Doppelganger
Por Krystiana.
Capítulo 2: Personas perdidas.
Una mujer bonita le estaba sonriendo. Tenía cabello largo, ondulado, marrón oscuro, y su sonrisa creció cuando vio sus ojos abiertos.
- ¿Cómo te sientes? –le preguntó.
- No demasiado mal, supongo. ¿Dónde estoy?
La mujer rió entre dientes-. ¡En la enfermería, tonto!
Draco Malfoy inmediatamente se sentó y recordó lo último que había visto.
Potter.
Potter con los colores de Slytherin, nada menos. Cuando Draco lo pensó, los colores se veían mejor en el Gryffindor que el rojo y dorado de su propia casa. Ese repugnante tono de rojo desentonaba con sus ojos tan verdes…
Draco se dio un bofetón mental. ¿De dónde había venido ese pensamiento?
- ¿Pasa algo, Sr. Malfoy?
El rubio levantó la vista. La bonita mujer que lo estaba cuidando era un retrato de la pared. Había aprendido muchas cosas desde que había ido a Hogwarts, una de esas cosas era que los retratos eran útiles por la información que podían dar-. ¿Cómo llegué aquí, Sra…?
- Potter. Edelia Potter.
Draco se quedó mirando al retrato-. Qué perfecto –murmuró, girando de nuevo la cabeza. La hermosa mujer era un retrato de un Potter.
- ¿Qué fue eso? –preguntó Edelia.
- Nada. ¿Sabes cómo llegué aquí, Edelia?
- Mi tatara-tatara-tatara nieto te trajo aquí. Harry Potter es su nombre –dijo Edelia, inflando el pecho con orgullo-. Él fue la causa de la caída del terrorífico Quien-Tú-Sabes. Mi pobre tatara-tatara nieto murió en el mismo ataque. Oh, fue molesto… pero Harry es un verdadero Potter. ¿Tal vez has oído de él?
- ¡Sé quién es! –soltó Draco, molesto con toda la situación. ¿Por qué demonios Potter tenía que perseguirlo tanto?
Edelia sollozó-. Bueno… eres muy rudo. –Volteó un poco la cabeza y llamó-, ¡Madame Pomfrey! ¡Tu paciente está despierto! –Mientras Madame Pomfrey atravesaba la enfermería hasta la cama de Draco, el retrato agregó silenciosamente-. Y muerde, me temo.
- ¿Despierto, Sr. Malfoy? –preguntó Madame Pomfrey-. Bien. Come esto, y luego eres libre de regresar a tus clases –dijo, alcanzándole un pedazo de chocolate. Se volteó para irse, pero Draco la detuvo, poniendo una mano en su brazo.
- ¿Me dirá que pasó? –demandó Draco.
Madame Pomfrey bajó la mirada a su mano, y luego la puso de Nuevo en él-. Saca tu mano de mí, Sr. Malfoy. –Draco así lo hizo, y la enfermera se volteó para enfrentarlo-. El Sr. Potter lo trajo aquí, diciendo que se había desmayado. Lo puso en una cama, dijo que tenía que irse a clases y llegaba tarde. Le escribí un pase, y diez minutos después, usted despertó. Ahora te estoy dando órdenes de que comas el chocolate y te vayas a clases.
Draco estrechó los ojos. Nunca le había gustado a la enfermera, ya que él era bastante seguido la causa de las frecuentes visitas de Potter a la enfermería-. Debería ser obvio que no estoy fingiendo esta vez. ¿Al menos sabe porqué me desmayé? ¿O porqué me estaba sintiendo tan mareado antes de desmayarme?
Madame Pomfrey suspiró-. Muy bien. Levántate, Sr. Malfoy, así podré darte un chequeo apropiado.
Draco se paró. La enfermera miró en sus ojos, y le pidió que levantara una pierna-. ¿Qué estabas haciendo antes de marearte? –le preguntó.
- Nada, estaba yendo a la biblioteca.
- ¿Qué comiste en el desayuno?
- Salchichas, huevos, y un bollo.
Madame Pomfrey arqueó una ceja-. Bueno, Sr. Malfoy, no veo razón en absoluto para que te hayas desmayado, y viendo que puedo claramente dar un buen reporte de su salud ahora, te daré de alta para que vayas a clases.
- ¿Y si pasa de nuevo?
- Entonces ven a verme. –Madame Pomfrey sacó un pequeño pedazo de pergamino de su bolsillo-. ¿En qué clase se supone que estés?
- Si sólo pasaron diez minutos desde que me desmayé, todavía tengo un período libre.
- ¿Regresarás a la biblioteca?
- Sí.
Madame Pomfrey garabateó algo en el pergamino-. Es un pase de pasillo. Irás derecho a la biblioteca –dijo, alcanzándoselo. Con eso, se volteó y camino de regreso a la pequeña oficina cruzando la enfermería.
Draco suspiró, pero se quedó sentado en la cama, meditando sobre los minutos que había estado inconsciente. "Potter me trajo aquí" pensó. "¿Qué lo poseyó para que hiciera eso?"
- Quiso que yo te hiciera saber que todavía no le gustas.
Draco levantó la mirada para ver a Edelia sonriéndole-. ¿Qué?
- Harry dijo que todavía no le gustabas. ¿No es admirable que aún así ayude a un enemigo en tiempos de necesidad?
Draco se paró, haciéndole una mueca al retrato-. Estás muerta. De hecho, ni siquiera eres Edelia. Deja de alardear de las personas que son descendientes de alguien más, vieja fantasma.
Edelia le estrechó los ojos al rubio-. Adiós, Sr. Malfoy. Trate de trabajar en su actitud. –Draco rodó los ojos y empezó a caminar hacia la puerta de la enfermería. Al salir por la puerta, notó algo inusual por el rabillo de su ojo. Se volteó para ver un espejo.
Vio su propio reflejo, pero no era él. Su pelo no estaba tirado hacia atrás, y parte de él caía encima de sus ojos. Draco se puso una mano en su propia cabeza reflexivamente, y sintió que el pelo estaba liso y pegado contra su cabeza. El reflejo hizo lo mismo.
Mientras miraba, una segunda persona entró en el espejo. Harry Potter caminó hasta su reflejo y susurró algo en el oído de su doble.
El rubio Slytherin silenciosamente huyó de la enfermería.
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- Harry, ¿por qué estoy en el piso? –preguntó Draco, sentándose. Harry lo estaba sujetando, mirando al rubio con preocupación en los ojos.
- Te desmayaste, Draco. No has estado comiendo bien.
Los ojos de Draco se estrecharon-. No me salgas con eso de nuevo, Harry. –Se alejó de Harry, levantándose-. Me siento perfectamente bien, y no necesito que me estés sermoneando. –Draco empezó a dirigirse al baño.
- ¡Draco, espera! –Harry se paró también, apresurando sus pasos para alcanzar a Draco-. ¿Por qué estás tan enojado conmigo? Has estado actuando así todo el día.
Draco no paró de caminar-. ¿"Déjalo, Malfoy" te suena familiar? –siseó.
- No. ¿Quién te lo dijo, Draco? –preguntó Harry.
- Tú.
Harry miró a Draco con una expresión incrédula-. No, no lo hice.
- ¿Por qué mientes? –preguntó Draco, deteniéndose frente a la puerta del baño y volteándose hacia Harry-. Me lo dijiste directamente como hace una hora.
- ¡No estoy mintiendo! –soltó Harry-. ¡No te he dicho algo así desde nuestro primer año!
Draco miró a Harry por algunos momentos sólidos-. ¿Nunca dijiste eso?
- ¡No!
Draco buscó los ojos de Harry un poco más, y luego entró al baño. Harry se quedó afuera, pensando en si seguir a Draco o no. Empezó a alejarse de la puerta, y luego regresó con indecisión. Finalmente, abrió la puerta del baño.
Caminó hasta Draco, quien, por supuesto, estaba mirando el espejo. Harry sonrió-. Eres tan vano… -susurró con voz cantarina, en el tono de algún "oldie" muggle. Usualmente, hacía que Draco riera. Harry miró al espejo, aturdido al ver que el reflejo de Draco no concordaba con la imagen.
Draco estaba silencioso-. Está sucediendo algo muy extraño, Harry.
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- ¿Por qué no están trabajando en sus deberes? –demandó Hermione cuando regresó de la biblioteca, mirando como la reina de Ron eliminaba otro de los peones de Harry.
- Ya la hemos terminado, Mione –dijo Harry-. La terminamos mientras estabas en la biblioteca.
Las cejas de Hermione desaparecieron entre su cabello-. ¿De verdad?
- Síp –dijo Ron, recostándose en su silla y esperando a que Harry hiciera su movida. El juego terminaría en cuatro movidas; tres si Harry movía su caballo-. ¿Te importaría revisarlo por nosotros?
Hermione miró a los dos-. Supongo. –Ambos chicos inmediatamente se inclinaron y sacaron sus libros y pergamino, como si estuvieran preparados para ese momento. Se los alcanzaron a Hermione-. No puedo creerlo –murmuró-. Ustedes dos de veras terminaron sus deberes. -Dio una vuelta hacia el sofá y tomó asiento.
Ron y Harry se tomaron su tiempo en terminar su juego de ajedrez, que Ron terminó en tres movidas, como había predicho.
- Jaque mate, Harry.
Harry se encogió de hombros. Había sido vencido por Ron suficientes veces como para que no le importara ni un poco. Deambularon hasta el sofá donde Hermione estaba acurrucada.
- Su trabajo se ve bien, ¿pero dónde está el ensayo para Snape? –preguntó, leyendo la última parte del ensayo de Harry para McGonagall.
Ron se derrumbó en el sofá al lado de Hermione-. Todavía quedan tres días de plazo, Hermione, y sólo es de treinta centímetros.
- Y sesenta si te gusta escribirlo con letras de una pulgada –dijo Hermione, citando las palabras de Snape de la clase-. Eso estaba dirigido especialmente hacia ti, Ron, y lo sabes. ¿Todavía no lo han empezado?
- La empezaremos mañana, Hermione. –Ron bostezó-. Y supongo que tú ya la has terminado.
- ¡Por supuesto! –Volvió a mirar el ensayo de Harry, leyendo las últimas líneas-. Necesitas una mejor conclusión para esta oración, Harry –dijo, volviendo a levantar la mirada. Para su sorpresa, Harry no estaba a su lado en el sofá. Volteó la cabeza, dándole un rápido vistazo a la sala común de Gryffindor-. ¿Harry? –Volvió a mirar a Ron-. ¿Adónde fue Harry?
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- Para la siguiente lección, tráeme un párrafo de las propiedades del wormswort. También quiero que compares los efectos de usarlo entero o cortado. –La Slytherin de primer año empezó a recoger sus cosas.
- Gracias, Draco. Me estás ayudando un montón de verdad.
Draco le sonrió a la niña-. No es problema, Karine. Siempre y cuando tus notas empiecen a subir en Pociones.
Karine le sonrió de regreso-. Ya lo han hecho. –Regresó a sus cosas, poniendo sus libros y pergaminos en una pila-. Realmente aprecio esto, Draco… -dijo. Tomó sus cosas, volteándose hacia donde había estado parado el rubio.
- ¿Draco?
No estaba en ningún lugar a la vista.
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- Draco, sabemos que está sucediendo algo extraño, pero no tenemos información en absoluto. Todo lo que sabemos es… -Harry se pausó.
- No sabemos nada, en realidad –declaró Draco-. Me encontré con una persona que lucía exactamente como tú, pero no eras tú. Y ambos nos la pasamos viendo cosas extrañas en los espejos.
- Yo me la paso viendo a mi reflejo usando uniforme de Gryffindor. Es un poco desconcertante.
Draco suspiró, cerrando otro libro-. Ni siquiera sé qué buscar.
- ¿Qué deberíamos hacer?
Él suspiró una vez más-. Supongo que sólo deberíamos esperar.
Harry se recostó en su silla, balanceándose en las patas traseras-. No me gusta esperar. ¿Por qué nos pasan todas las cosas raras, Draco?
Draco miró de soslayo a Harry mientras tomaba otro libro y empezaba a pasar sus páginas-. Creo que todas las cosas raras te pasan a ti, Harry, y yo termino involucrado también. Eres un imán de rareza.
Harry dejó que su silla volviera a caer en sus cuatro patas con un golpe seco-. Vayámonos a la cama, Draco. No vamos a averiguar nada esta noche.
El rubio miró a Harry, sonriendo con arrogancia-. ¿Qué estás tratando de insinuar, Harry?
Harry se paró, tomando el brazo de Draco-. Nada en absoluto.
- ¿Tratas de encamarme, Harry Potter? –Draco se paró también, empezando a ordenar los libros.
- Tal vez –dijo Harry, extendiendo un brazo y volteando al rubio hacia él-. ¿Tú qué crees? –Se inclinó hacia delante y atrapó los labios del rubio en un beso.
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Harry no sabía cómo había llegado a donde estaba en ese momento, pero no le importaba particularmente. Estaba besando a alguien, y por sus venas corría fuego.
Draco no sabía cómo había llegado a dónde estaba en ese momento, tampoco. Sus labios estaban alrededor de los de alguien más, sus lenguas se mezclaban en una danza exótica. Había chispas por todo su cuerpo.
Ese era un momento perfecto. El beso era perfecto. Quienquiera que fuera, eran perfectos.
Los dedos de Harry corrían por el pelo de la otra persona. Era suave y sedoso, aunque un poco duro en algunas partes, como si tuviera gel.
Draco gimió, y estiró un brazo, tratando de acercar los labios de la otra persona más a los suyos. Sus labios se entrelazaron incluso más, causando que un temblor surgiera de ambos.
El beso se hizo más lento, y ambos chicos finalmente se detuvieron, terminando con ellos sólo abrazándose.
Lentamente, Draco Malfoy y Harry Potter abrieron los ojos, cada uno de ellos mirando a su rival.
¡Bien! ¿Bastante rápido, verdad? Me alegra que el fic haya tenido tanta aceptación. Bien, el fic tiene 16 capítulos y NO está terminado, pero en el LiveJournal de la autora, dice que los 8 capítulos que le quedan están en el 45 de su producción.
Bien, con eso aclarado, pasemos a lo siguiente….
PROBLEMAS DE HERENCIA DE UNA VEELA: NO ESTÁ TERMINADO POR SU AUTORA, Y YO NO PUEDO SUBIR CAPÍTULOS HASTA QUE ELLA SUBA LOS ORIGINALES. POR MÁS QUE ME ENCANTARÍA ACTUALIZAR, NO PUEDO.
No les estoy gritando, sólo lo pongo en grande para que no se pierdan el mensaje.
¡Muchas gracias a todos los reviews! El fic tuvo mucha aceptación de inmediato, me alegra mucho n.n. Ya saben todo el rollo de que la cantidad de reviews es inversamente proporcional a la demora de la actualización, así que…
¡Review, review, review!
