Capítulo 1
Dos meses después
El funeral de mis padres se celebró una semana después de que yo despertara.
Odio decir esto, y además, creo que nunca me hubiera imaginado decirmelo, pero las cosas hay que decirlas: me doy asco. Asco porque fui egoista. Prim tenía razón. Solo pienso en mí.
Cuando me miro las manos, la veo cuando apenas tenía cinco años. En esa edad, no se despegaba de mí, de mí ni de nadie.
Mamá siempre decía que las cosas pasaban en el momento menos esperado, pero cuando más se necesita.
Entonces, si pasan en el momento que más se necesita, ¿Por qué ahora? ¿Por qué no dentro de veinte o cuarenta años? No quiero esto.
No quiero sentarme los próximos años lamentándome su muerte, su prematura muerte.
Quiero visitarles, presentarles a mi novio, a sus futuros nietos, cuidarles cuando lleguen a la vejez, aguantar a mi padre quejarse por cualquier chorrada, como lo es tomarse las pastillas, una para cada parte del cuerpo, que sumandolas todas, se convierten en una pequeña montaña diaria. Pero no podré.
No me preguntaré el porque de nuevo. Ya lo sabía.
La culpa es mía.
Quería esa chaqueta mas que nada, pero mi berrinche infantil les llevó a su muerte.
Porque obligué a mi padre a dar la vuelta.
Aprieto los labios y cierro los ojos, buscando aquel recuerdo. Pero mi mente se niega a participar, dejandolo todo negro.
Frustrada, me levanto de la lápida de mi madre.
No puedo parar de dar vueltas a mi mente. Me encantaría un solo instante de calma. Pero no puedo. No me lo merezco.
Casi se me saltan las lágrimas cuando Effie me dijo dos días después de que desperté, que Prim seguía viva.
Ese mismo día, después de correr durante bastante tiempo por el Hospital, buscándola, la encontré tumbada, repleta de tubos. Y había una máquina que respiraba por ella.
Cuando Haymitch y Effie me encontraron en la habitación de Prim, totalmente rigida, me lo dijeron : estaba en coma.
Mi mundo se rompió más de lo que estaba.
Cuando me dieron el alta, regresé a casa. No fue lo mas sensato.
Lo rompí todo. Luego lo lamenté.
Necesitaba a mis padres, necesitaba a Prim.
No podía ni puedo cargar con todo esto.
Cuando miro a las lápidas de mis padres, siento como si debería haber muerto con ellos. Pero cuando miro a mi pequeño patito, tubada en esa cama blanca y repleta de tubos, quiero aferrarme a la vida, tenerlo todo preparado para cuando ella despierte.
Suspiré.
Es como tener cuchillos clavados en el corazón.
-Katniss - no hacía falta darme la vuelta para saber quién era.
Haymitch se sentó a mi lado, sin decir nada, simplemente mirando a sus manos que no paraban de moverse.
-Debemos irnos - le miré, pero no dije ningún comentario.
Ya le grité bastante cuando me propuso mudarnos lejos.
No queria abandonar a mis padres, además, mi hermana podría despertar de un momento a otro.
Pero después, cedí. Supongo que lo hice porque no quería discutir más.
Pero le hice prometer que cuando Prim despertara, vendría. Da igual cómo, movería tierra y aire con tal de volver a su lado, y acunarla en mis brazos.
Nos levantamos, pero no podía dejar de mirar sus lápidas, decoradas por las decenas de rosas blancas que traje todos los días hasta hoy.
Le seguí hasta el coche, pero antes de subir, hizo un comentario que no debió haber hecho.
- Alegra esa cara, ni que fuera tu funeral - afilé la mirada en su dirección.
- Practicamente lo es, ¿no crees? - vi el arrepentimiento en su mirada, pero no quise mirarle más.
Me subí a la parte trasera de su camioneta sin decir nada mas.
En el asiento de copiloto, Effie no paraba de hablar por su telefono móvil.
-¡Y lo quiero brillando cuando llegue! -apreté los labios en una linea.
Bueno, mas bien no paraba de chillar.
Lo sentía por la persona con la que estaba hablando.
Cuando colgó bufó. Me recordó a Battercup, ese feo, andrajoso y...
Un maullido. Creo que provenía del maletero.
Miré a Haymitch, esperando por respuestas.
Pero no dijo nada, bien porque no me vió, o bien porque prefería ignorarme.
Una de dos.
-¿Lo...lo habeis traído? - fue Effie quien me contestó.
-¿Cómo no ibamos a hacerlo? ¿Y si Prim despierta y no lo encuentra qué?
-No hay y si. Despertará - Effie cerró la boca.
Cuando volvió a hablar, estaba más calmada. Y no era el mismo tema, cosa que agradecí.
-Te gustará la nueva casa, ya verás - no podía ver sus ojos a través de esas gruesas gafas de sol al estilo de los 80, pero imaginaba que no me estaba mirando.
No respondí.
Yo era la primera que no quería irse. Mas que nada, porque mi familia está anclada aquí. Para siempre.
Hola! lo siento, no podía esperar hasta este viernes para subir este capitulo.
Necesito opiniones!
Se que no es muy largo, pero hay que tener paciencia.
Ps: quiero dar las gracias a Lyzeth98 por comentar en el Prólogo. Espero verte en más capitulos :)
Os mando un abrazo a todos
Nos vemos en el siguiente! ;)
