CUIDAR DE UN BEBE ?

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Sayo

Capitulo 22: encuentro

Kagome no dijo nada. Kaede vio que la miko, dirigió su mirada hacia el suelo, con algo de melancolía. La anciana era la única que sabia que pasaba...

Kaede: Bueno creo que ya es hora de ir a dormir- anunció.

Shipoo: sip, tiene razón, yo ya tengo mucho sueño - dijo feliz.

Sango:¡ Pues bien, todos a dormir que mañana volveremos en busca de los fragmentos!- dijo sango dando ánimos.

Todos excepto kagome: siiiiii!

La noche era larga y había luna llena. En una cabaña de la aldea estaban nuestro grupo durmiendo tranquilamente, menos una persona.

Aome: inu...yasha...-susurro la miko acurrucada en su futon, dejando caer una lagrima por su mejilla.

Aun no has vuelto...snif...que debe suceder?... pensó la chica, con una mirada triste.

Ella, sabía donde estaba su amado.

---------Mientras tanto, en el bosque-------

Al lado del árbol sagrado, había una pareja ya conocida por todos. La chica estaba sentada en el árbol, mientras que el chico estaba de pie enfrente de ella.

Inu: ¿por que me has llamado?- pregunto seriamente.

Kikyo: ¿que porque?- pregunto irónicamente.

El hanyou no dijo nada, tan solo siguió de pie, con la mirada firme enfrente de ella.

En ese instante la miko se levanto con la ayuda de sus bichos caza-almas y se acerco al hanyou. El chico no hizo ningún gesto de acercarse a ella, tan solo apretó sus puños fuertemente al notar que unos brazos rodeaban su cuerpo. Kikyo lo estaba abrazando.

Entonces, sin que el hanyou se lo esperara, la chica formulo una palabra que le hizo estremecer.

Kikyo: bésame- pidió notando que no era correspondida en el abrazo.- bésame como solo tu sabes hacerlo- le suplico mirándolo a los ojos.

Inu: no, suéltame, debemos hablar- dijo él con la misma mirada seria.

Kikyo: bésame!- le grito la miko. Al ver que él no reaccionaba como ella quería, se acerco a su rostro cerrando sus ojos, hasta besarlo.

Era un beso frió, y sin sentimientos ya que el hanyou ni se inmuto.

El hanyou no se sorprendió ante tal beso y tan solo aparto su rostro del de la no-muerta, con una expresión de asco.

Inu: te lo vuelvo a decir, sueltAME!- dijo empezando a enfadarse.

La miko le hizo caso y dejo de abrazarlo. Ella se quedo enfrente de él mirándolo a los ojos.

Kikyo: que te pasa mi inuyasha?- pregunto con voz tierna.

Inu: primero, yo no soy tuyo, segundo, te ruego que me escuches hasta el final, y tercero, te suplico que una vez te cuente esto desaparezcas de mi vida- dijo con tono firme.

Kikyo: ¿que?- la miko se empezaba a enfadar. ¿Por que se comportaba así con ella? Esa pregunta rondaba por su cabeza.- esta bien, según lo que me tengas que decir, te concederé tu tercer deseo- dijo mientras volvía a sentarse en una de las raíces del árbol sagrado.

Kikyo: ¿que quieres contarme mi amor? ¿No se tratara de esa estupida chiquilla, verdad? - pregunto, insultando a la miko.

Inu: ella no es ninguna estupida kikyo, y te pido que no me llames así- dijo intentando parecer tranquilo.

Kikyo: ¿a no? ¿El hecho que ella haiga hecho mil pedacitos la perla, no es ser estupida?- dijo sarcásticamente.

Inu: ¡NO!- dijo empezando a enfadarse de nuevo.

Kikyo: que tienes que contarme sobre mi estupida encarnación?- le pregunto de nuevo.

---------Mientras tanto en la cabaña de la anciana Kaede---------

¿Mi inu...estarás bien? ¿Lo habrás arreglado todo?... suspiro no sabes cuanto te hecho de menos...y tan solo hace media hora que no te veo... pensó mientras kagome se sentaba en su futon.

Me gustaría saber que esta pasando ahora mismo... pero...no me atrevo a ir... pensó. ¿Y si te cabreas conmigo? Y si piensas que no confío en ti, y por eso te he seguido? Y si...dejas... de... amar...me . Estaba llorando en silencio.

No sabía por que pero la idea de que él estuviera en peligro la mataba por dentro.

¡Debo ir y asegurarme de que estas bien! pensó segura de si misma, mientras se levantaba y se dirigía sin hacer ruido hasta la puerta.

Corrió por el bosque en plena noche, en pijama. Su corazón le decía que debían estar en el árbol sagrado. Ella lo sabía. Así que aumentó la velocidad hasta llegar al lugar. Una vez allí los vio.