¡Hola! ¡Hi! ¡Konichiwa! ¡Aloha! ¡Namaste! xD Estoy muuuy contenta (al menos ahora que estoy comenzando el capítulo). He estado ocupada en un proyecto (que se extendió hasta agosto y luego tengo que hacer defensa de proyecto… Mátenme T.T), por eso la demora… No los distraigo más. Los quiero y gracias por vuestro apoyo!
¡Saludos!
-SaiyanKeyM
*Mi Corazón Encantado vibra por el polvo de esperanza y magia…*
P.D.: Pues, estoy escribiendo las últimas partes de este capítulo, y me tomo el deber de comunicarles que ahora mismo no estoy en mi mejor momento, además les comento el hecho de que, dentro de poco, no tendré internet en mi casa por un tiempo indefinido. Pero sin embargo, haré todo lo que esté a mi alcance para terminar esta historia, y publicar una que está en proyecto, pero me estoy adelantando demasiado xD Perdón por robarles su tiempo!
"Anteriormente:
- Bien hecho Zangya, ya tenemos a las 3.
- Gracias, Dr. Gero. Ahora, ¿Cuál es el siguiente paso?
- Llevárnoslas de aquí cuanto antes. La Briefs y la Ox- no tardaran en despertar…
- Si señor.
Aún con la visión borrosa, distinguió a un hombre de bata blanca, y una muchacha de cabellos anaranjados oscurecerse…"
"Gero ha Vuelto - El Rescate"
- Tengo sueñooo – se quejó Goku en un bostezo ahogado por la música – ¿No podemos pedirles a las chicas que nos vallemos ya?
- Debes estar bromeando Kakarotto, ¿También tienes que pedirle permiso a tu arpía para ir al baño? – se burló su primo.
- ¿Quién es arpía? No la conozco – contestó pensador.
- Idiota… ¬¬
- Ey, ¿Saben donde están las chicas? Ya las busqué por todas partes – preguntó Raditz impaciente.
- ¡MALDICIÓN! ¿CÓMO QUIEREN QUE SEPAA? NI QUE FUERA UNA DE ELLAS - exclamó Vegeta molesto y con el ceño fruncido.
- Tranquilo Vegeta ¿No quieres un Daikiri? ¿O un vaso con leche…? – rió Nappa –. Oigan, ¿No que las chicas nos iban a traer las bebidas después de tomar las suyas?
- Ah, es verdad, deberían estar en la barra – recordó Raditz alegre, saltando (prácticamente corriendo) hasta el lugar de las bebidas, topándose con su propia desilusión al no encontrarlas. Volvió su vista a Nappa una vez más, que alzó las manos en defensa:
- No me mires a mí, yo sólo digo lo que oí…
- Maldita sea, ¿Dónde se metieron esas mujeres? – preguntó Vegeta molesto, ocultando la pequeña sensación de preocupación que lo invadió tras su ceño fruncido. Goku lo imitó:
- No lo sé, pero Milk ni siquiera quería venir. Dijo que nos acompañaría, pero quería volver pronto… No quiso tomar las bebidas que Zangya le ofreció, aunque… Supongo que si vino a la barra, tomó algo… El punto es que tampoco creo que se haya ido por cuenta propia…
Una débil ráfaga de viento empezó a soplar a los tres Saiyajin en sus caras, que observaron la fuente de la que provenía. El distraído calvo se soplaba con un abanico celeste claro con aburrimiento, pero aun así con fuerza.
- ¡Nappa! ¡¿Dónde diablos encontraste esa porquería?! – gritó Vegeta, arrebatando bruscamente el objeto de sus manos.
- Oye, tranquilo. Estaba hacia la salida, ¿Por qué? – lo observó curioso el aludido.
Vegeta bajó la cabeza, observando el objeto en sus manos.
*Flash – Back*
- ¡Maldición! Mujer ¿Acaso no está haciendo suficiente viento? ¿Para qué diablos traes esa cosa? – se quejó nuevamente el pelinegro subiendo al automóvil acompañado de la Briefs.
- Se nota que no sabes nada de moda – se burló Bulma agitando el abanico en su mano, lanzando viento en dirección al Saiyajin, que observó el acto con una ceja alzada –. Es como un accesorio…
- Como si no llevaras suficientes siempre ¬¬ ¿Qué te parece si dejas esa cosa? – sonrió Vegeta pícaramente acercándose a la muchacha y besándola mientras sacaba el objeto de sus manos. En cuanto se separó de sus labios, encendió rápidamente el auto. La peli-azul lo golpeó, tomando nuevamente el abanico.
- Eres muy poco hábil a veces, ¿Sabes? No dejaré este abanico en toda la noche, aunque tenga que golpearte con él las veces que sea necesario ¬¬ - rió la peli-azul, al tiempo que su acompañante gruñía derrotado.
*Fin Flash-Back*
- Es de Bulma – aclaró Vegeta subiendo el rostro, al tiempo que fruncía el ceño y apretaba con fuerza el frágil accesorio.
- ¿Crees que lo perdió? – preguntó Raditz inocentemente con sus manos en la nuca.
- Como puede ser que lo pierda – razonó Nappa –. Si bien recuerdo, era algo celeste con lo que Bulma te pegó cuando casi dejaste que Zangya te diera otro beso… Y cuando eso ocurrió ya pasamos la entrada…
- Oigan ¿Alguien sabe dónde está Zangya? Podemos preguntarle a ella… - interrumpió Goku, ganándose una mirada molesta de los presentes –. Sólo preguntaba, tal vez sabe algo de las chicas.
- ¡Ay! Mi cabeza… – gimió la peli-azul tratando de llevar su mano a la zona de la molestia, sintiendo una presión en sus muñecas tras su espalda. Sentía los ojos pesados, como si estuviesen adheridos entre sí. Con un poco más de esfuerzo logró abrirlos; parpadeó un par de veces, acostumbrándose a la fuerte luz.
Era una habitación, decorada acogedoramente con una cama, una mesa con un plato de frutas y un sillón (-sofa-) familiar, en el que distinguió a Milk. Era como un pequeño living. A pocos metros, se hallaba la cama simple, en la que se encontraba ella, descubriendo a sus espaldas a su rubia amiga, que también empezaba a despertar. Observó el techo con curiosidad, que poseía un traga-luz de vidrio, mostrando la oscuridad nocturna que parecía abrirse paso ante las nubes que habían proporcionado la tormenta aquella misma mañana, y la luz que alumbraba en ese momento la habitación en una de las paredes era potente para ser la única.
Sólo había dos puertas, ni una sola ventana.
En cuanto trató de ponerse de pie, volvió a sentir la presión en sus muñecas, que esta vez le provocaron dolor. Con esfuerzo se levantó de la cama, dirigiéndose a una de las puertas, en busca de la salida. Se puso de espaldas a la puerta y giró con fuerza una de las perillas, que cedió, enseñando en su interior el baño. Con una mueca de disgusto, se giró sobre sus talones, hacia la otra puerta. Como esperaba: cerrada, lo que significaba que era la salida.
Frustrada, se apoyo contra la pared, lejos de su anterior objetivo. Observó de nuevo la habitación, buscando algún objeto con los que pudiera liberarse de las amarras que impedían el libre movimiento a sus brazos.
- ¿Dónde estamos? – preguntó Aurora seria, llamando la atención de Bulma, y la recién integrada Milk.
- Ojalá lo supiera – respondió la peli-azul con la cabeza baja. Su voz parecía romper el silencio con fuerza. Ante aquella respuesta, Milk abrió los ojos sorprendida.
- ¿A qué te refieres Bulma…? ¿Por qué…? ¡¿Por qué mis manos están atadas?! – Se quejó, moviéndose bruscamente en el sofá, logrando a penas sentarse –. Si este es un mal chiste de Raditz, juro que lo mato ¬¬
- Oye… – intervino Aurora con el ceño fruncido.
- Tranquilas chicas, lo último que necesitamos es una pelea – rió Bulma tratando de aligerar el ambiente – Lo mejor será averiguar dónde estamos, cómo desatarnos y como salir…
- Me temo Briefs, que eso no será posible – se burló un hombre canoso, cerrando la puerta anteriormente bloqueada silenciosamente, dando a conocer su presencia –. Sean bienvenidas a mi guarida, muchachas – las aludidas no se movieron de sus posiciones, solo endurecieron ligeramente sus expresiones – Supongo que se preguntan cómo llegaron aquí y…
- Dr. Gero, disculpe que lo moleste pero…
- ¡Demonios! Que te dije: No vayas a interrumpir…
- A no ser que sea el señor Freezer. Esa es la razón por la que me encuentro aquí, señor – el científico tragó pesado, cosa que no pasó inadvertida por las jóvenes raptadas.
- De acuerdo. Si es así, entonces las vigilarás un momento. Esto no va a tardar – aclaró ajustándose nerviosamente la bata blanca, desapareciendo tras la puerta por la que había entrado con anterioridad su cómplice.
- ¿Zangya? ¿Qué…? – preguntó la pelinegra boquiabierta, incapaz de creerse lo que veía.
- La misma – rió esta con maldad –. Sería bueno que te enteres, mi querida Milk, que eres una de las perfectas carnadas para los Saiyajins.
- ¿De qué estás hablando? – preguntaron entre dientes al unísono Aurora y Bulma.
- Pues chicas, me alegra decirles que han caído exitosamente en nuestra trampa – se carcajeó la pelirroja, deteniéndose al oír la puerta cerrarse. El reintegrado científico continuó:
- Lo lamento, pero tengo cosas que hacer. Zangya, te encargo el deber de comentarles a estas jóvenes lo que está ocurriendo y lo que va a ocurrir. Con permiso – agregó, alejándose nuevamente de la habitación, cerrando con tranquilidad la puerta.
- Y yo que quería ir a tomar un helado arriba ¬¬ Ni modo… Pues, chicas ¿Por dónde comienzo? – preguntó con una sonrisa burlona asomándose en sus labios.
- No sé – contestó la peli-azul –. Tal vez por decirnos qué tienes que ver tú con todo esto, porque creo que no soy la única que está confundida con tu presencia – finalizó sarcásticamente la peli-azul con una ceja alzada.
- Tienes razón, supongo que es una buena forma de comenzar, pero no estoy de humor para historias largas así que la resumiré: Para empezar… Trabajo para el Dr. Gero como sucesora de mi padre. Se me encomendó una misión hace casi dos años, creo… Perdón es que soy muy mala con las fechas…
- No te estamos preguntando por tu currículum* – interrumpió Aurora mordaz –. Y esto no tiene nada que ver…
- Te equivocas Aurorita – rió la pelirroja –. Si me permites continuar: El trabajo era seguirte y saber de ti, de un modo que Gero pudiera atraparte a ti y a tu hermano, por eso tuve que inscribirme en ese colegio tuyo. Como soy parte servicial de tu "papi" – guiñó divertida – no me quedó otra que acceder. Fue así que casi te atrapamos en ese partido hace un buen tiempo… Me veía muy bien con el uniforme ahora que lo recuerdo – agregó pensativa –. Claro, si no hubiese aparecido ese Saiyajin a tu rescate, probablemente ahora ya no existirías. Lo peor, en mi opinión, es que Raditz no se alejaba nunca al 100% de ti. Es una pena que el también vaya a sufrir las consecuencias por culpa de su familia, ya que es muy apuesto, pero ya no interesa…
- ¿Y cómo llegamos aquí? – preguntó Milk roja de la ira.
- Ah, si eso… Creo que recuerdas, mi rubia amiga – señaló a 18 – que Gero trabajaba para una empresa importantemente estafadora. Pues aquí están, en una de las habitaciones especializadas, debo admitir que se ve muy bien luego de las remodelaciones…
Maldita sea, esta estúpida me está hartando pensó Bulma con los dientes apretados.
- Y luego de mucho seguirte y perderte durante un tiempo, se decidió usar otra forma de atraparte a ti y a tus "cómplices", que aclaro, fue la fiesta. Y ¡Ta-Da! Lo logramos, sólo falta tu apuesto hermanito y será el final. No se preocupen chicas – añadió la pelirroja observando a la Ox- y a la Briefs – ustedes no quedan de lado, son la carnada perfecta para el resto de los Saiyajins. Casi se me olvida: vuestra estancia. Están en una de las mejores habitaciones del subsuelo de la base de "La Patrulla Roja" o Red Ridbbon, como prefieran, me da igual – aceptó encogiéndose de hombros, dirigiéndose a la salida –. Si quieren morir, pueden tratar de abrir la puerta, pero les advierto que hay guardias afuera con mucha carga en sus armas – finalizó cerrando la puerta, dando como el fin de su estancia el sonido de la puerta siendo nuevamente trabada.
El silencio se comenzó a tornar desesperante y molesto, siendo aún más hartante que la sorpresa, el enojo y la impotencia que sufrían aquellas muchachas en ese instante.
- ¿Y, que se supone que haremos? – preguntó Milk con los ojos cubiertos por una fina capa de agua salada.
- Bueno – respondió Bulma insegura –, tenemos que buscar una forma de huir, no podemos quedarnos aquí como si nada esperando a que lleguen nuestros príncipes sobre sus burros… - la rubia, que entendió el chiste, replicó:
- ¿No que los príncipes andaban en corceles?
- Si, pero a veces son demasiado tontos para encontrar la diferencia ¬¬ - mientras las tres reían, la peli-azul creaba inmediatamente una forma de salir.
- Ya va a ser la una de la mañana… ¡Maldita sea! ¿Donde Diablos se metieron? – se quejó Raditz con las manos en la cabeza, frustrado ante el desconocido paradero de las jóvenes. Tres de los jóvenes estaban sentados en el borde de la acera, sintiendo el frío viento que reemplazaba la fuerte lluvia anterior.
Mientras Nappa llamaba repetidamente a los celulares de las desaparecidas, Goku contestó nervioso la llamada de Bardock.
- ¿Dónde están? – preguntó el adulto sin rodeos.
- Pues… Fuera de la casa de Zangya – respondió.
- ¿Quieres decir que están por llegar?
- Yo no recuerdo hacer dicho eso… - evadió distraído.
- Kakarotto ¿Dónde están tú y los demás? Específicamente – preguntó Bardock serio.
- ¿Eh? ¡Papá no te oígo! Se… kjjjjj… Corta la…. Kjjj… Llamada… Kjj, kjj, kjj – repitió, terminando con la llamada velozmente. Su hermano y el calvo lo observaron con curiosidad.
El trío desvió la mirada hacia la luz proveniente del umbral de la casa, a través de la cual cruzó Vegeta jalando con rudeza a un miembro de la fiesta, que era la personificación de una "fuerte borrachera".
- Ahora imbécil, repite lo que me has dicho hace un instante – reclamó agitando al hombre con molestia.
- Mi nombre no es imbécil, es Bojack – recordó el aludido con gracia.
- Este no es más idiota por que no es amigo de Kakarotto ¬¬
- ¡Oye! – se quejó su primo.
- ¿Dónde están Bulma, Milk y Aurora? – dijo entre dientes Vegeta.
- Ah, eso – rió el pelirrojo, mientras hipaba por el exceso de alcohol en su organismo. Aún con una sonrisa de superioridad continuó –. De seguro Zangya ya se las llevó a la Patrulla… Ya no recuerdo que color era, pero da igual. ¡Es una aguafiestas! Yo quería jugar con una de las chicas ¬¬ Pero al menos no estoy trabajando como ella ahora… Oigan, ¿No saben dónde queda la barra de la fiesta? O lo olvidé o desapareció – se carcajeó –. Ay no... Ya es tarde, ese viejo me va a regañar. ¡Todos! ¡A la Patrulla-Roja-Móvil! – gritó haciendo una pose de Batman, al tiempo que tarareaba la canción del personaje en dirección a su coche.
El rostro de los cuatro era inescrutable, pero con evidente preocupación.
- Esa… Ella… ¡No lo puedo creer! ¡No lo entiendo! ¿Estuvo de lado de Gero todo éste tiempo? – gritó Raditz apoderado por la ira, siendo el único incapaz de mantener la cabeza fría –. Tienen a Aurora… – agregó con los ojos abiertos hasta donde le permitían sus comisuras.
- Sí, y no solo a ella. ¿Hasta ahora te das cuenta? – preguntó Nappa con una ceja alzada.
- ¿Y porqué ustedes están tan calmados? ¡¿Por qué no detuvieron al tal Bojack?! Puede guiarnos hasta donde tienen a todas…
- Pues, dudo que pueda huir – se burló Vegeta al tiempo que agitaba un circulo plateado del que colgaban tres hierritos tintineantes, y observaba a espaldas de su primo. El ebrio se encontraba a metros de ellos, en busca de sus llaves, quitándose inclusive los zapatos en un intento de descubrir su ubicación. Poniéndose de pie, el pelirrojo se dirigió a los jóvenes.
- Oigan, ¿No han visto mis llaves?
- Si te decimos donde están ¿Nos llevaras contigo Bojack? – preguntó Goku.
- Mmmm… - dudó el aludido –. No sé, el viejo se molestará conmigo. ¡¿Pero qué estoy diciendo?! Soy capaz de poner a ese anciano en su lugar. ¬¬
- En ese caso ¿Nos llevarás si 'encontramos' tus llaves? – preguntó el calvo, curioso.
- Claro… Pero antes tengo que tomarme otra bebida para la memoria – rió el pelirrojo al tiempo que se dirigía de nuevo a la fiesta.
- ¡Mira! Han aparecido. Vámonos – gritó Raditz agitando las llaves que anteriormente escondía Vegeta, que en ese momento parecía hacer una llamada telefónica.
Sin demora, los cinco se dirigieron a la "Patrulla-Roja-Móvil", cuatro en misión de rescate y el último tratando de no quedarse dormido.
- ¡Bulma! Tu plan es muy complicado… - se quejó Milk sollozando fingidamente. La aludida sólo elevó su ceja antes de preguntarle:
- ¿No me digas que eres novia de Goku? – la pelinegra la observó por unos segundos, bajando la vista al sentir el rubor correr sus mejillas.
- Es curioso que estando en esta situación, ninguna de nosotras se haya puesto a llorar como si no hubiera mañana, esperando un rescate – comentó Aurora orgullosamente, agitando su cabeza levemente, tratando de alejar mechones de su cabello fuera de su vista.
- No somos damiselas en apuros – rió Bulma.
- Somos lo suficientemente capaces para lidiar con unos idiotas – secundó Milk, haciendo los movimientos de artes marciales que había adquirido de sus lecciones con su padre, a lo que las dos muchachas rieron.
- Está bien, esto será más bien una acrobacia con las manos atadas, así que: repasemos –finalizó la rubia observando a la peli-azul.
- Una vez más, repito – sonrió Bulma –. Lo que haremos será sacar el colchón de la cama. Arrastrarlo hasta debajo del tragaluz. Lanzar el zapato de Milk hacia él…
- Oye, ¿Y por qué el mío? – preguntó la pelinegra con el ceño fruncido.
- Porque necesitamos el zapato con la punta más fina – contestó Aurora ante la (con anterioridad) reformulada pregunta.
- Continúo – agregó la peli-azul –. Usaremos el colchón para amortiguar el sonido de los vidrios caídos, para no llamar la atención de los hombres de afuera. Con los vidrios vamos a cortar las sogas y '¡Libertad!' – exclamó Bulma saltando con impaciencia.
- ¿Y cómo saldremos de la habitación? – preguntó la rubia.
- Eso es lo más fácil, una vez que estemos libres, podemos usar una horquilla (hebilla) y quitar el seguro. O buscar algo en el baño, o podemos pedirle a Milk que dé una de sus 'patada ninja' n.n Y también podemos utilizar sus servicios para derrotar a algunos guardias – concluyó la Briefs sonriente.
- No es patada ninja, es de arte marcial ¬¬ - corrigió la aludida.
- Para mí es ninja – dijo Bulma, mostrándole la lengua a su amiga.
- Da igual – rió 18 – Comencemos.
- Ey, tengo curiosidad – susurró la Ox- – ¿Por qué nos ponen una habitación con baño, y luego nos atan las manos…? No tiene sentido…
Luego de haber llegado a la base de la "Red-Ridbbon" y haber dejado inconsciente al pelirrojo gracias a su propia ebriedad y un "insignificante" golpe, los Saiyajins y su calvo amigo (no me resistí xD) crearon rápidamente un plan.
- Vegeta y Nappa, vayan por las chicas – apuró Raditz.
- ¡Yo no quiero ir por las chicas! – Se quejó el último – Quiero pelear con alguien – agregó golpeando a un enemigo imaginario.
- ¡Yo quiero ir por las chicas! n.n – dijo Goku alegre.
- Yo no quiero ir con Kakarotto – gritó Vegeta de brazos cruzados.
- Ya entiendo porqué papá suele decir que somos infantiles – susurró Raditz con una de sus manos sujetando su barbilla, al tiempo que observaba discutir al trío de enfrente – Vegeta, Kakarotto sabe pelear y abrir cerraduras, prácticamente no vas a hablar con él, a no ser para coordinarse – el muchacho de cabellos como flama bufó, pero no se opuso –. Nappa, tú iras a buscar a Zangya. Ten cuidado, porque puede pelear igual o mejor que tú. La traerás aquí y la dejarás INCONSCIENTE – agregó resaltando la última palabra –. No te vayas a pasar. Déjala junto a Bojack.
- ¿Y tú que harás Raditz? – preguntó Goku con las manos detrás de la nuca.
- El ya tiene una misión propia – intercedió Vegeta observando fijamente al aludido, que asintió serio.
- Pase lo que pase, traten de llamar lo menos posible la atención de los guardias. Y si 'desmayan' a alguien, roben su ropa y úsenlo como disfraz. Es todo – finalizó Raditz.
Ante eso, cada grupo tomó una ruta diferente, pero con la misma idea de ir hacia los conductos de aire.
*Diez Minutos más tarde*
Tras haber noqueado a una considerable cantidad de guardias, el primer equipo había logrado su objetivo, y llegado al lugar donde las muchachas estaban raptadas.
- ¡Maldición! Kakarotto, apresúrate. ¡¿Qué tanto estás haciendo?! – gruñó Vegeta vigilando sigilosamente el corredor ante cualquier posible amenaza.
- Vegeta, deja de quejarte. Estoy tratando de dar la vuelta al pestillo… No puedo… - contestó su primo tratando de voltear con la navaja del soldado inconsciente a unos metros, el pequeño seguro interno de la puerta.
- ¿Estás seguro que no la desbloqueaste hace rato ya?
- Si… Digo no ¿Qué ruido se supone que debe hacer para que pueda saber que se desbloqueó? – preguntó Goku rascándose la nuca risueño.
Ahora sí voy a golpearlo ¬¬ pensó el muchacho de cabellos en punta. Cuando tomó un pequeño impulso para avanzar un paso, su plan fue inútil cuando otra presencia se apareció en el pasillo donde se encontraban.
- ¡EN TU CARA GERO! ¡NADIE ES MÁS LISTO QUE UN BRIEFS! – se carcajeó Bulma, al tiempo que abría la puerta de un azote, dándole de lleno en la cara al despistado Saiyajin que cayó adolorido al piso.
- ¡Ay, ay, ay, aaaayy! ¡Bulma, te equivocaste de oponente! – exclamó el agredido poniéndose de pie con rapidez.
- ¿Goku? – preguntó la peli-azul sorprendida, con una ceja alzada.
- ¡Bulma! – respondió él alegre.
- ¿Vegeta? – rió nuevamente la peli-azul.
- Mujer – asintió Vegeta conteniendo a duras penas el entusiasmo que le invadió al ver a su pareja aproximarse a un trote veloz.
- ¡Goku! – gritó Milk apareciendo feliz, hacia su peli-negro.
- ¡Milk!
Mientras tanto, Aurora se sentía más que invadida por el sonrojo que comenzó a quemar sus mejillas al ver las demostraciones de afecto de las parejas. Cuando creyó que era "suficiente", intervino:
- Lamento interrumpir sus momentos de amor, pero: Número 1: ¿Dónde está Raditz? Y número 2: ¿Qué diablos están esperando para irnos? – exclamó la rubia.
- ¿A dónde quieren ir? Tal vez pueda acompañarlas – interrumpió el científico loco, formando parte de la escena del pasillo.
- Maldición – susurraron de manera sincronizada los jóvenes, al ver a Gero aproximarse hacia ellos.
No sé si sabrán, pero:
- Colchón: No sé si donde viven tiene otro nombre, pero en mi país es… No se definirlo xD Es la cosa que hace mullida y cómoda a la cama, y que cubren las sábanas. Me avisan si tiene otro nombre ( ;
- Curriculum (dudo que no lo sepan, pero por si acaso): Es un documento que contiene toda información académica de una persona. Si no me entienden, búsquenlo en Google xD ¡Y perdón por las interrupciones durante el capitulo!
