Disclaimer: No es mío. Ojalá fuera de HBO, así pudiesen mostrar escenas como la que escribí en este capítulo xD
A/N: Como se habrán dado cuenta, este fic es rated M. Aquí un poquito del por qué su clasificación, no se entusiasmen mucho, es sólo un poquito xD
Aprovecho para agradecer a April y a DanJerez por sus comentarios; me encantan los reviews. Sin más, espero disfruten el segundo capítulo ;)
02. Sexo y Alcohol
- ¿Qué ocurre? –Preguntó Pike a Lisbon-.
- ¡Nada! –Respondió ella con una falsa sonrisa de despreocupación-, Jane está pasando por un mal momento y necesitaba un par de oídos que le escucharan, eso es todo.
- ¿Tú estás bien? -Le preguntó él mientras le acariciaba un hombro-.
- Si, todo bien; sólo necesito un trago –mintió con descaro; aún le temblaban las piernas luego de la intensa conversación con Jane, así que para evitar quedar en evidencia, se alejó rápidamente de la terraza, con la esperanza de que unos cuantos sorbos de champagne y el ruido de la fiesta disimularan su estado.
-LP-
Jane estaba parado afuera del lujoso edificio; con las manos en la cintura, mirando un punto perdido a lo lejos y con un enojo de los mil demonios. Cuando intentó alejarse del lugar, recordó que esa noche no llevaba vehículo.
- Supongo que si yo te traje, entonces yo debería llevarte de vuelta –escuchó la voz de Fisher a sus espaldas. Ella se acercó quedando a su lado, mientras le daba el ticket de estacionamiento al valet parking-.
- No te preocupes, vuelve a la fiesta, caminaré hasta la salida y tomaré un taxi. ¡Buenas noches! –Y sin esperar respuestas emprendió su camino por los jardines del recinto-.
Había sido un imbécil –pensaba mientras caminaba a paso rápido-, ella tenía razón, con qué derecho viene él con sus ataques de ansiedad a robarle la paz que por fin Lisbon parece haber conseguido con Pike; ya que por lo visto, él parece estar incapacitado para darle la tranquilidad y sosiego que ella merece.
De pronto escucha un auto rodar a su lado.
- Sube –le grita Fisher-, él sigue caminando sin prestarle mucha atención; ella hace una maniobra e interpone el vehículo en su camino-, ¡vamos Jane! Ya esta fiesta me aburrió, déjame llevarte, –él accede y sube al coche-.
Luego de unos minutos en silencio, conduciendo sin rumbo fijo, Kim comienza a hablar.
- ¿Y bien? ¿A dónde vamos?
- ¿Conoces el bar de Freddy en la 6ta?
- ¡Si claro!
- Puedes dejarme allí.
- Supongo que el arranque de iniciativa no resultó bien.
- La he jodido.
- Ohh vamos, ¿te das por vencido en el primer intento? ¿En serio?
- Ella está bien con Pike, no necesita que le arruine eso.
- ¡Vamos! Sinceramente, yo también estaría bien con Pike, es guapo, interesante, inteligente, divertido…
- ¿Vas a llegar a un lado con todo ello? –Le interrumpió-.
- Una cosa, es estar "bien" y otra muy diferente es sentirse pleno y feliz por estar en el lugar, momento y con la persona que siempre has deseado; definitivamente esto último es un parámetro mucho más alto que simplemente sentirse bien; debes reconocerlo.
Jane no respondió; tan solo se quedó mirando a través de la ventana del auto.
- Ok, iremos al bar de Freddy, y dejaremos que el alcohol haga su parte en todo este razonamiento –agregó Kim luego de un rato-.
-LP-
Las luces de la autopista pasaban rápidamente ante sus ojos, llevaba la ventanilla del vehículo abajo, necesitaba un poco de aire que le ayudara a disipar la embriaguez que sentía esa noche; no precisamente la causada por las bebidas alcohólicas; sino aquella que le ha dejado Patrick Jane. Aún podía sentir su aliento rozando sus labios, cuando la tenía entre sus brazos; todavía sentía el latir de cada emoción que despertó esa noche mientras bailaban; no sólo las de ella, sino también las de él; era cierto, era ridícula la forma en que ambos temblaban ante la proximidad del otro, como hoja de papel al viento, absurdo como emociones de adolescentes. Recordó cuando en aquella pista de baile, la acercó a él y puso su mano en su espalda, maldijo a su cuerpo por encenderse de esa manera, se sintió solo del él; pero ahora, con el pensamiento claro que le permite su lejanía, reconoce que también lo sintió solo de ella, cuando acercó su rostro al suyo, percibió el calor de su cuerpo, así como la forma en que él tímidamente aspiraba el aroma que desprendía su cabello; ¡Dios, lo extrañaba tanto!
Cuando Marcus estacionó el vehículo, Lisbon ardía en excitación por otro.
- Espero no te importe quedarte esta noche en mi casa –le dijo él-.
- Hazme el amor –respondió ella de repente-, ahora.
Pike sonrió.
No habían entrado muy bien a la casa, cuando empezaron a desnudarse y a hacerlo en el sofá del salón, Marcus tomaba a Lisbon; y ella hacía suyo un cuerpo, mientras pensaba en su ex-consultor; sin ningún tapujo sentía como Pike se agitaba dentro de ella, mientras escuchaba la voz del rubio diciéndole al oído que la necesitaba; apretaba con fuerza los ojos para ver nítidamente el rostro de Jane jadeando frente al suyo; ni siquiera tuvo que forzar su imaginación para pensar que las manos que acariciaban en esos momentos sus senos y apretaban sus mulos, eran aquellas que unas horas atrás se apoderaban de ella en la terraza. Llegó al orgasmo encima de Pike, sin embargo, se encontraba a cientos de kilómetros lejos de él.
Minutos más tarde, estando sola bajo el agua caliente de la ducha, se sintió sucia, al saberse tan consciente de sus sentimientos, de su estado real, de lo que quería y sobre todo, de lo que no quería; una vez más él tenía razón, nadie sobre la faz de la tierra, la hacía sentir igual. "Maldito Jane"; pensó.
Próximo: Miraba a Lisbon conducir, y se le arremolinaban las emociones en el pecho (…) Había cambiado (…) definitivamente los años separados, le permitió llevar su relación desde otra perspectiva, una en la cual ella y sus propias necesidades estarán en primer lugar. Y eso a él le encantaba.
