RANMA 1/2 FANFIC
-AMANECER ESMERALDA-
Autor: Ivan Emiliano Altamirano
Todos estos personajes, son derechos reservados de Rumiko Takahashi, así que no me demandes...

PARTE 1

Capítulo 2: En Uchans

RYUU
-¡Ryu! ¿Que crees que haces? Puede caminar sola
-Ah ah - llevaba a Ukyo en sus brazos - el doctor dijo que te tendrá en observación
-No seas tan protector...sabes que no me paso nada
Pero termine por ignorar sus comentarios. Realmente estaba preocupado por ella y no iba a dejarla allí porque sí.
Han pasado 5 días desde que Ryoga se fue a quien sabe donde. Ukyo salió del hospital apenas hoy, y lógico, "insistí" en llevarla lo más cómoda posible.
-¡Ryuu! Ya bájame
-No lo hare, y punto

Mire a Ukyo. No se porque demonios estaba haciendo el ridículo, pero algo en mi me obligaba a hacerlo. Luego de varias protestas, llegamos a Uchans. La deje cuidadosamente en el suelo y luego me dirigio una mirada asesina
-¡Escúchame! Vuelves a cargarme y te doy con la pala
-Esta bien, pero si tú vuelves a jugarme una broma como esa, juro que... - no termine la frase. Ukyo me abrazaba con fuerza
-Eso no se vale - dije algo avergonzado - estas chantajeándome
Aumento la fuerza del abrazo
-Ukyo...por favor
Ahora me dio un beso en la mejilla. Esto era el colmo
-¡Uggh! ¡Esta bien! ¡Tu ganas!
-Bueno - me dejo de abrazar y se metió a su negocio. No pude dejar de emitir un gruñido de molestia.
-Vamos, no te enojes - escuche desde adentro - a propósito, ¿Por qué no entras?
-No gracias - dije también con algo desafío - sabes que no me gusta quedarme en un solo lugar
-¿Entonces planeas dejarme?
-Claro que no, pero... - me quede sin palabras. Entonces simplemente se metió de nuevo al restaurant.

UKYO.

¿Que hago? Este tipo es demasiado testarudo, no quería perderlo, pero no puedo obligarlo. A pesar de que lo que me dijo, a pesar de todo, no estoy segura si él me quiera como yo lo amo.
Entonces entro, pero mis esperanzas se desvanecieron. Su mirada reflejaba su poco entusiasmo
-Bueno - musite - por lo menos deja de que te haga un okonomiyaki
Solo asintió. Yo me voltee, pero escuche como se aclaraba la garganta y me volví con el okonomiyaki listo
-Ukyo - comenzó a decir en un tono que hizo que me asustara literalmente - tengo algo que decirte
Cuando un chico habla así, es que tiene dos cosas en la cabeza: te dice que te ama o te deja y yo no sabía. No quería que pronunciara esas fatales palabras
-¡Quédate conmigo! - dije llevada por el impulso. Ryuu levanto la cabeza desconcertado. Me arrepentí al instante de haber abierto la boca...¿Ahora que me diría? ¡Por que no me medí!
-Sabes Ukyo - se levanto y me desvió la mirada. Entonces salió corriendo del lugar ante mi desconcierto.

RANMA
-Por Dios Akane! No fue mi intención y... -
Lo último que recuerdo fue que estaba a punto de entrar al baño cuando la ví...jeje, creo que debí tocar antes, pero Akane tampoco debió haberme golpeado. En fin, a pesar de lo que ha pasado, aun peleamos como antiguamente...bueno, al menos eso es lo divertido de nuestra relación.
Contemple el cielo azul desde el techo. Tenía un enorme chichón y no era conveniente bajar, ya que mi novia podría matarme en cualquier momento. Pensé en Ryoga que de seguro andaría en Jusenkyo
-Que suerte tiene - musite, pero entonces sentí una presencia muy conocida
-¿Que se te ofrece Ryuu?
-Nada - el famoso Ryuu Kumon apareció de un salto - solo venía ver algo
-Gracias...supe que Ukyo ya salió del hospital
-Sí, algo por el estilo - se volteo. Era obvio que se había sonrojado, pero en cuestión de segundos volvió a su faceta fría
-¿Y bien? ¿A que vienes al dojo?
-Vamos, crees que no puedo venir a saludarte solo como amigos
-Ryuu - murmure - tú no me engañas...es de Ukyo cierto?
-¡Sí! - se lanzo sobre mí - ¡tienes que ayudarme!
Me quede desconcertado ante la reacción. Parecía más Mouse que otra persona
-Esta bien, ¿Que quieres saber de ella?
-¡Todo! Y además, ella me pidió que me quedara en su restaurant
-¡Ah picaron! - sonreí - no te creí tan aventado
-No bromees con eso. Sabes que no son mis intenciones o... - se volteo sonrojado.
-¡Eres un pervertido como Ryoga! - me reí a mis anchas, sin embargo un golpe de pala me hizo callar
-Deja de burlarte! Esto es serio. ¿Qué hago?
-No lo sé, lo que tu corazón dicte...sabes, tampoco soy el Dr. Corazón
-Lo sé - se volvió - pero...
Nos quedamos callados contemplando la vista de la ciudad de Nerima. Me gustaría saber, que ha pasado con los demás.

MOUSE
-¡Mouse! - Shampoo me grito desde el mostrador - tenemos dos órdenes para llevar ¡Date prisa!
-Bien, bien - tome la caja de los tallarines - ahora vuelvo
-No tardes perezoso - fue lo último que oí mientras tomaba la motoneta (oigan! El Nekohanten tenía que modernizarse!).
A pesar de todo lo que había pasado, Shampoo me seguía regañando de costumbre, aunque disfrutaba mucho las noches a solas que pasaba con ella, donde se portaba de diferente manera. Simplemente era feliz y a pesar de tener una cicatriz en el brazo derecho, me hace recordar cuando estuve a un paso de la muerte y del amor...suena cursi lo sé, pero realmente estoy enamorado de Shampoo y no puedo evitarlo.
Por fin llegue al lugar y resulto ser un departamento. Subí rápidamente y toque a la puerta 677. Una hermosa joven apareció frente a mí
-Hola, soy del Nekohanten y traigo una orden doble de tallarines
-Sí, es aquí...espere un minuto, voy por el dinero
Mientras la chica buscaba el dinero, eche un vistazo al departamento. Se parecía mucho a la habitación de Shampoo
-Aquí tiene...
-No fue nada - di las gracias – señorita…
-Kaori, Kaori Onno - sonrió
-Ah! ¿Tú eres Kaori? Una de las prometidas de Ranma Saotome? - dije al reconocerla
-Sí, bueno...ex-prometida. Ahora estoy viviendo temporalmente aquí en Nerima, pero tan pronto termine sea la boda de Ranma y Akane, me mudare a Sapporo.
-Ya veo, bueno, ojala podamos vernos después - y luego de despedirnos, no pude evitar pensar en ella. Tenía un halo de tristeza en el rostro,

SHAMPOO
-Ese Mouse...ya se tardo mucho
-¿Acaso estas preocupada por él?
-Bisabuela, ¡Por favor! - le dije muy sonrojada
-Ja ja, ya veo que sí...ni aun cuando pensabas en el ex-prometido te comportabas así
-Bueno, ¿Que esperabas?
-Pero a pesar de todo, Mouse no puede ser tu novio oficial
-¿Y por qué no?
-No ha derrotado a Ranma...si no lo hace, no podremos declarar oficial el noviazgo
-Entonces lo derrotare - una voz se escucho de atrás. Era Mouse
-¿Que dices?
-Así es Shampoo - me tomo de las manos - es hora de que vaya a entrenar, ¡Para que pueda vencer a Ranma!
-Pero...
-No te preocupes - me sonrió - estaré bien - se volvió hacia la abuela - ¿Me entrenara?
-Si no hay otro remedio - finalizo la bisabuela. Comencé a sentir preocupación...y no era por Ranma.

RYUU
-Entonces, también le gustan que sean acomedidos y cariñosos
-Sí, sí - anotaba frenéticamente todo en la libreta - ¿qué más?
-Y que sobre todo, adoren su comida
-Eso no será tan difícil
-Bueno, creo que es todo lo que recuerdo...veamos, su salsa de 10 años, los okonomiyakis de su papá, el negocio...sí, es todo
-Gracias Ranma! - le estreche la mano - esto me servirá
-Vamos Ryuu, no necesitas un manual para tratar una chica...siempre haces todo por instinto
-Pues en este caso, necesito uno
-Pues creo que yo podre ayudarte - una persona disfrazada de pájaro apareció
-Tsubasa - murmure - que haces aquí?
-Nada, solo pasaba por el vecindario...
-Entonces ayuda a este torpe, no sabe nada de chicas...y creo que tu eres un experto
-No me ofendas Saotome - se quito el disfraz - bien Ryuu, tendré que entrenarte
-¿Entrenarme? ¿Para qué?
-Vamos, a pesar de que Ukyo está enamorado de ti, Konatsu es muy superior
-¿Superior? No me compares a ese ninja mujer
-Hablo en serio. Ha estado muchas veces con Ukyo y sabe como tratarla, y por lo que veo, tu ni tienes ni idea de lo que tienes que hacer
-Bueno, no es para tanto - dije algo avergonzado
-Para empezar, quédate en su casa y ayúdala a atender el restaurant
-¿Ayudar?
-Sí holgazán, no te conviertas en un Ranma
-Oye, oye - protesto Saotome
-Y si es necesario, pelea por su amor si Konatsu te reta. A las mujeres les fascina que un chico pelee por ellas
-Eso es cierto - musito Ranma
Me quede viendo a este par. A pesar de ser igual o más débiles que yo, sabían más como tratar a una chica, inclusive el tonto de Saotome
-Esta bien - suspire - ¿que más debo hacer?

SATORI
Salí del Nekohanten a toda velocidad. Fui un idiota, por eso Mouse y Shampoo actuaban tan raro, aun podía detener la boda, a pesar de haber llegado tarde, mis esperanzas habían renacido y podría vencer a Ranma y quedarme con Akane para siempre.
Doble a la esquina, pero sin querer choque con alguien
-Oye chico, deberías tener más cuidado
-No me molestes Tsubasa - dije al leer su mente. Era uno de los prometidos de Ukyo, vaya cosas
-Veo que me conoces...ah! Tú debes ser el famoso Satori
-Veo que te han contado de mí...ahora con permiso, tengo que detener una boda
-Je, lo siento amigo, pero dudo que puedas hacerlo
-¿Y porque no? Se que sus padres los están obligando
-Para nada - movió el dedo Tsubasa - no tienes posibilidades, ya que ellos mismos fijaron la fecha
-¡Es una broma! - Dije con cierto temor - debe serlo.
-No, y si quieres puedes leer mi mente.
Me derrumbe de tristeza al inspeccionar la cabeza de aquel sujeto. Todo lo que había pasado y como Ryoga inclusive se había visto en la penosa necesidad de rendirse ante el amor de Akane y Ranma.
-Parece que no tienes otra opción chico, es mejor que regreses a casa.
-¡Maldición! - grite - si hubiera llegado unos días antes...unos días antes.
-Es una lástima, pero estamos en las mismas
-Sí, tu relación con Ukyo…ups…
-Parece que leíste mi cabeza más de la cuenta - sonrió - pero no te preocupes, eso ya no me importa...ahora solo deseo entrenar más fuerte
-Lo siento, pero no comparto esa opinión. Yo amo a Akane y no voy a dejar que un afeminado como Ranma este con ella.
-Pues creo que tendrás que enfrentarte a casi toda la pandilla de Nerima, incluyéndome a mí
-Eso quiere decir que inclusive...
Tsubasa solo asintió. Esperaba contar con las demás prometidas y rivales de Ranma, pero me encontré solo. Parece que todos habían aceptado el destino
-De todas formas - me levante - voy a ir al dojo Tendo
-Pues tendrás que pelear conmigo - Tsubasa levanto su guardia mientras dejaba una cesta del mandado
-Ah sí - sonreí confiado - sabes que puedo leer tu mente y hacerte pedazos en cualquier momento
-Inténtalo chico - Tsubasa cerró los ojos. Yo me puse en guardia y comencé el "rastreo". Pasaron 5, 10, 30, 60 segundos ¡Maldición! ¡No podía leer su mente!
-Parece que no puedes contra mí
-¿Eres un fenómeno o qué? ¡Tu mente está en blanco!
-Je je - Tsubasa se lanzo al ataque y trate de esquivar sus golpes. A pesar de haber practicado un poco, esperaba contar con el factor sorpresa de mi "rastreo", pero en esta ocasión no servía para nada. Entonces Tsubasa saco una especie de sais y me hizo retroceder...una rasgadura corrió por mis ropas
-Veo que no estás jugando.
-No - enfilo sus sais - ¡Ahora veo esto! - los lanzo hacia mí, los cuales esquive, pero al volverme no estaba
-¡Demonios! ¿Donde…? - solo sentí un tremendo golpe y todo se volvió oscuridad.

RYUU
Nunca me había sentido tan nervioso. Solo escuchaba la voz de Ukyo a lo lejos mientras miraba el restaurant de okonomiyakis. Ranma y los demás me habían dicho sobre ayudar a Ukyo, pero no sabía como. Tal vez como lavador de platos o como asistente. Realmente no lo sabía. Fue entonces cuando se me ocurrió el empleo perfecto: había un letrero de "solicita mesero" en el frente.

UKYO
Si no hubiera sido por Tsubasa, estaría al borde de la desesperación. Ojala que Ryuu regrese...pero si no lo hace, ¿Que hare? ¡Dios! ¡Porque dije eso!
-Hola - escuche una voz conocida y sentí como el alma me volvía. Era mi querido Ryuu
-Siento haber salido corriendo - me dijo entre regañadientes
-No, no te preocupes, creo que no debí ser tan frontal con... - nos quedamos callados.
-Se te nota cansada - Ryuu rompió el silencio - que tal si te ayudo un poco
-No gracias, este es mi negocio y...
-¡No! - me arrebato los platos de okonomiyakis - yo te ayudare
Sin duda, esto representaba un sí.

RYUU
La cara de Ukyo lo decía todo. Esto estaba resultado para mi sorpresa, pero no iba a dejarme de Konatsu, tendría que superarlo.
Comencé bien, y gracias a mi condición, podía atender las mesas con prontitud a pesar de la gente que llegaba. Luego de 3 horas de extenuante esfuerzo y andar de un lugar a otro, las 6 de la tarde dieron y los clientes atenuaron como mi ánimo, aunque cada sonrisa de Ukyo me daba nuevos bríos, simplemente me había vuelto todo un romántico, ¡Vaya cosas!
-Veo que al fin estas cansado - me murmuro al dejar una orden
-Sí - me seque unas gotas de sudor - pero es divertido.
-No finjas, en realidad es agotador esto.
-Algo, aunque tu lo disfrutas mucho.
-Bastante. Mi familia tiene una larga tradición en esto.
-Ya lo creo - me acerque y le toque la mejilla, pero lo único que recibí fue un manotazo que me dejo la mano más roja que un "alto".
-¡Auch! ¿Y porque eso?
-Acaso me estas acosando? - me dijo con un tono serio. Yo me sonroje de pena y vergüenza.
-Lo siento, no quise realmente...es que...
Mantuvo su mirada seria, la cual no me gustaba para nada y luego se volvió.
-Sigue trabajando - me dijo en tono más gélido - estas contratado.
Para cuando me repuse de la regañada, me di cuenta de su última palabra: contratado...sin querer, lo había logrado, ¡SÍ!

UKYO
Apenas me contuve. Cuando me toco, tenía ganas de abrazarlo y darle un gran beso. Realmente me hacía estremecerse, aun más que Ranma, pero parece que también lo deje algo atontado. Para cuando me volví, estaba corriendo de un lugar a otro, atendiendo las mesas...no pude evitar sonreír de felicidad.

TSUBASA
-¡Hola! ¡Ya llegue!
-Tsubasa - salió Ukyo - ¿Donde te metiste?!
-Bueno - deje a mi "dormido" invitado en una silla - por allí
-Pero te tardaste casi 3 horas!
-Je, realmente lo siento, pero conseguir una cuerda, amarrar y pelear un par de veces no es nada fácil, especialmente con este chico - me volví hacia Ryuu que traía varios okonomiyakis - ¡hey! ¿Qué haces aquí?
-Un poco de ejercicio - sonrió el chico mientras atendía a los clientes. Era obvio que Ryuu había encontrado un buen pretexto para quedarse en UCHAN`S
-A propósito, ¿Ese no es Satori? - pregunto Ukyo
-Sí, tuvimos algunas diferencias, pero creo que ahora está soñando con Akane
-¿Satori? - se adelanto Ryuu - ¿Quién es?
Entonces escuche un débil gemido
-Bueno, será mejor que se los explique él.

KONATSU
No sabía que hacer. Me encontraba enfrente del cerrado Uchan´s y solo escuchaba voces mientras las estrellas comenzaban a poblar el cielo. Desde que Ukyo y Ryuu se hicieron novios, había renunciado al empleo de mesera...digo, mesero en Uchans, pero realmente no podía estar sin Ukyo. La amaba demasiado para dejarla con un pelmazo como Ryuu, o cerca de un idiota como Tsubasa. Tenía que volver a conseguir mi empleo
-Será mejor que espié un poco - salte hacia el techo y logre infiltrarme por las instalaciones de ventilación

SATORI
Ryuu, Ukyo y Tsubasa resultaron ser muy amables conmigo. A pesar de querer golpearlo, el chico que tenía aspecto de una niña, se comportaba muy bien (espero que no por otras intenciones). Mientras les platicaba mi historia de como conocí a Ryoga y la familia Tendo, a la luz del restaurant, rastree la mente de cada uno de ellos. Ryuu y Ukyo eran una feliz pareja, aunque con personalidades que eran prácticamente opuestas. Tsubasa tenía una personalidad muy rara. A veces le salían pensamientos propios de una chica, y luego totalmente masculinos, pero estos últimos eran los que dominaban, especialmente un gran cariño por Ukyo, aunque no era amor, sino otra cosa.
-¿Así que venías a detener la boda?
-Algo por el estilo - dije en tono triste - pero parece que mi oportunidad se acabo.
-Desgraciadamente, pero si quieres, puedes quedarte, será en unos meses más.
-No gracias - sonreí - no soportaría ver a Akane casada con ese tonto de Saotome
-Je, parece que Ryoga hizo lo mismo.
-¡Ryu! - lo regaño Ukyo
-Es broma - sonrió el joven - si no lo hace, Akari es capaz de ir por él
-Ya veo, ¿Entonces que pasara?
-Un milagro tal vez - asintió Tsubasa - pero fuera de eso, la boda no tardará en realizarse y ahora que Kodachi y compañía están en el manicomio
-Aunque nadie supo nada de Ken - dijo Ukyo. Note temor en sus ojos
-No te preocupes, todos los días visitamos a los Tendo aun como medida de seguridad
-Eso es cierto - se levanto Ryuu - y Gosukungi puso una barrera de magia alrededor. Nadie que sea de los nuestros tendrá sus habilidades al tope
-Creo que tenían razón - también me levante - con ustedes aquí, me será imposible hacer algo
-Ni te atrevas - sonrió Tsubasa - somos guardaespaldas profesionales
Parece que mis esperanzas de llevarme a Akane habían desaparecido. Trate de ocultar mi dolor, pero una lágrima recorrió mi mejilla
-No te aflijas - asintió Tsubasa - lo superarás
-Pero... - más lágrimas salían - yo amo a Akane
-Ryoga y otros también - exclamo Ryuu - pero el destino estaba escrito. Ahora buscan una nueva motivación, por eso se fueron
-Sí, pero...
-Yo también he sufrido eso - Ukyo bajo la mirada - sin embargo, el destino no me dejo sola... - y miro a Ryuu. Realmente esos dos se tenían un gran cariño. Tsubasa los miró con cierta envidia
-Creo que interpretas mis pensamientos
-Sí - me limpie las lágrimas - todos han sufrido enormemente con esto. Ojala algún día logre asimilarlo
-Todos lo hacemos - me toco el hombro Ryuu
-Pero yo no! - una voz resonó en el techo.
-¡Konatsu! - exclamo Ukyo - ¡¿que haces aquí?!
-Vengo por antiguo empleo y a quedarme contigo - una sombra cayó y se vio una chica con un viejo traje ninja, pero su voz era la de un hombre. Era muy parecido a Tsubasa, aunque sus conflictos emocionales eran muchos más fuertes y su amor por Ukyo era mucho más fuerte que el que manifestaba Ryuu.
-Lo siento Konatsu, fuiste un llorón y ahora Ryuu tiene tu empleo.
-Entonces salgamos afuera y arreglemos este asunto de una vez por todas.
-Yo lo acepto - Ryuu se acerco, pero Tsubasa intervino.
-Esto esta fuera de control. Será mejor que se calmen
-No te metas cobarde - le espeto Konatsu - no seré como tú.
-Repite eso! - dije furioso Tsubasa - creo que si necesitas un buen puñetazo.
-¡Esperen! - grito Ukyo - no quiero peleas entre los tres.
-Pues entonces elegí con quien te quedarás - la reto Konatsu. Ukyo estallo en lágrimas
-¡No se porque tengo que hacer eso siempre! ¡Estoy harta de eso! - y subió corriendo hacia la planta alta. Konatsu, Ryuu y Tsubasa se vieron amenazadoramente
-¡Tú tuviste la culpa!
-¡Ja, mira quien me lo dice fenómeno!
-¡Los dos fueron los culpables!
-¡Que!
-Esperen - era hora de intervenir - ¿Ya vieron lo que hicieron?
Los 3 se callaron. Se podía escuchar a Ukyo que lloraba desde el piso de arriba
-¡Glup! -Ryuu bajo la cabeza - creo que cometí un error
-Es cierto - musitaron Tsubasa y Konatsu - nosotros también
-Ahora señores, van a ir a pedirle una disculpa a Ukyo y luego vuelven hacia acá, ¿entendido?
-No sin antes arreglar nuestro asunto Ryuu - murmuro Konatsu
-Como quieras - los dos salieron del restaurant.
-¿Pero que hacen? - trate de pararlos, pero Tsubasa me detuvo
-No intervengas - susurro - ellos saben lo que hacen
-Yo no creo eso, al primer golpe, intervengo
Tsubasa asintió y salimos. Ryuu y Konatsu ya estaba peleando, y se notaba quien era más hábil. Kumon tiro una rápida combinación de patadas que el ninja esquivo, pero no pudo contra un golpe de revés, una técnica de la casa Saotome
-¡Maldito! - Konatsu saco su espada y arremetió
-¡Eso es trampa! - Ryuu no pudo evitar un golpe y tropezó sin querer. Konatsu sonrió
-¡Ahora muere! - ataco con su shoriuken pero una sombra se interpuso y alcanzo a sacar del camino a Ryuu
-Ukyo! - exclamo Tsubasa
-¡Que! - exclame. Todo fue tan rápido que no me había dado cuenta. Konatsu veía con desilusión a la pareja que yacía tirada en el suelo, Ryuu se levanto
-¡Ukyo! ¡Qué demonios crees que hacías! ¡No!
-Parece que esta herida - exclame y nos acercamos.
-No se preocupen - Ukyo se levanto sujetándose el hombro. Un hilo de sangre corría por su mano
-¡Eres una estúpida! - Rugió Ryuu - pudieron haberte matado!
-¡Tú eres el estúpido! - le devolvió el saludo ante desconcierto nuestro - para que tienes que combatir por mi, ¡Si sabes que te amo!
Ryuu retrocedió avergonzado y palideciendo mientras nosotros soltamos una risita
-Parece que te cacho - dijo Tsubasa pícaramente
-Son un par de... - la voz de Konatsu resonó atrás de nosotros - ¡maldición!
-¡Espera! - trate de detenerlo pero salió corriendo a gran velocidad.
-Pobre Konatsu - se acerco Tsubasa - pero parece que perdió la pelea
-Lo sé - asentí - y mucho más que eso
-¡Ryuu! ¿Qué te pasa?
Nos volteamos al grito de Ukyo y vimos que sostenía al chico entre sus brazos
-¿Que paso?! - pregunto Ukyo algo asustada mientras lo inspeccionábamos
-Parece que se desmayo - murmuro Tsubasa al revisarlo - el trabajo del Uchans y la pelea debieron agotarlo
-Y creo que la declaración de Ukyo tuvo que ver - dije con una gran sonrisa mientras Ukyo se sonrojaba

RANMA
-No entiendo porque tengo que ir ahora por unos okonomiyakis - dije algo hastiado - ya es muy tarde
-Vamos Ranma - me sonrió Akane - sabes que el maestro se comió toda la cena
-Sí, ese viejo libidinoso me tiene harto. ¡Hey! - Note que el restaurant estaba abierto - parece que todavía no cierran
Corrimos hacia Uchans y vimos que Tsubasa estaba a punto de cerrar. Luego de unos minutos de explicaciones, entramos y Ryuu yacía en un colchón en el centro del lugar con Ukyo a su lado.
-Veo que al fin apareces Saotome - me hablo un chico de cabello negro y ojos azules que estaba a lado. Yo solo sonreí
-Así que también llegaste Satori - lo había reconocido
-Sí, pero no te preocupes, no tengo intenciones de sonsacar tu tonta boda
-Satori… - murmure molesto
-Lo siento - se levanto y se inclino frente a Akane - saludos señorita Akane, gusto en verla de nuevo
-Gracias Satori - sonrió mi prometida. Estaba comenzando a caerme muy mal
-Como sea - llego Tsubasa - creo que es mejor que cenemos un poco y conversemos, ¿No lo creen?
-Esta bien - finalice la conversación - ¡Que remedio!

RYUU
Para cuando desperté, me encontraba con toda la pandilla de Nerima. Aun no sé porque me había desmayado, pero creo que se lo atribuyo al grito de Ukyo...en fin, al menos mis mayores dudas se había disipado y sabía que me dejaría estar en el Uchans y yo tendría una perfecta excusa para quedarme sin comprometer mi honor. Aunque Satori, Tsubasa y Ranma no dejaban de verme con unos ojos amenazadores. Estos meses iban a ser muy extenuantes, no cabe duda.

KONATSU
Mi corazón estaba hecho pedazos por la declaración de Ukyo, ¿Por qué? ¡¿Por qué?! Eso me importaba un comino, al final el amor de Ukyo sería solo mío y de nadie más.
Solo escuchaba las risas y comentarios del fondo del restaurant ¡Ese maldito Ryuu! Esta vez me venció, pero la siguiente ocasión, Ukyo no intervendrá ni nadie más y lo venceré ¡Eso lo prometo!
Sin más que la venganza en mi cabeza decidí irme unos meses de Nerima. Había muchas cosas que hacer

Fin del Capítulo