Doppelganger

Por Krystiana.

Capítulo 7: El Aterrizaje.

Harry estiró el brazo hacia la snitch mientras Draco estaba por hacer otro tanto. Harry sabía que podía mantener sus ojos en la snitch, y Ginny Weasley no sería podía alcanzarlo. Harry estaba retrasando atrapar la snitch para que el tanto fuera más fuerte. Sólo unos segundos más…

- ¡Slytherin anota!

Harry estiró el brazo sólo un poco más para cerrar sus dedos alrededor de la diminuta pelota dorada…

- ¡HARRY!

Su visión se nubló de blanco, y un sonido a agua movediza llenó sus oídos. Harry sintió como si estuviera cayendo en medio de una cascada, y se inundó de pánico.

Abrió la boca para gritar el nombre de Draco, pero no salió ningún sonido.

Bastante repentinamente, aterrizó. No fue un aterrizaje duro, sólo impactante.

Harry miró al frente unos segundos, esperando que su visión se aclarara. Un cielo azul y algunas nubes empezaron a distinguirse, y se sentó.

Acostado justo al otro lado estaba... él mismo.

Ese maldito reflejo Gryffindor de él, que le decía que su vida estaba mal…

Sus ojos se estrecharon, y se paró, tomando su escoba con una mano. Empezó a caminar lentamente hacia ese gemelo suyo en el piso…

Con un rápido movimiento de su muñeca, su varita salió de su manga hacia su mano derecha. Parándose frente a su doble, apuntó su varita hacia su frente, mirándolo con ojos ardientes.

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Sombras llenaban la habitación, con sólo ángulos raros de luz vistos aquí y allá. Bellatrix entró y se arrodilló a los pies de su amo-. Mi Señor Oscuro –empezó Bellatrix, sólo para ser inmediatamente interrumpida.

- Ha sucedido, Bellatrix. Él está aquí.

- Eso es excelente, mi señor.

- Tengo una nueva tarea para ti.

- ¿Sí, mi lord?

- Espera algunos días, y luego envíale este paquete.

Bellatrix estaba casi sin habla, mientras un pequeño paquete le era entregado. Eso no era común del Señor Oscuro, darle algo tan simple y pequeño para llevar acabo… - ¿Eso es todo, mi lord?

Una sonrisa brilló en la oscuridad-. Por ahora, Bellatrix. Te diré el siguiente paso cuando llegue el momento.

Bellatrix se inclinó una vez más, y se fue.

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Harry abrió los ojos para encontrar una varita apuntada directamente a su cabeza. Se sentó, y siguió el brazo de la varita hacia su portador.

Era él mismo.

Ron observó con horror cómo el doble de Harry le lanzaba un hechizo hacia el Harry real. Ron no oyó el encantamiento, pero el brillo azul incandescente era algo que sólo había visto cuando alguien conjuraba magia oscura. El hechizo estaba volando hacia la cabeza de Harry…

Ron se disparó como una bala, acelerando tanto como podía con la escoba. El hechizo estaba por golpear... no llegaría a tiempo…

- ¡NO! –gritó Ron cuando el hechizo pasaba a través de Harry.

El "nuevo" Harry se congeló, abriendo mucho los ojos-. ¡¿Qué?! –exclamó, fortaleciendo el agarre de su varita.

Sintió una repentina oleada de aire alrededor de él, y un Weasley cayó abruptamente a travésde su estómago. Apretó los dientes y dirigió su varita hacia Ron, que estaba levantándose.

- ¡Specico! –De nuevo, un hechizo oscuro voló del final de su varita. Voló a través de Ron, que tenía los ojos cerrados-. ¡Maldita sea!

Ron se paró-. Tus hechizos no funcionan –siseó. Giró su escoba alrededor de él como un bate de béisbol, esperando golpear a ese gemelo de Harry en la cabeza.

Para su sorpresa, su escoba no se conectó con nada. Observó como la escoba atravesaba la cabeza de su oponente, cayéndose al piso una vez más con la fuerza del giro nulo.

- ¿Quién eres? –El nuevo Harry giró bruscamente la cabeza hacia su gemelo.

- ¿Quién eres TÚ?

- Yo... yo soy Harry.

- ¡No, NO lo eres! –Un Harry se movió para atacar al otro cuando otra persona vestida de verde entró a la disputa – un gemelo exacto del Draco Malfoy que Ron y Harry conocían.

El nuevo Draco enroscó su mano alrededor de la de Harry, pidiéndole que bajara el brazo. Harry paró de moverse, mirando hacia Draco con ojos alocados-. ¿Por qué no funciona nada? –susurró Harry.

- No lo sé, Harry –dijo Draco, forzando a Harry a aflojar el agarre de su varita-. Pero si lo sigues intentando, igual no funcionará. –Finalmente desabrochó la mano de Harry de la varita.

Madame Hooch había bajado hacia donde estaban parados los cinco chicos mirándose. Se abrió paso hacia los dos dobles vestidos de verde-. ¿Qué está pasando aquí? –demandó.

Una voz bien conocida por Ron y Harry le respondió a Madame Hooch-. ¿Quién demonios lo sabe? –Harry se volteó y sintió un pequeño surgimiento de alivio cuando vio al Malfoy similar a él acercándose al grupo.

El silencio que había caído sobre la multitud estaba siendo roto mientras más y más susurros iban de un lado a otro.

- ¿Quiénes son?

- ¿QUÉ son?

- ¿Se están agarrando la mano?

- ¿... Slytherin?

Los dos Harrys estaban mirándose mutuamente, sus uniformes de Quidditch verde y rojo hacían un sobrio contraste. Draco, soltando la mano del Harry vestido de verde, caminó hacia el Harry vestido de rojo.

- ¿Asumo que tu nombre es Harry Potter? –preguntó.

Harry se encontró a sí mismo no siendo capaz de hacer nada más que asentir-. Yo soy Draco Malfoy –dijo el rubio, sacando una mano-. Un gusto conocerte.

Harry bajó la vista hacia la mano ofrecida. Parpadeó ante la mano, encontrándose repentinamente incapaz de moverse.

- ¡No puedes confiar en él, Harry! –siseó Ron, apretando su escoba y sus dientes-. ¡Su "amigo" usó magia oscura!

- Me estoy presentando, comadreja –dijo Draco, todavía dando la mano.

Harry se mordió el labio-. Un gusto… conocerte. –Estiró un brazo para darle la mano a Draco, pero encontró que su propia mano atravesaba la del otro. Ambos chicos bajaron la vista sorprendidos. Draco abrió la boca para comentar, pero fue interrumpido.

- ¡Harry! ¡Ese es Malfoy! –dijo Ron, con los ojos muy abiertos-. ¡Bueno, tal vez sea Malfoy, pero sigue siendo un Slytherin!

- Eres exactamente el mismo, comadreja. –Ron dirigió la mirada hacia el otro Harry, espantado al escuchar el mismo veneno que Malfoy usaría en la voz de Harry.

- Caballeros.

Cinco chicos se voltearon para ver a Dumbledore acercándose. El nuevo Draco inmediatamente regresó al lado de Harry y tomó su mano una vez más.

- ¿Tal vez sería mejor tratar esto en mi oficina?

- ¿Entonces sabe cómo sucedió esto? –prácticamente escupió sus palabras el Harry vestido de verde. Su Draco le dio una mirada alarmante.

Dumbledore apenas les dio a todos una sonrisa-. Ustedes cuatro, vengan a mi oficina. Síganme.

Harry se volteó hacia Ron mientras los otros tres caminaban detrás, el Malfoy familiar para ellos era el más reacio-. Háblale a Hermione –dijo Harry-. Ve qué sabe ella.

Ron sonrió débilmente-. Dame toda la historia cuando regreses. –Harry le dio a Ron una sonrisa aún más débil mientras se volteaba, pero Ron de pronto puso una mano en su brazo-. ¡Harry! –Ron levantó el brazo de Harry-. Buen juego.

Allí, sujeta en la mano de Harry, estaba la snitch.

Harry parpadeó. No recordaba atraparla, y ciertamente no se había percatado de que la había estado sujetando.

Madame Hooch salió de su estupor-. ¡Gryffindor gana! –gritó.

Algunos gritos de enfado surgieron de la sección de Slytherin, pero la multitud estaba mayormente tranquila mientras Harry le entregaba la snitch a ella y corrí apara alcanzar a los otros.

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Narcissa Malfoy levantó la vista del libro que estaba leyendo. Un elfo doméstico había aparecido frente a ella-. ¿Sí?

- Hay un visitante aquí, Señora.

- Hazlo entrar, por favor.

- Sí, Señora.

Narcissa cerró su libro y se paró para ponerlo en la estantería. Honestamente no tenía idea de quién sería el visitante; tenía muy pocos invitados desde que Lucius se había ido a Azkaban…

- Narcissa...

Se volteó, y vio un rostro que no había visto en años… su hermana-. ¡Bellatrix! –exclamó, iluminándosele el rostro. Narcissa se acercó a su hermana, y las dos se abrazaron-. Me sorprende que te hayas arriesgado a visitar la mansión, hay oficiales del ministerio buscándote. ¡Ya han dejado de preguntarme si te he visto!

- Por eso esperé tanto tiempo –dijo Bellatrix, separándose de su hermana menor-. Y sabía que estarías sola, con Draco en Hogwarts y el pobre Lucius encerrado…

Narcissa sonrió-. Sí, ha estado bastante tranquilo por aquí. Los elfos domésticos no son los conversadores más interesantes.

Su hermana rió-. Eso definitivamente es verdad. –Las dos se sentaron en el sofá, haciendo una pequeña charla.

- ¿Cómo está Draco?

- No es el mejor de su clase, pero está cerca. Ha estado ayudando a los de primero y tercero en pociones.

- Bueno, Severus es un profesor excelente.

- Cierto. También es el buscador del equipo de Quidditch de Slytherin. Tenían un partido hoy... Me pregunto cómo fue.

Bellatrix asintió-. Estoy segura de que fue bien. Draco siempre fue bueno en una escoba.

- ¿Has oído de Sirius?

La sonrisa de Bellatrix desapareció-. Está muerto, Narcissa. Nunca vino a nuestro lado, como pensábamos. Esa pequeña rata, Peter Pettigrew, lo marcó hace todos esos años. Pensé que Lucius de lo habría dicho. Lo ha sabido por dos años.

La boca de Narcissa cayó abierta-. Lucius nunca dijo ni una palabra. Apenas me cuenta sobre sus historias de "negocios", ni siquiera supe que te habías escapado hasta que llegó al Profeta. –Sacudió la cabeza-. ¿Así que Sirius pasó trece años en Azkaban por algo que no hizo? ¡Eso es horrible!

- Sí. Aunque no estuviera de acuerdo con nosotros, aún así era familia…

- Yo siempre aprecié su sentido del humor. ¿Cómo murió?

Tomando un brusco respiro, Bellatrix se mordió el labio antes de responder-. Fue asesinado en la misma batalla en la que Lucius fue capturado.

- Ay, dios. –Narcissa negó con la cabeza-. Es una lástima que creencias conflictivas tengan que dividir a nuestra familia. Él era uno de mis primos favoritos, incluso aunque no se comportara como un Black.

Las dos hermanas estuvieron calladas algunos minutos antes de que Bellatrix finalmente volviera a hablar.

- ¿Te gustaría sacar a Lucius de Azkaban?

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Cuatro sillas. Cuatro chicos.

Dos rostros.

Incluso Dumbledore tenía que admitir que era una vista extraña. Incluso los gemelos idénticos tenían diferencias menores que él podía distinguir, pero esos dos juegos de dobles sólo podían ser distinguidos por su ropa, en el caso de los dos Harrys, y por su pelo en el caso de los dos Dracos.

Los cuatro chicos ahora estaban sentados en línea frente a su escritorio, cada uno con una diferente expresión. El Draco Malfoy que él conocía tenía una expresión molesta, mientras que el rostro de su gemelo parecía muy chato y neutral. Harry Potter, por otro lado, estaba sentado al final de la fila de chicos, luciendo un poco enfermo. El Harry vestido de verde estaba mirando a Dumbledore, esperando a que hablara.

El director enroscó las manos frente al escritorio-. Esta es una situación bastante inusual.

- Diciendo lo obvio –murmuró Harry, todavía mirándolo-. ¿Sabe cómo sucedió?

- Desafortunadamente no tengo respuestas por el momento –respondió Dumbledore.

- ¿Va a conseguir respuestas?

- Usaré todas mis fuentes para solucionar esto –le aseguró Dumbledore a Harry-. Sin embargo, algo así nunca ha sucedido antes. Lo que sugiero es que discutamos ahora es cómo manejarlo mientras tanto.

- ¿Qué quiere decir con "mientras tanto"? –preguntó Draco, el nuevo, sacándose un mechón de pelo de los ojos.

- A menos que esté gravemente equivocado, ustedes dos siguen asistiendo al colegio. No permitiré que se pierdan su educación simplemente porque no están en SU Hogwarts.

Ninguno de los chicos dijo una palabra.

- Hay algunos temas confusos que podríamos arreglar, tanto para los estudiantes como para los profesores. No podemos tener dos Harry Poters y dos Draco Malfoys…

- Ya los tiene –soltó el Draco más familiar.

- Lo que quiero decir es que tal vez podríamos referirnos a nuestros dos "visitantes" ligeramente diferente.

- ¿Cómo qué? No voy a cambiarme el nombre –dijo el Harry vestido de verde.

- No hay necesidad de eso. ¿Te importaría usar temporalmente tu segundo nombre en adición a "Harry"? Podrías ser conocido simplemente como "Harry James".

- Suena estúpido, pero está bien.

- Y tú serás conocido como "Draco Lucius" –le dijo Dumbledore a Draco.

- Bien.

- Ahora me gustaría que todos fueran a la enfermería a ser revisados. No estoy seguro de qué efecto pudo haber tenido esto en ustedes, ya que no estamos seguros de qué sucedió. Pero no dejen que Madame Pomfrey los retenga mucho tiempo, la cena se servirá pronto.

Los otros cuatro se movieron para levantarse, pero Harry James se quedó en su silla-. ¿Y los horarios? ¿Arreglos para dormir? ¿Cultura?

Dumbledore sonrió, con los ojos brillándole sólo un poco. Harry James rodó los ojos-. Estoy por hablar con el profesor Snape sobre todas esas cosas. Por ahora, apresúrense a la enfermería para no perderse el banquete.

- ¿Y qué con eso de que no seamos capaces de tocar nada? –Harry James lo demostró cortando el aire con su mano, atravesando la pierna de Harry-. ¿Y si no podemos comer?

Dumbledore estiró un brazo hacia delante y tomó un pequeño contenedor, quitando la tapa-. ¿Caramelo de limón?

Harry James le disparó a Dumbledore su mirada más depravada, pero recogió uno y lo puso en su boca.

- Si puedes comer caramelos de limón, puedes comer lo que sea. Eso es interesante… -Dumbledore se inclinó un poco en su silla, con una expresión pensativa en sus ojos-. Su… habilidad de tener contacto con los objetos, pero no con las personas, es bastante interesante. Esa puede ser una pista de lo que ha sucedido. –Miró a los chicos otra vez-. Si se encuentran con algún otro… síntoma extraño, infórmenmelo enseguida. –Los chicos se voltearon para irse nuevamente.

- ¿Se da cuenta de que Voldemort está detrás de esto, no es así? –Los otros tres chicos se congelaron y volvieron a voltearse.

- Harry... –murmuró Draco Lucius, con un tono alarmante en la voz.

- Tengo un presentimiento de que lo está. Sin embargo, no sabemos cómo o porqué ha hecho esto, si de hecho es Voldemort. Estás descartado. –Harry James abrió la boca una vez más, pero el director lo cortó-. Es una orden.

El chico miró al director, desafiándolo con los ojos, hasta que Draco Lucius lo golpeó en el brazo. Finalmente, se paró, volteándose bruscamente para irse.

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Narcissa cerró la puerta, con emoción burbujeándole en el estómago.

Había extrañado tanto a su marido, y Bellatrix iba a hacer que escapara. Sirius lo había hecho, Bellatrix misma lo había hecho… y si esos dos pudieron escapar de Azkaban, era imposible que Lucius Malfoy fuera capaz de retener.

Lucius Malfoy estaría de regreso. Estaría en sus brazos una vez más.

¡Listo! Espero que lo hayan disfrutado mucho. Gracias por los reviews. Dejen más. Bla bla bla bla.

(Cacell se va corriendo a seguir dibujando Harrys y Dracos con su nueva Tablet).