CUIDAR DE UN BEBE ???

Hola!! Aquí tienen otra conti ! Gracias por sus reviews!

I perdonen la demora...

Sayo

Capitulo 32: La recuperación

Paso una semana...

Nuestro querido hanyou se dedico especialmente a cuidar de su miko. No se separe ni un solo día de ella, tan solo cuando ella le obligaba que fuera a descansar o ha informar a sus amigos. Él siempre se negaba, pero ella salía ganando.

Con respecto al estado de kagome, ya estaba mucho mejor, y los médicos se lo confirmaban, todo iba a pedir de boca.

Un día, en el pasillo del hospital, nos encontramos con una pareja...

Aome: bufff, ya estaba cansada de estar estirada todo el día- dijo alegre mientras paseaba por el pasillo, junto con inuyasha que la agarraba de la cintura.

Inu: Tranquila cariño, según los médicos te darán el...el...como se llame- dijo enojado.

Aome: el alta, amor- dijo riendo por lo bajo.

Inuyasha le dio un pequeño pero tierno beso en los labios.

¿?: ¡¡auuu!! ¡Eso duele!- grito una voz de hombre.

Ambos reconocían perfectamente esa voz.

En es momento, la pareja fijo su mirada en una de las habitaciones del hotel, en la que estaba un chico, sentado en una cama, mientras que una enfermera le intentaba poner una inyección, y al lado de esta estaba el doctor Minasuki, el que atendió a kagome.

DrM: vamos hijo, debemos ponértela antes de darte el alta...- dijo mientras le agarraba el brazo y le hacia una seña a la enfermera para que hiciera su trabajo.

La pareja se quedo helada, como podía ser que el doctor fuera el padre de...

Una voz les saco de sus pensamientos.

DrM: ¡Vaya! Señorita Higurashi, venga que le presentare a mi hijo Hojo.- le dijo mientras le hacia señas para que se acercaran.

Al hanyou le hervía la sangre mientras se dirigía junto con kagome al interior de aquella habitación.

Hojo: ¡Hola Higurashi! ¡Cuanto tiempo!- les dijo con una sonrisa.

Dr M: ¿ya se conocen?- pregunto sorprendido.

Inu: más de lo que se cree...- le respondió con una voz fría.

En ese momento entro otra enfermera en la habitación.

Enfermera: Doctor, un paciente le necesita...-le comunicó.

Dr M: muy bien, me despido, ¡ya nos veremos! Cuídese señorita- le dijo desapareciendo por la puerta junto con las enfermeras.

Se formó un incomodo silencio en la habitación, hasta que Hojo habló:

Hojo: ¿Bueno, y como has estado estos días? ¿Puedo preguntar el porque estas ingresada en el hospital?- le pregunto alegremente.

Inu: ¡eso no te incumbe!- salto inuyasha agresivo.

Aome: ¡Inuyasha! ¡porfavor!

Hojo: ¿Por qué estas tan furioso?- preguntó extrañado.

Inu: ¿y todavía lo preguntas, idiota?- le respondió de muy mal humor.

Aome: ¡Ya basta Inuyasha! – dijo ya harta- ¿Hojo, acaso no recuerdas nada?- le pregunto confusa.

Hojo: ¿recordar qué, Higurashi?- dijo el muchacho sin saber de que hablaba.

No recuerda nada... pensó la miko ¿cómo es posible?...a no ser que...

Aome: Hojo, ¿recuerdas el día en que nos acompañaste hasta mi casa?- le preguntó.

Hojo: ¡claro! Tu primo es un encanto !- le dijo (NA: pelota! xD).

Aome: ¿Qué recuerdas de ese día?- le preguntó.

Hojo: mmm...recuerdo que estábamos en el parque y que luego os acompañe hasta el templo, me despedí y me fui- dijo muy seguro de si mismo.

Todo quedo en silencio.

¿Nos esta tomando el pelo? o... pensó el hanyou mientras dirigía su mirada hacia la de kagome.

Aome: ¿No recuerdas nada más?- insistió.

Hojo: bueno si... que caí por las escaleras del templo y me tuvieron que ingresar. Aunque aun no se como conseguí caerme de una manera tan tonta-dijo avergonzado- Pero no hablemos de mi, ¿qué te ha pasado para estar en el hospital?- prosiguió.

Aome: no nada, un simple golpe- mintió mientras se dirigía hacia la puerta de la estancia, seguida por el hanyou.

Una vez fuera de la habitación...

Aome: ¿lo has oído? ¡No recuerda absolutamente nada!- le dijo mirándolo a los ojos.

Inu: yo digo que nos esta tomando el pelo...- dijo aún enfadado.

Aome: no, conozco a Hojo y se que no miente...- dijo mientras se encaminaba hacia su habitación.

Inu: ¿Entonces?-preguntó.

Aome: tengo una remota idea de lo que podía haber sucedido...-le dijo sorprendiéndolo- y si no estoy equivocada...debemos regresar al sengoku, en cuanto salgamos de aquí