Titulo: Aletas en rojo y oro
Parejas: HarryxSeverus, HermionexRon y las demas las ire agregando conforme avance la historia XD pero eso si, ya estan elegidas :3
Disclaimer: Pff, si esta fuese la continuación de HP les aseguro que Draco no concebiría actuar de algo menor al príncipe,
solo protagónicos para el Sly XD
-¡Ronald Charles Potter compórtate como alguien de tu edad por una vez en tu vida!- grito con las mejillas encendidas con verdadera furia, estaba realmente frustrada por todo el tiempo que había invertido en arreglarse para visitar a su prometido y que este solo tuviese una cosa en la cabeza: Aquaball, ese estúpido juego en el que los chicos terminaban inevitablemente sucios y resbalosos después de horas pasándose una enmohecida bola comprimida de algas y arena. Lo había soportado toda la mañana, siempre se había considerado una mujer comprensiva, pero cuando la maldita bola había caído en medio de su cabello, su mayor orgullo y vanidad, simplemente había sido demasiado, ahora si iría con la reina Lily y se quejaría hasta quedarse ronca- ¡Madura!- termino dándose media vuelta con lagrimas en los ojos, se sentía completamente humillada, los demás chicos no habían perdido tiempo en burlarse de ella por su apariencia desordenada.
-Discúlpame, Hermione- escucho decir a Ron y por un segundo estuvo tentada a olvidar su enojo, seria lindo saber que se preocupaba por ella aunque sea un poco- Simplemente no le digas a mi madre- continuo Ron mostrándose realmente aterrado, Hermione volvió a sentirse enojada, había sido una ilusa la pensar que podría interesarle su bienestar aunque fuese simplemente porque la considerara una buena amiga, o como mínimo una chica a la cual debía respetar.
-¡Tienes la sensibilidad de un pepinillo de mar, suéltame ya!- grito derramando algunas lagrimas que se elevaron en cálidas burbujas y librándose del agarre que el pelirrojo había puesto en su antebrazo, se alejo de él a nado veloz, quería hablar con alguien que la hiciese sentir mejor y aunque la Reina Lily sería una buena opción, debía admitir que una parte de ella se rehusaba a ir con ella, la parte que todavía apreciaba la disculpa que Ron le había ofrecido, así que en su lugar se dirigió hacia otro lugar que ella conocía bien, los aposentos de aquel que ya sentía como un hermano.- ¡Harry!- grito entrando a su cuarto y echándose a su lado en su cama sin fijarse en el objeto que el azabache escondía rápidamente debajo de las sabanas- ¡Tu hermano es un idiota!- agrego enterrando la cara en una de sus almohadas.
-¿Que hizo esta vez?- pregunto Harry en un suspiro mientras acariciaba la cabeza de su amiga suavemente.
-¡Nada! Y ese es el problema, pase toda la mañana preguntándome que pendientes y que caracoles debía usar, que adorno se vería mejor en mi cabello y como debía recogerlo ¡Incluso le traje bocadillos caseros! Y el muy idiota me ignoro y me termino embarrando con el contenido de su horrorosa pelota, ni siquiera recibí un cumplido antes de ello- sollozo la chica mientras Harry retiraba trozo de alga y demás de su cabello- ¿Sabes que lo motivó a disculparse conmigo? ¡No quería que le dijera a tu madre! ¡Yo no le importo en lo más mínimo!- continuo la chica en medio de su llanto.
Harry realizo una mueca, ciertamente no sabía que decirle a su amiga para que se sintiese mejor, su hermano había actuado como un verdadero idiota y no hallaba modo de disculparlo, no que quisiese hacerlo, pero esa sería una buena forma de hacer sonreír a Hermione nuevamente- La mera verdad creo que mi hermano tiene las conexiones de sus neuronas cruzadas- aseguro mientras veía a Hermione observarlo interrogante a través de sus pestañas- Solo así podría no fijarse en una chica tan linda como tú, y también pensar antes en mi madre que en su futura esposa- disipo las lagrimas-burbujas de su amiga con suaves movimientos de sus dedos- Es solo un idiota mas, pero uno con buen corazón- termino sonriendo.
-Gracias Harry, sé que es muy molesto de mi parte venir a ti cada vez que me peleo con tu hermano- admitió con una tímida sonrisa.
-Para nada, eres mi futura cuñada, mi casi-hermana, y por sobretodo mi mejor amiga- Hermione respondió a la sincera sonrisa de Harry, ella pensaba de la misma forma que él.
-Quisiera que fueras tu mi prometido, o que tu hermano fuese un poco más como tú- confesó con un hondo suspiro.
-Wow, pensamiento equivocado- bromeo Harry haciendo un tache con sus dedos- Tu y yo nadamos hacia el mismo lado- comento sacándole la lengua juguetonamente.
-Tienes razón, últimamente Luna se ve realmente preciosa- le contesto Hermione con rostro serio provocando la risa de ambos.
Pasaron rato charlando, hasta la hora del almuerzo, momento en el cual una joven sirena les llevo una bandeja con algunos bocadillos, evitándoles así la molestia de ir por algunos a las cocinas donde probablemente se toparían con el pelirrojo. Sin embargo, ninguno de los dos estaba contento con la idea de pasar la tarde encerrados en la habitación de Harry así que, cuidándose de no ser descubiertos, salieron del castillo y se dispusieron a dar un paseo sin necesidad de sus chaperones.
-Hermione, tu sabes guardar un secreto ¿verdad?- pregunto Harry después de nadar sin rumbo fijo durante algún rato.
-¡Harry, hasta la pregunta ofende!-bufo Hermione falsamente indignada- sabes que puedes confiarme cualquier cosa y que yo me mantendré callada- aseguro con una sonrisa.
-Bien, entonces sígueme- alentó mientras empezaba a nadar con un poco más de prisa hasta el laberinto tan conocido por él, la chica no comento nada y simplemente lo siguió.
Un jadeo de sorpresa y dicha fue lo que escapo de la boca de la castaña cuando se vio frente al poderoso narval que comía entusiasmadamente de la palma de su mejor amigo, por lo que podía ver atacaba los trocitos de bacalao como si no hubiese mañana, no había querido cuestionar a Harry cuando había tomado su bolso a la hora de partir y ahora tenía menos motivos para hacerlo, el azabache simplemente retiro una extraña pasta del interior y empezó a esparcirla por el cuerpo del herido animal que continuaba chillando extasiado de ver a Harry, rozándolo suavemente con su cuerno.
-Oh, Harry. Es muy tierno- dijo acercándose para acariciarlo ante el deleite del narval- ¿Cuál es su nombre?- pregunto después de un rato.
-No tiene- desestimo Harry mientras guardaba sus cosas- no es que importe mucho, el no es una mascota- Hermione asintió reluctante, sabía que no debía encariñarse demasiado.
-Es una verdadera lástima, creo que tiene cara de Stev- comento con un puchero ante la alegría del animal.
-Bien, se llamara Stev, pero que quede claro que es solo porque él así lo quiso- señalo Harry apuntándolos con falsa severidad a lo que ambos asintieron solemnes.
-Entonces, nos vemos luego Stev- se despidió Harry al cabo de algunos minutos en los que Hermione había prodigado al narval con sus mimos, era hora de que saliesen de allí.
-Aun no entiendo que prisa tienes por volver a casa- se quejo la chica, su suave y sedoso cabello se ondeaba tras de ella dándole un aire completamente inocente- A estas alturas ya deben saber que nos escabullimos a pasear y se habrán resignado a esperarnos aparecer hasta la cena- explicó recordándole que no era la primera vez que lo hacían.
-Lo sé pero…- lo que Harry iba a decir nunca lo llegaría a saber Hermione pues ambos chicos tuvieron que alzar sus miradas curiosas al mismo tiempo cuando un centenar de peces los empujaron en su prisa por huir, un objeto extraño se acercaba a ellos con gran velocidad, Harry tomo la mano de la chica y empezó un nado veloz, solo hasta ahora se había dado cuenta de que estaban en una zona fuera de los limites y que esa cosa que se acercaba a ellos podría ser las tan temidas redes que los adultos mencionaban de vez en cuando, sin embargo, apenas y tuvo chance de lograr empujar a Hermione fuera del alcance de ella cuando él fue capturado junto a un grupo de histéricos peces que nadaban frenéticos y golpeaban su cara en medio de su desespero.
Hermione lo observaba realmente pálida y, después de solo unos segundos en que vio como su amigo era elevado sin posibilidad de escape, logro alcanzar la terrorífica trampa, jalando inútilmente de sus amarres, ambos se miraron a los ojos completamente asustados, pero Harry sabía que si se quedaba junto a él y permitía ser arrastrada de la forma en la que ahora lo hacía entonces ambos serian capturados.
-Vete Hermione- dijo a través de su prisión- aléjate, tienes que irte- volvió a repetir al ver que la chica negaba frenéticamente- Yo estaré bien, sabes que soy más inteligente de lo que parezco, espérame durante cinco minutos, si no consigo volver ve con mi padre e infórmale de lo sucedido- la chica asintió y reluctantemente soltó la red dejando que su cuerpo se hundiera levemente, tenía que creer en Harry aunque una parte de ella le gritara que el chico nada mas estaba haciendo tiempo.
Harry le dedico una sonrisa nerviosa y soltó un suspiro aliviado cuando la red se detuvo convirtiendo a su amiga en una mancha borrosa perfectamente confundible con un trozo de arrecife, su corazón palpitaba alocadamente y apenas y se fijo en su entorno, estiro su mano solo para toparse con una superficie firme y llena de percebes, parecía hecha con la más extraña alga que hubiese visto en la vida, se veía como uno de esos diminutos y delgaduchos corales cafés que de vez en cuando se encontraban entre las exuberantes algas y anemonas del arrecife, fijo su vista en ella y se dio cuenta de que tenía un aspecto vagamente familiar, la voz de su tutora hizo eco en su mente.
"Esto es un trozo de B-A-R-C-O los humanos lo hacen con algo que ellos llaman madera y que proviene de los arboles, son una especie de alga que crece en tierra. Nunca deben acercarse a ellos, jóvenes príncipes" les había advertido a él y su hermano mientras les mostraba el extraño material que ella había conseguido de un naufragio.
Harry trago saliva inconscientemente, las cosas cada vez iban peor, bajo él la silueta de Hermione nadaba frenéticamente en círculos nerviosos, debía salir pronto de allí o su amiga se olvidaría de su promesa y subiría a liberarlo.
-La pesca de hoy ha sido buena- escucho mientras su sangre se helaba, estaba seguro de que era un humano el que había hablado, la figura enturbiada por el agua que se cernía sobre él lo confirmaba, con suerte él no lo habría visto, confundiéndolo en su lugar con un gran bacalao que había arribado demasiado temprano, además los demás peces bailoteaban sobre él ocultando su torso de la vista- Las redes se sintieron especialmente pesadas en esta ocasión ¿No lo cree su alteza?- volvió a decir con su tremendo vozarrón.
-Ciertamente- Harry pensaba que esto no podía ser peor, otra turbulenta figura se aposto a un lado de la primera y asomo su cabeza hacia abajo, aunque estaba seguro de que no podrían verlo gracias a la espuma que formaban las olas al chocar con el barco- Obviamente es porque yo estoy aquí- siguió jactándose el joven, porque a pesar de su tono altanero Harry debía reconocer que sonaba mucho menor que el otro hombre.
En el barco un joven de poco más de treinta años observaba su entorno con una pose altiva, esta era una de esas raras ocasiones en las que se escapaba de la vigilancia de los guardias de su padre y se hacía al mar sin mayor compañía que la de su primo Cygnus quien, por cierto, se encontraba vomitando en el otro extremo del barco, y los marineros que aceptaban las reprimendas del Rey sin mayor problema, todo sea para ver feliz a su alteza, decían, y él no podía hacer menos que agradecerles, sabía que se volvería absolutamente loco si se pasara toda la vida encerrado en el castillo o en el pueblo que formaba parte de su reino, un lugar lleno solo de gente ignorante, sucia y molesta, según su propia opinión fuertemente apoyada por su Padre.
Al escuchar los comentarios halagadores de Hagrid y la forma en que este pedía su opinión simplemente se había visto obligado a actuar como siempre, recalcando la bendición que significaba su sola presencia en cualquier lugar, el era especial, eso lo sabía bien, había gente dispuesta a morir por él, después de todo era el heredero a la corona, el merecía eso y mucho mas. Asomo su rostro hacia el agua espumosa del mar, sorprendiéndose ligeramente al ver un destello rojizo en medio del mar de aletas plateadas, un salmón era algo extraordinariamente raro en esta época del año, quizás fuese un bacalao de extraño color, se dijo, pero no por ello perdería la oportunidad de comprobarlo por sí mismo.
-¿Podríamos subir las redes?- le dijo a Hagrid con un tono de voz que sugería que lo que decía era más una orden que una pregunta.
-Me temo, su alteza, que podríamos romperla, el peso de la pesca no nos lo permitiría- respondió el hombretón intentando razonar con el joven príncipe.
-Entonces tendré que averiguar qué es eso por mi propia cuenta- comento el joven con una sonrisa bastante maliciosa, antes de que Hagrid pudiese preguntarle qué es lo que iba a hacer, tomo un arpón cercano con sus habilidosas manos y de una sola estocada lo hundió en las profundidades de la amplia red, su sonrisa se amplió al momento de ver como el rojo empezaba a teñir la superficie del océano, de seguro si sacaba el arpón, entonces podría averiguar que era ese destello rojo que había visto en un principio, en eso estaba cuando sintió que el suelo desaparecía de debajo de sus pies y oía la voces preocupadas de Hagrid y otros marineros llamándolo desesperados.
Harry escucho la pregunta del joven bastante preocupado, si subían las redes lo descubrirían y muy probablemente empezarían a invadir los océanos en busca de sus amigos y familia, sabía que debía hacer algo por evitarlo pero por más que buscaba una salida no lograba encontrar ninguna, no fue hasta que escucho la respuesta algo complacida que realmente se congelo, ciertamente no supo cómo es que se había dado cuenta de lo que el humano había planeado hacer pero, sin detenerse demasiado a pensar, pegó su cuerpo al barco lo más estrechamente posible, justo a tiempo para ver como un objeto terriblemente afilado atravesaba violentamente el vientre de un par de peces que al instante dejaron de aletear, el agua a su alrededor se tiño con la sangre.
Ahora si estaba verdaderamente furioso ¿Qué derecho tenia de arrebatarles la vida de tal forma?, si bien era cierto que también su gente comía pescado eso no significaba que los mataran de esa forma tan sádica, claramente podía ver el terror que invadió a los demás peces que, ahora que habían visto perecer a sus compañeros justo frente a sus ojos, redoblaron sus esfuerzos y golpearon el rostro del chico con más violencia en sus movimientos. Harry ni siquiera lo pensó, tomo entre sus manos el mango de la cosa y halo fuertemente de él, empujándolo firmemente contra la red en el proceso.
¡Splash!
Ese dulce sonido le indico que su plan había funcionado, se alejó del lugar a nado veloz, valiéndose de la multitud de peces para llegar hasta una parte del barco en la cual podría esconderse, no sería seguro tratar de llegar hasta el fondo en estos momentos, no a menos que quisiera ser descubierto. Observo fascinado como el joven humano, de largo cabello negro y piel levemente bronceada, pataleaba frenéticamente hacia la superficie, en un momento determinado abrió su mirada, algo que no lo preocupo pues sabía que no podría localizarlo, y se sorprendió al notar que poseía un par de ojos bastante lindos, aunque se decepciono un poco de no poder distinguir bien el color.
-¡Severus!- oyó que lo llamaba otro chico que, por lo que podía oír, era más joven que él.
Severus.
Pensó un momento en su sonido, era poco común, tenía que admitirlo, y le agradaba mucho que empezara y terminara con la misma letra. Le pareció aún más inusual que Draco y eso era mucho decir, pero era otro humano mas, uno muy maleducado por cierto.
Soltó un bufido y estando a punto de irse para reunirse con Hermione, que se veía mucho más aliviada ahora que Harry estaba fuera de peligro y que los humanos habían sacado al hombre, oyó varios gritos alterados que lo pusieron sobre alerta.
-¡Piratas!- Gruñeron varios hombres y, sin saber muy bien porque, un nudo se instalo en el estómago de Harry, sabía que su vida no volvería a ser la misma.
N/A: Bien, aquí ya vimos que Harry a conocido brevemente al principe Severus.. aunque no tenga la mejor impresión :p
Gabriela Cruz: Gracias, espero que el capitulo te haya gustado n.n
Mooniemouse27: XD seee, es q no pude resistirme al hecho de que Draco tuviese que estar pegadito a Harry y para colmo actuar como su niñera. Bueno, creo recordar q en el original no le daban solo tres días, y esa parte la voy a tomar XD además si me gusta mucho el orgiginal y como acaba, es el de q se convierte en espuma de mar no? Y se rehusa a matar al príncipe para dejarlo con su esposa, aunq no seria tan cruel como para separar a Sev y Harry… no demasiado al menos 9-9
Muchas gracias n.n y la verda espero poder entretenerte, creo q lo mas divertido será ver como encajan los personajes de HP en este nuevo mundo :3
Gema Talerico: de hecho si, lo q pasa es q decidi publicarla aquí tb porq como ya estoy escribiendo unos cuantos chaps por adelantado pues quería terminarla en los dos sitios porq tengo una historia q quiero publicar, pero no quisiera verme atrapada en tres historias distintas asi q de momento terminare las dos q ya había empezado Xp…. Awww q lindo pucherito, ntp, en si lo q me había atorado es q no sabia como sacar a Harry del océano e.e XD ya esta arreglado y lo estoy escribiendo
Me alegra q Stev te haya gustado, en si el es de lo q empezó a inspirar la historia XD tuve q investigar de el porq al principio iba a escribir beluga pero yo confundi el nombre u.u
Nos leemos luego!
