Tal vez se lo está imaginando, huele a mugre y sudor, su madre siempre le inculcado que a las mujeres les gusta los hombres aseados.

Mientras se bañaba y ponía un uniforme nuevo, se le ocurrió que los únicos que podrían despejarle la duda, era su nuevo equipo, ellos debieron estar más tiempo con XL, de lo que apenas el pudo. Asi que se apura a buscarlos: al parecer ellos se tomaron un descanso antes de bajar a la cafetería, porque apenas se servían sus bandejas –hey chicos-

-oh, hola XR- saluda Booster.

-hola guardian-

-hola, ¿chicos, me preguntaba…?-

-¿si puedes sentarte con nosotros? Claro- dice Mira que se adelanta a una mesa.

-eh… yo…- bueno también tiene hambre, toma una bandeja, escoge rápido y los sigue a la mesa- de hecho, quería preguntarles sobre mi hermano-

-¿XL o XT?- pregunta booster, recordándole que tiene 2 hermanos.

-XL-

-¿preguntarnos… sobre qué?-

-pues, tal vez es mi imaginación, pero XL no parece un apasionado del combate contra el mal, en cambio prefiere hacer reportes y papeleo- dice un poco apenado como si estuviera acusando sin argumento.

Para su sorpresa el equipo pone caras de reflexión, como si el nuevo integrante les mostrara una revelación. –ahora que lo mencionas, XL desde que llego, siempre se ha ofrecido hacer el papeleo después de una misión-piensa Buzz, recordando.

-apenas me doy cuenta que desde que se unió ya no hago papeleo, es una ayuda que siempre aceptamos, no nos gusta hacer el papeleo- dice Mira.

-es muy amable de su parte hacer el papeleo- dice Booster

-si muy amable, ¿Quién será el próximo amable en hacer el papeleo la próxima vez?- pregunta XR, con evaluación.

Como lo esperaba, Buzz, Mira y Booster hicieron unas expresiones casi de terror-¿ven? ¿Qué guardián le gusta hacer el papeleo?- dice XR, tomando un poco de su pudin- ugh coco- pero también se da cuenta que otros guardianes estuvieron atentos a lo que dijo *ay no ¿Qué hice?*

En el área de papeleo, una joven recibe todos los informes y reportes reglamentarios del guardián espacial XL –gracias XL, tus reportes están bien hechos, mandare los reportes de la misión y reparación lo mas pronto posible, cada vez escribes más rápido- dice observando el tiempo que hizo.

-gracias Dina, nos vemos después- se despide XL.

Pero al salir hay otros 2 guardianes que le dan una extraña mirada- umm ¿sucede algo?-

-ejem… XL, ¿podria pedirte un favor?- dice la guardiana casi con pena.

-eh… depende…-

-es que estoy… muy muy muy ocupada… en serio… muy ocupada, me preguntaba… si me podrías ayudar con mis reportes de daños a mi nave-pide.

-uh, claro, no hay problema- dice tomando sin permiso los papeles que ya traía la chica.

-¿en serio?... es decir… gracias- entonces le da un codazo al otro guardian que la acompaña.

Quien casualmente también tiene su papeleo a la mano –emmm… guardian XL…-

Días después, el equipo Lightyear está indignado, nunca creyeron que ¼ de los guardianes espaciales tuvieran la desfachatez de pedirle a XL que hiciera su papeleo, a veces con excusas absurdas, pero XL les hacia el favor, se sentían culpables por haber hablado del tema en lugar público, lo único que se les ocurrió es evitar que se le acerquen.

-¿Por qué no haces tú reporte como se debe?- replica XR a un guardián que se acercaba al cuarto de XL, el chico en vez de responder, con cara de susto se echa para atrás –algunos no tienen vergüenza-.

-¡Equipo Lightyear!- exclama Buzz al pasar a su lado.

-una misión- XR llama a XL, cuando este abre, alcanza a ver unos 100 hojas sobre la cama de este, siente ira por los aprovechados, pero no puede decir nada sin XL se enoje con el-eh... tenemos una misión, vamos-

-oh, ¿ahora? Pero yo… ¡Digo!, vamos- dice sin muchas ganas de dejar su habitación.

-¡pues vamos!-

Unas horas más tarde, en el planeta Googoba –como muestra de agradecimiento al guardian XR, por salvar a mi hija de ser secuestrada por los rebeldes…- dice la reina mientras pasa un medallón de su reino por el cuello de XR, este sonríe con orgullo.

XL y el resto del equipo observaban, no les molesta no tener un poco de atención, de hecho, cuando XR noto lo linda que era la princesa, no se detuvo para impresionarla, puso en jake a la mayoría de los rebeldes, y con toda la galanura posible, lleva a la chica de regreso con su madre, o sea, en brazos y jets a propulsión, claro que también se están aguantando las ganas de reírse del recuerdo.

El Comando Estelar también recibia la transmisión del reconocimiento de cierto rubio, quien recibia un beso de la princesa del planeta.

-¡Guacala!-exclama XT al ver la imagen, Nèbula y Toria sonríen de orgullo y rien.

En la nave 42: -¿de que se rien?- pregunta XR, que después de salir del planeta, su equipo se rio histéricamente.

-bueno, no todos los días se ven actuaciones de novela- dice XL recuperando la respiración.

-ah, eso, no sé qué es tan gracioso, a las mujeres delicadas les gusta eso, era una princesa, se lo merecía-

-¿disculpa?- dice Mira con una mirada interrogante.

-ups-

En los meses siguientes, XR demostró su valia, al desactivar un par de bombas en un senado y un puente, recuperar información de la computadora principal (tuvo que sacrificar sus canciones favoritas de su mp3 para pasarlas en un archivo apretado), salvo a otra nave, logrando tapar con chicle una fisura donde salía el combustible. XR ya tenia su propio lugar de trofeos, no tan grande como el de Buzz Lightyear y Booster, estaba a la par con Mira, pero XL… apenas tiene unos 3 reconocimientos u premios, y al parecer no le importaba.

-XR- lo llama su madre que lo encuentra en el muro de premiación, XT no tiene ganas de seguir haciendo travesuras, ya es muy tarde. – tu padre quiere hablar contigo, es mi fin de descanso, llevare a XT a descansar, bien hecho con lo de la nave- felicita antes de retirarse.

-gracias Mamà, me pregunto que querrá Papá- no tarda en llegar a la oficina del comandante.

-hola, hijo, supongo que valio la pena que compraras y trajeras de contrabando esos chicles que están prohibidos-dice en son de broma.

Pero es cierto, trajo de contrabando algunos dulces, no cree que ser guardián implique dejar algunos placeres, pero su padre es muy estricto en las reglas, no puede más que dar una ancha sonrisa de pena.

-bien, supongo que se te puede perdonar esta indisciplina por salvar a los guardianes de la nave 35- dice Nèbula con una sonrisa indulgente, se levanta de su escritorio y se acomoda de frente, apoyándose en el borde, invita a XR acercarse.

Sabe que el tema de los chicles ya paso, pero presiente que hay algo mas de lo que quiere hablar, se acerca, también se acomoda como su padre.

-XR, estoy orgulloso como te has convertido en un verdadero guardian espacial, se te da con naturalidad, como a tu hermano, pero…- hace una seria pausa, que asusta un poco al rubio- tu madre y yo hablamos y al parecer… lo superaste… -lo dice con mucha impresión- no es que sea malo, digo, esperaba mas de el-

-apuesto que le echaría mas ganas si dejara de hacer el papeleo de otros guardianes, sinceramente, no me imagino como logra…-

-espera- lo interrumpe de pronto- ¿Cómo que el papeleo de otros?- dice con una mirada airada.

*ay no, dulce madre de venus, cráteres ¿Qué hice?*