Importante: Ni naruto ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Kishimoto sensei.
CAPÍTULO IV
Amigos
Era domingo por la tarde y Hinata se encontraba paseando por el parque junto a sus amigos de la infancia Aburame Shino e Inuzuka Kiba, por supuesto los acompañaba Akamaru. Ellos tenían por costumbre juntarse todos los domingos para ponerse al día con lo que pasaba durante la semana, ya que al pasar a la secundaria alta se habían separado, puesto que Shino y Kiba estaban en la sala 3-B y Hinata en la 3-A. Aun así seguían siendo muy buenos amigos.
—¡Hinata! — casi gritó Kiba luego de casi cinco minutos intentando llamar la atención de su amiga, pero esta parecía en otro mundo.
—¿Qué sucede, Kiba-kun?, ¿Por qué gritas? —Kiba se quedó boquiabierto e incluso Shino miro extrañado a Hinata.
—¿Qué por qué grito? Hace casi diez minutos que te llamo y tú pareces estar en otro planeta, ni siquiera me defendiste cuando maté a un escarabajo y Shino quería matarme a mí — Shino era un amante de los insectos.
—No exageres — le recriminó Shino, él solo lo había mirado feo durante uno o dos segundos.
—Lo siento mucho, Kiba-kun, en serio no me di cuenta.
—Por eso es por lo que te pregunté si estabas bien.
No lo hiciste — acotó Shino, y ahora fue Kiba quien lo miró feo.
Pero esa era mi intención, y bien Hinata, ¿qué te sucede, por qué tan distraída?
—N-no es nada, chicos, es sólo que tengo muchas cosas en la cabeza en estos momentos, no es que los quiera ignorar.
La verdad es que Hinata había estado pensando si sería posible que Sabaku no Gaara se encontrara nuevamente en la rivera del rio, ¿sería posible que se encontraran nuevamente si ella iba hasta ese lugar hoy? Sin embargo no quería comentar ese tema con ninguno de ellos, puede que a ellos les confiaría incluso su vida, pero hay algunos temas que sólo son cómodos si los hablas con otra chica, lo más probable es que Kiba y Shino la miraran como si se hubiera vuelto loca si les contaba que tenía la esperanza de reencontrarse con un chico al que acababa de conocer y del cual sólo sabía su nombre y nada más, ahora que lo pensaba ni siquiera estaba segura de que él viviera en Kanoha, quizás Gaara solo estuviese de paso y se encontraron por casualidad.
—¡Hinata!, ¡lo estás haciendo de nuevo! ¿Qué te sucede? No te creo que nada, además de estar distraída hace un rato te sonrojaste sola, y eso es raro. Así que mejor dinos qué es lo que pasa.
Hinata se sintió un poco mal, y avergonzada, pero aun así no era capaz de decirle a ellos que estaba pensando en un chico.
—Son cosas de chica — ella sabía que eso siempre espantaba a su amigo, él no soportaba escuchar ese tipo de cosas, al parecer su hermana mayor lo había traumatizado desde hace tiempo, y tal como esperaba Kiba no volvió a tocar el tema por el resto del día.
Más tarde, cuando ya estaban por separarse, Shino aprovechó un momento en el que Kiba y Akamaru se separaron un poco de ellos para jugar un rato con un palo, Kiba lo lanzaba y Akamaru lo traía de vuelta, y le dijo a Hinata.
—Aunque no nos digas lo que te pasa, sabes que, sea lo que sea lo que tiene tu cabeza en las nubes, Kiba y yo siempre vamos a estar a tu lado y te apoyaremos.
Hinata sintió ganas de lloras, si Kiba era la persona que era capaz de subirle el ánimo en cualquier situación, Shino era el poste inamovible del que se afirmaba cada día para seguir adelante con la cabeza alta, el que siempre sabía qué decir para hacerla sentir mejor. Ella no los cambiaría por nada del mundo.
—Gracias, Shino-kun — fue todo lo que pudo decir.
Diez minutos después los amigos se separaron a las puertas de la mansión Gyuga. Hinata entró, avisó su presencia a uno de los empleados y le comunicó que si se le necesitaba iba a estar en su cuarto.
Una vez entró tomo su celular y le marcó a la casa de Tenten, luego de tres pitidos la voz de Tenten respondió
—¿Quién?
—Hola Tenten, soy Hinata, te llamaba para preguntarte si mañana puedes pasarme el libro que te presté la semana pasada.
—Vale, lo terminé de leer hace un rato, así que no hay problema, te lo entrego durante el recreo, pero por favor no le digas a nadie que yo te pedí este tipo de libros— Hinata rio un poco al escuchar a su amiga decir esto en tono suplicante.
—No te preocupes, no le diré a nadie que a ti te gustan las novelas románticas— dijo en poco jocoso—, así que dime ¿qué te pareció el libro?
— ¡Me encantó! Es genial la historia, me ha gustado muchísimo "Un baile con el Diablo, la trama es muy divertida y Kit es muy divertida— dijo Tenten casi sin respirar
—Sabes— dijo Hinata una vez Tenten se calló— cuando leí el libro pensé que la protagonista se parece un poco a ti, ella adora a su hermana y por eso hace todo lo que hace, incluso arriesga su vida, y peor se enamora de alguien que cree inalcanzable.
—Eso es muy bonito, Hinata, pero yo no tengo hermanos.
—Lo sé, pero también sé que si yo necesitara tu ayuda estarías ahí, y también sé que crees que Neji-niisan nunca te verá como a algo más que una amiga, pero yo no creo que eso sea cierto, tú eres la que siempre me dice que no hay peor batalla que la que no se lucha, y ni siquiera has intentado acercarte a mi primo de forma más romántica, estoy segura de que si lo hicieras podría haber algo entre ustedes dos, al menos yo no me imagino a mi primo con nadie más que contigo.
Hubo un silencio prolongado al otro lado de la línea, y cuando Tenten volvió a hablar su voz se escuchó un poco ronca.
—¿Sabes? Eres la mejor amiga que alguien puede querer, eres inocente, siempre crees lo mejor de la gente, aunque te lastimes no guardas rencor, perdonas cuando te hacen daño, y mejor aún, eres fuerte, nunca abandonas, siempre estas cuando se te necesita, siempre sabes que decir para hacerme sentir mejor, siempre estás ahí…— en este punto a Tenten se le cortó un poco la voz, hizo una pausa, respiró profundo y continuó—, siempre estás ahí para no dejarme caer.
—¿Cómo lo hicimos para pasar de hablar a cerca de un libro a ser don lacrimógenas? — Preguntó Hinata, ella había comenzado a llorar cuando a Tenten se le quebró la voz. Se escuchó la risa un tanto temblorosa de Tente.
—Yo no lloro, y es tu culpa que estemos así, sólo a ti se te ocurre decir que me parezco a la heroína de una novela y además decir que tengo alguna oportunidad con Neji, y…y…y…¡y no estoy llorando! — prácticamente balbuceó Tenten, puesto que los sollozos que intentaba reprimir le impedían hablar claramente. Por otro lado Hinata había logrado controlarse, el que Tenten fuera tan llorona en ese momento seguramente se debía a que estaba en mitad de su periodo, pero para Hinata no había escusa, era simplemente que le emocionó todo lo que dijo su amiga de ella. Pero ya estaba haciendo tarde, así que mejor cortaban y continuaban hablando al día siguiente.
—Tranquila, Tenten, no llores, mejor nos ve…— no pudo terminar de hablar, pues Neji, que había escuchado que Tenten estaba llorando, le quitó el teléfono a su prima.
—Tenten, ¿qué sucede? ¿Por qué lloras? ¿Estás bien? — el rostro de Neji se veía muy preocupado, Hinata lo miraba estupefacta, de la impresión se le habías secado todas las lágrimas.
—¡N-n- ne-neji! — Teten se quería morir, ella nunca lloraba, y justo cuando lo hace la descubre el hombre por quien haría cualquier cosa—. N-no es nada, e-es s-solo que estoy un poco sensible.
—¿Estás segura? No te oyes muy bien, si lo necesitas te puedo ir a ver un rato, para eso están los amigos— el escuchar a Tenten llorar y no poder estar ahí para consolarla lo hacía sentirse inútil, y la opresión que sentía en el pecho no le gustaba para nada.
—N-no hace falta Neji, te lo digo en serio, estoy bien, si no lo estuviera Hinata ya estaría aquí, ¿no crees? — eso lo hizo entrar en razón, conocía a su prima y sabía que si un amigo la necesitaba ella estaría ahí, aunque eso significara enfrentarse a su padre después.
—Está bien, pero aun así, ¿por qué lloras? — Pregunto un poco más calmado, pero seguía preocupado, jamás había escuchado a Tenten llorar.
—N-no es nada importante, ya te dije que estoy sensible—Dijo ella con una pequeña sonrisa, ya había controlado el llanto, y ahora estaba muy contenta hablando con Neji, y sabiendo que él se preocupaba por ella— ¡Además es culpa de Hinata por hablar de que parezco a Kit y que también tengo una oportunidad con…!— Neji escuchó una especie de chillido ahogado, luego un golpe y por último una maldición proveniente de los labios de Tenten— Lo siento Neji, nos vemos mañana, despídeme de HInata— lo siguiente que escuchó Neji fue el pitido del teléfono luego de que su amiga le colgara.
Tenten, al darse cuenta de que casi se confiesa sin querer entró en pánico, por lo que terminó golpeándose con la esquina de la mesita, y por no soltar el teléfono, terminó sentada en el piso, lo más seguro es que al día siguiente amaneciera con un enorme moretón en el trasero por culpa del golpe que se había dado, subió corriendo a su habitación y se tapó hasta las orejas, pero el corazón continuaba latiéndole rápido, y no solo era por la carrera.
El haber escuchado la voz de Neji era lo que la tenía así. No era la primera vez que hablaban por teléfono, pero era la primera vez que escuchaba a Neji tan preocupado y ansioso, y sabía que eso lo había causado ella, quizás Hinata tenía razón, quizás ella tendría una oportunidad si se lo propusiera, quizás…
Quizás sólo se había preocupado como amigo y ella se estaba haciendo falsas ilusiones, cualquier amigo se preocuparía si escucha a otro llorar. Suspiró tristemente mientras intentaba acomodarse para dormir.
La morena se dio la media vuelta en la cama y decidió dejar de pensar en probabilidades, lo mejor sería dormirse pronto, al día siguiente tenía clases.
—Me cortó— dijo Neji sinceramente sorprendido.
—¿Qué te dijo?
—Nada coherente, solo que estaba sensible y algo sobre que se parecía a alguien y que era tu culpa por decir eso y que no sé qué sobre oportunidad con algo— Neji miró a seriamente a los ojos de su prima—. ¿Realmente está bien? Se oía extraña.
—Está bien no te preocupes, es solo que está sensible, además, ¿por qué me quitaste el teléfono? Si querías saber qué pasaba me hubieses preguntado.
—Lo siento, lo hice sin pensar— dijo un poco avergonzado por su comportamiento— pero como dijiste algo sobre que Tenten dejase de llorar, me llamó la atención, ella no llora, me dio curiosidad— Neji no quería admitir que se había preocupado y actuó sin pensar—. Ahora mejor me voy a dormir, mañana hay clases. Usted debería hacer lo mismo Hinata-sama.
Hinata vio cómo su primo se alejaba escalera arriba, lo conocía lo suficiente para saber que se había preocupado, y no sólo como un amigo. Decidió que ella también debería acostarse, subió las escaleras y se dirigió a su habitación, una vez dentro procedió a ponerse su pillama, cepillarse el pelo y luego untarse el cuerpo con una crema con olor a rosas, era una costumbre que había adquirido de su amiga Ino, sintió una pequeña puntada de tristeza al pensar en ella, pero la desechó de inmediato.
Cuando se volteó y vio su cobertor verde, ciertos ojos del mismo color se le vinieron a la mente, y recordó el sueño que había tenido la noche anterior, se removió inquieta pensando si se repetiría aquel sueño, y en una pequeña parte de su ser deseaba que así fuera.
Y ese deseo se hizo realidad aquella noche.
Gracias a todos los que leen mi historia, y perdón por el retraso, solo que no he tenido tiempo, y a pesar de que va un poco lento, no quiero que mi primera historia sea como un cometa que a llega y se va en un segundo….
Los quiero mucho…
