RANMA 1/2 FANFIC
-AMANECER ESMERALDA-
Autor: Ryoga Skywalker
Todos estos personajes, son derechos reservados de Rumiko Takahashi, así que no me demandes.
Capítulo 8: Amigos
RYOGA
Pantimedia Taro se había convertido en compañero nuestro y amigo en estos 3 meses, desde que él había prometido reformarse y convertirse en una buena persona. Hasta el momento, su labor había sido un éxito total, para desconcierto nuestro y tal vez de él. Aun mantenía ciertas rencillas con Kyoko, pero supongo que comenzaban a caerse bien...su relación era en cierta forma parecida a la de Akane y Ranma.
-¡Pervertido! ¡Me estaba bañando!
-¡Pues pon el seguro de la puerta al entrar!
Eran las 8 de la mañana, hora del desayuno. Solo sonreí al escuchar esa discusión. Shinosuke solo se encogió de hombros. Naoko apareció con el desayuno. Con habilidad, Taro saltó del segundo piso al primero. Se le notaba fastidiado
-¿Como despertaste Taro?
El chico murmuró algo entre dientes y se sentó.
-Problemas con Kyoko Pantimedias?
Taro agarró a Shinn del cuello
-Escucha pedazo, una palabra más y te coceré en una parrilla infernal.
Taro recibió un tremendo palazo de Naoko, soltando al pobre Shinn.
-Te he dicho miles de veces que no maldigas en la mesa
Taro siguió murmurando entre dientes mientras se tocaba la cabeza adolorido. Shinn sonrió y comenzamos a desayunar. El maestro apareció y luego de saludarnos, se sentó a desayunar.
-Bueno chicos, hoy les toca practicar en el bosque, así que tan pronto terminen...
-Ya sabemos - Taro lo miró - hay que practicar.
El maestro sonrió. Taro no dijo nada y siguió comiendo. Él ya había tomado el entrenamiento y le fastidiaba hacerlo de nuevo, pero era su castigo por su rebeldía. Kyoko apareció a mitad del desayuno, con su dogi. Ella era muy diferente a su hermana, que era hogareña, amable y tranquila. Kyoko era su opuesto, prefería vestir como un chico, hablaba como tal y peleaba como tal.
-¡A un lado zoquete! - murmuró al tomar una silla y sentarse a desayunar. Taro no se movió ni un ápice.
-Oblígame
Miramos al Maestro. Él solo sonrió y siguió desayunando. Jamás intervenía en esas peleas, las cuales nos costaba gran trabajo calmarlas.
-Yo ya termine - Shinn se levantó. Kyoko le sonrió
-Gracias, al menos se que alguien me comprende
Taro no dijo nada y siguió comiendo.
-Cierto - terminé mi desayuno - hora de entrenar...
SHINNOSUKE
El entrenamiento comenzó en forma intensa. Mientras Taro lanzaba varias ráfagas de energía hacia Ryoga y yo al tiempo que peleábamos a gran velocidad sobre la superficie del lago.
-¡Vamos niñas, les falta fuerza! - sonreía Taro mientras disparaba disparos de energía. Entonces Ryoga detuvo un ataque mío y rápidamente contraataco. Entonces noté que alguien se acercaba. Era una de las chicas.
-Chicos - era la voz de Kyoko - la comida estará en media hora...
-Cuidado - exclame al recibir una patada - Taro está arriba y creo que...
Diablos. Fue tarde. Una ráfaga de Pantimedias cayó cerca de donde ella estaba, mandándola a volar lejos.
-¡No! - grité. Ryoga y Taro se volvieron rápidamente
-¡Oh diablos! - Taro gritó mientras iba rumbo a Kyoko que yacía en el suelo, inconsciente.
-Parece que no escuchó, ¡maldición! - murmuré. Llegamos al lugar rápidamente. Taro levantó a Kyoko
-Kyoko, Kyoko! ¿Estas bien?
Estaba llena de tierra y tenía algunas raspaduras...entonces abrió lentamente los ojos. Miró a Taro detenidamente.
-Creo que va a ver un golpe - pensé. Pero mi sorpresa fue mayúscula cuando ella lo abrazó y él se sonrojo.
-Perdona - murmuró en voz baja - me metí a su entrenamiento
Miré a Ryoga. Él estaba igual que yo, anonadado.
-Erh...Kyoko, ¿eres tú?
Una bofetada de la chica lo comprobó
-¡Claro tonto! - masculló - solamente que quería... - se separó del abrazo de Taro - ¡suéltame! Quiero ser amable un momento y no me entienden, ¡hombres! - nos miró asesinamente - la comida como dije estará lista en media hora.
Nos quedamos callados mientras ella se retiraba. Taro se rascó la cabeza y se volvió.
-Vamos - dijo fríamente - creo que fue todo un drama por nada...
Iba a decir algo, pero Ryoga me detuvo moviendo la cabeza.
-Creo que tienes razón - musité - no vale la pena...
TARO
Habíamos fijado un receso para el entrenamiento. Me encontraba dentro del bosque aledaño a la cabaña, observando a los árboles y a la vez, el lago que se ceñía frente a mí. Aun podía ver el rostro de Kyoko en mi cabeza.
-Maldición - me incorpore - tal vez progresamos un poco, pero los dos seguimos igual de necios y tontos...
¿Me gusta? Eso no lo sé. Tal vez sí, tal vez no. Solamente sé que desde que soñé su muerte, desde que pensé que le había pasado algo malo con mi ráfaga...yo...me sentí mal...pero a la vez, sentí un vacío...tal vez sea mi carácter, ¿Que diablos se yo? Simplemente, ya no vale la pena el entrenamiento. Esa idea de buscar al maestro Hapossai vuelve a inundar mi mente...pero, le debo algo al maestro, le debo mucho para traicionarlo de nueva cuenta. Tal vez cuando termine de entrenar, vaya al Japón y le de muerte a ese viejo por este nombre.
-Pensando en cómo matar al maestro Hapossai?
Me voltee para ver a la autora de esa voz. Era Kyoko.
-¿Como sabes qué...?
-Simple, eres muy predecible a veces - sin chistar, camino hacia mí y se sentó a mi lado mientras sacaba goma de mascar - ¿no quieres?
-Erh...no, gracias - me volví hacia el lago. Pude ver como se encogía de hombros y mascaba lentamente el chicle que llevaba.
Pasaron varios minutos. Los dos parecíamos no tener iniciativa, o tal vez no había nada que decir. Bueno, por mi parte no había nada, pero...
-Siento haber golpeado - murmure. Ella se volvió con sorpresa en su rostro. No sabía como habían salido esas palabras, pero allí estaban, con un sonrojo en mi rostro. Pude notar por el rabillo como sonreía un momento...pero volvió a tomar una actitud seria, a mi parecer, triste.
-¿Que sucede?
-Nada, solamente que...bueno...no iba a decirlo, el abuelo me hizo prometerlo
-¿Que cosa?
-El entrenamiento casi ha terminado, entonces ustedes podrán partir...
-Que - mi voz se volvió casi inaudible. Ella asintió
-Así es, y cuanto se vayan, nos mudaremos, ya no viviremos más en China
-¡Eso es imposible! ¡Ustedes han vivido mucho aquí!
-Bueno, el abuelo dice que los cambios no hacen mal. Nos iremos a la India
-¿India? Pero...
-Sí, está lejos, ¿no?
Me quedé callado. Esto era algo improvisto. Era cierto que buscaba venganza, era cierto que quería colgar al maestro Hapossai, era cierto que quería matarlo, pero planeaba volver luego, sin embargo...esto...
-En unos dos días partirán, el abuelo hablara con ustedes hoy.
Su voz...su voz sonaba tan fría. Acaso, ella...
-¿Disfrutas verme sufrir o quieres que me vaya?
Era otro él que habló, así como el que pidió disculpas. Kyoko trató de aparentar frialdad con una sonrisa, pero sus ojos, denotaban otra cosa. Temblaban.
-Claro, por eso te lo dije - me sonrió cínicamente y se acercó - quería verte sufrir...
Me levanté hecho una furia. Eso me había dolido en lo más hondo...
-Kyoko, yo pensé...
-Pensaste mal Taro - me dijo ahora secamente - fue demasiado tarde...
-¿Tarde? ¿De qué hablas?
No sé qué sucedió, pero lo que siguió me dejó sin habla. Ella se adelantó y me beso. Tarde 10 segundos en reaccionar, mientras sentía sus labios contra los míos. Era una sensación que no podría ser descrita. Entonces la sujete primero, quería que esto durara, y luego la abrace, correspondiendo su beso con más fuerza. No iba a dejarme vencer...aunque no sabía porque...
Finalmente nos separamos. Ambos, no con la cara roja como era costumbre, simplemente agitados, pero con una mirada que denotaba otra cosa...
-Yo...
-Demasiado tarde Taro - me dijo al volverse - tardaste...
Me quede callado. Cierto, era demasiado tarde...
RYOGA
-¡Que! - los 3 gritamos al escuchar las palabras del maestro en la cena
-Así es, su entrenamiento ha terminado, estos meses fueron muy provechosos
-Pero, se supone que seguiríamos por unos dos meses más, antes de la boda - murmure perplejo
-Vamos chicos, han progresado muy rápido, especialmente con ayuda de Taro, ya no hay más porque enseñar, ahora enseñen y aprendan de los demás
-Eso no parece justo maestro, es como si nos quisiera más aquí - exclamó Shinn
-No, simplemente su entrenamiento ha finalizado, nada más...Taro sabía todo lo que ustedes porque él iba a terminar su entrenamiento cuando desertó. Ahora está completo, así como Shinn y tu Ryoga
Mire a los dos. Shinn estaba muy preocupado, pero Taro permanecía con la mirada baja, sin decir palabra.
-Entiendan chicos - sonrió Naoko - es hora de partir
-No importa, cuando termine la boda - exclame - volveré para seguir entrenando
-Yo igual, ya no vale la pena estar con mi abuelo o en la boda, quiero quedarme
-Lamentablemente, nosotros nos iremos de aquí - suspiró Naoko
-¡Que! - Grité - ¡eso es imposible!
-Así es - la voz de Kyoko emergió - nos iremos lejos, venderemos la cabaña...
Instintivamente mire a Taro. Él seguía en la misma posición. Sospecho que lo sabía desde hace algún tiempo.
-Mañana haremos una última comida y partirán, ya están más que perfectos
-¿Podre vencer a Ranma entonces?
-Quien sabe...tú decides Ryoga
Asentí mientras Shinn se levantaba.
-No quiero irme maestro, y dejar a las chicas, pero el P-chan parece tener razón - me miró - es hora de irnos
Nuevamente mire a Taro. Él seguía impasible, parecía ver a las hormigas que transitaban en el suelo.
-Me gusta su actitud - el maestro se levantó y entonces sacó de una bolsita que tenía, 3 medallas pequeñas. Una piedra verde la adornaba.
-Estos son sus pendientes de graduación. Es un zafiro, un jade y una esmeralda.
-Recuerdan un viejo dicho chino: "El camino parece ser siempre amarillo y dorado, pero cuando este no esté en sus mentes o frente a sus ojos, tomen uno verde...su opuesto" - comento Naoko. Shinn sonrió y tomó el medallón de zafiro.
-Yo quiero este - asintió. Miré a Taro por tercera vez. Era obvio que no elegiría ahora, así que me incliné y tome la esmeralda.
-Parece que tendrás el jade - sonrió el maestro. Taro no dijo nada y se levantó repentinamente mientras salía de la cabaña
-Taro...
-Espera Shinn - musité - déjalo solo...
Un ambiente de pesar inundó la cabaña...era hora de decir adiós
SHINNOSUKE
La noche caía sobre las montañas donde vivíamos. Contemplaba el estrellado cielo arriba de la cabaña, al mismo estilo que habría en Nerima, me supongo. Miles de pensamientos y recuerdos llegan a mí. Hace más de 6 meses que habíamos llegado con el maestro, para ser entrenados, para derrotar a Ranma. Pero ahora, ese objetivo ya no significaba nada para mí, así Ryoga ya tampoco tenía esa meta, más bien, nunca la tuvo. Él maestro ayudo a pulir mi objetivo, así que era mejor volver a Japón y seguir entrenando por mi propio ritmo...hasta que ese dolor se fuera de mí. El amor que sentía por Akane, y encontrar mi propia meta.
-Es el estar solo - se escuchó. Me volví. Ryoga estaba a mi lado.
-Cuando...
-Hace rato, pero estabas meditando que diablos hacer, que ni te diste cuenta.
Yo solo sonreí.
-Sabes amigo, encontrar un objetivo en la vida no es lo más importante para vivirla - Ryoga se incorporó mientras miraba el cielo - yo durante mi vida no encontré un objetivo, jamás, a pesar de que camine largas distancias
-Pero... ¿Y el amor por Akane? ¿El deseo de vencer a Ranma?
-Ah, eso eran simples cosas provisionales, al final, no pude vencer a Ranma, y Akane va a casarse con él. Si fuera un pobre diablo cualquiera, mis objetivos se habrían ido y yo habría muerto. Es una tontería, pensar que uno vive de objetivos, más bien, la vida es un objetivo.
-Pero, ¿sin hacer nada, sin ni siquiera a dónde mirar?
-Ja, siempre hay donde mirar - sonreí - yo camine mucho y me di cuenta que hay miles de cosas por hacer
-Ryoga, no eres tú, ¿que paso?
-Siempre he sido el mismo. Muchos me consideran un pobre diablo por creer en un amor imposible, por luchar contra un sujeto que es invencible prácticamente, por tener una esperanza...hasta que alguien me lo dijo.
-Y entonces, la esperanza se habría ido
-No, la esperanza sigue allí. ¿No es la vida una esperanza? ¿No es el caminar algo más que quedarse rumiando mi maldición por toda una eternidad? Cuando vi a Taro, lo comprendí, no quería bajar a ese nivel, es preferible no tener un objetivo, que tener tal objetivo...al fin, no dará más que un sufrimiento vano, sin sentido
-Tal vez tengas razón, tal vez. Sin embargo, me siento vacío
-Yo igual, ya no tengo más porque seguir, pero sin embargo, pienso regresar a Japón y tal vez ponerme a estudiar y olvidar un poco esto.
-Pero, no habrá olvido
-Lo hay, sino lo hay, entonces lo haré... - sonrió. Tal vez había considerado a Ryoga como un perdedor, pero sin embargo, creo que encontraba el motivo por el cual Ryoga jamás se había rendido ante Ranma, a pesar de perder tantas veces...tenía esperanza.
-Bueno, ¿y que pasara con Taro?
-No lo sé Shinn, se veía mal, creo que no contó con lo que había pasado
-Él cambio mucho, pero aun no creo que a ese nivel
-Quien sabe, todo mundo cambia
-Así como nosotros - entonces noté algo raro en el famoso P-chan. Tenía una cinta verde moteada.
-¿Y ese color?
-Bueno, mi piedra es la esmeralda, creo que debó asumirla...y - entonces la capa que traía demostró un traje negro con franjas amarillas, igual al anterior y en otros colores
-Cambio de look
-En unos días será año nuevo, hay que adelantarse
-Eso sí, ¿que tal si lo celebramos en Japón?
-Buena idea - asintió. Entonces, me volví y fruncí el cejo
-¿Que sucede?
-No, nada, creí ver a alguien conocido - sonreí... - a propósito, ¿Y tu quien eres?
-Shinn...
-Bromeo amigo, bromeo...
TARO
Estaba preparando mis cosas. Había derribado más de 10 árboles en mi frustración, en la frustración de no poder detener a nadie...menos a Kyoko. Había regresado ya entrada en la noche. Iba a irme, ya sin más tontas y cursis despedidas. Ya no más tonterías...ya no más desilusiones.
-Yéndote sin decir nada, eh?
Me voltee. Era ella. Sonriéndome...de una forma cínica.
-Déjame en paz, ¿quieres?
-Esta bien, sigue huyendo como siempre Taro
-¿Huir? ¿A qué te refieres?
-Sí, huir, siempre lo haces, cuando no puedes afrontar nada
-Kyoko, no estoy de humor para tus sermones, déjame en paz
-Como quieras, al fin, jamás me interesaría en un chico como tú
-Me vale un soberano cacahuate tu opinión, al fin, me dejarás
-¡Yo jamás voy a dejarte! - la voz de Kyoko se elevó, dejándome desconcertado
-¿Y entonces porque te vas?
-Porque es mi destino, no puedo cambiarlo, además, aun mi abuelo y mi hermana me necesitan
-¿Y yo?
-Me sorprendes, desde cuando te volviste tan cursi
Yo me quede callado. Había dicho todo inconscientemente. Entonces seguí empacando. Ella pareció desilusionada y entonces caminó hacia mí y se sentó en la cama, a lado de mi mochila
-¿Sabes porque no podemos hablar como antes?
Me volví sorprendido hacia ella.
-¿Que cosa?
-No podemos hablar como antes, ya no...estamos...cambiando
Cambiando. Esa palabra. El cambio, maldito cambio. ¿Porque no podíamos ser como antes? Kyoko era mi amiga, no...Ya no era una amiga. Tal vez por eso ya no podía hablar con ella como antes, por eso me llevaba así, de esta forma. El mismo cambio que tuvieron Akane y Ranma cuando se conocieron. El mismo que ha tenido Ryoga y Shinn. El mismo...
-Entonces - me detuve al tiempo que me sentaba junto a ella - habrá que empezar de nuevo
-No, no hay que empezar, solo comenzar de donde nos quedamos - entonces se acercó y me beso. Yo no rechace el beso. También la besé...creo que tenía razón.
Sin darme cuenta, me abrazo y yo también a ella. No sé cuanto duró el beso, pero quería seguir junto a ella, no quería separarme.
-Kyoko - me separe un momento - te amo
Ella no contestó y me besó. Que significaba eso, no entendía.
-Yo también tonto - murmuró entre el beso.
RYOGA
-Maestro, muchas gracias por todo
-De nada chicos, ahora vayan en paz, todo lo que pudieron aprender, ya lo han hecho
-Gracias - se inclinó Shinosuke.
-Cuídense, tal vez no veamos en una próxima ocasión
-Ojalá así sea - Taro miró a Naoko, pero luego le dirigió una mirada triste a Kyoko. Ella parecía sonreír, pero sus ojos reflejaban que había llorado mucho
-Sí van por la India, visítenos
-Lo haré - sonreí - mi sentido de la orientación me guiara
Todos reímos, pero rápidamente esas risas callaron. Entonces, Taro se acercó al maestro. Este levantó la mano y le mostró la piedra, el jade que había rechazado la noche anterior
-Esto siempre fue tuyo hijo, ahora tómalo y camina, anda
-Gracias maestro... - se inclinó y le hizo una reverencia - jamás podre olvidarle, tampoco a Naoko...ni a Kyoko
Ella lo miró en forma tierna mientras mencionaba su nombre. Sin más, él se acercó y la beso. Antes de que pudiéramos decir algún "ah", se volvió y nos amenazo con el puño.
-Dicen algo y se tragaran mi puño
-Bueno, bueno - sonreí nerviosamente igual que Shinn. El también dio las gracias.
-Gracias por todo, aunque si me llegó a acordar de sus nombres para mañana
-Muy gracioso - dijo sarcástico Taro.
-Adiós maestro, cuídese.
-Igualmente chicos, partan en paz
-Así lo haremos - di media vuelta. Shinn me siguió y entonces comenzamos a flotar rumbo al cielo. Taro pareció quedarse, tal vez era lo que estabamos esperando, que no dejará a Kyoko y se quedará con ella, pero también dijo adiós y se elevó con nosotros. Conforme nos despedimos, vimos con tristeza como Kyoko rompía en llanto en los brazos de su hermana. El rostro de Taro lo dijo todo. Estaba dudando, tal vez era...pero no...Comenzó a elevarse más rápidamente
-Hibiki - me dijo con el rostro volteado - sabes que tendrás el mismo dolor que yo, entonces, no lo hagas por favor
-Tengo que hacerlo... - murmure - lo haré.
-Eres un tonto... - pude ver como una lágrima salía de su rostro, para limpiársela rápidamente - ¿A dónde vamos?
-Yo regresare a Nerima, con mi sentido de la orientación, tardare unos dos meses en llegar
-Pensé que íbamos a celebrar el año nuevo juntos- preguntó Shinn
-Eso haremos - sonreí mientras señalábamos un poblado - eso haremos
SHINNOSUKE
Unos días después, en el lejano Hong Kong, los 3 estabamos en una bahía cerca del monumento que marcaba la soberanía de la pequeña provincia ya en manos chinas. Mientras hondeaba la bandera roja con un loto blanco en lo alto del estandarte del monumento, así como a lo lejos, miles de personas, atiborradas en las calles, celebraban el año nuevo como si estuvieran en Central Park, en Estados Unidos, viendo una enorme esfera bajar por la estructura, encima de un año que no diré...pero que iba a ser diferente a todos.
-Nada mejor que esto - repuso Taro dando un sorbo a una botella de sake. Era raro conseguir sake aquí en China, pero el cínico de nuestro compañero logro conseguirlo, aunque tanto Ryoga como yo no tomamos ni un ápice de alcohol
-Sí, nada mejor - Ryoga suspiró mientras veía el horizonte - faltan dos minutos para el año nuevo
-Sí, han pasado muchas cosas - murmuré - demasiadas...desde que conocí a Akane
-Su matrimonio con Ranma... - exclamó Ryoga
-El entrenamiento y Kyoko - terminó Taro. Era cierto. Todos teníamos 17 años, en el siguiente, cumpliríamos los 18. Una edad ya para separarnos de nuestros idilios de juventud y buscar una forma de mantenerse en un mundo como este.
-¿Estarán en la boda?
-No - murmuré - ya no no más...Akane es ya otra historia, y yo...debo seguir mi camino
-Igual yo - sonrió Taro - debo vengar mi nombre, pero...aun debo entrenar para derrotar al maestro
-¿Y tú Ryoga?
-Soy el padrino - asintió - es mi deber ir... - bajó la mirada.
-Ryoga, no vayas a hacer idioteces
-Lo siento - se disculpó - pero ya es hora de que escoja mi destino, nadie más...debo olvidar el pasado y volver a empezar
-¿Y porque no empezar desde donde terminaste? - comento Taro
-Algunas veces es así, pero otras tantas no... - Ryoga suspiró - y es hora de salir de la oscuridad, ya no me interesa mi maldición ni Akane, ni vencer a Ranma, solo me interesa seguir...
-Tal vez tengas razón, pero...la vida es diferente con todos.
Todos sonreímos. Entonces la famosa cuenta inició. 10, 9, 8...
-Caballeros, un brindis - Taro levanto su copa. Todos hicimos lo mismo (bueno, con refresco, no licor)
7, 6...
-Feliz año nuevo - exclamó Ryoga
5, 4...
-Salud, amor y dinero - comentó Taro
2, 1...
-Y que este sea un nuevo amanecer - finalice haciendo el brindis mientras la cuenta llegaba a cero y los gritos de celebración, así los festejos. Feliz año nuevo...
No hubo abrazos, tampoco deseos entre nosotros. No era hora de ser sentimentalistas, cada uno elegiría un nuevo camino, un amanecer diferente. Era hora de cambiar...
-Adiós amigos
-Nos veremos en otra ocasión
-Hasta luego...
Y así, los 3 partimos. Ryoga fue padrino en la boda y luego abandonó la fiesta. Taro, se filtró entre la multitud en China y se perdió. No se supo más de él. Por mi parte, volví al Japón, a estudiar. Tal vez cambiar de estilo de vida me favorecería...
-Shinosuke, pasa a contestar el problema diez...
-Esta bien maestro...
Lo último que vimos antes de partir fueron los fuegos artificiales. De color verde, iluminando el cielo de un verde esmeralda increíble. Era un Amanecer Esmeralda...
FIN
NOTAS FINALES (año 2001)
Luego de más de un año, esta historia llega a su fin. ¿Porque el final tan repentino? Bueno, originalmente eran 12 capítulos, tal como la Boda, pero debido a que la historia se estaba saliendo de su esquema original, decidí parar aquí, al fin, todo lo que se había ocultado, esta dicho, no hay más que revelar, salvo que paso con Tsubasa y Konatsu. Bueno, esto como ven, no acaba en este fic, sino en Duelo de destinos, el cual ya narra lo que sucede con otra boda, igual de importante que la de Ranma y Akane...no será un vil intento de repetir la boda, será algo más tranquilo, más de trama...lo que quise hacer con la Boda original, pero terminó en lo que escribí desde hace un poco menos de dos años.
Bien, ya sin más, van los agradecimientos. Como siempre, primero al Gnomo del Pergamino, que a pesar de haberse retirado por el momento, fue el primero en aceptar mis historias, especialmente la Boda, de la cual se derivó Amanecer Esmeralda. También tenemos a Sam Kuonji, la cual me ánimo a continuar con este fic, así como Lina Saotome, que entre las dos, me metieron presión para terminarlo. Otros que me dieron comentarios como Zaffron, Robertfic y F5. Agradezco a todos que hayan publicado esta parte tan mala, como el Ranmaster, el cual no he perdido contacto debido a mis fallidos emails que tengo. Disculpa.
También a Caronte, que con sus fics de Ranma, me motivo a seguir este y a decidirme a hacer por fin, Duelo de destinos.
Y no me olvidó de mis maestros, desde Alondra hasta Eagle.
Gracias por Amanecer Esmeralda y ojalá nos veamos en Duelo de destinos.
Notas Finales (marzo 2014)
En un principio pensé en quitar las notas finales que hice hace más de diez años, pero no tenía mucho caso. Aparte, tienen un toque de nostalgia por excelencia que adoro. Me doy cuenta como he cambiado con los años y como el tiempo no perdona eso. Cuando escribí la Boda de Ranma y Akane, estaba saliendo de una situación emocional bastante fuerte y creo que eso lo que me inspiró a hacer una historia que aun pesé a los horrores y errores, sigue gustando a la gente. Con ese mismo impulso pensé en hacer una segunda y tercera parte. Curiosamente, mis sentimientos cambiaron cuando estaba a la mitad de Amanecer Esmeralda, por lo cual me fue casi imposible elongar más esta historia. Cuando trate con "Duelo de Destinos", las cosas se habían desmadrado a tal nivel que ya no pude seguir. Inclusive me planté ya no escribir, pero fue una historia de CCS la que me impulso a seguir, hasta la fecha.
En su momento no pensé en publicar en el actual site esta historia, porque me parecía mediocre comparada con otras que he hecho. Pero, luego de algunos comentarios "positivos" que me llegaron, me anime a hacerlo. Y pesé a que no ha tenido una enorme recepción, si me ha sorprendido la gente que se ha pasado a leerla. A todos ellos, incluyendo a SB y a Kyoga HK, les agradezco por sus lecturas y a ellos por sus comentarios. Muchas gracias.
Como ven, en la historia he tratado de pulirla, al menos en el aspecto ortográfico. Digo, luego veo cada horror que da pena ajena.
¿Y que va a pasar con Duelo de Destinos? Por el momento nada. Tengo inclusive varios episodios adelantados del mismo, pero que jamás me convencieron. Chance comience a escribirla, pero por ahora no. En unos años tal vez, cuando me de la nostalgia, pero mientras, estoy ocupadillo con mi actual vida y mis fanfics pendientes. A ver que pasa.
Finalmente, le agradezco a mi comadre, que los años pasan, nos hacemos viejos y aquí seguimos dándonos guerra, así a mi mujer, que solo entorna los ojos cuando me ve ponerme frente a la computadora mientras aporreo el teclado de lo lindo. Creo que sin ella, no seguiría escribiendo.
Pero un agradecimiento más importante a ustedes, los lectores. Gracias nuevamente y espero verlos en otra historia, próximamente.
