¡ESTOY VIVA! Tal vez algunos pensaron que me había muerto, pero no es así c; Me encuentro sana y salva, jajaja estoy exagerando. Bueno, creo que debo pedir perdón por la tardanza, otra vez, tal vez se me haga costumbre D: Pero lo que pasa es que yo considero que escribir una historia, no es cualquier cosa, no es simplemente escribir de paporreta, sino ser consciente de que debe salir bien hecho, para los que escriben sus historias, me entenderán de seguro. Además, que también les dije sobre la academia de verano, que no me alcanzaría mucho tiempo, pero la buena noticia es que ya acabó la academia, la mala es que ya se acerca el colegio, bueno, pero es que todo es estudio, ¿no? y eso es bueno, otra noticia buena es que aprendí mejor Lenguaje, así podré brindarles una mejor escritura y seguidamente un mejor trabajo :D
Dedicación: como lo prometí, este capítulo va dedicado a LiaEEG, ¿la razón? Por ser una gran persona y amiga, me agrado conocerte y que estableciéramos conversaciones por el facebook, lo mejor es que eres peruana, al igual que yo y que compartimos un mismo gusto: Kung fu panda c; Espero que disfrutes este capítulo que estuviste esperando.
Sin más que decir, les dejo este capítulo, el cual tarde en hacerlo, pero sé que valdrá la pena si aclara sus dudas con respecto a la historia. Espero les guste.
Disclaimer: Los personajes de Kung fu panda no me pertenecen.
Capítulo 3: De radical a vulnerable
Pisadas. Todos, incluyendo ella, se dedicaban únicamente a caminar hacia el Salón de los Guerreros, el lugar en donde su Maestro los estaría esperando. Zeng había llegado a donde ellos, interrumpiendo su cena, para informarles que era muy importante lo que el panda rojo iba a decirles, haciendo que en todo el grupo se creasen dudas en su mente sobre que sería aquello.
Tigresa abrió la gran puerta y la sostuvo por un momento permitiendo la entrada de sus amigos. Cuando todos ingresaron al salón, caminaron hacia Shifu, quien se encontraba de espaldas, eso no les extrañó, pues casi siempre se encontraba en esa misma posición.
-Maestro, ¿nos mandó a llamar?- Tigresa tomó la iniciativa en hablar.
-Sí- sólo escucharon su voz, pero no percibieron ningún movimiento, como si fuese una estatua. El maestro se giró hacia ellos, fue cuando vieron su rostro, y se dieron cuenta de que algo andaba mal- Porque deseo saber ¡¿quién fue el irrespetuoso que vació este estanque?!- dijo muy enojado, señalando con su dedo índice el lugar en donde antes reposaba el agua.
Grulla, Mono, Víbora y Mantis se giraban y miraban a los demás preguntándose quién habría hecho tal falta. En cambio, Tigresa y Po, estaban mudos, sabiendo claramente quienes eran aquellas personas por las que el Maestro Shifu preguntaba.
Tigresa estaba paralizada, sentía un gran nudo en su garganta. ¿Cómo pudo haberse olvidado de que lo había dejado vacío?, muy simple, después de haber salvado a Mantis, pasó su tiempo junto a Po, había sido en ese momento en que los demás asuntos ya no tenían importancia, incluyendo al estanque. ¿Y ahora que haría? Ojeó de lado a Po, para ver como aquel panda movía nerviosamente sus ojos de lado a lado. Al observarlo se dio cuenta de que para nada deseaba que él fuese castigado por culpa de ella. Ella había sido la de la idea, merecía completamente el castigo que se le deparase.
-Maestro...- soltó Tigresa en un susurro tan bajo que la mayoría no la escuchó, a excepción de Po, quien se dio cuenta de lo que ella iba a hacer. ¡No, ella no puede recibir la culpa! ¡No lo merece! Ella solo quería ayudar. Debes hacer algo… y rápido, pensaba Po.
Tigresa respiró lentamente llenando sus pulmones, tratando así de tomar valor para soltar las palabras. Abrió su boca, estaba decidida, iba a decirlo y a aceptar las consecuencias.
-Fui yo, Maestro Shifu- Tigresa no pudo decir las palabras, ya que un panda se le había adelantado. Se le quedó mirando, al igual que los otros. ¿Qué creía que estaba haciendo?-Yo fui el que vacié el estanque y aceptaré, sin replicar, el castigo que usted me imponga.
El panda rojo entrecerró los ojos, mirando extrañado a su alumno, pocas veces veía que mostraba madurez en sus palabras.
-Acércate, Po- Shifu hizo un ademán a Po, invitándolo a aproximarse. Po caminó entre sus amigos hasta llegar al lado de su Maestro- Los demás, háganme el favor de salir de aquí- dijo, dirigiéndose a los cinco furiosos.
Tigresa se sentía culpable, seguramente Po recibiría un gran castigo. ¡No podía permitirlo! Sin darse cuenta, cuatro de los cinco furiosos ya se habían retirado.
-¡Panda, creí que habías aprendido que…!- Shifu no terminó de regañar a Po, cuando cayó en la cuenta de que cierta tigresa aún seguía en el salón.
-Tigresa, creí haber dicho que se retirasen. No seas desobediente y sal de inmediato- le dijo a Tigresa, pero viendo que ésta se quedaba quieta, sin hacer caso a sus palabras, hizo que le reprendiese aún más fuerte- ¡Tigresa!, ¡¿no me has escuchado?!
Po no entendía porque Tigresa no se había retirado junto a los otros, ¿Acaso pensaba echarse la culpa?Si era eso, entonces lo que él estaba haciendo, ya no tenía sentido. Po le hizo gestos a Tigresa, indicándole que haga caso a Shifu y salga de la habitación. Tigresa se dio cuenta de eso.
-No Po, no puedo- dijo tristemente. El Maestro Shifu se giró, chapando a Po haciendo extrañas mímicas. Éste dándose cuenta de ello, se decidió a mostrarle una sonrisa exageradamente haciéndose el inocente. Pero el panda rojo, no era ningún tonto, y no se creyó aquello- Maestro…-habló Tigresa haciendo que Shifu volviese su mirada, de vuelta, hacia ella- Si alguien merece ser castigada, esa soy yo. Yo fui quien tuvo la idea de vaciar el estanque, Po sólo fue quien me ayudó a hacerlo.
Shifu se quedó analizando la situación durante unos minutos y pensando en la decisión que debería tomar.
-Muy bien, entonces si todo ocurrió de esa manera, ambos serán castigados.
-¡¿Qué?!- Po y Tigresa no se podían creer lo que habían escuchado, ¿ambos serían castigados? Entonces, ¿de qué había valido haberse cubierto el uno al otro?- Pero Maestro Shifu…
-¡No me vengan con escusas, que estoy muy enojado con ustedes por haber sido tan irreverentes con el estanque que por largos años fue cuidado y apreciado por el Maestro Oogway! ¡Ya les dije que ambos serán castigados! ¡Tú, por tener tal idea- señaló a Tigresa- y tú, por cómplice!- esta vez, indicó hacia Po.
Los guerreros no podían protestar, puesto que su Maestro tenía razón en lo que había dicho. Shifu suspiró, relajando los músculos, antes tensados.
-Escuchen, haremos un trato- el panda rojo sacó un rollo que se encontraba debajo de su manta y se los entregó a sus alumnos, quienes lo recibieron y lo abrieron para leerlo- estuve pensando, que en vez de darles un castigo en donde sólo gastarían energías, sería más productivo que ustedes dos ayudasen a restablecer la paz en el Valle de la Esperanza. Así que, ¿qué dicen?- Shifu los observó esperando a que respondiesen.
Tigresa y Po terminaron de leer, se miraron, aguardando ver al otro de acuerdo, asintieron ambos, comprendiéndose.
-Estamos de acuerdo, Maestro- contestó Tigresa mientras Po le entregaba el rollo al panda rojo.
-Está bien, asegúrense de empacar lo necesario mañana, será en la tarde cuando vendrán por ustedes- Po y Tigresa se mostraron de acuerdo a sus palabras- Muy bien, si eso es todo, pueden retirarse.
-Gracias, Maestro Shifu- ambos inclinaron su cabeza mostrando todo el respeto que le debían al panda rojo para luego salir del Salón de los Guerreros.
Shifu se quedó observando aquella puerta, pensando en sus alumnos. Algo diferente se podía percibir entre ellos dos, tal vez, más unión o un mejor trato. Sonrío tiernamente, creyendo comprender lo que pasaba.
Caminaban cuidadosamente junto a la luz de la luna,quien era lo único que les permitía visualizar bien, para no tropezar en su camino hacia el cuartel.
-Verdaderamente creí que recibiríamos un gran castigo- dijo Po, sonriendo- Me dolía el cuerpo de sólo imaginármelo.
Tigresa sonrió levemente al escucharlo hablar de esa manera.
-Me tomó de sorpresa la propuesta de ir al Valle de la Esperanza- dijo, mirando hacia el suelo.
-A mí también, me pregunto cómo será ese lugar- Po imaginaba muchas posibilidades- ¿Será grande o pequeño? ¿Simple u ostentoso?
-No deberías pensar mucho en eso, de todos modos muy pronto lo llegaremos a saber- Tigresa lo miró a los ojos.
-Tienes razón- le dijo Po haciendo que Tigresa sonriese.
Justo en ese momento llegaron al cuartel, ambos entraron silenciosamente tratando de no despertar a los demás y caminaron hasta sus habitaciones, una frente a la otra. Tigresa abrió la puerta de su dormitorio, estaba a punto de ingresar cuando Po la llamó.
-Tigresa…- habló susurrando, Tigresa se giró- ¿me harías un favor?- Tigresa levantó una ceja, preguntándose que querría- por favor- rogó juntando sus patas.
-¿Qué favor?- En la cabeza de Tigresa ya se formaban muchas posibilidades de lo que podría pedirle.
-¿Podrías mañana despertarme temprano? Antes de que suene la campana, exactamente- Tigresa se quedó extrañada, ¿qué clase de favor era ese?
-¿Para qué?- No entendía porque un panda dormilón quisiera levantarse tan temprano.
-Mmm…pues- Po dudaba si decirle o no aquello que tenía pensado, pero luego se decidió- está bien, te lo diré, acércate- movía sus patas, indicándole que se aproximase para susurrarle algo en el oído.
Tigresa dudó por un momento, pero luego le hizo caso.
-Ayer acordé junto con Mono hacerles bromas a un grupo de chicos, que se lo merecen realmente, saldremos de madrugada hacia el pueblo, por eso necesito que me despiertes temprano, ¿sí?- Po le brindó una gran sonrisa a Tigresa.
Tigresa alejó su oído de su boca, para mirarlo de una manera reprochable por la idea que le había confesado hace un momento.
-No, por supuesto que no- negó firmemente- Po, te meterás en más problemas, ¿eso quieres?
-Descuida, los demás no lo sabrán, pero por favor Tigresa, por favor…- Po le suplicaba.
-¡Ya te dije que no!- casi llegó a gritar lo suficientemente fuerte como para despertar a alguien.
-Shhh, Tigresa, no levantes la voz, te escucharán- Tigresa cayó en la cuenta de que había hablado demasiado alto, su voz había salido de esa forma por instinto.
-Lo siento, pero no te ayudaré- le dijo, sintiéndose muy segura en sus palabras.
-Tigresa, te lo suplico…- Po tomó una de sus patas entre las suyas, dejando algo sorprendida a la maestra, quien sentía los latidos de su corazón acelerarse- por favor…- suplicó una vez más. Tigresa se sentía débil, como si algo la dominase, Di que no, di que no… ¡di que no! – por favor…- Po puso sus ojos igual a los de un niño triste y ella ya no pudo más.
-Está… está bien- soltó, avergonzándose de no poder ser lo suficientemente fuerte como para negarse a lo que le pedía el panda.
-Ohh, Tigresa, gracias, gracias, gracias- repetía una y otra vez, sonriendo victorioso.
Tigresa cada vez se sentía peor, ¿qué había pasado con su imagen de chica radical? Parecía haberse esfumado. Ya comenzaba a irritarle que Po siguiera celebrando haber logrado que ella dijese que "sí", miró a Po con unos ojos que mostraban claramente la molestia que sentía. Po al darse cuenta de cómo lo observaban, se calló instantáneamente.
-Perdón, pero es que… estoy feliz- hubo un silencio incómodo con Tigresa que lo miraba de la misma manera- mmm… creo que será mejor que me vaya a dormir- se giró para estar frente a su habitación- hasta mañana, Tigresa y… gracias- esa última palabra sonó tan dulce que hizo que Tigresa relajara su rostro, mientras veía como el panda entraba a su dormitorio.
Tigresa suspiró. Se giró e ingresó a su cuarto para luego cerrar sus puertas. Ya estando dentro, se sentó sobre su cama de bambú, colocó sus codos sobre sus rodillas y hundió su rostro en sus manos. ¿Por qué no pudo simplemente haber dicho que no? Era una simple palabra, que no pudo salir de sus labios, a pesar de que ya sabía que debía contestar aquello. Levantó su rostro y se recostó suavemente de costado sobre el catre y seguidamente metió los pies dentro de ésta. En ese momento, al sentir un movimiento de un objeto sobre su pecho, fue cuando se acordó del rollo que le habían obsequiado, el cual lo había ocultado dentro de su camiseta antes de ingresar al Palacio de Jade para no ser abrumada con muchas preguntas de parte de sus amigos. Lo sacó y lo abrió, no podía ver claramente las letras, pero ya se acordaba de lo que decía. Otro escalofrío, uno muy parecido al que había sentido esta mañana al leer por primera vez aquel rollo. Lo cerró y suspiró de nuevo. De repente, algo regresó a su mente, la razón por la que esa mañana había decidido visitar muchas bibliotecas con el objetivo de averiguar sobre un hilo rojo.
Se encontraba caminando por entre el pueblo, conforme avanzaba, más miradas recibía por parte de la gente, algunos la miraban con extrañeza, otros con admiración, no le tomaba importancia, era lo mismo cada vez que decidía o debía bajar.
Instintivamente miró hacia sus manos, podía notar aún un leve enrojecimiento en sus nudillos producto del entrenamiento que hace momentos había realizado con los árboles de hierro del Palacio de Jade, juntó sus manos para rozarlos entre sí, pidiéndoles perdón por los pequeños moretones que ella había provocado en ellos.
Pero a pesar de poder verlos en sus manos, no sentía dolor, se había acostumbrado durante mucho tiempo a ellos, que ya le parecía algo normal, hasta el punto de no sentirlo.
Dobló un poco el cuello, se sentía tenso, tal vez porque últimamente se la pasaba entrenando mucho más de lo habitual, pero tenía que hacerlo si quería evitar esos pensamientos extraños que la hacían perder la conexión con el mundo, no, debía concentrarse, ser firme,… radical. Sí, eso era lo que era ella, una tigre capaz de todo, no una simple gatita débil y vulnerable.
Giró en la esquina, pero se detuvo cuando vio a un grupo de tres ovejas en un rincón teniendo una animada conversación.
-¿En serio? ¿Lo llegaste a hacer?- dijo la de la izquierda mientras brincaba de emoción.
-Akene, por supuesto que sí, todo para que mi esposo sepa que lo amo- comentaba la del medio, quien sonreía a sus dos amigas dando muestra de la gran cantidad de maquillaje que llevaba en su rostro.
-Oh, Yami, que emocionante, muéstranoslo de nuevo, por favor- suplicaba la de la derecha.
-Sí, sí, sí- decía Akene, siguiendo la corriente a su amiga- por favor, Yami.
-Ay, chicas, tranquilas- Yami sonreía, sintiéndose tan alagada- bueno, se los muestro- la oveja estiró su mano derecha mostrando a su dedo meñique… ¿cortado?
Tigresa que había estado escuchando la conversación, se quedó absorta al notar la diferencia en la mano de aquella mujer, se preguntaba porque la falta de un dedo meñique era el centro de atención.
-Es espectacular…- la de la derecha cubría su boca con sus dos manos mientras hablaba.
-Sí, Kasumi, lo es- le respondió Yami, cada vez dando mayor muestra de su orgullo.
Tigresa no pudo más con la curiosidad, se acercó a las ovejas y habló dirigiéndose a Yami.
-Disculpa mi incumbencia, pero ¿podrías decirme cual fue el motivo del que hayas perdido un dedo?- las ovejas la miraron, como molestándose por la interrupción.
-¿perdido? Já- se burló Yami- yo misma me lo corté.
Tigresa se quedó boquiabierta, sorprendida ¿acaso está oveja era una psicópata o una persona con problemas de autoestima?
-y… ¿por qué harías eso?
-¿por qué lo haría?- Yami rió, como escuchando la pregunta más absurda del mundo- ¿para qué más? Es obvio que para dárselo a mi esposo como muestra de mi amor.
"Está mujer es rara", pensaba Tigresa.
-tu esposo… ¿te obligó a hacerlo?- era muy extraño, muy inusitado que una persona se cortase a sí misma un dedo.
-Oh, vaya, ¿ésta mujer es estúpida o qué?- comentó a sus dos amigas, quienes rieron junto con ella.
Tigresa frunció el ceño, ¿le había dicho estúpida?, ¿qué tenía de estúpido el preguntar?
-No me digas que nunca has escuchado sobre el hilo rojo- sus amigas se exaltaron al oír semejante frase dicha por Yami.
-¿Quién no escucharía sobre el hilo rojo?- hablaban de aquel hilo como si fuera la noticia de último minuto.
-Puede que ella- soltó Yami, mirando a Tigresa de manera inferior.
Y tenía razón, Tigresa nunca se había enterado sobre un hilo rojo, está era la primera vez que escuchaba sobre ello. Además, ¿qué tenía eso que ver con que esa mujer se había cortado el meñique?
-¿En serio no has escuchado sobre el hilo rojo?- Akene vocalizaba bien cada palabra.
Tigresa sólo se cruzó de brazos, mostrando una mirada retadora.
-Oh, no puedo creerlo- dijo Akene, sosteniendo su cabeza entre sus manos y moviéndolo negativamente.
-Creo que me voy a desmayar- Kasumi agitaba sus manos hacia su rostro brindándose aire.
-Es una maestra del kung fu, ¿qué se podría esperar de ella con respecto al amor? Simplemente no sirve para eso- Yami exageraba mostrando en su rostro una lástima fingida haciendo que Tigresa entrecerrara los ojos- Ahora comprendo porque el Guerrero Dragón no le hace caso.
Tigresa se puso tiesa, todo su cuerpo quedó petrificado y su rostro mostraba extrañeza, confusión y enojo. Di un paso duro hacia delante, tan duro que dejó su huella en el suelo. Estaba decidida, iba a despedazar esos vestidos ostentosos, esos accesorios lujosos y esos rostros con excesivo maquillaje, ellas se lo habían buscado. Otro paso, aún más duro.
Pero su razonamiento volvió en sí, miró de reojo hacia su alrededor, habían cerdos, conejos, cabras ¿qué dirían si la viesen golpear a un grupo de ovejas? Sobretodo ¿qué dirían los niños, que ejemplo les estaría dando? No, debía portarse como la maestra que era, no era adecuado dejarse llevar por los impulsos.
Lentamente se fue irguiendo para después mirar a las ovejas y ver que sonreían con algo de malicia.
-Sabemos lo que sientes por el Guerrero Dragón- Yami se acercó colocándose delante de Tigresa, la miraba directamente a los ojos- de hecho, todo el pueblo lo sabe.
-¿Todo el pueblo…?- salió de sus labios sin pensarlo.
-Maestra Tigresa, tal vez seas muy ruda y cerrada ante todos, pero está claro que no puedes ocultar lo que siente tu corazón.
Tigresa quedó muda, no sabía que decir, que contestar, no pasaban ideas por su cabeza a excepción de una: ¿tan trasparente había sido?
-Sólo decirle Maestra, que usted no es la única mujer que desea establecer una relación con el Guerrero Dragón, las hay muchas y no sólo de este valle, sino de toda China. ¿Se cree usted merecedora de tal honor que brinda el Guerrero Dragón a las mujeres? Por favor- rió hablando sarcásticamente- ni siquiera tiene idea de lo que es el hilo rojo.
Yami concluyó y acto seguido, carcajeó junto a las otras ovejas.
Una gota sobre su pata, rápidamente miró hacia el techo, a pesar de saber que si estuviese lloviendo, las gotas no traspasarían por ella, alzó su mano que había sido mojada hacia el aire moviéndolo de derecha a izquierda, esperando sentir caer otra gota, pero nada.
Luego guió la misma mano hacia su rostro, fue cuando notó su mejilla humedecida. No, Tigresa, no, sé fuerte, no es posible que estés llorando, ¡tú no lloras!
Apretó fuertemente los párpados, tratando de evitar llorar, pero fue inevitable que otra gota cayese sobre su pata, una vez más.
Este fue el capítulo 3, ¿qué les pareció? ¿les gusto? Bueno, espero sus rewiews, tal vez algunos me amenacen si tardo tanto otra vez, naaaa, no creo jajaja c;
De paso, les comentó algo chistoso, (chistoso para mí, no sé si para ustedes también lo será) mientras escribía sobre esas malvadas señoras que se reían de Tigresa (sé que quieren golpearlas, YO TAMBIÉN) buscaba que nombres ponerles, (si se animan a buscar su significado se darán cuenta que de todas son malvados, como se lo merecen XD) pero me vino una idea de ponerle a la que en la historia es Yami, cambiárselo por Làipígǒu, que significa perro sarnoso, pero ojo si lo buscan no lo encontraran colocando "Làipígǒu" de chino a español, sino al revés, busquen "perro sarnoso" de español a chino y aparecerá. Al final, supe que si le ponía aquel nombre, sería muy cruel, así que no lo hice, pero si ustedes gustan la pueden llamar así, para mí, normal XD
Ahora sí, contestaré rewiews:
Leonard kenway: Gracias, espero que te guste el capítulo y dejes rewiews.
YaelitaWolf: Si es japonesa jajaja xd, ¿tenías pensado hacer la historia? Entonces, fue una coincidencia de pensamientos c; Con respecto a actualizar pronto, no cumplí en eso, pero ya traje el tercer capítulo :D Espero no equivocarme en el destino que doy a mi historia, un fic fantástico, eso es lo que quiero lograr. Espero te guste el capítulo, y me dejes un rewiew dándome tu opinión.
geraldCullenBlack: Siento que te debo una disculpa, no tuve en cuenta de que tu también llegaste a leer mucho tratando de aprender, perdón si te ofendí, aunque sea un poco, pero me conforta saber que te sientes feliz por mis felicitaciones sinceras sobre tu creatividad. Espero que te guste este capítulo y dejes un rewiew.
pabillidge90: La leyenda del principio, sí que es interesante, cuando lo leí por primera vez supe que debía colocarla como inicio, me gustaría leer el tuyo, veré si me alcanza el tiempo, la verdad en el anterior capítulo prometí leer otros, así que podría decir que estoy "entre la espada y la pared" con promesas a medio cumplir, trataré, pero no aseguro nada.
Raven Dark85: Sí, Mono llegó en un mal momento, pero tenía que hacerlo, la declaración sin interrupciones será por el final de la historia, al menos eso tengo pensado. Aquí se aclara tu duda, ya sabes que castigo es, espero te guste el capítulo y dejes rewiew.
LiaEEG: Jajaja a mi me dio risa escribir sobre Mantis, aquí está el castigo presente. Yo hubiera matado a Mono, pero bueno yo misma lo puse así xd Espero te haya gustado la dedicación y, sobretodo, el capítulo, espero tu rewiew c;
Ani Lawliet: Me alegra mucho que te haya gustado. Aquí está el capítulo, espero te guste y dejes rewiew.
Escarcha 13: Jajajaj xd me dio mucha risa tu rewiew, lo sé, Shifu furioso, da miedo :s Me alegra que te haya hecho reír, ese era el motivo c; Ojalá te guste el capítulo y espero rewiew :D
Angie 3: Wua, me sorprendió tu sinceridad y a la vez me animo mucho, el hecho de que ames a mi fic, me hace sentir muy feliz. Perdona por demorar, pero aquí ya está un nuevo capítulo, pero bien hecho, espero te guste y dejes rewiew.
TIandPOKFPfan1000: Me alegra mucho que te encante mi historia, si, también siento algo de pena por esos dos locos (Mantis y Mono) Aquí el tercer capítulo, espero te guste y dejes rewiew.
Sal Rosi: Me alegra mucho que te guste mi historia y que la consideres una genial creación, me dio risa tu anécdota al igual que la mía, nos paso casi igual. Pronto, pronto, no fue, pero aquí está. Se ve que me comprendes, me siento como lo describiste :D Espero que te agrade el capítulo y dejes rewiew.
Gracias a todos por animarme con sus rewiews, me alentaron en los momentos en que me dio algo de flojera, gracias a ellos, supe dominarlo y seguir escribiendo. No prometo no demorar, solo les prometo que jamás abandonaría está historia EN LA VIDA, a menos que muera, pero eso no pasará c; Nos vemos en el próximo capítulo. Bye!
