Declaración: Naruto no me pertenece, le pertenece a Masashi Kishimoto….

Escritura Gaara: aaaaaa

Escritura Hinata: aaaaaa

Pensamientos: "aaaaa"


CAPÍTULO VI

"Disculpas y notas"

Hinata ya estaba sentada en su pupitre cuando recordó que no había sacado su libro de historia del casillero, por lo que se levantó y rápidamente se dirigió a la puerta, donde casi choca con su amigo Kiba.

―¿A dónde vas tan apurada? ― le preguntó al verla salir corriendo del salón.

―Abajo, vuelvo en seguida.

―Con cuidado Hinata, y apresúrate, las clases comienzan en cinco minutos.

―Lo se Kiba-kun, pero olvidé mi libro en mi casillero, no me demoro nada― le respondió ella porque ya había comenzado a descender.

Fue en ese momento, al llegar al llegar al rellano de la escalera, que levantó la mirada y se encontró con aquellos ojos verde agua que había tenido presente en su mente todo el fin de semana, mirándola fijamente.

"Es él" fue todo lo que pudo pensar antes de que, debido a la impresión, se enredara con sus propios pies y se fuera de punta escalera abajo, sobre Gaara.

Cerró los ojos, preparándose para el impacto contra el piso, sin embargo este nunca llegó, pero lo que sí sintió fue un choque contra algo duro, antes de ir su ida al suelo, aunque la caída no fua tan dura como lo esperaba, extrañamente sintió un leve dolor en el labio, por lo que abrió los ojos para saber la razón de que solo los labios le dolieran, y cuando lo hizo creyó que se podría desmayar en ese mismo momento.

Tenía el rostro de Gaara a escasos centímetros, y no sólo eso, lo estaba besando, y cuando su cerebro procesó ese hecho el pelirrojo abrió los ojos para mirarla fijamente.

Ninguno de los dos hizo nada para separarse ni poner fin a aquella situación.

El cerebro de Hinata comenzó a registrar los hechos. Ella se encontraba tendida sobre el duro cuerpo de Gaara, ambos en el piso, supuso que él había amortiguado la caída, con ambos brazos inertes a los costados del chico, sus labios continuaban cálidamente juntos, percibió que uno de los brazos de Gaara le rodeaba la espalda, estando semi abrazados en el piso, y el otro estaba…

Sintió un leve apretón en su pecho derecho. Hinata abrió desmesuradamente los ojos mirando totalmente roja a Gaara, soltó una especie de chillido ahogado y se separó abruptamente del pelirrojo, quedando sentada sobre sus talones y cruzando los brazos protectoramente sobre su pecho, Gaara se sentó y la quedó mirando sorprendido, Hinata pudo ver que el lado derecho del labio superior de Gaara tenía una pequeña herida, que no había visto antes. Y a pesar de lo avergonzada que estaba, no pudo evitar pensar que se alegraba que su fantasía se hiciera realidad, había sentido los labios de él sobre los suyos.

Gaara por su parte la miraba un tanto inquieto, si Hinata no se hubiera apartado cuando lo hizo, él habría profundizado el beso, sin importarle nada más, justo cuando estaba por hacerlo ella se apartó, aunque no sabía las razones de ella para hacerlo tan sorpresivamente. La miró mientras ella le devolvía la mirada casi asustada, se fijó en la pequeña herida que tenía en el lado izquierdo de su labio superior, en la ancha camiseta azul que llevaba puesta, en sus pantalones negros y en la forma en que cruzaba fuertemente sus brazos sobre el pecho.

Algo hizo click en la cabeza de Gaara. Recordó que una de sus manos había estado rodeando a Hinata para sostenerla mientras la otra estaba entre ambos sobre algo cálidamente blando, algo que había presionado levemente cuando pensó en profundizar el beso, justo antes que Hinata se separara de él espantada. Se miró la mano izquierda y luego a Hinata, y entonces entendió, aquello blando había sido uno de los pechos de la peliazul. Se puso completamente rojo y abrió la boca para decirle que no había sido su intención, sin embargo, Hinata lo interrumpió antes, temiendo que dijera en voz alta lo que él acababa de tocar.

La chica se levantó rápidamente e hizo una reverencia.

―L-lo siento mucho por chocar contigo, Gaara-san, fue un a-accidente― dijo antes de girarse a la izquierda y salir casi corriendo en dirección a los casilleros.

Gaara se quedó mirando en la dirección por donde había desaparecido la responsable de su extraño humor durante todo el fin de semana aun sentado en el suelo, y se habría quedado ahí si no fuera porque en ese momento escuchó una carcajada y dos risas un poco más disimuladas. Giró la cabeza a su derecha y ahí estaban sus hermanos y Baki riéndose, solo entonces recordó que ellos también estaban presentes.

―Gaara, ¿está bien? ― le preguntó apenas Kankurö mientras trataba de contener la risa― e-eso me sorprendió― y ya no pudo aguantar más y comenzó a reir a carcajadas mientras le tendía una mano a su hermano para ayudarlo a levantarse.

Gaara no dijo nada y sólo aceptó la mano que le ofrecía, estirando su mano derecha para poder ponerse de pie, aun un poco impresionado por lo que acababa de suceder.

―Tienes un corte en el labio― dijo Baki. Y él supo que era el mismo tipo de corte que tenía Hinata, por lo que prefirió no hacer comentarios al respecto.

―Será mejor que vayamos a nuestros salones, por lo que escuché está por sonar la campana― dijo Temari, que a pesar de estar riendo un poco estaba más compuesta que Kankurö, quien aun se reía a carcajadas―. Si quieres te puedes ir Baki, nosotros podemos encontrar nuestros salones y tú tienes mucho que hacer― Baki asintió con la cabeza y se dirigió a la salida, mientras que Temari comenzó a subir la escalera seguida por un Kankurö que trataba de recuperar el aliento.

Un poco molesto por las burlas de su hermano, los siguió también. Una vez en la cima Kankurö y Temari se fueron por la izquierda y el pelirrojo se dirigió a la tercera sala que estaba a su derecha. Se detuvo frente a ella y levantó su mano para llamar, pero una voz a sus espaldas lo detuvo.

―¿Tú eres Sabaku no Gaara? ― Gaara se giró para encontrarse con un hombre joven de blanca cabellera que llevaba una especie de máscara que le cubría la mitad del rostro―. Por favor entra, Tsunade-sama ya me comunicó que serás mi nuevo estudiante, tu primera clase será conmigoasí que adelante, sígueme― tomó el pomo de la puerta y la abrió, pero antes de entrar se giró nuevamente hacia Gaara―. Por cierto, soy Hatake Kakashi, tu profesor de literatura― dicho esto entró al salón y le dio el pase a Gaara para que también entrara. Una vez dentro Kakashi cerró la puerta y miró a la clase, que milagrosamente se quedó inmediatamente en silencio, observando a Gaara, aunque el silencio fue rápidamente roto por un chico rubio de voz un tanto chillona.

―¿Gaara?, ¿qué haces aquí? ― prácticamente gritó el chico―¿Y por qué tienes el labio roto?, ¿te golpearon?

―Me transferí y no me pegaron Naruto, choqué― le respondió tranquilamente Gaara y no pudo reprimir una pequeñísima sonrisa al darse cuenta de que su hiperactivo amigo estaría en su misma clase.

―Muy bien, este joven de aquí es Sabaku No Gaara, vuestro nuevo compañero, es de Suna, y dado que al parecer se conoce con el joven Uzumaki…

No pudo terminar la frase porque en ese momento se abrió la puerta de la sala dando paso a una agitada peliazul.

―L-lo siento Kakashi-sensei, tuve que volver a …― se quedó muda al ver al joven de Suna frente a ella y no pudo evitar que se le subieran los colores al pensar en lo que había pasado hace sólo unos minutos.

Kakashi la miró un momento, era raro que la joven Hyuga llegara tarde a clases, eso era más propio de él mismo, se fijó en su notorio sonrojo, en la extraña forma en que miraba al pelirrojo, y, especialmente, en el pequeño corte de su labio. El maestro comenzó a atar cabos, pensando en que ambos chicos tenían el labio partido, y no se imaginaba a la tímida Hinata en medio de una pelea, y en que el propio Gaara dijo que había chocado. Su imaginación hizo el resto.

―Ooohhh― dijo atrayendo la atención de ambos jóvenes, que se habían estado observando―. No se preocupe señorita Hyuga, tome asiento, la clase está por comenzar, y señor Sabaku, tome asiento al lado de ella― Gaara se sorprendió de la decisión del profesor, estaba seguro que minutos antes lo iba a sentar al lado de Naruto, pero no dijo nada, ya que le agradaba la idea de estar cerca de Hinata.

Hinata se sentó y vio como Gaara tomaba asiento a su lado, estaba muy nerviosa, no sabía si debía saludarlo o qué. ¿Qué se hace se está sentada al lado del chico que robó todos sus pensamientos durante el fin de semana, al cual acababa de besar accidentalmente y el cual tocó sus pechos? Mortalmente roja por lo que estaba pensando se dedicó a ponerle atención al profesor, evitando cualquier tipo de contacto con Gaara.

Kakashi dio inicio a la clase, que al parecer trataba sobre la literatura clásica. Había transcurrido cerca de una hora desde el comienzo de la clase, tiempo durante el cual ninguno dijo palabra, en ese momento Hinata vio un papel siendo arrastrado hacia ella, siendo empujado por Gaara, lo miró, pero él tenía la vista fija al frente, mientras empujaba la nota en su dirección.

Hinata tomó la nota y abriéndola rápidamente la leyó.

Lamento lo de antes, te juro que mi intención sólo era evitar que te dieras contra el suelo, el resto fue un accidente

Hinata se sonrojó un poco al entender a qué se refería él con "el resto", de todas formas tomó su lápiz y le repondió.

No te preocupes, sé que fue un accidente, y le devolvió la nota a Gaara.

Él leyó la frase y anotó de vuelta.

Entonces, ¿por qué escapaste antes de que pudiera disculparme?

Porque temía que mencionaras lo que pasó frente a esas personas.

Eran mis hermanos y mi tutor, vieron el beso y no lo iba a nombrar con todas sus palabras, con que tú me entendieras bastaba.

Eso lo sé, me refiero a lo que ocurrió con tu mano. Definitivamente era mucho más fácil escribir que hablar, estaba segura que jamás le habría mencionado eso en voz alta.

Al leer esto Gaara se sonrojó, la sensación que tuvo cuando se dio cuenta de lo que era lo que había estado tocando aun lo confundía.

Eso fue un error, y realmente lo siento, nunca fue mi intención, y en serio no me di cuenta de qué era lo que estaba tocando hasta después de que tú te apartaste. Si lo hubiese sabido habría apartado mi mano y jamás la hubiese apretado.

Hinata se puso de todos los colores al leer esto, no esperaba que el fuera así de directo, tomó el lápiz aun sin saber qué responder.

―Así que el joven Gaara tocó algo que no debía― susurró una voz a sus espaldas.

―¡Hiick! ― gritó Hinata, Kakashi se había acercado a ellos sin que se dieran cuenta y al parecer había presenciado y leído su intercambio de notas. Lo único que se le ocurrió a Hinata fue esconder la hoja delatora debajo de la mesa. Algo inútil, pues era obvio que Kakashi ya la había visto.

―¿Se puede saber qué hacen ustedes dos? ― quiso saber Kakashi.

―Y-y-yo― tartamudeó Hinata, sin saber qué decir.

―Le estaba pidiendo perdón a Hinata por un accidente que ocurrió hace un rato― intervino Gaara― fue mi culpa.

―Mmmmmm― murmuró Kakashi― ¿me podría dar ese papel señorita Hyuga? ― pidió amablemente el profesor. Ella abrió los ojos y miró preocupada al pelirrojo, este asintió con la cabeza, nada podían hacer.

Kakashi tomó la hoja que Hinata le tendía con la vista fija en los zapatos de su maestro. Una vez con la nota en la mano, la leyó, levantó la cabeza y miró a ambos estudiantes, ninguno se dio cuenta de la imperceptible sonrisa del profesor oculta tras la máscara, y sin decir una palabra se encaminó al frente de la sala, y ante todos rompió la nota y la tiró a la basura.

―Esta vez lo dejaré pasar, pero a la próxima esperen el receso para conversar o no se librarán del castigo. Y como iba diciendo, el informe acerca de un escritor de literatura clásica deben entregármelo el próximo lunes sin falta, pueden hacer el informe de forma individual o en pareja― en ese momento sonó el timbre anunciando el fin de la clase―. Eso es todo, pueden retirarse.

Se escuchó el movimiento del arrastrar de sillas por todo el salón. Hinata se levantó de su asiento sin mirar a nadie y se fue directo a la puerta, debía ir al baño a refrescarse. Cuando estuvo frente al espejo pudo ver que ella también tenía un pequeño corte como el de Gaara, y sabía perfectamente la razón de su existencia, mientras se lavaba la cara se abrió la puerta del baño y por ella entró una chica de largo cabello rubio atado en una coleta alta que le llegaba hasta la más debajo de la cintura, con un flequillo que le tapaba la mitad del rostro y de bellos ojos verde. Yamanaka Ino, su ex mejor amiga. Con quien no cruzaba palabra desde hace tres meses.

―Ino-chan― susurró Hinata, la rubia al verla hizo ademan de irse, pero una mano sobre su brazo la detuvo―. Por favor espera, realmente yo…

Se quedó callada al sentir los brazos de Ino a su alrededor. Por un momento se quedó quieta, hasta que escuchó un suave sollozo escapar de los labios de la chica, y entonces le devolvió el abrazo.

―Lo siento, lo siento, por favor perdóname― decía Ino entre sollozos― sé que soy la peor amiga del mundo y que te traicioné, te hice daño, pero no lo pude evitar, y sé que debes odiarme, pero realmente te echo de menos y quiero que volvamos a ser amigas― continuaba con su monologo sollozante― te prometo que te compensaré, por favor dame otra oportunidad.

Una vez Ino dejó de hablar Hinata se separó un poco para mirarla a los ojos, de los cuales aún caían lágrimas.

―Ino-chan, si no te hubieses apartado de mí después de lo que pasó ese día ni me evitaras desde entonces sabrías que yo sigo siendo tu amiga.

―P-pero yo…―tartamudeaba desconcertada Ino― yo sabía que tu quería a Naruto desde hace años, y aun así me enamoré de él y peor aún, acepté ser su novia cuando él me lo pidió sin tener en cuenta tus sentimientos, soy de lo peor― Ino se sentía la peor basura del mundo.

―Ese día, después de decirme que eras novia de Naruto saliste corriendo, y no me dejaste explicarte que estaba bien, que a mí no me gusta Naruto, ya no más.

Ino la miró con los ojos como platos, ¿cómo era eso posible?

―Pero tú misma me contaste que lo ambas, que tu sueño era que él te reconociera y…y

―Lo sé, pero supongo que olvidé decirte que aquel amor se acabó, no puedo amar a alguien que prácticamente no sabe de mi existencia, sigo admirándolo, es un joven muy valiente y fuerte, aunque algo atolondrado― sonrió al ver la mueca de Ino―, desearía ser como él, pero no lo amo, te lo juro― le repitió mirándola a los ojos―. Te sigo queriendo como a una hermana, tú y Tenten son las mejores amigas que tengo, y no os cambiaría por nada, y mucho menos por un mal entendido. Perdóname por no decírtelo antes, pero temía que no quisieras hablar conmigo― Hinata sentía como las lágrimas comenzaban a caer de sus propios ojos.

―Gracias Hinata, te extrañé― dijo Ino y volvió a abrazarla llorando, aunque esta vez estaba feliz de recuperar a su mejor amiga. Estuvieron abrazadas un rato, sin decir nada, pensando en lo que puede hacer un mal entendido. Ino fue la primera en romper el silencio―. Prométeme que nunca más nos vamos a distanciar, Sakura es una gran amiga, pero no es tú. A ti te necesito.

Hinata se rió de lo que decía su amiga, Ino y Sakura eran amigas de infancia, pero siempre peleaban por idioteces.

―Lo prometo― dijo simplemente.

―Ahora aclárame algo― dijo Ino rompiendo el abrazo y limpiándose las lágrimas―. ¿Cómo es que tú y el chico nuevo tienen la misma clase de herida en el labio, la cual en tu caso no estaba en la mañana temprano, y por qué intercambian notas si yo sé que eres extremadamente tímida como para hacer eso con un desconocido?, ¿lo conoces de antes?

Hinata suspiro, si había algo que sabía perfectamente, era que Ino y Tenten eran las personas que mejor la conocían en el mundo y que tendría que contarle todo.


Nota: Gracias por leer, en especial a Lucynana y KattytoNovel por sus comentarios…. Espero que les guste este capítulo.