Capitulo 2
Marron: una muy buena compañía.
Mientras las familias más acaudaladas de Tokio pasaban la noche en la mansión Briefs, en una habitación desordenada llena de fotografías en el suelo y cama distendida de un hotel ubicado en las zonas más bajas de Tokio un despertador sonaba exactamente a las 9 en punto, una joven mano se asomo de entre las cobijas buscando como callar aquel abrumador sonido. Logrando esto, una atractiva chica vestida solo con su ropa interior se deslizo fuera de la cama, se miro al espejo y empezó a vestirse, uso un vestido blanco que parecía una segunda piel totalmente pegado al cuerpo, unas botas de charol hasta los muslo no sin antes cubrirle los desperfectos con un marcador negro, se puso su joyería barata de fantasía. Se aplico su maquillaje y peino sus hermosos cabellos rubios. Después de eso salió de la habitación para dirigirse a las escaleras del hotel. Bajo tranquilamente hasta que escucho una conversación un poco violenta.
–No lo entiendes verdad?, este es mi trabajo al final del mes le cobro la renta a todos, así que si no tienes el dinero te vas- escucho una molesta voz que venía de abajo. Esto le hizo recordar que tampoco había pagado la renta, corrió de regreso a su habitación y reviso la caja del baño, soltó una maldición al ver que no había más que escasos billetes dentro de ella. No podía darle solo eso al casero, por lo tanto salió por su ventana y bajo por las escaleras de emergencia, no tenia humor como para darle explicaciones a aquel hombre.
Se dirigió a un bar no muy lejos del hotel, mientras caminaba noto un par de patrullas y policías en la esquina de la calle.
–Mataron a una chica en un basurero!- le dijo una mujer viendo la cara de curiosidad de la rubia. –Selo merecía, se vendía por cocaína.- prosiguió la mujer indignada. Marron solo le sonrió y siguió su camino a la entrada del bar.
El bar "The blue banana" no tenia buena reputación, se decía que solo la gente más baja asistía ahí, pero por alguna razón cada noche estaba lleno. Al entrar Marron pudo ver entre la multitud a su amiga y compañera de cuarto Kim.
–Hola Mar…- saludo Kim a la rubia que no se molesto en contestarle el saludo. – Ven quiero que conozcas a….-.
- Gastaste todo Kim?- interrumpió Marron molesta.
–Déjame te explico, Charlie me vendió algo excelente hicimos una fiesta yo la organice.- dijo la morena excusándose.
–Es increíble que compres drogas con nuestra renta Kim que te pasa?- Grito la rubia más molesta de lo que ya estaba, no le agradaba para nada el mundo de las drogas.
–Lo siento Mar necesitaba revivir un poco ya sabes…- .
- Y la renta quién la paga Kim?- pregunto la rubia.
– Ya tranquila Marron- Intervino un chico moreno con un cigarro en la mano. –Kim solo me debe 200 dólares, si quieres pagarlos de una vez podemos arreglarnos…- dijo el hombre en un modo seductor acercando su rostro al de Marron.
–Linda oferta… pero olvídala- contesto la rubia irritada. –Vámonos Kim- Dijo tomando a su amiga del brazo.
Caminaron hacia la barra y se sentaron. –No puedo creer que tomaras el dinero sin mi permiso- le reclamo la rubia.
–Estabas dormida y no quería despertarte, además es mi cuarto Mar- se defendió Kim mientras tomaba unas botanas de la barra. –Anda come algo.- le ofreció a la rubia.
–Kim yo también vivo ahí y pago la mitad-.
–Mar llegaste a esta ciudad sola, te deje vivir en mi casa, te di dinero, y te metí al negocio creo que estas en deuda conmigo ya deja de gritarme.- Dijo la morena ya cansada de escuchar los reclamos de su amiga.
-Que no te grite? Encontraron a una muerta en basurero…- dijo la rubia apuntando a la puerta.
– Lo sé, la baja Amy, bueno que? Era una distraída una cocainómana cual creías que sería su fin?- La morena al parecer no estaba interesada en el tema.
–Que no quieres salir de esto?- pregunto Marron mientras a unas mesas más alejadas se podía ver una pelea.
–Salir a donde? – pregunto Kim.
Después de unos minutos salieron a la calle a trabajar, no era el mejor trabajo del mundo pero era lo que estaba disponible en esos días en Tokio.
-Hey! Rachel!- Grito Kim a una pelirroja. –Esta zona es mía y de Marron así que lárgate- siguió Kim amenazando a la chica.
–Solo estaba descansando Kim clámate- dijo Rachel mientras se retiraba.
-Ok Mar, a trabajar…..mmm Hola mi amor- dijo Kim dirigiéndose a un chico en un auto rojo.
–Es mi cumpleaños me das una muestra gratis?- Pregunto el chico aparentemente alcoholizado.
–Ni muerta!- Grito la morena indignada. Miro a Marron un poco nerviosa, era claro que era nueva en el asunto y eso le asustaba. –Tranquila, lo harás bien.- la reconforto Kim dándole un abrazo. En cuanto vio la miraba vio un hermoso convertible rojo. –Mira ese te lo dejo, anda ve, recuerda no aceptes menos de 100 y llámame en cuanto termines ok?- le aconsejo la morena.
