Hola gracias por leerme todo este tiempo. Espero que la historia no se les haya hecho tediosa y que la hayan disfrutado en verdad yo me rei mucho.
Espero que les haya gustado y bueno aquí les dejo el epilogo.
Gracias a todos los follows, Favs y rr. Los aprecie mucho.
Espero que no me quieran ahorcar ni nada.
Con ustedes…
Noche Estrellada…
Pov. Draco.
Ya habían pasado dos años desde que habia vuelto por mi mujer y estaba mas que feliz. La amaba y tambien a mis hijos que ya tenían un año y dos meses.
Eran tan hermosos.
La pequeña Evangeline tenia el cabello castaño liso y los ojos grises como los mios.
Era hermosa y todo se lo daba, era débil ante ella y su sonrisa.
Era una mini Hermione.
Y Scorpius, el delirio de Hermione tenia el cabello rubio platinado rizado. Y los ojos color miel de Hermione.
Era mi orgullo al igual que Evangeline.
Estaba recordando a mis hijos mientras hacia ejercicios en el gimnasio.
Estaba en la caminadora. Sabia que atraía miradas y eso solo me hacia sonreir.
Si supieran que solo tenia ojos para una castaña que tenia unas curvas de infarto.
En parte eso me molestaba ya que no entendía, se suponía que su cuerpo debía cambiar, ponerse un poco mas rellenita, pero eso no pasaba. Al contrario, su cuerpo con el embarazo se había puesto más voluptuoso y apetecible.
Una voz me sacó de mis cavilaciones-. Hola- miré a la chica y le sonreí.
-. Hola – ella se ruborizó.
-. Mi nombre es Kate – me tendió una mano y yo se la acepté.
-. Draco- me pasé la mano izquierda, que es en donde descansaba la banda, por el cabello y ella se desilusionó.
-. Eres casado- asentí.
-. Si – en eso unas risas me hicieron girar mi rostro.
Era ella, con unos shorts negros y un sujetador de hacer ejercicios negros que dejaba ver su vientre plano.
Paré de correr -. Es ella?- preguntó la chica con algo que se entendía como envidia.
-. Si – dije orgulloso-. Hasta luego- me encaminé en su dirección y vi que hablaban con su entrenador.
Estaban Pansy, Ginny Luna y Hermione conversando.
-. Este ejercicio les ayudará con el busto- y empezó a ayudar a Hermione.
No me gustó para nada su proximidad así que me dejé ver.
-. Draco mi amor- me sonrió con ternura y mi corazón dio un vuelco.
Me besó y luego la miré.
Se supone que ella debe de tener una ropa más adecuada…
-. No empieces- me besó de nuevo y me trague todo lo que iba a decirle.
Terminamos nuestros ejercicios y fuimos a la casa.
Los niños estaban durmiendo la siesta.
Nos bañamos juntos y disfrutamos de nuestros cuerpos plenamente.
Cuando nos alistamos, fuimos por los niños para ir a comer.
-. Evangeline, hermosa- la llamé y ella me sonrió. Me derretí.
Era tan linda.
-. Scorpius mi amor- lo llamó Hermione y el vino corriendo hasta nosotros-. Estas muy guapo corazón- el sonrió y me miró.
Le acaricie el cabello y el estiró su manita. Me incliné un poco y el acaricio mi cabello.
-. Mamá- saludó Evangeline.
-. Nena esta hermosa- besó su mejilla y Eva la de ella.
Fuimos a cenar.
Estaba feliz por todos. Blaise tuvo a una nena la cual se llama Megan, Theo tuvo un niño al que llamó Chris. Harry tuvo un niño que se llama James y Viktor una niña a la que llamó Victoria.
Eran hermosos pero ninguno le ganaba a Scorpius y Evangeline.
Ellos eran mis modelos al igual que Hermione con su ropa post-parto.
Y en el trabajo ni se diga. Tuve que comprarle trajes largos y anchos y aun así la lujuriaban.
Pero yo era el único que podía tocarla y realizar todos esos sueños que tenían los demás.
Luego de terminar la cena fuimos a nuestra habitación, era el aniversario de la noche que pasamos en la sala de menesteres. Esa sala en la que juramos amarnos y en la que descubrimos nuestros cuerpos.
Todavía recuerdo la cuarentena que tuve que pasar y lo que hizo Hermione para que no me volviera loco con la abstinencia.
Sus manos eran prodigiosas y esa boca…
Las voces de mis hijos llenaron mis oídos sacándome de mis pensamientos nada puros.
-. Papá- era Eva estirando sus bracitos.
Los subimos en la cama y hechizamos el techo para que pudiéramos apreciar la noche estrellada.
Draco y yo nos miramos mientras él hacia un zoom.
Los niños estaban muy entusiasmados…
Miré a Draco y por medio de los pensamientos expresamos nuestros deseos.
Deseo poder ver muchas noches estrelladas…- empecé.
… siempre y cuando sea a tu lado- terminó ella.
-. Te amo- lo besé.
-. Yo te amo más- y en eso empezó la lluvia de estrellas.
Era mi vida al igual que mis hijos.
Pero me faltaba uno más…
Hermione no tenía pensado tener más bebés pero a mí me encantaba verla embarazada.
Se veía preciosa.
Y me sin prestar atención una estrella fugaz pasó en el instante en el que pensaba en el bebé que quería.
Un mes después…
Estábamos en la casa de Severus visitando a Alex su hijo.
-. Draco Malfoy- bajé el periódico y la miré sonriente.
-. Dime mi amor- ella me miró enfurruñada pero se veía contenta.
-. Estoy embarazada de nuevo- sonreí y abrí mis brazos.
-. Se cumplió mi deseo- ella me miró confusa-. La noche estrellada pedí otro bebé- ella sonrió tiernamente y sonrió.
-. Te amo- me besó.
-. Y yo a ti- dije sentándola en mi regazo y acariciando su por ahora vientre plano.
Y pensar en todas esas noches que perdí a su lado solo añorando tener estos momentos de felicidad a su lado. Pensando que en cualquier momento todos mis recuerdos se esfumarían y me volvería loco.
Y ahora ya no añoro, yo poseo y poseo, el amor de esta hermosa mujer y de mis dos pequeños hijos y el tercero que viene en camino.
-. Siempre tuyo…
-. Siempre tuya…
Fin.
Gracias de nuevo y espero verlos en mis otras historias.
Gracias y Dios los guarde.
Danielle Franks
