Doppelganger

Por Krystiana

Capítulo 8: Encadenados.

Los cuatro chicos apenas habían dejado la oficina de Dumbledore cuando Draco explotó.

- ¡¡POTTER!! –Giró sobre su eje y miró a Harry, apretando y aflojando los puños. La única ver que Harry lo había visto tan enojado había sido cuando el Slytherin lo había amenazado con venganza al final de su quinto año-. ¿Cómo demonios me metí en uno de tus líos?

Harry estrechó los ojos-. Malfoy, cállate.

- No. –La voz de Draco tenía más veneno de lo usual, y le estaba mostrando los dientes a su rival-. ¡Tú, arrogante, estúpido, imbécil GRYFFINDOR! ¡No quiero tener nada que ver con esto!

- Gritarme no va a ayudar, Malfoy –siseó Harry-. ¿Crees que yo estoy contento con esto? ¡Estoy rodeado de Slytherins! –Malfoy inclinó su cabeza hacia sus dobles, que habían parado de caminar y miraban la confrontación.

- ¡Ellos son los que fueron transportados a un mundo diferente, y todo lo que tú haces es quejarte de los Slytherins! –Hizo un gesto de disgusto, inclinándose hacia Harry-. Toda esta estúpida situación es TU culpa.

- En realidad, es la culpa de Voldemort –intervino Harry James, cruzando los brazos-. Y si quieres una razón por la que esto te involucre a ti, también, probablemente tiene algo que ver conmigo y Draco… Luc… -Harry James se pausó, mirando a su amante-. Mi Draco.

- Así que en realidad tiene muy poco que ver con Harry –dijo Draco Lucius con voz muy tranquila, muy contraria a la que el otro Draco estaba usando.

- Ni siquiera saben bien si esto es obra del Señor Oscuro –dijo Draco-. Incluso si lo ES, el Señor Oscuro nunca habría hecho esto (lo que demonios sea ESTO) si no tuviera una vendetta contra Potter –soltó Draco.

- Eso es maravilloso, Malfoy –dijo Harry, volviendo a caminar hacia delante-. Ódiame por mi existencia. Siempre lo has hecho, de todas formas.

Caminaron en silencio una vez más, sólo para que fuera roto nuevamente.

- Me pregunto porqué no podemos tocar nada –dijo Draco Lucius ausentemente, como si no esperara que nadie le respondiera-. ¿Por qué no funciona nuestra magia aquí?

Harry James estiró el brazo y tomó la mano de Draco Lucius. Era sólido, y entrelazaron los dedos. Draco Lucius le dio a su amante una pequeña sonrisa, dándole un apretón a su mano.

Draco los estaba mirando a través de ojos apretados-. ¿Ustedes dos son una… "cosa"? –preguntó.

Harry James miró a Draco-. Si quieres llamarlo una "cosa", entonces sí. –Sonrió con arrogancia-. ¿Te perturba?

- Sólo porque es Potter –dijo Draco-. Pero, "Draco Lucius", ¿qué PIENSA tu padre?

- Mi padre en realidad no tiene mucho que decir al respecto, considerando que está muerto –fue la corta respuesta de Draco Lucius.

- Oh... lo siento.

- No lo sientas.

Draco soltó un bufido, metiéndose las manos a los bolsillos y desviando la vista de su doble-. Ya que ustedes dos están aquí, supongo que ya no nos transformaremos más en ustedes, ¿no?

- Y nada más de locos trucos en los espejos, ¿verdad? –agregó Harry suavemente.

- Espero que no –dijo Harry James-. ¿Pero qué quieres decir con "transformarse en nosotros"?

- ¿Recuerdas cuando te dije que me encontré "contigo", y "tú" me dijiste que me "jodiera"? –preguntó Draco Lucius.

- Sí. –Harry James fijó la vista en su doble-. Eso no es muy amable, en absoluto.

- ¡Pensé que era Malfoy! –protestó Harry.

- ¿Entonces por qué no te disculpas?

Harry miró a su doble confundido, pero finalmente sólo sacudió la cabeza y miró a Draco Lucius-. Lamento haberte confundido con Malfoy… er… con el Malfoy que yo conozco.

- Está bien –respondió Draco Lucius, mirando a Harry y Draco-. ¿Pero en serio es así como se tratan mutuamente?

- Desde el primer día, sí –dijo Draco.

- ¿No se cansan?

- No es como si odiar a Malfoy sea una rutina diaria –dijo Harry-. Generalmente trato de evitarlo.

- Provocar a Potter es divertido –dijo Draco, sonriendo petulante-. Es genial ver su cara cuando alguien se atreve a decirle la verdad.

- ¿Y cuál es la verdad? –preguntó Harry James, arqueando una ceja.

- Es un mocoso egoísta que cree que su pequeña cicatriz lo hace mejor que todos los demás.

- No asumas nada sobre mí, Malfoy –dijo Harry, sorprendido por la severidad de su propia voz. Aceleró el paso y caminó al frente de los otros.

Harry James miró a su doble alejarse-. Tienes una versión tergiversada de la verdad, Draco.

Draco miró a Harry James y estaba por responder, pero su doble dio un paso entre los dos.

- Bueno, Dumbledore nos dijo que lo viéramos como una experiencia educativa, y yo lo haré –dijo Draco Lucius-. Podemos ver cómo habríamos sido Harry y yo si no hubiésemos tenido seis años juntos.

- ¿De qué manera eso es educativo? –se mofó Draco.

- Está haciendo que aprecie incluso más mi vida –replicó Draco Lucius, sujetando la mano de Harry James-. Sólo diré que me alegra no ser tú.

- ¿Qué se supone que significa eso? –soltó Draco.

- Mírate –dijo Harry James-. Actúas exactamente como mi Draco en nuestro primer año.

- No has crecido o cambiado en absoluto –dijo Draco Lucius-. Yo he averiguado quién soy. Tú todavía suenas como si estuvieras tratando de ser Lucius Malfoy.

La mirada de Draco se volvió gélida-. Yo no soy el único asumiendo cosas de las personas. –Se abrió paso a través de Draco Lucius y Harry James, caminando frente a ellos detrás de Harry.

Draco Lucius le dio una pequeña sonrisa a Harry James-. Todavía no es un caso perdido.

-.-.-.-.-.-.-.-

- Bellatrix.

- ¿Sí, mi señor?

- Comprendo que tienes planes para sacar a Lucius de Azkaban. ¿Puedo preguntar porqué?

- No puedo soportar ver a mi hermana sufriendo, mi señor.

- Ah. –Una carcajada-. Entonces hazlo rápido, Bellatrix.

- Sí, mi señor.

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Harry prácticamente cayó en su asiento en la mesa de Gryffindor, y fue inmediatamente bombardeado de preguntas.

- ¿Quiénes son, Harry?

- ¿QUÉ son?

- Son fantasmas, ¿verdad? ¿De los que cambian de forma? –Ese era Seamus.

Harry simplemente negó con la cabeza y miró a través de la mesa a Hermione, que lo miró con preocupación.

- ¿Cómo estuvo la reunión con Dumbledore? –preguntó ella.

- Eso estuvo relativamente bien –dijo Harry, doblando sus brazos en la mesa y agachando la cabeza-. Aunque obligarnos a ir a la enfermería juntos fue una mala idea.

- ¿Por qué? ¿Qué pasó?

- Nada terrible. Sólo fue... raro, y frustrante. –Harry levantó la vista antes de volver a enterrar su cabeza en sus brazos-. Fue como estar con tres Malfoys.

- Bueno, son todos Slytherins, ¿qué te esperabas? –La voz de Ron era severa y un poco amarga. Harry sabía porqué – no le había contado a Ron lo que estaba sucediendo. Hermione seguramente lo había informado. Rezaba porque ella no le hubiese contado a Ron a quién había estado besando.

- ¿Pero de dónde vinieron, Harry? –preguntaba Neville unos asientos más allá.

La respuesta de Harry estuvo apagada porque su rostro seguía enterrado-. Otra dimensión.

- ¿Y eso qué significa? –preguntó Colin.

Harry dio un pequeño gruñido y levantó la cabeza-. No lo SÉ –soltó-. No tengo ganas de hablar de eso ahora.

- Pero... –Colin se interrumpió a sí mismo por la expresión en el rostro de Harry.

Los Gryffindors entendieron la idea, y le dieron la espalda a Harry, pero no cesaron de hablar sobre sus misteriosos visitantes entre ellos. Hermione, Ron y Harry se miraron en silencio por un momento, antes de que Ron y Hermione repentinamente hablaran al mismo tiempo.

- ¿Por qué está en Slytherin?

- ¿Estarás bien?

Harry ni siquiera les parpadeó, todavía mirándolos-. No quiero hablar de eso ahora.

- ¿Ni siquiera con nosotros? –preguntó Ron.

- Ni siquiera conmigo. No quiero PENSAR en eso. Es muy confuso, especialmente porque no tenemos idea de cómo pasó. –Harry desvió la vista de sus amigos, y miró a la mesa alta. Dumbledore faltaba perceptiblemente, al igual que Snape.

- ¡Mira! ¡Acaban de entrar! –Harry se sobresaltó visiblemente por la exclamación de Lavender. Dejó que su mirada se moviera hacia la entrada, y vio a los dobles.

"Es bastante bizarro verte a ti mismo entrando a una habitación" pensó Harry ausentemente.

- Es bastante atractivo sin gafas –escuchó Harry que Parvati le susurraba a Lavander. Harry cerró los ojos, deseando no haber ido a cenar en absoluto. Pellizcó el puente de su nariz, tratando de bloquearse de la conversación alrededor de él.

- Harry, ellos...

- ¡NO LO SÉ! –gritó Harry, abriendo los ojos de golpe-. No sé NADA, ¿está bien? –Se levantó y salió bruscamente de la habitación.

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Los otros Slytherins no se molestaron en cuestionar a Draco sobre la situación, aunque eso no los detuvo de darle miradas curiosas. Él no estaba haciendo nada interesante además de mirar a sus dobles, aunque sí desvió la vista de ellos y sonrió con arrogancia cuando Potter salió hecho una furia de la habitación.

Harry James y Draco Lucius habían tomado asiento al final de la mesa. Sus cabezas estaban juntas, susurrándose. Ninguno de ellos estaba comiendo, y ninguno de los Slytherins se había atrevido a acercárseles. Draco los estaba mirando a través de ojos apretados cuando se paró abruptamente y caminó todo el largo de la mesa, sentándose frente a ellos. Ellos levantaron la vista, con sorpresa evidente en sus ojos.

- Me dijiste que padre está muerto en su mundo –dijo Draco-. ¿Cómo murió?

Draco Lucius miró a su doble-. ¿Realmente quieres saberlo?

- Sí, quiero. Me gustaría ser capaz de prevenirlo si sucede aquí.

Draco Lucius arqueó una ceja-. Mis dos padres fueron asesinados por Voldemort.

Draco se congeló-. ¿Qué? –Su doble simplemente lo miró-. ¿Cómo es posible? Mi padre es leal.

- Sí, pero Voldemort pensó que MI padre le había hecho algo horrible a Bellatrix, que es la favorita de Voldemort. Mi madre trató de salvar a padre, y ambos terminaron muertos.

- Hablas bastante fácil de la muerte de tus padres –dijo Draco, torciendo su labio superior.

- No es... tan fresco ya. Fue hace dos años. –Una pequeña sonrisa se propagó por los labios de Draco Lucius-. Además, el bastardo que los mató ahora está muerto.

Draco parpadeó-. Pero... el Señor Oscuro regresó sólo hace dos años. Y Bellatrix escapó el año pasado.

Draco Lucius negó con la cabeza-. Bellatrix escapó el verano después de nuestro cuarto año. Mis padres fueron asesinados sólo una semana después de eso.

- ¿Alguna vez descubriste qué le hizo tu padre supuestamente a Bellatrix?

- No.

Draco se inclinó hacia atrás, digiriendo la información. Entonces notó que Harry James, que había estado callado durante su conversación, estaba ligeramente pálido y sujetaba el brazo de Draco Lucius. Estaba por abrir su boca y decir algo al respecto cuando una sombra cayó sobre ellos.

- Los necesito a ustedes dos en mi oficina para arreglar sus horarios y descanso. –El profesor Snape tenía una expresión de enfado en el rostro-. Pueden traer su comida con ustedes. –Se volteó y se fue.

- Es horrorosamente gruñón –comentó Harry James mientras se movía para pararse.

- Siempre es así –respondió Draco-. Probablemente estás contra el Señor Oscuro si él mató a tus padres, así que ten cuidado alrededor del Profesor Snape. Él le es leal.

Draco Lucius miró a su gemelo un momento antes de asentir lentamente con la cabeza. Se volteó hacia Harry James-. Vamos, entonces. –Dejaron la mesa de Slytherin, dejando atrás su comida.

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La sala común de Gryffindor estaba raramente vacía, pero fue cuando Harry entró. Decidió usar esa hora temprana a su ventaja y usar el tiempo para reflexionar sobre su día. Su mente tenía un millón de preguntas, y tenía que ponerlas en algún tipo de orden.

Harry se sentó en la silla frente al fuego, dejando salir un suspiro de cansancio. Intentó ordenar sus pensamientos en algo que pudiera manejar, pero mientras miraba el fuego, se sintió extrañamente vacío.

- Inútil –soltó. Se obligó a salir de la silla y subir las escaleras. Cayó a su cama con su túnica de Quidditch todavía puesta y el sol todavía visible en el horizonte.

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- Aquí están sus horarios. Háganmelo saber si tienen algún conflicto. –Snape pasó los horarios a través de la mesa-. Es bastante engorroso introducir dos nuevos estudiantes a mitad del año.

Ninguno de los chicos respondió mientras tomaba sus horarios y los miraba. Para su sorpresa, tenían todas las viejas clases que habían estado tomando en su mundo, sólo habían cambiado los horarios. La mayoría de sus clases eran, por supuesto, con los Slytherins.

- Y por el descanso, no hay suficiente espacio con el resto de los de sexto para ambos. Harry James se quedará con los de sexto, y Draco Lucius se quedará con los de quinto…

- Necesitamos quedarnos juntos –interrumpió Harry James.

Snape le disparó una mirada peligrosa-. ¿Y eso por qué?

- Por que sí –dijo Draco Lucius suavemente.

- ¿Y dónde sugieren que los ponga? –La voz de Snape era venenosa.

Los chicos se miraron mutuamente antes de que Draco Lucius volteara su cabeza de regreso a Snape-. En nuestro mundo nos quedamos en el Cuarto Ocho.

Los ojos de Snape se abrieron. Prácticamente podían oír sus dientes chocando-. ¿Esperan que los habilite al dormitorio reservado a los Premios Anuales Slytherin?

- ¿El Premio Anual es un Slytherin aquí? –dijo Draco Lucius.

- No.

- Entonces podríamos quedarnos allí...

- ¿Por qué se merecen semejante trato?

- Entonces ponnos a ambos con los de quinto –dijo Harry James impacientemente.

Snape miró a Harry James, sin molestarse en esconder el desprecio que tenía por cada Potter-. ¿Por qué no pueden estar separados?

Harry James estaba por saltar de su silla cuando Draco Lucius estiró un brazo y puso una mano en el suyo-. Harry. –Harry James se pausó y miró a Draco Lucius, que negaba con la cabeza.

- ¿Y bien? –Los dos movieron sus ojos de regreso a Snape.

Draco Lucius tomó un profundo respiro-. Estamos encadenados.

Snape los miró por un momento antes de golpear sus puños contra el escritorio y pararse-. He tenido suficiente de sus MENTIRAS. Nadie aquí puede saber si realmente son lo que dicen ser, especialmente porque nadie puede ponerles un DEDO. –Se inclinó sobre el escritorio, prácticamente siseando sus palabras-. Ahora puedo ver que ambos son MENTIRAS. Un Potter y un Malfoy no estarían encadenados, ¡por no mencionar que NADIE ha estado encadenado por más de cuatrocientos años!

- Eso lo sabemos. Somos los primeros en cuatrocientos doce años.

Los ojos de Snape destellaron, pero tomó un profundo respiro y se volvió a sentar lentamente, mirando un punto en el escritorio a través de ojos apretados.

- Las personas sólo pueden ser encadenadas si están conectadas en primer lugar. –Sus ojos se volvieron a arrastrar a los chicos frente a él-. Y ustedes dos tenían esa conexión. ¿Eso por qué?

Harry James parpadeó, y su expresión se mezcló con confusión-. No puedes… preguntarle a alguien "por qué" está enamorado de alguien más. –Negó con la cabeza, recostándose en su propia silla-. Es imposible poner eso en palabras. –Sus ojos se dirigieron hacia el rubio sentado a su lado, que lo estaba mirando con ojos sonrientes.

Snape estuvo callado por un sólido minuto. Volvió a inclinarse en su silla, estudiando a los dos-. Pueden tener el Cuarto Ocho. Le diré a los elfos domésticos que lo arreglen un poco, han pasado muchos años desde que se ha utilizado esa habitación. –Los dos chicos parecieron dar un silencioso suspiro de alivio.

- Mientras tanto, vayan a buscar sus escobas. Siguen en el campo. Nadie las pudo traer ya que nadie podía tocarlas.

Se pararon para irse cuando Snape les hizo un gesto de que volvieran a sentarse. Él se inclinó sobre el escritorio, torciendo su labio superior-. No crean que esto signifique que confío en ustedes. Los estaré mirando muy cuidadosamente. –Se recostó, estrechándoles otra vez los ojos-. Ahora salgan de mi oficina.

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Draco había estado intentando dormir por más de una hora, pero seguía dando vueltas, pateando sus mantas y volviéndolas a arreglar. Cuando finalmente se las había arreglado para patear todas las mantas que tenía, se recostó chato sobre su espalda, mirando las cortinas.

En su ojo interno, seguía viendo a su gemelo con el gemelo de Potter intercambiando miradas sabihondas entre ellos. Veía sus ojos expresando sus sentimientos por el otro, sus manos entrelazándose. Se veía a sí mismo sonriendo brillantemente, algo que no había hecho desde que era un niño pequeño.

El cabello de su gemelo empezó a acortarse y tirarse para atrás, y aparecían gafas en el gemelo de Potter…

Draco cerró sus ojos tan fuerte como pudo, presionando sus palmas contra sus párpados, tratando desesperadamente de quitarse esas imágenes de la cabeza. Cuando empezó a ver brillantes estrellas en la negrura, dejó caer sus manos detrás de su cabeza y abrió los ojos.

Recuerdos del beso flotaban a su mente ahora. Él y Potter se habían despertado en la pasión de sus gemelos, sintiendo la realidad al hacerse conscientes de sí mismos otra vez. Era el amor de alguien más el que habían sentido en ese beso.

Draco se sentó rápidamente, respirando con dificultad. Su voz salió en un susurro.

- Mierda.

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Draco Lucius abrió la puerta del Cuarto Ocho, haciéndole un rápido estudio del estado. Algunos muebles estaban en lugares diferentes a donde estaban en su mundo, pero la habitación era exactamente la misma.

Harry James entró detrás de él y su respiración se cortó.

- ¿Qué pasa? –preguntó Draco Lucius, prendiendo rápidamente el fuego de la chimenea.

- Es exactamente igual. –La voz de Harry James era apenas audible.

- Está arreglada un poco diferente.

- Cuando... vi por primera vez la habitación, lucía exactamente así. Cuando estaba esperando que tú…. –Se pausó, tomando un profundo respiro-. Limpié la habitación con Dobby y la arreglamos a como está ahora. –Harry James fisgoneó alrededor de la habitación-. Es igual. ¿Por qué es exactamente igual?

- ¿Qué quieres decir?

- Sé que este mundo y nuestro mundo son similares, ¿pero al grado de que esta silla esté en el exacto mismo lugar? –Harry James movió una silla cercana a la chimenea a un lado, revelando una gran marca de quemadura en el piso de madera bajo ella-. Incluso esa quemadura sigue ahí.

- ¿Por qué crees que es tan significativo? –preguntó Draco Lucius, cruzándose de brazos.

- Si esta es realmente otra "dimensión", como dijeron nuestros dobles que pensaba Dumbledore, hay infinidad de posibilidades de que cosas simples sean diferentes. –Se volteó y se sentó en la silla que acababa de mover-. Tiene que haber más que él siendo un Gryffindor y yo siendo un Slytherin.

- Harry...

- ¿Dónde se separan nuestros mundos? ¿Por qué somos diferentes?

Draco Lucius se arrodilló frente a su amante, poniendo una mano a cada lado del rostro de Harry y dándole un pequeño beso en la frente-. ¿Podemos no preocuparnos por eso ahora? Esto es algo familiar, y ahora estamos solos, por primera vez desde que llegamos. –Harry James le sonrió al chico frente a él, inclinándose y capturando sus labios en un beso. Era un beso esperado y muy necesitado – eso fue evidente cuando Draco Lucius empujó a Harry James al piso.

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Harry se sentó en su cama con un pequeño grito, parpadeando para quitarse el sueño de los ojos, mientras los últimos restos de su sueño se alejaban de él.

- ¡Ey, Harry! ¿Con quién estabas soñando, eh?

Harry movió su cabeza hacia su derecha, abriendo las cortinas de su cama para ver a Seamus vistiéndose. Seamus estaba sonriendo tanto que podría haberse lastimado el rostro-. ¡Quienquiera que estuvo en tu sueño seguro que tuvo suerte!

- ¿Por qué? –preguntó Harry, mirando boquiabierto a Seamus.

- Estabas gimiendo tan fuerte que nos despertaste a todos.

Harry se ruborizó brillantemente y desapareció nuevamente detrás de sus cortinas, escuchando a Seamus y Dean riendo a lo alto. No se atrevía a decirle a ninguno de ellos – ni siquiera Ron – con quién había estado soñando.

"Draco mierda Malfoy"

Harry gimió y arrojó sus mantas sobre su cabeza.

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Cuando Draco entró al Gran Comedor, instantáneamente lo lamentó.

- ¡Draco! ¿Qué pasa? ¡Luces como si no hubieses dormido nada!

Draco miró a Pansy. Ni siquiera se había molestado en ocultar los círculos oscuros bajo sus ojos inyectados de sangre-. No dormí –soltó, abriéndose camino por ella y sentándose en la mesa de Slytherin-. Aléjate de mí el resto del día.

Pansy parpadeó, sentándose a su lado. Lo miró, considerando abrir la boca para decir algo, pero decidió sabiamente en contra.

Draco era bastante malo con cuatro horas de sueño. No podía ni siquiera imaginárselo sin sueño en absoluto.

La mesa de Gryffindor estaba mucho más calmada esa mañana que la noche anterior, y era más fácil tratar con ella. Harry no estaba teniendo problemas en comer su desayuno ya que no había tenido cena. Seamus y Dean todavía lo estaban provocando por su sueño extremadamente vocal, e incluso Neville estaba aportando algunos comentarios ridículos. Ron, por otro lado, todavía parecía molesto.

En ese momento, Harry no quería pensar en su doble, que estaba en algún lugar del castillo…

- Harry, ¿por qué...?

Alguien se sentó a su lado. Miró a su izquierda y notó una mano en su hombro, lo que era bastante bizarro ya que no podía sentir la mano…

- Deberíamos hablar.

Harry paró de masticar y simplemente miró a la persona sentada a su lado. Harry estaba mirando su propio rostro, y eso le enviaba escalofríos por la espalda.

Draco Lucius se sentó al lado de Harry James, ganándose un jadeo de toda la mesa de Gryffindor. Arqueó una ceja y le dio a la mesa una mirada escalofriante.

Harry masticó su comida y la obligó a pasar por su garganta-. ¿Sobre qué… les gustaría hablar?

Su gemelo abrió la boca para contestar, pero fue interrumpido por una fuerte voz más lejos en la mesa.

- ¿Por qué ustedes dos no comen mientras están aquí? –dijo Lavander, con una sonrisa llamativa extendiéndose en su rostro. Se paró y les pasó algunos platos.

- No me importaría. –Draco Lucius tomó una rebanada de pan de calabaza frente a él y empezó a masticarlo pensativamente.

Hermione miró el pan en su mano-. ¿Cómo puede ser que puedan tocar la comida pero no a las personas?

Draco Lucius se encogió de hombros-. No lo sabemos. Dumbledore dijo que era "intrigante".

- ¿Te gustaría algo de tocino? –ofreció Parvati, inclinándose sobre Hermione y dándole a Draco Lucius una sonrisa de cinco estrellas.

- No, gracias.

- ¿Nuestro tocino no es suficiente bueno para ti? –dijo Ron suavemente, con un tono sombrío en su voz. Era la primera vez que había hablado desde que Harry había bajado al desayuno.

- Ron, estás siendo imposible –dijo Hermione.

Ron abrió su boca para contestar, pero la cerró otra vez. Se decidió por cruzar sus brazos y mirar al otro lado de la mesa.

- ¡Pero ustedes dos deben estar hambrientos! –dijo Lavender-. Insisto en que coman algo de tocino, probablemente no consigan nada de la mesa de Slytherin. Todos son bastardos ambiciosos.

Draco Lucius estrechó los ojos-. Nosotros somos Slytherins, no lo olvides. –Tragó un pedazo de pan-. Además, no como carne.

- Pero deberías –murmuró Harry James, luciendo molesto.

Los ojos de Hermione se abrieron como platos ante Draco Lucius-. ¿Eres vegetariano?

- ¿Que él es qué? ¿Qué tiene de malo? –preguntó Ron-. ¿Está enfermo?

- Ron, quédate callado. –Hermione ni siquiera miró a Ron.

Draco Lucius miró a Hermione a su mismo nivel, algo que aturdió a Hermione. El Draco Malfoy que ella conocía nunca la había mirado así, como una igual-. Sí, soy vegetariano.

- ¿Qué significa eso? –preguntó Lavender.

- Significa lo que ya he dicho, no como carne.

- ¿Por qué no? ¿Hace que te sientas mal?

Hermione le negó con la cabeza a Lavender-. Los vegetarianos ELIGEN no comer carne. –Volvió a mirar hacia Draco Lucius, con los ojos llenos de curiosidad-. Generalmente es porque la gente cree que los animales son iguales a nosotros, y no comida. Es una tradición… muy muggle… -Hermione se detuvo, todavía mirando a Draco Lucius.

Draco Lucius le dio a Hermione una pequeña sonrisa – una sonrisa verdadera, sin arrogancia-. Sí, es por elección, pero la carne me hace sentir un poco mal.

- ¿De veras? ¿Sabes por qué?

La mirada de Draco Lucius se ensombreció-. Sí.

- ¿Por qué?

- Eso no es asunto tuyo. –Harry James, que había estado estudiando a Hermione durante toda la conversación, se incorporó-. Sin ofender –agregó cuando Draco Lucius le dio un codazo.

- Tal vez te lo diga en otra ocasión –dijo Draco Lucius.

- ¿Por qué están aquí? –preguntó Ron, tratando de hacer su voz tan inocente como fuera posible, especialmente con Hermione mandándole miradas de advertencia.

Harry James sonrió y se volteó otra vez hacia su gemelo-. He venido a hacerte la pregunta del millón de galeones.

Harry bajó su tenedor y le prestó toda su atención a su gemelo-. ¿Esa cuál es?

- ¿Por qué estás en Gryffindor?

¡Con un coño! Este fic era relajante porque los capítulos eran cortos. Este tuvo 12 capítulos, ¡con una mierda!

Bueno, ya que han demostrado que les gusta el maltrato y los gritos, paso a pedirles reviews a las malas. ¡MANDEN REVIEWS, CON UN CARAJO, O SE QUEDAN SIN FIC! Así de fácil, ¿eh?

Vale, y para los que les gusta la amabilidad (que son minoría, ni se crean xD), les pido que por favorciiiiito se apiaden de mis pobres, doloridas, y congeladas manos y me manden un review para dejarme contenta n.n (L)

Ya, eso.