Trato hecho

A la mañana siguiente Aome se despertó , disponía de todo el fin de semana libre, no tenia nada que hacer hasta el siguiente martes y era sábado.

Mientras daba vueltas en el calido edredón, acurrucada plácidamente en las sabanas blancas pensó: " que sueño tan extraño he tenido esta noche, de angeles de ojos dorados, accidentes de cauto y….." volvió a dormirse sin terminar su pensamiento.

Se despertó mientras miraba por la ventana alcanzo a ver a un hombre de pie frente a la luz brillante. No le veía bien la cara, pero le dio la impresión de que llevaba alas blancas. "todavía no me he despertado".

Buenos días- la interrumpió una voz masculina

Aome mantuvo los ojos cerrados

Te he traído el desayuno-dijo la voz

Hay fresas recién cojidas del jardín y magdalenas pequeñas rellenas de zanahoria, también tienes leche fría y te caliente, y he pedido que te preparen un huevo, hecho justo para que la llema no quede tan dura…es asi como te gustan los huevos, no?

Imposible- aparto el edredón y lo mira, vestia la misma camisa y los mismos pantalones oscuros que la noche anterior y estaban sucios y manchados

Marchate-dijo Aome y se metió en las sabanas

Te he hecho dormir demasiado tiempo-dijo

No empieces otra vez-dijo Aome mientras se quitaba el cabello de los ojos….quiero que te marches he hecho lo que debía asi que ahora márchate. No quiero volver a verte nunca mas.

El te esta muy caliente, no te quemes-dijo el

No quiero-empezo a decir ella pero se detuvo cuando el la miro

Mientras tomaba el te pensó que el tenia una mirada seductora, el le paso la bandeja de comida y se sento junto de ella

Tuviera o no una mirada seductora, no permitiría eso.

Pero que impertinencia…-dijo Aome

He ablado con un hombre en el piso de abojo que trabaja para ¿Cómo dijo? La policía esta investigando sobre un accidente de auto

El policía dijo q si yo no presentaba cargos no tenia nada que hacer, pero si yo pusiera la denuncia ellos sabrían que estabas ebria y conduciendo rápido

Aome se quedo petrificada pensó el celdas y juicios

Que quieres-dijo Aome

Aome- dijo el mientras le extendió la mano pero ella se hizo atrás

Yo- dijo mientras la miraba a los ojos y Aome tenia la impresión que el intentaba leerle la mente.

Anda, comete una magdalena.. tu huevo se esta enfriando

Que es lo que quieres?

Empecemos por algo fácil-dijo el…que te parece pasar el fin de semana conmigo

Estas enfermo-respondio Aome levantándose

El se paro delante de ella poniendo sus manos en los hombros de Aome y ella se calmo

Aome si te dijiera que no recuerdo quien soy, que no se por que estaba en la carretera anoche o como he llegado aquí, y si te dijiera que no recuerdo nada desde dos minutos antes que me atropellaras con tu auto.

Entonces deberías ir a la policía y…. denuevo pensó en celdas y juicios

Que quieres que haga-dijo ella

Aome , necesito tu ayuda, crees q podras pasar este fin de semana ayudándome, además has pagado por adelantado….se que has planificado cosas que hacer con… con el perro- el nombre se le atasco por la garganta.

No recuerdo nada siguió el , no se que comida me gusta, o como comprar ropa, o cuales son mis intereses, y quizás tu puedes ayudarme a descubrirlo

Aome estallo de la risa

¿Pretendes que me crea esta historia?¿ que es lo que realmente quieres de mi

El le lanzo una risa muy cautivadora-descubre quien demonios me dejo tirado anoche en medio de la nada para que muriera. Se que el medico dijo q no me psaba nada, pero tengo un dolor de cabeza que mataria a los miseros humanos.

Deberíamos llamar a un medico dijo Aome

No quiero llamar mas la atención me parece que alguien intenta matarme-dijo inu

Deberías ir a la policía-dijo ella

Y debería hablarles de ti¿no?

Supongo contesto ella

No te pido que me ayudes a encontrar a la gente que intento matarme solo que me ayudes a recuperar la memoria.. de hecho-dijo mientras se desabrochaba los puños de la camisa- creo que me ataron y me pusieron en el maletero de un coche.

Aome vio las quemaduras de cuerdas en sus brazos … hay mas en mis tobillos dijo inu

Y no recuerdas nada de antes de anoche-pregunto Aome

Nada, pero esta mañana creo que he sabido algo… no me gusta la tortilla de patatas

Aome no pudo evitar reírse. Le hablaba de asesinatos y luego cambiaba a patatas

Pasa el fin de semana conmigo- le pidió rogando, quiero probar todas las comidas, contemplar todas las vistas, hacer todo lo que haya que hacer y algo que me haga recordar quien soy…

aparte de ser un angel, claro esta-dijo ella

vale eso lo recuerdo,

mira esto dijo el y le entrego una cartera lleno de orgullo- tiene cosas interesantes

Aome la cogió- bueno por lo pronto tenia 39 dolares en efectivo y una tarjeta visa firmada por el pero ninguna foto…

Me ayudaras dijo inuyasha sonriendo, Aome pensó Seshomaru se enfurecería si lo descubriera, pero el la había dejado plantada en otra ocasión.

He oído que hay una feria de artesanías en el pueblo-dijo inuyasha

—¿Sabes lo que es una feria de artesanía?

Los ojos marrones de Aome se iluminaron y sonrió.

—La gente de la zona lleva objetos hechos por ellos mismos y los venden en puestos.

—Suena aburrido —dijo él mirando a la ventana.

—¡Qué va! La artesanía estadounidense es preciosa. Hay cestas, juguetes de madera, joyas, muñecas y... todo lo que uno pueda imaginar. Y la gente es tan amable y... Te estás riendo de mí —dejó de sonreír y apretó los labios. —Estoy segura de que preferirías ver un partido de fútbol.

—No tengo ni idea. No distinguiría una feria de artesanía de un partido de fútbol. Simplemente, estaba pensando que eres preciosa.

Aome no se lo tomó como un cumplido. Cada vez que los hombres le decían que era preciosa, querían algo de ella. Y ella sabía muy bien qué era.

—No creo que esto vaya a funcionar —dijo suavemente. —Estoy comprometida en matrimonio y tú...

—Y yo no tengo ni idea de quién soy o de qué soy —dijo él, sonriéndole. —Mira, Aome, eres muy bonita y creo que tienes muy buen corazón. ¿Qué mujer se plantearía ayudar a un extraño como tú lo estás haciendo?

—¿Alguna que quiera verte lejos de la cárcel? —le preguntó, haciéndole reír.

—Bueno, tal vez he dicho todo esto simplemente para llamar tu atención. De todas formas, estaba a punto de decir que, por lo que sé, podría tener una mujer y media docena de hijos en alguna parte. ¿Qué pasaría si la encontrara y le tuviera que contar lo que hice cuando estaba sin ella?

—En los Estados Unidos o dondequiera que sea, en realidad, no estoy segura de que los hombres casados sean fieles —dijo sin aliento.

—A lo mejor lo soy. No lo sé. ¿Qué hay de tu perro? ¿Es él fiel? —Le llamas así otra vez y te quedas solo. ¿Me has oído? inuyasha sonrió.

—Imagino que no me vas a contestar a la pregunta sobre si es fiel.

—Dejemos claras un par de cosas desde ahora —dijo enérgicamente. —Te ayudaré a recuperar la memoria, pero hay algunas reglas básicas.

—Te escucho.

—En primer lugar, mi vida privada es terreno prohibido. Y mi cuerpo es terreno prohibido. Ten las manos quietas.

—Entiendo. eres de otro hombre.

—Yo no soy de ningún hombre... —le miró entrecerrando los ojos. —Para ya de una vez. Me doy perfecta cuenta de lo que estás haciendo. Intentas molestarme, ponerme nerviosa. No me gusta.

—Pero pareces un ángel cuando te enfadas. Tus ojos centellean y...

—¡Lo digo en serio! O bien dejas de hacer estos comentarios personales, o bien no hay trato. ¿Ha quedado claro?

Y una cosa más. No quiero oír una palabra sobre el tema del ángel. No quiero que me digas que eres un ángel, que yo soy un ángel, o que... que...

—Exacto. Y hoy buscamos otra habitación para ti. No puedes pasar otra noche en la misma habitación que yo. Bien, ¿estás de acuerdo con todo esto?

—Por supuesto. Del todo. Solo me tienes que prometer una cosa.

—¿Cuál es?

—Que si quieres que descarte cualquiera de estas reglas, me lo hagas saber. Si quieres que hablemos sobre tu vida privada, si quisieras que te tocara y quisieras oír hablar de ángeles, debes prometerme que me lo dirás —extendió la mano para estrechársela. —¿Trato hecho?

Aome dudó, sintió que debería decirle que se marchara de su vida, pero le estrechó la mano. Y, de nuevo, al tocarle, la invadió una sensación de paz. Presintió que todo iba a ir bien y que su vida iría del modo en que ella deseaba.

Apartó la mano de la suya.

—Ahora quiero que te marches para que pueda vestirme. Nos encontraremos abajo dentro de una hora, luego iremos a comprarte ropa nueva y buscaremos un lugar donde pasar la noche. Que no sea este, conmigo,

—Gracias, Aome —dijo sonriendo. —Eres un ángel.

Ella abrió la boca para protestar, pero la cerró cuando vio el brillo de los ojos de él.

—¡Fuera! —exclamó, pero estaba riendo. —¡Vete! —se marchó de la habitación.

Aome iba de camino a la ducha cuando sonó el teléfono.

—¡Hey! Mi querido bizcochito, ¿sigues loca por mí? —oyó la voz de Seshomaru. —¿Me perdonarías si te dijera que me he pasado la noche retransmitiendo un incendio realmente muy importante y que lo siento desde lo más profundo de mi corazón?

Aome se sentó en la cama, contenta de oír una voz familiar.

—¡Oh, sheshi, he pasado el peor momento de mi vida! No te creerías lo que me ha ocurrido. He dado un golpe a un hombre con mi coche.

Durante un instante, sheshomaru permaneció en silencio, y ella pudo imaginar las arrugas que se le hacían en la frente.

—Cuéntamelo todo —dijo en tono solemne. —En especial, la parte sobre el informe de la policía. ¿Qué han dicho ellos?

—Nada. No se ha hecho intervenir a la policía. Quiero decir que ellos no estaban allí anoche. Esta mañana le dijeron a inuyasha, el hombre al que di el golpe, que podía presentar cargos y meterme en la cárcel para toda la vida, pero...

—¡Aome! Cálmate y cuéntamelo todo desde el principio.

Lo hizo tan bien como pudo, pero seshomaru continuó interrumpiéndola y haciéndole la misma clase de preguntas sobre la policía.

—sheshi, si no dejas que te cuente toda la historia, pensaré que solo te interesa cómo puede repercutir en tu carrera.

—Esto es absurdo y tú lo sabes. He preguntado si estabas herida.

—No, en lo más mínimo, pero circulaba demasiado rápido por una curva y había tomado al menos un par de copas de champán.

—Pero ese tipo no va a presentar cargos, ¿verdad?.

—No —dijo con calma, —

pero exige que mantenga indescriptibles actos sexuales con él.

Aomeno le divirtió, porque, obviamente, él se tomó a broma la idea de que otro hombre solicitara sus favores sexuales.

—En realidad, este hombre, inuyasha, es muy atractivo y se aloja en la misma habitación que yo. Me he comprado un picardías de seda negra.

—Es una buena idea —respondió sheshomaru. —Deja que se quede contigo para que puedas observar si presenta algún signo de lesiones. Y asegúrate de que no le ocurre nada malo. No queremos que más tarde aparezca con una falsa acusación.

—¡sheshomaru! —dijo Aome enfadada. —No es un gilipollas y he pasado la noche con él.

Seshomaru rió con tanta vanidad que ella se enfureció todavía más.

—Aome , amor mío —dijo él. —Confío en ti, y sé que nunca has tenido un vestido de seda negro o lo que sea negro en tu vida. Eres demasiado práctica para malgastar el dinero en este tipo de cosas.

—Bueno, puede —dijo ella con los labios aún apretados.

—Sí, y puede que yo empiece a conducir un Volvo. Tengo que marcharme. Quédate y pásatelo bien con tu gato callejero. ¡Te quiero! —colgó.

Aome se sentó un momento y miró el auricular, atónita. Le acababa de colgar. No había mencionado si iría a pasar el resto del fin de semana con ella, ni había escuchado una sola palabra de lo que le había dicho sobre pasar el tiempo con otro hombre. «Un ángel de hombre», pensó al colgar el auricular.

continuara...