¡FELIZ CUMPLEAÑOS A MÍ! ¡FELIZ CUMPLEAÑOS A MÍ! ¡FELIZ CUMPLEAÑOS MARÍA! … jajajaj xd okey, ya. Es que verdaderamente estoy tan FELIZ, RECONTENTA de poder cumplir 15, así que quiero compartir mi ALEGRÍA junto a ustedes con un NUEVO CAPÍTULO que ame escribir.
No digo más y les dejo para que puedan disfrutarlo.
Disclaimer: Los personajes de Kung fu panda no me pertenecen.
Capítulo 4: Abrazos, miradas y orgullo
Abrió los ojos y observó a su alrededor. Se encontraba echada del mismo modo en el que se había acostado, miró hacia sus manos, aún sostenía el rollo. De repente, comenzó a rememorar la manera en la que había quedado dormida, las gotas que habían caído continuamente en sus manos, a pesar de haber intentado frenarlas. Movió su cabeza, tratando de borrar sus recuerdos, y pegó el rollo a su pecho.
Estaba cerrando los ojos de nuevo, cuando recordó lo que le había prometido a Po la noche anterior. Se irguió, sentándose sobre su cama, dirigió su mirada al rollo, debía buscar un buen lugar para ocultarlo, pero… ¿dónde? Se paró para después hacer un chequeo por toda la habitación, no había muchos lugares en donde esconderlo, puesto que el salón era muy simple. Notó su cama, tal vez allí nadie lo vería, además que estaba muy segura de que ninguna persona se atrevería a ingresar a su dormitorio, pero después de todo no estaba de más prevenir. Se acercó a su cama, verificando de vez en cuando a sus costados. Levantó el delgado colchón para meter el rollo debajo de éste y luego cubrirlo. Terminando de hacer aquello, se acercó a la puerta y salió por ésta.
Examinó el pasadizo del cuartel, para ver que todos seguían cada quien en su cuarto, se veía claramente que era de madrugada, perfecto, ahora sólo debía cumplir con su palabra despertando a Po.
Se aproximó lentamente a su puerta, evitando hacer ruido. La abrió suavemente, esperando a que no rechinase e ingresó discretamente para después encontrar a un panda recostado sobre su cama y ver la forma en la que roncaba.
-No, no, no te comas mis dumplings…- hablaba entre sueños, moviendo su cabeza y sus manos.
Tigresa rió tiernamente, se veía raro pero adorable. Se acercó a él y colocó la mano en su pecho.
-Po… Po, despierta- le susurraba, mientras lo movía ligeramente- ya es de mañana, levántate…- aumentaba su fuerza al moverlo.
-Mmm… no papá, es mi día libre- decía moviendo sus cuatro patas.
-¿Papá?- parpadeaba extrañada, parecía que despertar a Po iba a ser más difícil de lo que esperaba- Soy Tigresa.
-¿Ah? Mmm… ¿Tigresa?- Po aún entre sueños, estiró sus manos atrapando a la maestra, colocándola encima de él sobre su cama, ella estaba sorprendida ya que no se lo esperaba- mmm… Tigresa- comenzó a olfatear su cabeza- mmm… hueles rico- esas palabras la hicieron sentir como a comida.
Tigresa se sentía algo incómoda, a pesar de que sentía un gran aprecio por su amigo o tal vez algo más, aún seguía siendo la Maestra Tigresa, eso debía dejar claro, con respecto a que Po estaba aplastándola muy fuerte.
-Ya, Po,… suéltame- se estiró hacia atrás con ayuda de sus dos patas que había colocado en los dos hombros del panda.
-Mmm… Tigresa… te quiero mucho- Po la estrechó mucho más, fue fácil ya que Tigresa se había quedado asombrada con lo que creía haber oído.
Po masticaba, aún dormido y poco a poco fue entreabriendo sus ojos, al principio soñoliento y luego completo.
Se puso serio cuando sus ojos vieron los de ella, y notarlos próximos. Miró nerviosamente hacia la derecha y luego a la izquierda. Y después de unos segundos, cayó en la cuenta de que la tenía sujetada de la cintura, haciendo que rápidamente la soltara.
Tigresa al ver que era libre, se enderezó para después limpiar y acomodar su vestimenta, tratando así de no mostrar sus nervios. Carraspeó un poco, viendo de reojo como Po se rascaba la nuca avergonzado de sus reacciones sonámbulas.
-…Tigresa… yo…- Notó como tragaba saliva- … perdón.
Tigresa tomó fuerzas para voltear frente a él, ya lográndolo, se cruzó de brazos y trató de ponerse seria, pero no pudo ya que por alguna razón se sentía feliz y viva por dentro.
-No importa- ¿Desde cuándo no le importaba que se la acercasen demasiado? Esa pregunta la hizo sentir confundida- y bien… ya estás despierto, ¿no tenías que ir con Mono?
-Oh, es cierto- Po se levantó rápidamente de su cama- debo irme, los veré en el desayuno- salió corriendo por la puerta, dejando a una tigresa con una felicidad enorme.
Corría lo mejor que podía, con suerte el primate aún lo estaría esperando, ya que sus indicaciones habían sido claras, saldrían y regresarían temprano.
Debía llegar pronto a las escaleras, por nada del mundo se perdería el plan que realizarían Mono y él a esos chicos cabras que los habían avergonzado con sus bromas pesadas, sin estar conscientes de que en el mundo todo da vueltas y ahora era su turno.
Distinguió a lo lejos a su amigo y se sintió dichoso de haberse apresurado lo suficiente como para llegar justo a tiempo.
-Ya lleguéee…- coreó al pasar por su lado, resbalar y caer sobre el piso.
-Po, has silencio- le reclamó- no queremos que nos descubran.
-Cierto- se levantó del suelo-¿ya nos vamos?
-Sí- le respondió, Mono- bajemos las escaleras.
Ahí estaba sobre la mesa, una figura de acción igual a ella, se acercó y la sostuvo, estaba muy bien cuidada, sin ralladuras ni golpes. Sonrió dulcemente, no sabía la razón, pero le gustaba que Po tuviese colecciones sobre ella. Lo regresó a su sitio.
Giró su cabeza, observando la habitación, era el más decorado de entre todos sus amigos, veía cuadros, figuras de acción, rollos, juguetes para bromas y mucho más.
Respiró, olisqueaba a… ¿comida?, siguió su olor hasta llegar a su piltra, miró debajo de ella y lo que encontró fue un plato relleno de dumplings, al parecer no era la única que escondía cosas en su cama. Volvió a reír, pensando en lo glotón que era su ahora amigo, decidió devolverlo a su sitio.
Tomó asiento sobre la cama para luego echarse de costado sobre ella, respiró, absorbiendo todo el olor posible, era un aroma que no se comparaba a cualquiera, diferenciaba ternura, cariño, dulzura… era delicioso. Pero, ¿qué estaba haciendo? No era posible que ella se esté comportando de esa forma. Se levantó y suspiró, últimamente se portaba raramente, estaba más apegada a los sentimientos y no mucho a la razón. Pero, lo quería, quería a Po junto a su lado.
Sin darse cuenta, se dirigía a la cocina, sabía que si Po regresaría, sería allí donde lo encontraría.
-Shh, has silencio Po o si no los despertarás- replicaba en voz baja, Mono.
-Oh, sí, lo siento- susurró después de escucharle - voz chiquita…
El panda trataba de mantenerse calmado y esperar a que Mono terminase de atar las cuerdas como último toque, pero le era casi imposible estar quieto, teniendo cerca de él, al grupo de chicos que recibirían su escarmiento, ellos se encontraban dormidos, no sabían que dentro de un momento se llevarían una gran sorpresa.
-Ya casi termino- avisaba Mono a su amigo- Ya está- dijo acabando de atar una soga- listo para la represalia.
-Genial…- musitó Po, emocionado.
-Ya sabes, en cuanto despierten y muevan uno de estos cordeles transparentes, se activarán cada una de las trampas, todas serán continuas.
-Siiiiiii….- Mono y Po rieron, cubriendo sus bocas con sus manos, para tratar de no hacerlos muy sonoros.
-Ya, salgamos de aquí- habló Mono, cuando…- ¡No, Po, por ahí no!
¿Era idea suya o estaban tardando demasiado? Sólo esperaba que llegasen pronto, ya que ya había sonado el "gong" y sus amigos: Víbora, Grulla y Mantis, habían llegado a la cocina y estaban hambrientos. Hace un rato, mientras estaban sentados cada quien en su sitio, le habían preguntado por ellos, les tuvo que mentir diciéndoles que seguramente no tardarían. Pero conforme pasaba el tiempo, era cada vez más difícil crear otra escusa.
-¡Tengo hambre!- volvió a decir Mantis por treintaicincoava vez.
-¿Segura que no tardarán?- le preguntó Víbora con la cabeza recostada sobre la mesa, su rostro mostraba aburrimiento.
-Muy segura- respondió Tigresa, tratando de brindarles confianza.
-Tal vez debamos de decirle al Maestro Shifu que Po y Mono no están- Tigresa se alarmó al escuchar eso por parte de Grulla, si iban con el Maestro se arruinaría todo.
-Mejor mencionarle que Po no está, ¿qué nos importa ese primate?- contestó Mantis, se veía que aún no había hecho las paces.
-¡Mantis!, Mono también importa, ¿sí?- Víbora le reprendió.
Tigresa al verlos pelear, se decidió a hablar.
-Descuiden, ahora mismo iré a buscarlos- se levantó de su asiento- no tardó, ustedes sólo esperen aquí, sin hacer nada- Tigresa les sonrió forzadamente, pensando en que sus amigos lo verían raro en ella, y… ¡todo por Po! , salió lenta y pausadamente por la puerta para luego correr, en cuatro patas, en busca de esos dos, debía encontrarlos.
Po había dicho que irían al pueblo, tendría que bajar para hallarlos. Se apresuraba lo mejor que sus patas podían, no permitiría que Po se metiese en más problemas, ya tenían suficiente con lo del estanque, además no deseaba hacer enojar más a su Maestro.
Iba a una gran velocidad, ya veía de lejos la escalera, sólo debía bajar por ella y listo, llegaría junto a los aldeanos.
Estaba preparada para saltar, cuando notó a Mono, aparecer por los escalones, se detuvo para mirarlo sorprendida, no sólo por el hecho de verlo, sino porque era extraño que estuviese cubierto de pintura de muchos colores, algo de residuos orgánicos y una que otras espinas incrustadas.
Colocó una mano en frente de él, al momento que pasaba junto a ella, para impedirle avanzar.
-¿Dónde está Po?- ambos se observaron, pero la mirada de Mono era diferente, mostraba pena, irritación, molestia y vergüenza.
-Viene detrás- le señaló con su mano el lugar por donde había subido al Palacio de Jade. Después de decir aquello, desvió la mano de Tigresa para continuar con su camino- creo que voy a necesitar un baño.
Tigresa se dirigió a las escaleras, fue cuando logró ver a Po, quién ascendía por éstas en cuatro patas, tanteando en que escalón pisar, parecía que algo le pasaba a sus ojos.
Al verlo de esa manera, al igual que Mono pero peor, se apresuró para llegar junto a él.
-Po, ¿estás bien?- le dijo, sujetándolo del brazo.
-¿Tigresa? ¿Eres tú?- Po movía su cabeza a varios lados, queriendo saber en dónde estaba ella.
-Sí, soy yo, ¿qué te paso?- le preocupaba mucho la situación, ¿No se suponía que ellos iban a hacer una broma? ¿Qué había ocurrido para que ellos regresasen de ese modo?
-Bueno… jejeje- rió nerviosamente- digamos que no salió como esperábamos… ¡Au!- gritó de la nada.
-¿Qué sucede? ¿Te duele algo?- la felina lo examinó por varias partes, buscando la causa de su dolor.
-Es que… me entró pintura a los ojos- los frotaba con sus manos- ¡me arden!
-Está bien, tranquilo. Vamos, te ayudaré a limpiártelos- colocó el brazo derecho del panda sobre su hombro para que se sostuviera- camina a mi lado.
Andaban de poco en poco en dirección al cuartel.
Tigresa ya se encontraba cansada, pero aún así hacía su mejor esfuerzo para poder sostener el pesado cuerpo de su amigo. Agradecía que en el camino no se encontrasen con nadie, si hubiese sido lo contrario se habrían dificultado las cosas.
Llegaron frente a la habitación de Po y, haciendo un esfuerzo, de una patada la abrió. Entraron y como no soportando más, soltó a Po, dejándolo caer sobre el suelo. Después de eso se estiró, sosteniendo su espada.
-Iré por un paño y agua- le avisó- espera aquí, ¿sí? No me demoro- y salió del cuarto.
-Okey- contestó el panda, aún con los ojos cerrados- mmm… ¿ya te fuiste? ¿Tigresa?... sí, creo que ya se fue- dijo, hablando consigo mismo.
Se echó sobre el piso, pero se levantó velozmente al sentir una espina en su espalda.
-Auuu…- se quejó, para después quitársela y acostarse de nuevo.
Ese dolor le recordó todo lo que había hecho, todo por su torpeza, las cosas estaban saliendo tan bien, hasta que él lo arruinó.
-¡No Po, por ahí no!- gritó Mono cuando él ya había terminado de pisar.
De pronto, muchos sonidos se escucharon por el salón, fueron ruidos que avisaron que algo vendría.
De las cuatro esquinas comenzaron a salir globos que rápidamente, en medio de los gritos, los dejaron cubiertos de pintura de muchos colores: rojo, verde, amarillo, azul, naranja, morado y… ¿rosa…femenino? Luego comenzó a sobresalir una rara especie de espuma con agua de la superficie, haciendo que Po y Mono se juntasen al centro del terreno para evitar mojarse los pies. Sin esperarlo, escucharon un sonido provenir desde arriba de ellos, haciendo que mirasen a ese sentido y ver que se abría una pequeña puerta de donde salían residuos orgánicos como cáscaras de frutas y algunos restos de comida, que chocaron rápidamente en sus cuerpos.
-Uhg, que asco- decía Po con repugnancia levantando los brazos, hasta que vio un pedazo de comida en su articulación- Wau, ¡un dumpling!- sonreía, mientras estiraba su lengua para poder probar un poco de esa delicia, pero se detuvo cuando escuchó otro ruido desde el techo, de los bordes salieron unos tubos pequeños.
-Ay, no, ¿y ahora qué?- se lamentaba Po, ya no soportaría más.
-Se vienen las espinillas- comentó Mono, asustado.
-… ¿espinillas?...oh, no, esto va a doler…- no termino de hablar cuando salieron muchas espinas causándoles un gran dolor al incrustarse en sus cuerpos.
Después de haber acabado, se encontraban echados de pecho contra el suelo, levantaron tímidamente la cabeza para ver como un grupo de cabras los miraban furiosos, ellos también se encontraban cubiertos al igual que ellos, seguramente se abrían despertado desde el momento en que Mono gritó.
-Mmm… hola, qué lindo día es hoy, ¿no?- Po se atrevió a hablar logrando que Mono se golpease la mano contra la testa y que las cabras los mirasen con mayor enojo.
-Esto les va a costar- dijo el que al parecer era el líder.
Eso fue lo último que escucharon antes de que todos se abalanzaran sobre ellos, aplastándolos, golpeándolos y haciéndoles chillar como nunca en su vida.
-Po, ya vine…- la voz de Tigresa logró interrumpir sus pensamientos.
Po levantó su espalda para estar sentado, mientras que la felina se acercaba a él y colocaba a su lado una fuente con agua, llevando dentro un paño, lo remojó y escurrió para luego sostener el rostro de Po con su pata.
-Quédate quieto- le dijo con ternura dirigiendo el trapo mojado a sus ojos y limpiarlos con sumo cuidado.
El panda al sentir pasar la tela sobre sus ojos, se relajó, se sentían como caricias, maravillosas y tentadoras caricias. Esto duró por un rato, hasta que…
-Ya puedes abrir los ojos- Po hizo caso y pudo ver el rostro de Tigresa cerca al suyo, se veía hermosa con esos penetrantes ojos ámbar y con su pelaje visiblemente suave, era la chica más hermosa que conocía.
Estuvieron contemplándose fijamente por un instante hasta que ella desvió la mirada, se sentía muy nerviosa, ¿Cómo podía ser eso posible? Ella nunca se ponía de esa forma y… ¿por qué ahora sí?
Volvió a remojar el lienzo y exprimirlo de nuevo, las patas le temblaban un poco, pero trataba de no manifestarlos, exponer debilidad era lo más vergonzoso para ella.
Puso su mano en el hombro izquierdo de Po.
-Mantente inmóvil, por favor- y comenzó a asear su pecho y brazos.
El panda respiraba entrecortadamente, el hecho de tener a Tigresa tan cerca lo hacía sentirse intranquilo, era ella, la chica que le gustaba, la mujer con la que deseaba pasar cada momento a su lado.
Tigresa seguía limpiando cuidadosamente, cuando notó la manera en la que Po respiraba, eso la hizo perturbarse, se quedó estática mirando hacia el suelo y, por su distracción, el paño se le cayó.
Trató de recogerlo, pero se dio cuenta de que Po también, cuando sus manos se juntaron en el piso. Se apreciaron mutuamente, pero está vez era distinto, percibió más cariño y amor en sus ojos… ¿amor? Vio como él dirigió la mirada a sus labios, ¿acaso… la iba a besar? No, no quería, no se sentía preparada. Entonces… ¿por qué no se alejaba?
Y otra vez, observarse fijamente, aún más cerca que antes, hasta que vio la mirada de Po volverse confusa.
-… Tigresa… tus ojos… se ven raros- dijo tímidamente, ¿sus ojos? ¿Qué tenían sus ojos?
La felina se paró y se volteó un poco para poder tocar sus ojos con sus patas, luego volvió el rostro hacia él.
-Qué extraño- se sentía turbada.
-Están… algo hinchados- con esas palabras, recordó de golpe, que ayer había llorado. No, Po no debería enterarse de eso, si lo hiciese ya no la consideraría tan fuerte, perdería su respeto y reputación de tantos años cultivados.
-Pues debes estar equivocado- respondió duramente- son tus ojos los que te hacen ver mal, tal vez deberías visitar a un médico- se cruzó de brazos.
-No trates de confundirme, veo claramente- reclamó Po, no podía creer que Tigresa tratase de engañarlo, ¿lo creía un tonto?- ¿Acaso… has… llorado?- claro, eso debía ser, aunque no era muy creíble lo que acababa de decir, pero aún así podría ser posible, Tigresa era una persona igual a los demás, tenía sentimientos, sólo que trataba de encubrirlos.
La felina se puso nerviosa, la había descubierto, no, no podía, debía hacer que se rectificase.
-¿Yo? ¿Llorando?- trató de reír, pero no le resultó- ¿Por qué lloraría?... ¡Yo no lloro!
Vio como su amigo la miraba con tristeza. Tigresa, no tienes porque portarte así, ¿por qué te esfuerzas tanto en ocultar tus sentimientos?, pensaba Po para luego suspirar y mirar al suelo.
Seguro ahora pensará de mí como a una debilucha y… ¿si se lo cuenta a los demás? Tigresa cada vez estaba más alterada, no sólo tenía que soportar el saber que estaba lastimando a Po, sino que también debía pensar en el peligro que corría su fama.
-Está bien, Tigresa, si no quieres admitirlo, está bien- Po estaba con la cabeza agachada, no la miraba.
Tigresa no sabía qué hacer, ¿debía continuar limpiando a Po o irse? Debía irse, era lo mejor. Retrocedió de espaldas hacia la puerta hasta chocar con ella, se giró para abrirla con algo de torpeza y justo cuando iba a salir, su voz la paro.
-¿A dónde vas?- Tigresa volteó para verlo, se mostraba preocupado.
-No te interesa- soltó con frialdad, a pesar de sentir un dolor muy grande en el pecho- además creo que ya puedes adecentarte tú mismo, ¿no?- y, sin pensarlo dos veces, lanzó el paño dentro de la fuente, haciendo que el agua salpicase y le cayese un poco a su amigo, él la miraba confuso y, a la vez, sorprendido.
Después de eso, salió del salón y corrió en cuatro patas lo más lejos que sus piernas le permitieran.
Perfecto Po, lo has arruinado, se dijo culpándose a sí mismo.
¿Y qué tal? Bárbaro, ¿no? Bueno, para mí, sí lo fue XD
Ah, con respecto a que la mayoría se traumó con lo de que Yami se cortase el dedo, aunque algunas lo festejaron jajaja xd Debo decir que yo no invente que las mujeres podían cortarse el dedo meñique, eso fue real y encontré esa información en esta página: /el-hilo-rojo-del-destino/ lean el párrafo que está arriba de la foto de un hombre sin los dedos meñiques, ahí recién entenderán a Yami, aunque también está loca xd Admitiré que la primera vez que yo leí eso, me asusté y dije: "¡Ay que feo, yo nunca me haría algo así, esas mujeres están locas!", parecido a lo que ustedes dijeron, pero luego pensé: "debería colocarlo en mi historia, ya que tiene que ver mucho con eso" y así fue… finish c;
También, estoy muy feliz con las personas que logré encontrar en facebook, fue una gran coincidencia mientras promovía esta historia, gracias TIandPOKFPfan1000, little tigress, y Nahome (si es que estás leyendo este capítulo), ustedes lograron seguir alentándome desde el face. De paso, promociono la página:
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Yo: Querido lector (con mi sonrisa deslumbrante), TÚ (señalo)
Lector: (en frente de la pantalla) ¿yo?
Yo: SÍ TÚ (afirmo de nuevo)
Lector: ¡OH! (asombrado, está que no se lo cree)
Yo: si tienes facebook, no olvides entrar a este link: groups/243306142491263/288773467944530/?notif_t=group_comment_reply, un maravilloso grupo (mirando hacia el cielo, con ojos esperanzados), donde se ve la unión por un solo objetivo: ser verdaderos fans de kung fu panda (mostrando un puño de victoria). ¡Te esperamos! (Jajaja x3)
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pd: no es mío el grupo.
Hora de contestar rewiews:
Leonard kenway: =0 TE TRAUME! Naaa… mentira, ya sabes, lee la página donde se encuentra la información y gracias por tus palabras. Espero te agrade el capítulo y dejes rewiew.
LiaEEG: Cierto, Tigresa está enamorada, me alegra que capten sus cambios, aquí se encuentra la broma y como lo despierta. ¿Matar a Yami? Yo te acompaño c; Hasta yo misma me siento enojada con ella, yooo, que fui la que lo escribí, Perro sarnoso, por eso consideré ponerle así. Dejando de lado la historia, muchas gracias por las conversaciones en teléfono, fue agradable y entretenido conversar sobre el colegio, películas y libros. Gracias también por desearme "Feliz Cumpleaños" Espero te guste el capítulo y dejes rewiew.
pabillidge90: Gracias, si es rara, pero ya sabes, revisa la información, se te aclarará todo c: espero tu rewiew.
geraldCullenBlack: Es cierto, a veces los escritores pasamos por bajas pero lo bueno es que aprendemos para que después podamos redactar mucho mejor, gracias, me alegro de que no te molestaras. ¿Qué si pagarán? Sí, lo harán, ya tengo algo pensado. Tigresa será radical, pero también tiene su corazón. Gracias por brindarme tu apoyo. Seguro ya habrás visto mis rewiews en tu fanfic, tenía que leerlo y dejarte mi opinión. Ojalá te haya gustado el capítulo y dejes rewiew.
little tigress: Yo tampoco soy maestra, así que vamos, busquémoslas xd Me hace sentir feliz, que vean tierna mi historia, ese era el objetivo. Revisa la información, lo entenderás mejor. Gracias, por animarme en facebook, me alegró conocerte. Espero te haya gustado el capítulo y dejes rewiew.
YaelitaWolf: No te preocupes, primero el estudio luego lo demás. Estoy de acuerdo contigo con la Tigresa de la serie, es extraña, algo confusa su personalidad, pero bueno la ponen así para hacernos reír, ya que cada episodio dura más o menos 30 minutos, con la canción y todo. Trataré de leer tu historia. Espero te agrada el capítulo y dejes un rewiew.
Sal Rosi: No lo hizo felizmente, eso es lo emocionante, en el Valle de la Esperanza podrán pasar más tiempos juntos, sería hermoso escribirlo. Siii, es muy triste verla llorar, supongo que pocas veces lo hace, pero es que las ovejas le dieron justo en el punto de su pequeño corazón. Perro sarnoso, no es tan malo comparado con otros insultos, más bien en mi opinión, me parece algo infantil. Gracias por tu apoyo y palabras. Espero te guste este chapter y dejes rewiew.
nina23: Gracias por tus palabras, ¡eres nueva por aquí! *w*, me alegra de que me hayas dejado un comentario, me emocionó tanto encontrar alguien más en mi historia. Espero te guste el capítulo y dejes rewiew c;
Escarcha 13: Gracias, me hizo sentirme dichosa el saber que mejoro cada día más y el que te parezca fantástico el anterior capítulo, ¿asesinarlas? Claro, ve, normal :D Son adorables, como niños que se protegen al hacer una travesura xd Espero te guste el capítulo y dejes rewiew.
Ivette julca: Que bueno es encontrar gente nueva xd naaaa! Mentira… gracias por comentar madre (de cariño, es mi amiga que se porta como mi madre) Espero que me siguas leyendo. Muchas, muchas gracias por tus ideas para la historia, te daré créditos c; Beso.
Bueno, son todos, aunque también muchas gracias a los que se toman la molestia de leerme y, por alguna razón, no dejan rewiew, puedo comprenderlo. Este ha sido el CUARTO CAPÍTULO. Byeee x3, ¡me voy a comer torta de moca! :9
