola gracias por los reviews los Favs y followers. Ojala me dieran mas reviews pero no voy a exigir.
Espero que les guste este cap.
Si obtengo tres o más reviews haré una maratón a partir de las doce medio día.
Ahora sin más a Leer.
Con ustedes…
La Cena.
Pov. Hermionie.
Después de esa declaración, Draco me hizo el amor como un poseso, dejándome exhausta.
Era tan lindo lo que ambos sentíamos y poder decírselo me liberó.
Me dejó tan cansada, que quedé dormida.
Pov. Draco.
Estaba feliz, ella me había dicho que me amaba. Me lo dijo con tanto sentimiento que me dejó sin aire.
Me paré de la cama con cuidado de no despertarla.
Eran las siete de la noche y la cena era a las ocho y media.
Fui a buscar a uno de los que vigilaban la casa. Un tal charles, el era mago y lo mejor de todo… era gay.
Le di la poción y le ordené que se acostara al lado de Hermionie.
Me arregle y con eso partí a la cena…
Pov. Hermionie.
Me levanté, porque mis gemelos me pedían alimento.
Miré la hora, eran las ocho de la noche.
Fui con calma a comer algo. Tomé algo de crema de arroz, flan casero y fresas con chocolate.
Vaya cena…
Justo cuando iba para mi habitación, me encontré con una enorme caja gris con un lazo negro.
La abrí y quede fascinada con el precioso vestido color marfil con detalles en plata y oro.
Junto con el vestido venia una estola dorada hermosa. Era como las túnicas que se utilizaban en los tiempos de antes. Como la de las Diosas del Olimpo.
Tambien habían unas sandalias doradas planas como las de ese entonces.
Estaba emocionada y por primera vez en la tarde, quise ir a la mendiga cena.
Tomé las cosas y fui a una habitación vacía, no quería despertar a Draco.
Me di una ducha y me masajee todo mi cuerpo. Tambien lavé mi cabello.
Me senté frente al espejo y empecé a peinarme.
Una vez me peiné con ayuda de la varita, me coloqué unos petalos de plata que me regaló Viktor, en toda la longitud de la trenza. Esta trenza, abarcaba la mitad de mi cabeza, dejando la otra mitad con mi cabello en ondas.
Mi maquillaje, consistía en brillo de labios, rímel y sobras doradas.
Me enfundé en el vestido de seda. Eran un traje sin tiras que marcaba mi ya enorme, pero no vulgar pecho. Estaba enmarcado, gracias a la pedrería que lo adornaba.
Para tapar un poco mi parte de arriba al descubierto, tomé la estola y la doble a lo largo. La coloqué sobre mi hombro izquierdo, es decir al lado opuesto de mi cabello, y la enganche a la pedrería.
Me calcé las sandalias, tome la invitación junto con mi bolso y fui hasta la salida de la casa para poder aparecerme.
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Entré al museo luego de mostrar la invitación. Eran las nueve treinta cuando llegué.
Los guardias de seguridad hablaron por sus radios a medida que pasaba.
Frente a mí se abrieron las enormes puertas y vi al señor Jenks en el escenario.
Pov. Draco.
Llegué a la cena en el Museo y Daphne se pegó a mí como un chicle.
-. Qué bueno que viniste Dragon – chillaba en mi oído.
-. Si Daphne- ya quería regresar con mi mujer.
-. Quiero que conozcas al señor Jenks- me presento con ese señor, que no paraba de hablar de una chica que había invitado y esperar a que llegara.
-. Como te dije es una mujer hermosa y se me ha negado mucho, pero hoy la vi y me fui antes de que pudiera replicar acerca de la invitación. Ella tiene mucho potencial. – escuchaba su habladuría mientras veía como Daphne se enfadaba mas y mas.
Si bien Daphne no era fea, no me gustaban las rubias. Era muy delgada y pálida para mi gusto. Nada como mi castaña. Mi Hermionie, tenía una piel hermosa y bronceada; su cabello del que tanto me burle, era lo que más me gustaba de ella.
Y su contextura era perfecta estaba en el peso adecuado y tonificada. Y lo mejor era que tenía unas piernas de infarto.
-. … Hermionie Granger es una mujer espectacular- presté atención a esa parte. Sonreí de medio lado, al recordar que no podría venir porque estaba tan exhausta luego de nuestro encuentro.
Mi sonrisa desapareció cuando escuché…
-. Ya llegó- mierda.
Me alejé de Daphne. Hermionie me tendría que dar muchas explicaciones.
-. Y con ustedes la hermosa dama de la que les hablé. Hermionie Granger- quedé embobado al verla. Estaba hermosa. Era una diosa. Mi diosa.
Sentí como alguien cobraba vida entre mis piernas.
Mi mujer, parecía un ángel, se veía tan pura y…
En ese momento me di cuenta de todo el peso que tenia sobre mis hombros. A Hermionie, no se ve decaída con el embarazo, es más, se ve radiante y su cuerpo cada vez se pone más voluminoso y apetecible.
Todos se volvieron a verla. Daphne empezó a llorar de la rabia.
-. Siempre lo arruina todo- ella no arruinaba, ella erigía muchas cosas sobre todo en mi corazón.
Caí en la cuenta de algo… si teníamos una nena y salía como Hermionie… oh mierda! La encerraría hasta que cumpliera los treinta.
Y no quería saber mucho, ya que, mirando a Jane, que tiene cuarenta años y se veía asombrosa, ahora Hermionie con apenas veintidós años era toda una hermosura, no quería saber cómo seria a los treinta siendo ya una mujer madura.
Apuré mi trago de Brandy.
Ella me tenía que dar muchas explicaciones.
Su mirada se topo con la mía y me guiñó un ojo.
Me debía explicaciones, pero me las daría luego de ayudarme con mi pequeño problema entre las piernas.
La cena empezó y me sentaron bastante alejado de ella.
Vi que hacía gestos de asco a varios de los platillos, hasta que encontró algo de fruta.
Daphne no paraba de meterme mano y eso me estaba enfadando. En una de esas le azote el muslo con fuerza ye ella dejó de tocarme.
Estaba enfadado por varias de las cosas que pasaban…
Primero la loca de Daphne invitándome a la cena, después metiéndome mano y Hermionie rodeada de tigres en una mesa que no era la mía.
Minutos más tarde…
Ya había empezado el baile. Y me moría de celos de ver a Hermionie bailar con todos esos hombres.
Pero… ¿Por qué diablos no iba allá y reclamaba a mi mujer? No supe que era lo que me retenía hasta que la vi. Daphne.
Me solté de su agarre y fui a buscar a mi mujer.
-. Me permite?- pregunte educadamente al hombre que bailaba con ella.
-. Por supuesto. Hermionie fue un placer- ella le sonrió en respuesta.
Empezamos a bailar y olvide toda la rabia que sentía.
Me concentre solo en sus ojos. Esos pozos que me miraban con cautela y deseo-. Sabes que me encantas cuando estás en smoking.
-. Sabes que me fascinas cuando estas de blanco- se ruborizo-. Tengo tantas ganas de besarte…
-. Y yo igual pero…- si lo recordé eso de las manifestaciones de cariño en público era de mala educación.
-. Si lo sé.
La música terminó y me separé de ella porque el mismo señor Jenks se acercó.
-. Me permites?- asentí a regaña dientes.
-. Fue un placer- dije y me alejé. Necesitaba aire por lo cual fui a uno de los balcones a tomar aire.
En eso llegó Daphne.
Pov. Hermionie.
Todo estaba bien para mí en la cena hasta que vi a esa zorra manoseando a Draco. Como la detestaba.
Por ella una vez, casi dejé a Draco y fue la causante de varias peleas.
El se veía irritado.
Mientras bailábamos, toda mi rabia desapareció y me derretí con sus palabras.
El señor Jenks le pidió bailar conmigo y el aceptó enfadado.
Estaba viendo como él se iba a uno de los balcones y detrás del iba esa perra.
-. Querida por favor acepta mi propuesta- lo miré a los ojos.
-. Señor Jenks yo no puedo hacerlo- el me miró algo enfadado-. A mi prometido no le va a gustar que yo modele lencería- él se paró-. Además estoy embarazada.
El estaba cada vez mas sonriente y no lo entendía.
-. Mira querida, yo tengo una gran idea para ayudar al mundo mágico. Sabes que con lo de la guerra murió mucha gente y se necesitan mujeres embarazadas y bueno tu lo estas. No vas a modelar lencería, solo ropa de maternidad sexy y a la moda y si no quieres, tu rostro no sale.
-. Me gustaría, pero tengo que saber que opina mi prometido…
-. Y quien es…
-. Draco Malfoy- el asintió.
-. Es afortunado… y que sepas que la maldita Rita esta aquí en Grecia.
-. Creo que si quiero tu propuesta, además es por las mujeres del mundo mágico.
-. Te amo Hermionie- beso mis dos mejillas y se fue.
Yo aproveché para ir a buscar a Draco.
Fui al balcón y me encontré con una escena bastante chistosa, pero que me enfadaba.
Era Daphne, tratando de besar a Draco y el alejando su cabeza como podia y tambien deteniendo sus manos.
-. Daphne que tal- ella se paró en seco y Draco me miro aterrorizado y aliviado.
-. Eres una arpía Granger.
-. Tu eres una rogona, asi que largo- ella me miró desafiante.
-. Y tu quien te crees sangre sucia?- yo iba a correjirla cuando Draco la tomó por el brazo con nada de delicadeza.
-. Que sea la primera y ultima vez que insultas a MI mujer, porque la próxima me las pagas- le siseo y yo quise salir corriendo al ver lo enfadado que estaba.
-. Tu mujer?-preguntó desilusionada.
-. Y la madre de mis hijos- ella empalideció. Solo vimos como paso corriendo hacia a la recepción de nuevo-. Me quieres explicar por qué estas aquí?- me grunó
Me acerqué a el con mirada desafiante y colerica.
-. Draco Malfoy que sea la ultima vez que me gruñes te quedó claro- el se veía molesto, pero asintió-. Segundo yo tambien puedo preguntar lo mismo- volvió a asentir-. Y por ultimo te ves tan guapo en smoking- el sonrio ante la mirada que le di.
-. Eres tan Hermosa.
-. Quiero irme a casa estoy cansada…- me tapé la cara con las manos-. Quien estaba en la cama Draco…
Bueno hasta aquí el cap. Espero que les guste.
Besos y bueno si recibo mas de tres reviews en lo que va de la mañana hago maratón.
Besos y Dios los guarde
D. F.
