Capitulo 6
-No estaré en todo el día, así que cómprate le ropa- Le pidió Trunks a la emocionada chica mientras le entregaba su tarjeta de crédito. –Saldremos por las tardes necesitas algo apropiado.
-¿Cómo qué?- Pregunto ella complacientemente.
-Mmm…que no sea demasiado corriente, ni sexy, conservador me entiendes?- intento explicar el pelilila.
-Aburrido!- completo ella.
-Elegante- corrigió Trunks. –Alguna pregunta?-
-Puedo decirte Trunksi?- Bromeo
-Mi respuesta es: NO-
-Me hubiera quedad por 2000- confeso la rubia
-Te hubiera pagado 4000- contraataco él. –Nos vemos en la noche
-Mi amor te tratare tan bien que no vas a querer dejarme ir- dijo Marron con una voz seductora.
- 3000 por 6 días, Marron claro que te irás- Finalizo Trunks cerrando la puerta.
-Pero ahora estoy aquí- pensó Marron al ver que estaba completamente sola en la suit de un lujoso hotel.
Emocionada se abalanzo sobre la suave cama. – 3000 mil dólares- Grito emocionada, tomo el teléfono y marco el número de Kim su compañera de trabajo.
-Diga- se escucho del otro lado de la bocina
-Kim donde carajo estuviste anoche?-Pregunto Marron preocupada.
-Qué? Quién es?- Dijo la voz confundida.
-Soy Marron-
-Ahhh…tuve una fiesta. Donde estas?-
-Estas lista para oírlo?...Recuerdas al chico guapo…. El del convertible….estoy en su suit en el imperial palace, su baño es más grande que "el blue banana"- Exclamo Marron emocionada.
-En serio?- Pregunto incrédula la voz.
-Kim, quiere que me quede con el toda la semana, me pagara 3000- le conto la rubia
-3000 dol… aaaah! No puede ser, maldita y yo te lo cedí, pero que le pasa a este hombre, es pervertido?- Aun no lo podía creer.
-No, no para nada el es casi perfecto- suspiro Marron.
-Ya te pago?- cuestiono Kim interesada
-No aun no-
-Ves? Ahí está el problema-
-Pero me dio 300 anoche, Kim te dejare dinero en la recepción ok? no te lo gastes en tonterías-
-Ok no te preocupes- Dijo Kim
-Oye y por cierto en donde compro ropa elegante?-
Después de vestirse con su sensual vestido blanco y sus largas botas, Marron salió de la suit para dirigirse a la recepción. Obviamente llamaba toda la atención de los huéspedes del hotel así como de los funcionarios y empleados. Se acerco hasta el escritorio que estaba en frente de la entrada principal, ahí la atendería un simpática mujer que seguía con la boca abierta de la impresión.
-Ho...hola en que le puedo ayudar señorita?- Dijo amablemente la pequeña mujer.
-Hola amm… una amiga vendrá a recoger esto en unas horas- dijo la rubia extendiéndole un sobre. -Se llama Kim- explico, sin percatarse de que toda la gente la veía.
-No se preocupe señorita yo se lo entregare personalmente-
-Gracias! No lo abra- Ordeno desconfiada.
-No claro que no- Exclamo la recepcionista
Marron se limito a sonreírle y salió pavoneándose del hotel con la mirada del gerente del hotel tras ella.
-Naoki conoces a esa mujer?- Pregunto el señor a la recepcionista.
-No señor.- Fue su única respuesta.
Mientras, Marron se paseaba por la gran ciudad de Tokio, miraba felizmente los aparadores de las tiendas mas famosas y caras del lugar. Los hombres tanto como las mujeres no dejaban de mirarla, la rubia de verdad era hermosa y totalmente sexy. Finalmente encontró una tienda con las características que Trunks le había indicado. Entro y comenzó a mirar la ropa "Elegante", pero no se percato que ella también estaba siendo observada.
-Le puedo ayudar señorita?- Le preguntó una chica pelirroja bien vestida, con un peinado exagerado y relamido, con un maquillaje muy intenso.
-Solo estoy viendo gracias- Dijo Marron
-Buscaba algo en especial?- insistió la pelirroja mientras miraba a Marron de la Cabeza a los pies con cara de disgusto.
-No…bueno si algo conservador- Dijo la rubia sin percatarse aun de las miradas de las empleadas. –Tienen cosas muy lindas aquí.- Exclamo mientras admiraba un lindo vestido azul. –Cuánto cuesta este?- pregunto.
-No creo que ese modelo le quede- Dijo la pelirroja con arrogancia
-No te pregunte si me quedaba o no, te pregunte cuánto cuesta- repitió Marron un poco irritada.
-Cuánto cuesta este Liz?- Pregunto la empleada a una de sus compañeras.
Liz miro a Marron con el mismo disgusto que su compañera. –Caro muy caro- Contesto menospreciando a la rubia.
-Oye tengo mucho dinero para gastar- Marro se había empezado a enojar.
-No creo que tengamos nada para usted, por favor vallase- Exigió la Pelirroja.
Marron no sabía que decir estaba sorprendida, nunca había vivido este tipo de maltrato. Salió de la tienda y siguió su camino. Ya no estaba tan emocionada como antes, al contrario se sentía humillada y triste. Camino de vuelta al hotel y para variar tenia embobado a cualquier hombre que la mirase.
Finalmente llego a la puerta del hotel donde el portero le abrió la puerta amablemente no sin antes echarle una mirada de extrañeza. Al entrar sintió una mirada en particular que se acercaba a ella, era el señor Wilson gerente del hotel.
-Disculpe señorita puedo ayudarla?- pregunto este alcanzándola a unos pasos del ascensor.
-Voy a mi cuarto-Atino a decir la rubia rápidamente sin voltearlo a ver
-Tiene la llave?- Insistió el hombre
-Ahhh! La tarjeta- exclamo la chica con coraje. –Creo que la deje en el cuarto, Estoy en el último piso- le indico.
-Es huésped?-pregunto el señor Wilson extrañado
-Estoy con un amigo- explico la rubia
-Quién es?-
-Trunks!- Afirmo la chica
-Trunks…..Trunks qué?- Continuo el gerente
-Trunks ammm Trunks…..- Como era posible que no se acordara se su apellido, vaya que era olvidadiza tenía que pensar algo rápido, de repente un pequeño hombrecito asomo la cabeza del ascensor. Marron lo reconoció enseguida era el hombre que los había atendido a su llegada. –El me conoce- apunto ella.
-Marcus- exclamo el gerente en modo de orden
-Si señor?- atendió el chico rápidamente
-Conoces a la señorita?-
-Sí señor, llego anoche con el señor Briefs- dijo este con una sonrisa picara en el rostro
-Briefs…- repitió Marron señalando su error. – Si Trunks Briefs gracias!- termino la rubia retirándose hacia el ascensor, pero inmediatamente fue seguida por el señor Wilson.
-Otra vez usted que quiere? Que le pasa a todo el mundo hoy?- exclamaba molesta mientras la sacaba del ascensor tomada del antebrazo. El gerente la llevo hasta su oficina, cerró la puerta y la sentó en la silla delante del escritorio. –Como se llama?- pregunto mientras servía un poco de té.
-Como quiere que me llame?- contesto la rubia molesta
-No juegue conmigo señorita!-
-Marron- Dijo Marron casi en un suspiro
-Gracias- Dijo este ofreciéndole una tasa.- Bien señorita Marron, las cosas que pasan en otros hoteles no pasan aquí en el royal palace, el señor Briefs es un cliente muy especial, lo consideramos ya un amigo, no registro a ningún huésped adicional pero ya que es amigo lo ignoraremos.- explico el. –Supongo que usted es una…p…pariente- Exclamo un tanto nervioso por la respuesta de la rubia.
-Si- contesto ella entendiendo el mensaje.
-Ok entonces es su…..- no termino la frase.
-Prima?- Continuo Marron dudosa.
-Perfecto, entonces cuando el señor Briefs se valla, no volveré a verla por mi hotel.- Indico Wilson muy convencido. –Supongo que no tiene más primos aquí….- dijo sarcásticamente.
Marron no dijo nada se sentía como una niña regañada, jamás había pasado por nada igual, pero bueno esta era una ocasión especial, no era la acompañante de cualquier hombre.
-Bueno, veo que ya nos entendemos- exclamo el gerente aliviado. –Le sugiero que use ropa mas discreta y ….-no logro continuar porque la rubia lo interrumpió.
-Eso es lo que quería hacer…- reprocho mientras esculcaba entre sus cosas sacando un puño de dinero completamente hecho bola. –Intente comprar un vestido en la plaza, la vendedora no me ayudo, tengo mucho dinero y ningún vestido- Exclama casi al borde de las lagrimas tenia mucho coraje dentro. –No espero que usted me ayude pero tengo este dinero y necesito comprar un vestido para una cena esta noche…y nadie quiere ayudarme- exclamo finalmente soltando un par de lagrimas.
El señor Wilson le ofreció un pañuelo y le regreso el dinero que esta le había mostrado. Marron estaba confundida al ver que el gerente descolgaba el teléfono sin quitarle un ojo de encima.
-Bien ahora llamara a la policía, bien llámela y dele mis saludos- La rubia no podía creer que pensaran que era una vil ladrona estaba muy enojada. Estaba a punto de levantarse de su asiento cuando escucho…
-Tienda de damas?...con Bridget por favor.- espero un poco curiosa de saber con quien hablaba el gerente. –Hola Bridget habla Bernard Wilson del royal palace….necesito que me hagas un favor…voy a mandarte una persona se llama Marron…es una huésped muy especial….es prima de Trunks Briefs….- Marron solo sonrió por fin había encontrado a alguien amable con ella.
Mientras tanto en la corporación capsula Trunks se encontraba en su oficina hablando con su abogado. Estaba realmente estresado, tanto trabajo y en sábado.
-Bien Trunks te tengo información de MORS- Informo el señor Matsumaya. –Parece que cerró un contrato de 350 millones de dólares con la marina.- continuo.
-Qué? cerro contrato con la marina?- Repitió Trunks molesto. –Dijiste que no tenía ninguna posibilidad.- continúo cada vez mas frustrado.
-Eso es lo que yo creía Trunks-. Se excuso el abogado.
-Y ahora costara mas y la acciones podrían elevarse- Exclamo Trunks en voz baja recargando su frente sobre su mano.
-Bueno creo que estamos a tiempo de arreglarlo- siguió hablando Matsumaya.
-Parece que si Philip- Al parecer había pensado ya en algo. –del comité de consignaciones, a quien conocemos?-
-Al senador Adams- contesto Matsumaya.
-Bien averíguame donde esta…la marina no gastara 350millones de dólares sin pasar por aprobaciones.- Apunto Trunks muy confiado de lo que decía.
-Me preocupa demasiado Trunks- Confeso el abogado, mientras el pelilila se levantaba de su silla y se dirigía a la puerta. –Para eso te contrate Philip, para que te preocupes por mi- al parecer ya estaba de mejor humor.
-Trunks… estás listo para la cena de esta noche?- pregunto Matsumaya a lo que Trunks solo asintió con la cabeza y continuo su camino hacia la puerta. -Quien es la chica a quien llevaras?-
De repente un sonrisa se formo en el rostro del Primogenito Briefs, solo pensar en la rubia lo hacía tranquilizarse y emocionarse al mismo tiempo. –No la conoces- contesto saliendo de la oficina.
Justo en ese momento al oeste de la ciudad una hermosa rubia se encontraba en una elegante tienda de ropa de dama, contenta se acercaba a los aparadores y maravillada miraba su contenido. Se acerco a un espejo y miro su bello rostro.
-Hola- La interrumpió una amable chica peliroja. –Usted debe ser Marron, me llamo Bridget- se presento ofreciéndole la mano como saludo.
-Hola- contesto Marron. –Bernard dijo que sería linda.- adulo ella, ya que últimamente no habían sido muy amables.
-Jee gracias- exclamo la asistente apenada. –Y bien que planea hacer estos días?- pregunto ya entrando en materia.
-Tenemos una cena.- contesto la rubia mientras se sentaba en un stand de joyas.
-No se siente ahí por favor!- Dijo asustada Bridget.
-Lo siento!-
-Van a salir a una cena?... Bien necesita un vestido de coctel, venga conmigo-
Marron la siguió nerviosa pues aun ella siendo amable las demás mujeres en la tienda la miraban con sorpresa. Subieron las escaleras y entraron a un pasillo lleno de lindos vestidos.
-Tengo algo que le va a encantar a su primo… es talla 3?- pregunto Bridget
-Si… como lo sabes?- pregunto la rubia sorprendida
-Es mi trabajo- sonrió modesta la pelirroja
-Bridget en realidad no es mi primo- Confeso Marron apenada
-Lo sé, nunca lo son- Al parecer la mujer no era nada tonta.
Pasaron las horas y Marron por fin regreso al Imperial palace con una sonrisa de oreja a oreja, buscando felizmente al gerente.
-Bernard- Grito la rubia fascinada sin darse cuenta que había interrumpido al señor Wilson mientras charlaba con unos huéspedes del hotel.
-Lo siento!- se disculpo, al ver la cara de molestia de las personas. –Tengo el vestido- parecía una niña pequeña con muñeca nueva.
-Bien y espero que este contenta- Contesto el señor Wilson muy serio como siempre.
-Sí pero no quiero que se manche, tengo zapatos te los enseño?- continuo extasiada la rubia.
-No será necesario apuesto a que son adorables.- continuo Bernard moviendo los ojos de izquierda a derecha percatándose de no ser visto con ella.
-Oye no quería interrumpirte, pero sabes? Bridget es muy buena onda y solo quería agradecerte.- Dijo con una voz más tranquila y seria.
-De nada señorita Marron- sonrió el gerente
Marron siguió su camino hasta el ascensor por primera vez se sentía feliz con su trabajo, ya no podía esperar a ponerse su vestido y pararse enfrente de Trunks, seguro quedaría perplejo lal verla. Llego al pent house y entro corriendo ya que escucho el teléfono sonar.
-Diga?- contesto un poco aparada
-Jamás debes contestar el teléfono- La regaño Trunks.
-Entonces, para que me estas llamando?- Sonrió ella, el escuchar su voz la ponía feliz.
-Compraste ropa?- Pregunto Trunks
-Sí, tengo un vestido…uno de coctel- Dijo orgullosamente la rubia.
-Bien, estaré en el lobby a las 5:45 en punto- Le aclaro el pelilila.
-No vas a venir por mi?_ pregunto Marron un poco decepcionada.
-Es un negocio, no romance!- Aclaro Trunks, le hubiese encantado que así fuera.
-A dónde vas a llevarme?- Pregunto emocionada y curiosa mientras se sentaba en la cama.
-A un restaurante que está en el hotel, es muy elegante- Le explco Trunks con un tono de advertencia.
-Ahh ok, nos vemos en el lobby, pero solo porque estas pagándome- Bromeo ella
-Muy bien, gracias- Y con esto Trunks colgó el teléfono, estaba muy emocionado esta chica era increíble.
-Comuníqueme de nuevo por favor- Ordeno el Chico Briefs a su secretaria.
De nuevo el teléfono comenzó a sonar. -Diga?- Contesto Marron.
-Dije que no contestaras el teléfono- Reitero Trunks
-Entonces deja de llamarme!- Contesto Marron divertida, le encantaba escuchar la voz d su nuevo jefe.
