Antes que nada quisiera hacer un par de aclaraciones: en mi fic Temari tiene 19 años, Kankuro, Neji, Tenten y Lee tienen 18 y Gaara, Hinata y todos los de su generación 17 (no sé cuánto es la diferencia real, pero de esta forma me sirve a mí ). Además, según entiendo, en Japón se cursa hasta los 18 y después a la Universidad.

Importante: ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, pero esta historia sí.

¡Por favor dejen sus comentarios !, lamentablemente solo recibi 2 la última vez y si no recibo más supongo que deberé borrarlo… por favor.

CAPÍTULO V

Accidentes no tan desafortunados

Lunes, ¿Por qué tuvo que llegar este día? Gaara se encontraba en el comedor de su casa listo para su primer día en el instituto de Kanoha, mientras esperaba que sus hermanos bajaran. Debido a la muerte de su padre y algunos problemas en Suna, Temari había perdido un año de estudios, por lo que tendría que repetirlo aquí en Kanoha. Ella había insistido en hacerse cargo de todo lo relacionado con el funeral de su padre, obligando a que sus hermanos continuaran con sus vidas diarias, y gracias a esto ambos pudieron terminar el año sin mayores complicaciones.

No Había nada peor que ser el chico nuevo en la secundaria, y para peor el año había comenzado hace más de un mes. Al menos sus hermanos estarían en el mismo grado, y por lo que le escuchó decir a Baki, incluso estarían en la misma clase, en cambio él estaría solo con un montón de extraños, aunque tenía la esperanza de quedar en la misma clase que Uzumaki Naruto, ya que ambos tenían prácticamente la misma edad, y aunque el rubio a veces era demasiado escandaloso, prefería conocer al menos a una persona entre un mar de desconocidos.

Incluso quizás Hinata…

Bufó fastidiado, desde que se encontró con aquella chica no había podido sacársela de la cabeza, no le gustaba mostrar demasiado interés en algo y que no pudiese dejar de pensar en ella lo hacía exasperarse consigo mismo, al menos eso le pasaba cuando se daba cuenta de que pensaba en ella, pero mientras lo hacía se sentía extrañamente en paz, con solo recordar aquellos orbes claros se sentía tranquilo, aunque para él, eso era ridículo.

―¿Me podrías decir qué te pasa? Llevas todo el fin de semana bufando, y si no estás bufando, pareces perdido en tu mundo, y no entiendo por qué, ni siquiera estabas así cuando papá murió ― Temari lo sacó de su ensimismamiento, trayéndolo de vuelta a la realidad―. Creía que tú eras el más contento con la mudanza.

Gaara se giró a observarla, su hermana llevaba una blusa rojo sangre, sin mangas y con toda la espalda tejida en el mismo color, dando forma a lo que parecía una flor, unos pantalones pitillo negros, sandalias rojas, sin taco, y su cabello peinado en cuatro coletas. Objetivamente se veía muy bien.

―No me pasa nada, es solo que detesto ser el nuevo.

―Oh, ¡vamos Gaara! No será tan malo, además tómalo como un nuevo inicio, aquí nadie te conoce como un demonio sanguinario― al ver la cara de su Hermano Temari se arrepintió de sus palabras, ella sabía que su hermano odiaba ese apodo―. B-bueno, ambos sabemos que ese apodo es estúpido, aunque antes solías golpear al que se atreviera a meterse contigo, tú ya no…―ella se quedó hablando sola, ya que su hermano decidió dejarla sola antes que continuar escuchando sus disculpas que solo empeoraban la situación.

Una vez todos listos, y luego de escuchar la típica pelea entre Kankuro y Temari acerca del orden de la habitación del hermano del medio, Baki los llevó a los tres al instituto de Kanoha. Una vez ahí se dirigieron al despacho de la directora. Después de preguntar a una chica de pelo rosa encontraron la oficina de esta, y luego e golpear escucharon una voz de mujer permitiendo la entrada.

Una vez dentro vieron a la mujer, una de cabello rubio, amarrado en dos coletas, unos lindos ojos marrones, y aunque no aparentaba más de treinta años, todos los presentes sabían que tenía al menos cincuenta. La mujer levantó la cabeza y los miró.

―Ustedes deben ser los estudiantes de Suna ―todos asistieron con la cabeza―, bienvenidos al Instituto Kanoha, mi Nombre es Senju Tsunade, soy la dueña y directora de este lugar, como ya sabrán el año escolar empezó ya hace cuatro semanas, sin embargo, debido a vuestras circunstancias y a algunos favores que debía acepté recibiros aquí, lo único que les pido es un buen rendimiento, y que eviten conflictos innecesarios, ¿estamos de acuerdo?

― Sí, Tsunade-sama― respondieron los hermanos a coro. Tsunade oprimió uno de los botones de su teléfono y cuando respondió una voz de mujer dijo autoritariamente.

―Shizune, ven a mi despacho, necesito que guíes a los nuevos estudiantes a sus respectivos salones― una vez la mujer de la otra línea, Shizune, respondió afirmativamente, colgó y se dirigió nuevamente a las personas que se encontraban frente a ella―. Les informo que la señorita Temari y el señor Kankuro estarán en el mismo grado, este será el 3-B, del cual la profesora Kerenai es su profesora encargada, y el señor Gaara estará en el 2-A, cuyo profesor encargado es el señor Hatake Kakashi. Cualquier problema que tengan deben reportármelo directamente a mí o a Shizune, o en su defecto a su profesor encargado― en ese momento llamaron a la puerta y luego de que Tsunade diera permiso para entrar, entró una mujer joven, de corto cabello oscuro y un kimono negro sencillo y en sus manos traía una carpeta con varios papeles archivados―. Justo a tiempo, jóvenes, esta es Shizune, mi mano derecha y quien los guiará a sus salones, pueden retirarse.

Todos los presentes hicieron una pequeña reverencia hacia Tsunade antes de salir.

―Síganme― dijo Shizune una vez fuera del despacho. La mujer comenzó a recorrer un pasillo hasta llegar a las escaleras, sin embargo, justo antes de comenzar a ascenderla, escucharon un ruido a sus espaldas, al girarse vieron a la directora que asomaba la cabeza por la puerta de su despacho.

―¡SHIZUNE! ― Grito Tsunade, haciendo que los de Suna se sorprendieran un poco al ver que la mujer seria de hace algunos momentos había desaparecido por completo y en su lugar quedaba una mujer bastante descompuesta―. Indícales donde están sus salones y ven conmigo, hubo una emergencia en el hospital― y luego de decir eso se dirigió en dirección opuesta a la de ellos para luego desaparecer al girar en una esquina.

―Lo lamento mucho― se disculpó Shizune haciendo una leve reverencia a sus acompañantes―, pero he de irme. La sala 3-B es la segunda a la izquierda subiendo las escaleras, y el 2-A es el tercero a la derecha subiendo las escaleras― sacó un par de papeles de la carpeta y le extendió uno a cada uno―. Entréguenles esto a sus respectivos profesores a lo largo del día, ellos deben firmarlos y al final de la jornada llévenlos a la oficina de Tsunade-sama. Siento dejarlos solos, pero debo irme― dicho esto se giró y desapareció por el mismo pasillo por el cual Tsunade había desaparecido segundos antes.

―Bueno―dijo Temari con una sonrisa entre burlona y sorprendida―, al menos sabemos que con ese par aquí no nos vamos a aburrir.

―No digas eso Temari― la reprendió Baki― Tsunade-sama y Shizune-san no solo trabajan aquí, sino que también en el hospital de Kanoha, son dos de las médicos más respetada, y no solo aquí en Kanoha, sino en todo el mundo.

Los hermanos se sorprendieron un poco ante esto, no esperaban que aquella mujer fuera famosa, en eso escucharon una voz que provenía del segundo piso.

―Con cuidado Hinata, y apresúrate, las clases empiezan en cinco minutos.

―Lo se Kiba-kun, pero olvidé mi libro en mi casillero, no me demoro nada.

Gaara se había dado vuelta para mirar escaleras arriba, el escuchar aquel nombre y luego aquella suave voz que había tenido grabada en su mente lo hizo olvidar completamente lo que acababa de pasar con la mano derecha de la directora, y remover algo en su interior. Fue en ese momento que apareció en el rellano de la escalera una joven de larga cabellera azulada corriendo escaleras abajo.

Los ojos de ambos se encontraron por un segundo, y algo extraño sucedió, de alguna manera Hinata se había enredado con sus propios pies, haciéndola perder el equilibrio e irse de punta cuando aún estaba a unos seis peldaños del piso.

Lo único que se le ocurrió a Gaara fue tratar de parar la caída de Hinata y que esta no sufriera daño, sin embargo el seguía un tanto descolocado por habérsela encontrado nuevamente, por lo que al intentar sujetarla cuando ella caía perdió también el equilibrio y cayó de espaldas.

Al sentir el golpe en la espalda, Gaara cerró los ojos, luego sintió que algo lo golpeaba en la boca, y producto del impulso su cabeza golpeó levemente el piso, pero de todas maneras sonó fuertemente el cabezazo, sin embargo a él le dolían más los labios que la cabeza, y al abrir los ojos para saber la razón por la cual aún sentía una presión sobre ellos, se encontró con unos ojos perlados mirándolo fijamente.

Fue entonces que su cerebro procesó los hechos.

Hinata estaba sobre él, con sus manos a los costados de Gaara, mientras este se encontraba tirado de espaldas sobre el piso de baldosa, con una de sus manos en la espalda de la chica y la otra, de alguna forma extraña, había terminado entre ambos, tocando algo extrañamente blando. Pero lo más importante fue que descubrió del porqué sus labios dolían y por qué Hinata estaba tan cerca de él.

Durante la caída habían chocado no solo sus cuerpos, sino también sus rostros, más específicamente sus labios.

Él y Hinata estaban en el piso, semi abrazados y besándose. Y en esos momentos él no encontró nada malo en eso.

NOTA: Gracias por leer, sé que me he demorado siglos y lo lamento mucho, pero realmente no he tenido tiempo, intentaré ser un poco más contante.

Lamento si el capítulo es corto, pero no tenía mucha inspiración. Espero que quienes lean esto se diviertan. Como se habrán dado cuenta durante estos capítulos me he enfocado en Gaara o en Hinata, y es como ellos no se han visto mucho no quería enredar la historia, aunque ahora si lo harán y creo que los enredos serán muchos jejeje.