RANMA 1/2 FANFIC
-AMANECER ESMERALDA-
Autor: Ryoga Skywalker
Todos estos personajes, son derechos reservados de Rumiko Takahashi, así que no me demandes...

Capítulo 6: Sueños y reflexiones

TARO
Camine...camine...pero no había nada. El lugar estaba desierto, cubierto por una enorme bruma, una neblina tan intensa, como nunca había visto.
-Hey! - grite - ¿Hay alguien aquí?
El silencio contesto con mi eco. Seguí caminando, pero nada. Intente volar, pero no podía. Era como si mis pies estuvieran pegados al suelo.
-¿Que diablos ocurre? - musite - ¿Donde estoy?
-En la oscuridad...
-¡Que! - me volví al escuchar la voz, pero nada - ¿Quien eres?
Hubo silencio unos momentos, pero entonces, la voz resonó
-Soy tu odio - una luz enorme apareció en el cielo y luego una bola de energía iba hacia mí...No podía moverme... ¡iba a morir!

-¡AHHHH! - grite y me levante sudando. Echaba aire por la boca fuertemente, pero la opresión no había terminado. Trate de moverme, sin embargo mire a todos lados y estaba totalmente amarrado a una cama. Sea lo que sea, había tenido una pesadilla...pero ahora me encontraba en una cama extraña, atado como un criminal de guerra
-Ah sí - moví la cabeza como sacudiéndola - estaba combatiendo con esos dos y luego Ryoga... - comencé a recordar - ¡Ese maldito Ryoga!
Un dolor tremendo me invadió. Voltee hacia mi brazo, que estaba vendado y entablillado. De seguro ese estúpido de Hibiki me lo había roto al golpearme con el Bo del idiota de Shinosuke.
-¡Me las pagaran! - trate de zafarme, pero el dolor del brazo y del cuerpo me lo impedían, trate de expandir mi ki, pero mismos resultados. Estaba aun muy débil
-Veo que el tonto ha despertado
Me dirigí hacia la autora de esa voz.
-Kyoko...
-¿Así que el señor maldad ya despertó? - dijo al momento de entrar y dejar una bandeja en la cómoda - ¿Como te sientes?
-Y porque la amabilidad...además... ¿Donde estoy?
-No contestare a tus preguntas - pude notar su cara de repugnancia. Algo típico en ella...pero también varias cicatrices y un vendaje en la cabeza - me lastimaste
-Ja, ¿y eso que tiene de importante?
Lo siguiente que recuerdo fue un puñetazo que me dio en pleno rostro
-Ryoga debió matarte, no sé porque el abuelo te dejó vivir
-¿El maestro? Acaso él... - dije con sorpresa
-Sí, el abuelo es muy inocente - su rostro era furia pura - Shinn y Ryoga pudieron morir
-¡Al diablo sus vidas! Lo único que quería era...
-¿Venganza? ¿Una estúpida venganza? ¿Es lo único que tienes en mente? - me gritó - pudiste ser el mejor, pero renunciaste, eres un vil cobarde
-¡Tu menos que nadie me dice así! - estalle - ¡Acaso quieres que...!
De nuevo otro puñetazo en el estómago.
-¡Argh! Eso es trampa, estoy amarrado
-Pues bueno, así será mejor - sonrió malévolamente - te hare trizas ahora mismo
-¡Kyoko! - Naoko apareció - ¡El abuelo dijo que lo dejarás en paz!
-¡Él empezó! - me señalo - es un idiota aun
-¡Y tu una cabeza hueca!
Naoko apenas pudo detener a Kyoko en su intento de matarme...pero Naoko la hizo a un lado y me tiro una bofetada. Me quede sorprendido igual que Kyoko
-Eres un tonto - me refutó - bien te lo mereces...vamos, dejemos al señor que se retuerza en la cama - y salió casi llorando. Kyoko me miró de una forma asesina y luego salió también. Quise decir algo, pero al ver la cara de Naoko, me quede desconcertado. Ella nunca se comportaba así, era lo opuesto de su hermana...aun cuando me fui, nunca me dijo nada malo. Creo que con este golpe, me había querido decir que había sobrepasado el límite.

RYOGA
-¿Despertó? - pregunte al ver salir a Naoko y Kyoko casi al borde de las lágrimas
-Sí, sniff - Naoko se limpió - ya despertó
Kyoko se volvió, pero era obvio que también quería llorar.
-¿Y bien maestro? - Shinosuke se levantó de su silla - Ahora tiene que explicarnos que sucedió
El maestro tomó aire y aspiró un poco de su pipa.
-Verán, hace un año, fuimos a comprar víveres a la aldea de la Supremacía China. En el camino, pasamos por Jusenkyo y encontramos a Taro, entrenando muy duramente. Pensé que sería prometedor, ya que tenía talento, y más que eso, un deseo intenso de ser el mejor...me recordó a mí cuando era joven.
-El abuelo pensó que sería buena idea - intervino Naoko - y le ofreció entrenarlo. Fue cuando notó que Taro era algo impulsivo
-Demasiado diría yo - exclamó Kyoko - muy salvaje...y especialmente tenía un trauma
-Sí - sonreí - su nombre...esa fue la razón de porque nos retó a todos en Japón, quería que el maestro Hapossai, su padrino, y maestro de Ranma Saotome le cambiara el nombre.
-Yo estaría igual, si me hubieran puesto semejante nombre - exclamó Shinosuke - pero al grado de...
-Eso no es todo - interrumpí - para fortalecerse en su transformación, se echó agua del pulpo ahogado
-¿Un pulpo que se ahoga? - dijeron todos
-Bueno... - me encogí de hombros - que más puede explicar sus enorme tentáculos
-Ya veo - Kyoko se toco la barbilla - ya se porque no le gustaba el agua fría...pensé que era el clima
-¿De todas formas abuelo, porque lo trajiste? Hubiera sido mejor llevarlo con las autoridades - preguntó Naoko
-No me digas que aun piensas que... - Kyoko intervino - ¡Abuelo! No seas tonto, él es un gusano y nunca se regenerara
-Lo sé, pero siento algo en él...tiene talento y mis visiones son buenas
-¿Visiones? - dijimos Shinn y yo - ¿A qué se refiere?
-El abuelo puede ver el futuro a veces - contestó Naoko - es una habilidad que tiene desde que era joven...
-Gracias a eso, nos salvó de una muerte segura cuando murieron nuestros padres - dijo triste Kyoko - él sabía que la casa donde vivíamos se quemaría...apenas pudo salvarnos
-Sí, por eso digo que ese chico tiene talento...puede regenerarse
-¿Regenerarse? Maestro, casi nos parte en dos...sin contar a Shinn...si no hubiera sido por el musgo del Ryuensawa que trajo de su casa, no hubiera sanado
-Lo sé Ryoga, sé que es difícil verlo como amigo, pero ten confianza en que no pasara nada de lo... - el maestro no terminó, ya que una enorme explosión hizo que todos se callaran
-Parece que quiere irse - sonrió Shinn - bueno, antes le romperé el otro brazo para que no haga nada malo
-¡Shinosuke! - Exclamó Kyoko - no te permitiré que lo hagas...si no lo intentó yo primero
-¡Hey! - me levante - tranquilos...no vamos a romper nada
Kyoko y Shinn me miraron con cara de desilusión
-Ryoga tiene razón...ahora dejaremos que descanse
-Sí, ¿para que luego nos mate a todos cierto?
-Kyoko!
-Abuelo, ¡es cierto! Yo siempre sospeche de él...desde la vez que lo recogimos en las fosas encantadas
-¿Recogimos? Kyoko, tu lo trajiste
-¡Eso no es cierto! - mencionó la chica. Yo acentué la mirada y me pareció ver un ligero sonrojo. Algo no estaba bien aquí
-¿Así que lo recogieron? - preguntó Shinosuke
-Algo por el estilo, según nos dijo, había estado entrenando con una montaña cuando hizo estallarla...
-Eso me dio la clave para entrenarlo, tenía talento...quería que alguien continuara mi tradición
-Pero se equivocó maestro. Taro es la peor rata que pudo haberse encontrado
-No lo creo
-¡Pero maestro! Casi me mata y a Ryoga también
El maestro se quedó callado.
-Abuelo, los chicos tienen razón - musitó Naoko - hasta yo lo creo...Kyoko quedó muy mal...y no puedo tolerar que alguien golpee a mi hermana
-Lo sé Naoko, dale una oportunidad
-Le dimos varias...pero cuando casi mata a ese peleador hace 6 meses, supe que no cambiaría - Naoko se levantó. Su rostro estaba bañado en lágrimas - lo siento, voy a preparar la comida.
Mire a Kyoko. Ella simplemente bajó la cabeza y dio media vuelta hacia la puerta
-¿A dónde vas?
-A desquitar mi ira abuelo - y sin más, salió corriendo de la casa.
-Debemos entregarlo maestro - musitó Shinn - no hay otra
-No - dije - no lo creo
-¡Ryoga! - se volvió - ¡como puedes decir esa estupidez!
-He estado pensando en lo que dijo el sensei...y he presenciado milagros
-¿A que te refieres?
-Tal vez no lo sepas, pero conoces a Ukyo Kuonji?
-Un poco...es una amiga de Akane. Ella me platicó de ustedes cuando estuvo en Ryuensawa
-Y sabes quién es Ryuu Kumon?
-Según Akane, el mejor enemigo de Ranma - Shinn me sonrió - bueno, el segundo...casi mata a la madre de Ranma y luego a ellos en un intento de aprender el "Umasenken" y el "Yamasenken"
-Exacto, y si eres de mente perversa, ¿que podrías pensar de ellos dos?
-Bueno que... - Shinn palideció - ¡Que! Acaso los dos
-Así es...planean casarse en unos meses más
-¡Eso es increíble! ¿Como hizo para cambiarlo?
-Oh, las mujeres, las mujeres - sonreí - son capaces de todo
-Eso lo he visto - Shinn pasó una mirada nostálgica - ¿pero que insinúas entonces?
-Nada, solo que me preguntó: ¿Porque Taro no mató a Kyoko en ese momento?
El abuelo y Shinn se quedaron viendo...

TARO
De nuevo esta neblina...ese sueño...pero todo ocurre más rápido. La luz llega contra mí y de repente recuperó la movilidad. Saltó y salgo volando hacia un lado, esquivando esa bola de energía
-¿Odio? - me volví - eso es una estupidez
-No, ¡el estúpido eres tú Taro! - rugió la luz roja que permanecía a unos metros de mí - morirás ahora mismo
-Ja, no moriré...antes serán todos los que me rodean
-Jeje, que tonto... - se oyó una risa.
-Sabes, me estas sacando de quicio - me levante - Mokuo Takabisha!
Dispare varias ráfagas de energía, pero nada. La bola parecía absorberlas todas. La risa continua y mi desesperación también
-¡Déjame salir! ¿Porque quieres matarme?
-Morirás... - la bola comenzó a acercarse. Trate de saltar, pero no pude hacerlo. El impacto fue terrible y lo último que recordé fue quedarme sobre el piso. Mis quemaduras casi abarcaban todas mis piernas.
-¡Maldito seas! - rugí - dime ¿quien eres y porque me haces esto?
-Sigues siendo un idiota...acaso no lo comprendes... ¡soy tú!
-¡Yo! - grite - ¡debes estar bromeando!
-No...¡Morirás! - la bola de energía fue directo hacia mí. Cerré los ojos pensando en mi fin y...

...Abrí los ojos. Un rostro conocido estaba frente a mí
-Despertaste Taro
-Ryoga...tú
-Antes de que me lances una bola de energía, quiero preguntarte algo
-¿Qué cosa? - levante la mano señalando su cabeza. Quería volarle la cabeza. Aun lo odiaba por haberme roto el brazo.
-¿Porque te volviste así?
Pregunta difícil, pero tenía una contestación
-Poder - solo dije - simple y llano poder Ryoga
-¿Entonces tu planeabas matarlos a todos cuando terminarás tu entrenamiento?
Otra pregunta difícil, pero no imposible.
-No al principio, pero el maestro estaba colmándome con sus puritanismos...eso ya no lo soporte. Desgraciadamente, no me contuve y antes de terminar, quise eliminarlo cuando me regaño por haber golpeado a alguien. Se lo merecía.
-¿Merecérselo? ¿Que hizo?
Iba a contestar, pero me quede callado. No pude recordar en ese momento porque lo había hecho.
-No habrá sido por Kyoko?
-¡PERO QUE ESTAS INSINUANDO! - grite...craso error. Ryoga me miró con una sonrisa maliciosa
-Lo que pude ver...
-¡Grr! Ryoga, déjame de molestar, no tengo nada que ver con ella
-Nadie lo ha dicho, pero pareces muy molesto
Lo mire de forma asesina. Era odioso en todos los aspectos, sin embargo, no parecía desalentarse con mi preceder. Ahora me preguntaba, ¿De dónde diablos había agarrado ese valor? Era un tímido cuando lo conocí, loco por una chica que no lo correspondía. Un total perdedor... ¡Sí! Eso me sirve
-Hey Ryoga - sonreí malévolamente - ¿que paso con Akane? ¿Acaso ya se caso con ese afeminado?
El rostro de Ryoga se nubló y bajó la vista. Perfecto, era momento de atacar
-Así es, pero eso ya no importa. Ahora estoy entrenando para volverme más fuerte...Akane ha salido de mi vida para siempre
La forma en que me contestó, tan segura, tan tranquila, tan modesta...me dejó perplejo. Una cosa era segura: este tipo no era Ryoga Hibiki.
-Ryoga... ¿que te pasó? - pregunte desconcertado
-Nada Taro... ¿te sorprende mi cambio?
-Mucho, estabas obsesionado con Akane, nunca creí vivir para oír eso
-La vida da muchos giros - el me sonrió - creo que me he dado cuenta de que no existe un motivo para vivir, sino que la vida es demasiado preciosa para estar desperdiciándola
-¿Consideras el amor un desperdicio?
-No, un estorbo
Ahora me quede helado.
-R-Ryoga, estás loco...tú, el gran enamorado, diciendo esas tonterías
El volvió a sonreír.
-Vaya, ¿así que el gran Taro, casi asesino y de carácter más helado que el Antártico me dice que soy frío? - pude ver su cara de triunfo. Tuve que admitir que no sé cómo habían salido esas palabras.
-Tal vez ya no sepas tanto de mí como antes - él se acercó - pero sí sé lo que pasó: Kyoko fue molestada por un chico y no te contuviste y casi lo matas...oh, ya veo - se detuvo - ¡tal vez ella o él estaba coqueteando y te moriste de celos!
-¡Canalla! - le grite - ¡como puedo ser capaz de sentir celos de alguien!
-No, las excepciones existen
-¡No existen!
-Yo soy una - Ryoga dio media vuelta - cambie demasiado y no fue por causa propia, fue por necesidad. Tú lo hiciste por causa propia...por tu odio - se dirigió a la puerta - nos veremos Taro
Muchos pensaran que quise matarlo en ese momento cuando salió, pero en realidad me quede pensativo, meditando lo que había dicho. Durante esos minutos, pude recordar porque casi mate a ese tipo: la segunda opción que me dio Hibiki.
-¡Par diez! - murmure furioso y enojado. Él había ganado...
Sin embargo, nunca pensé que alguien como él pudiera cambiar tanto, en tan poco tiempo...
-El amor es un estorbo - musite - ¿porque dijo eso?

SHINNOSUKE
Esa noche, mientras miraba las estrellas por mi ventana, aun pensaba en las palabras de Ryoga, pero aun más en cómo deshacerme de Pantimedias Taro
-¿Darle una oportunidad? El maestro está loco...ese tipo merece pudrirse en una cárcel
Entonces escuche una serie de pasos. Fruncí el cejo extrañado y comencé a flotar rumbo a mi puerta sin hacer ruido. La entreabrí y vi a Kyoko con una bandeja y un libro en mano. Tal vez iba a su habitación, pero paso de largo...mi sorpresa fue que abrió la habitación de nuestro indeseable huésped.
-Ryoga tal vez no esté tan alejado con su teoría - me dije

TARO
El sueño...ese maldito sueño. La bola de energía iba directo a mí. No sé cómo, pero logre saltarla en el último minuto. Caí sin problemas, pero la esfera de energía dio media vuelta y comenzó a crecer más
-No te temo - exclame. Realmente estaba muerto del susto - te venceré
Solo escuche esa voz que reía. Entonces le lance sendos ataques de energía, pero la esfera los absorbía totalmente.
-¿Que pasa? - Murmuró - ¿acaso no puedes conmigo?
-¡Claro que sí! - corrí hacia allá y concentre mi máximo poder - Mega Mokuo Takabisha!
Pero la Esfera retrocedió un poco, absorbiendo el poderoso rayo que salía de mis manos.
-¡Diablos! ¿Acaso eres indestructible?
-Exacto... - la bola rió - bien Taro, ¡es hora de que mueras!
Una desesperación comenzó a invadirme. Esa cosa tenía razón y no hallaba la forma de vencerla
-¡Es tu fin! - la esfera se lanzó. Yo solo la mire desolado. Esa cosa tenía razón, era el fin y simplemente...extendí los brazos, esperándola
-¡Taro! - una imagen apareció frente a mí...una vieja amiga...
-¿Kyoko?
-¡Corre Taro! - exclamó mientras se ponía de escudo frente a mí - yo la distraeré
-¡Que! Pero te...
-No importa mi vida, solo importas tú - su rostro era gentil (algo raro) y dulce - ¡corre!
-¡No Kyoko! - le dije mientras la esfera estaba ya encima de nosotros - ¡no me iré sin tú! (¡Por todos los demonios! ¿Porque dije eso?)
Ella se quedó callada, pero luego me emitió una gran sonrisa
-Te amo...
Me quede estático ante lo que me dijo y entonces me empujó.
-Kyoko, No, esper... - no termine de decir la frase cuando la esfera golpeó de lleno a mi amiga, a mi compañera...a mi...a mi amor.
-¡No! - grite - ¡Kyoko!
Una gran explosión se sucedió...

Minutos después, desperté, en medio de una gran humadera. Me levante como fantasma, Kyoko tal vez estaba viva después del impacto.
Entonces la vi...yacía tirada en el suelo, a mí lado. Toda su ropa desgarrada y sus cabellos castaños yacían sobre su cara.
-Kyoko... - las lágrimas se me saltaron mientras la recargaba sobre mí. Comencé a revisar su pulso...nada. Luego su respiración...nada. Finalmente su corazón...el silencio total.
-No...No puede ser... - solloce y comencé a agitarla, pero no reaccionaba. Su rostro...no...No... - Kyoko, no te mueras, por favor...yo...yo también te amo, por eso no puedes morirte... ¡por favor! ¡Kyoko!

Me levante de un salto de la cama...Voltee a todos lados. Ya no era el ambiente blanco ni nebuloso...era la casa del maestro.
-Fue un sueño...una pesadilla - me dije mientras me secaba el sudor - ¡una maldita pesadilla!
Entonces sentí la presencia de alguien. Me volví y era Kyoko...estaba dormida con su cabeza sobre un libro y sus manos tocando una de las mías.
-De seguro se quedó dormida...me estaba cuidando...
Me le quede viendo un buen rato. Contemplando su rostro, sus cabellos...todo. Estaba viva...y eso era lo que importaba. Seguía viva.
Fue entonces cuando me día cuenta, las palabras de Ryoga eran verdaderas. Kyoko me gustaba, no solo por su físico que era lo que atrajo la primera vez que la vida, esos hermosos ojos castaños, sino también por su carácter. Era tan parecida a mí...
-Kyoko... - murmure. Entonces la vi moverse y abrió lentamente los ojos.
-Buenos días - musite. Ella me vio despierto y se levantó de un golpe, aparentando frialdad
-B-Buenos días...vaya, veo que ya estas despierto
-Sí, ¿y te importa? - le dije en tono juguetón. Ella me miró de forma asesina. De seguro había malinterpretado, pero no importaba. Estaba viva y eso era lo único para mí...disfrutaba su manera de ser.
-A propósito, ¿que haces en mi habitación?
-Erh...nada, solo vine a vigilarte...eres un gran artista marcial y de seguro intentarías algo
-Sí, ¿como no? Amarrado de pies y manos
-De todas formas - ella me miró - ¿que es esa sonrisa?
Me quede callado. No supe cuando había sonreído
-¿Porque lo dices?
-Es que...hace mucho tiempo que no te veía sonreír
-¿Y es algo malo?
-No, pero...Taro... - ella se sonrojó - porque tienes que hacer tantas preguntas
-No lo sé, solo sé que tu cocina es terrible, así como tu carácter
Recibí un buen puñetazo en la cara. No me importaba...Kyoko no había cambiado en nada
-¡Mira idiota! - me inquirió - si me vuelves a insultar, no me mediré y te romperé el otro brazo
-Dudo que puedas hacerlo
-Entonces quieres que...
-Sí lo haces, gritare y todos se darán cuenta de que estuviste conmigo, cuidándome
-Eh - se sonrojó - ¿no me haría eso?
-No, ¿acaso temes que tu reputación se dañe con esto?
-Claro que no, pero...pero...
-¿Será acaso que te gustó?
Solo sentí como rompían una silla en mi cabeza y luego vi como Kyoko salía furiosa de la habitación
-Idiota, macho ego centrista - solo alcance a escuchar mientras salía. Me dirán que soy masoquista, pero eso también me había gustado...era correspondido

-Para un chico, es difícil confesar sus sentimientos, fuimos educados para ser duros, para no mostrar lo que sentimos, ya que es signo de debilidad. Pero a veces, la carga emocional es tan dura que nos desbordamos y hacemos una y mil tonterías mientras estamos enfermos o enamorados. Tal vez sean nuestros únicos medios de desahogue. Yo, Taro, no soy la excepción. Mis pesadillas eran un recordatorio de lo bueno que aun existe en mí...de un amor que sentía y que no sabía cómo expresarlo. Sin querer, mi conciencia me lo recordó de tal forma que nunca lo olvidaría, quitándomelo. Kyoko tal vez no lo sea todo para mí, como era Ryoga con Akane, y tal vez no sea como Hibiki para mostrar mis sentimientos. Me costara trabajo ser diferente, pero prometo cambiar a partir de ahora. Eso lo juró...
Cuando termine de hablar, el maestro, Ryoga y Shinn se me quedaron mirando raro. Las chicas no se encontraban por obvias razones.
-¿Taro? ¿Eres tú?
-Sí Shinosuke, soy yo...
-Ryoga, ¿que le hiciste a Taro?
-No me hizo nada - sonreí - solo espero que con esto, me disculpen, no quise hacerlo, pero creo que la venganza me ganó
Ryoga y Shinn se miraron sin saber que decir, pero el maestro emitió una gran sonrisa de satisfacción.
-Siempre supe que eras un buen chico, solo algo impulsivo y reprimido
-Gracias sensei, perdone lo que dije
-Taro, ¿porque esta cambio tan radical? No entiendo...
-Un amigo que enseño que la gente puede cambiar - mire a Ryoga - si Scrooge pudo cambiar en una noche, ¿porque yo no en 4 meses? Mientras dura su entrenamiento
-Eso quiere decir que...
-Sí chicos, tomare de nuevo el entrenamiento del Maestro. Pienso cambiar y hacerlo en serio
-Por mí eres bienvenido Taro - me estrechó la mano el maestro - vuelves a ser mi alumno
Ryoga fue el siguiente
-Bienvenido compañero, ojalá esto sea para bien.
El que renegó fue Shinosuke, pero al final, me estrechó la mano
-Escucha - me amenazó - sí das signos de locura o maldad de nuevo, te mandare a prisión sin miramientos, ¿entendido?
-Bien, te aseguro que no volverá a pasar...
-Ahora que somos amigos Taro - Ryoga sonrió malévolamente - ¿no le piensas decir a Kyoko lo que sientes? ¿Lo que nos dijiste a nosotros?
-No abuses de tu suerte...como dije, me costará trabajo y además - baje la cabeza triste - tal vez no sea correspondido
-Eso yo no lo creo - finalizó Shinosuke

Habían pasado dos semanas desde entonces...Con Naoko también había hecho también las paces.

Aun con un cabestrillo en mi brazo, comencé a practicar mi técnica de vuelo. Decidí dar una vuelta por el lago aledaño a la cabaña cuando recordé algo que tenía que hacer. Fui hacia la cascada donde tuve la pelea con Ryoga y Shinn. Al llegar, vi a Kyoko, entrenando como siempre y escapando de sus obligaciones. Flote encima de ella, mirándola, contemplándola, hasta que me lanzó una piedra que casi me da en el brazo lastimado. Solo le saque la lengua en señal de burla y ella también hizo lo mismo...pero antes de irme y dejarla entrenar, vi como me dedicaba por unos segundos, una sonrisa.
-Aun me falta algo por hacer... - me dije mientras regresaba a casa

De nuevo el sueño, había logrado escapar de la esfera, pero cuando vi que mis ataques no le causaban el menor daño, decidí rendirme. Entonces esa chica apareció. Kyoko se interpuso. Sin embargo, esta vez estaba preparado.
-Te amo - me dijo, entonces trató de empujarme, pero la evite y la sujete.
-¿Que haces? - Me gritó - ¿esa cosa va a matarte?
No le día tiempo de decir más. Simplemente la bese. Ella tardó en responder, sorprendida por mi reacción, pero al poco tiempo, me abrazó y me correspondió el beso. Me sentí feliz, ella me gustaba, me gustaba demasiado...entonces, la esfera comenzó a desaparecer, en medio de gritos desgarradores, para finalmente estallar en mil pedazos...algo había muerto...pero no era yo.
Seguimos besándonos...no supe por cuanto tiempo, al fin al cabo, no me importaba.

¿Saben? Era la primera vez que no quería despertar...

RYOGA
Mientras miraba a Taro molestar a Kyoko, me recordó a Ranma y Akane. Tal vez estuvo mal como dije cuando hable con Taro, pero era cierto. Para mí el amor era un estorbo. Ya no significaba nada...
-Aunque - asentí - las personas cambian...tal vez encuentre a otra Akane...no, a alguien diferente...pero eso, lo dudo.

Fin del capítulo