Capítulo 4 "Indignados"
Ichigo tomó un sorbo de su refresco mientras analizaba la situación. Para la sorpresa de Rukia se lo estaba tomando con aparente (y demasiada) calma, realmente esperaba otra respuesta de su nakama.
- ¿Eso es todo? -Le pregunto sorpresivamente a su acompañante, sin despegar la mirada de su refresco mientras lo apoyaba nuevamente en la mesa.
Rukia lo miro con simulada sorpresa y luego de unos segundos respondió: -Por ahora eso es todo, realmente no sé qué está pasando y la mayor parte de lo que te conté son rumores que llegaron a mí gracias a Renji, al parecer nadie quiere comentarme del tema por miedo a como reaccionaria- Le comento al peli naranjo, aunque estaba muy poco convencida de que esa fuera la razón por la cual la renegaron del tema.
- Está bien.- respondió simplemente con una expresión serena la cual no pudo interpretar muy bien su acompañe. Luego se dedicó a buscar dinero en su billetera para pagar la cuenta y retirarse.
-¿"Está bien"? - Le cuestionó atónita la teniente antes de golpear la mesa con ambas manos y parándose sorpresivamente llamando atención de los demás que disfrutaban de un café en las mesas colindantes -¿Eso es todo lo que tienes que decir al respecto?, ¿Acaso no te das cuenta de lo grave que puede ser esto? -
- Cálmate Rukia, ¿Qué más quieres que haga? Si dices que son rumores, es mejor esperar a ver qué sucede, además no tienen razones para hacer un juicio en mi contra. – Le dijo seguro de su respuesta, y tratando de calmarla para disimular su disgusto.
Rukia volvió a sentarse, de todas formas tenía razón, pero su falta de interés en el tema la había descolocado ligeramente.
Sin volver a dirigirse la palabra, Rukia término su helado y después de pagar se retiraron. La Shinigami debía regresar a su escuadrón, dándole como excusa que tenía que encargarse de un papeleo pendiente. Ichigo no muy convencido se despidió y volvió a casa.
En el viaje de regreso el peli naranja analizó la situación, sabía que Rukia no se preocuparía si el asunto no fuera delicado, pero lo que ella no sabía era que Ichigo esperaba este momento hacía ya un tiempo, ya que "el viejo" le había advertido que algo así podía pasar. Sólo tenía que esperar a ver el rumbo que tomaba la situación.
…
Unas semanas después el invierno llegó a la ciudad de Karakura, muchos habitantes opinaban que era más frío que el invierno anterior, las lluvias eran eternas y de vez en cuando el frío era tal que del cielo caía copos de nieve, dándole un aspecto encantador a la pequeña ciudad.
Sin embargo, y tal como muchos temían, llegó el día que los rumores, cada vez más fuertes, dejaron de ser simples rumores.
Estaba lloviendo en Karakura el día que un extraño mensajero tocó la puerta de los Kurosaki.
Sin cuidado alguno, ni preocupación por quienes ignoraban el tema, un Shinigami de aspecto sereno y elegante se presentó ante la puerta del hogar de los Kurosaki como un simple mensajero.
El dueño de casa, quien por cosas del destino sintió que debía acudir a ese llamado, fue quien recibió las malas noticias. Ichigo debía presentarse en siete días a la corte de la cámara de los 46. Lo habían citado para aclarar ciertos temas que tenían supuestamente preocupados a los ancianos participantes del comité.
Ichigo estaba apoyado en la pared del pasillo de la entrada con sus brazos cruzados y sus ojos cerrados, escuchado la conversación entre su padre y el extraño visitante.
El ex Shinigami lo observó con un semblante pocas veces visto por su hijo, uno de total seriedad y una muy bien disimulada preocupación. Ellos ya se lo esperaban, y llegó el momento de discutir el tema entre los hombres de la casa frente a la imagen de Masaki quien sonreía despreocupada en sus ya características gigantografías.
…
Rukia y los demás habían tratado de contactar a Ichigo sin éxito alguno, aparentemente había desaparecido de Karakura y no pudieron ubicarlo durante la semana de espera, además su padre no era de mucha ayuda ya que sólo le respondía a Rukia que necesitaba estar sólo y decidir sus soluciones a cualquier dilema que le planteará el comité.
Esa semana fue una tortura para la pelinegra, nuevamente no podía ayudar en nada a su nakama, y peor aún: pareciera que él no quería que ella se involucrara.
Los días fueron eternos, se había causado un gran revuelo en el Gotei 13, y para el colmo de los amigos de Ichigo, los capitanes nuevamente decidieron no intervenir, asunto que tenía muy decepcionados a los partidarios del Shinigami sustituto, no podían explicarse la falta de compromiso hacia el ojimiel, quien había participado de innumerables conflictos para ayudar a la sociedad de almas.
Cuando por fin el día esperado llegó, el Shinigami sustituto se hiso presente muy temprano en la sociedad de almas con un semblante serio y su característico ceño fruncido. Atravesó el portal acompañado de Urahara, lo cual provoco miradas curiosas y hasta hostiles. Ichigo estaba vestido de Shinigami y llevando su imponente espada al hombro en una pose deliberadamente defensiva.
Una multitud lo estaba esperando al otro lado del senkaimon para darle su apoyo o simplemente para ser testigos de ese día decisivo. Cuando el rumor dejo de ser un simple parloteo de pasillos, la voz de un posible juicio al Shinigami sustituto se extendió rápidamente por el Gotei 13 y sus alrededores, atrayendo público expectante ese día.
Rukia lo estaba esperando junto con su capitán Ukitake frente al portal, el cual se abrió muy cerca del destino del ojimiel, sin embargo el continuo su camino, pasando a su lado y cruzando el camino hacia la cámara sin dirigirle la palabra dejando a su rubio acompañante unos pasos más atrás, quien también tenía un semblante serio en su rostro, lo cual provoco que muchos pensaran que actuaría como la defensa del joven Shinigami.
La pelinegra algo sorprendida se voltio y observó el andar de su nakama por el camino que el público testigo (que no eran pocos) había dejado deliberadamente para no interrumpir su paso.
Cruzó el puente que llevaba a la cámara de los 46, hasta que llegó a esas puertas imponentes que separaban al peli naranjo de su destino, estas se abrieron automáticamente al sentir la presencia del "acusado".
Ichigo se detuvo un segundo frente a las grandes puertas, emitió un suspiro imperceptible por los demás y volteo para dedicarle una última sonrisa despreocupada a quien había detenido su lluvia interior, a la pelinegra que había cambiado su vida y a la cual no quería involucrar en ningún asunto que le pudiera hacer daño.
Este gesto dedicado a Rukia, provocó un sentimiento de impotencia en la Shinigami, y por primera vez sintió que Ichigo sabía lo que iba a pasar pero prefirió no decirle nada.
La mano de Renji se apoyó en su hombro mientras el Shinigami sustituto siguió su camino junto a su acompañante y las gigantescas puertas se cerraban tras ellos. El simple tacto de Renji descoloco a la Shinigami y fue en ese momento cuando sintió miedo, miedo a perderlo para siempre.
Nunca se había detenido a pensar en sus sentimientos, nunca se había dedicado siquiera un día a disfrutar con Ichigo las cosas simples de la vida en Karakura, y nunca había sido honesta con ella misma.
En esa larga espera fuera de la cámara se cuestionó las cosas que quizás había hecho mal o simplemente las cosas que nunca dijo y que nunca hiso. Quizás no debió ser tan dura con él, o quizás debió haberse preocupado más de las cosas que hacían feliz a su nakama.
Sacudió su cabeza ligeramente, la espera la estaba haciendo perder la cordura, ella era así e Ichigo la conoció así, por lo tanto no debía cambiar nada ya que estaría fingiendo y eso fácilmente molestaría al peli naranjo. Pensaba que solo debía ser ella misma, no había para que cambiar ni forzar las cosas ya que así ambos eran felices.
¿Felices?... En este punto de sus pensamientos Rukia se detuvo a analizar solo un segundo. Eso era lo que sucedía y lo que le asustaba tanto: ella era feliz junto a él, y ahora se daba cuenta de que no quería volver a perderlo, ya que eso significaría arruinar esa pequeña felicidad que el atolondrado de Ichigo le hacía sentir.
-¿Que sucede? - Pregunto Renji al verla tan concentrada en sus pensamientos y sacándola de su transe.
Al ver que su amiga no respondía, le comentó casi adivinando su preocupación- tranquila que todo saldrá bien –
-Lo sé... gracias Renji - contestó la teniente fingiendo una sonrisa. Era mejor dejar de pensar tanto y esperar a que todo saliera bien.
…
Luego de unas eternas horas, por fin las puertas de la cámara se volvieron a abrir dejando salir a un furioso Ichigo con su espada desenvainada.
Todos los presentes quedaron impactados al sentir la furia del Shinigami sustituto reflejada en su reiatsu, todos se alejaron de él para no perturbarlo más, todos menos los capitanes que esperaban una respuesta sobre qué diablos había sucedido allá adentro, y Rukia que acostumbrada a su poder espiritual no se inmutó ante ella pero si se sorprendió de la falta de criterio del Shinigami, ¿cómo se le ocurría sacar su espada dentro de la cámara?, ¿que no sabía acaso que podían condenarlo por su atrevimiento?
Urahara salió después de él, tapándose la mitad del rostro con su característico abanico. Susurro unas palabras a Ichigo y este calmo su reiatsu pero no guardo su espada, simplemente la apoyo sobre sus hombros tras su cabeza.
-¿qué pasó Ichigo, que sucedió allá dentro? - le interrogó Rukia asustada de la posible respuesta.
- No tengo ánimos de hablar ahora - le contestó fríamente - nos vemos después - y sin decir nada más desapareció usando su shumpo hasta la puerta que lo llevaría devuelta a casa, sin despedirse ni responder preguntas.
- ¿qué fue lo que sucedió allá adentro? - le pregunto Ukitake al comerciante que había quedado atrás.
- Este no es el lugar para hablar del asunto - contestó después de observar a toda la gente que se había reunido expectante. -Además supongo que el comandante les informará de la inexplicable injusticia cometida por las mismas personas que ustedes escogieron para tomar las decisiones del Gotei, yo ya no tengo nada más que hacer aquí, así que con su permiso me retiro. - y tal como anunció, camino hasta cruzar el portal con el mundo humano.
La disimulada reprimenda realizada por Urahara hiso pensar que algo muy malo estaba por pasar, y Rukia estaba indignada.
…
Por más que lo intento, siempre me quedan cortos los capítulos :c en fin, gracias por leer esta extraña historia, ya han salido varios fics con una temática parecida, no creo que se inspiren en el mío en todo caso xD pero ojala no sean mejores jaja.
Gracias por sus reviews! Tengo muchas ideas y situaciones imprevistas XD! Agradezco a Aleyzha (Si Ichigo recuperara sus poderes sería feliz y no habría historia ¿o no? Jaja), a Otonashi Saya (espero que te siga pareciendo interesante :3 muchas gracias), a Elisa20 (próximo capítulo fin flash back y volveremos a la historia :D me alegra que te encantara! No puedo creerlo en todo caso ajaj), a Gonza3 (te corrijo en realidad fue 1 año jaja gracias de todas formas n.n), a 1234567 (a la próxima ponte nombre plz jaja pero te encuentro toooodaaa la razón, creo que saltarse la explicación de eso no es bueno, pero la gente cambia dependiendo de las circunstancias de la vida 3 y esa es la idea (mostrar personajes con actitudes diferentes a raíz de una mala experiencia), pero tomare en cuenta tu consejo, ya que personalmente odio los fics no UA con personalidades cambiadas D: ), a Misel-kuchiki (perdona la demora :c aquí continuo! Y gracias!), a .Gruvia (muchas gracias por tu comentario c: espero mejorar así seria más interesante aun, ojala este capítulo no te decepcione), y finalmente a Loen (muchas gracias c: espero se siga viendo buena jeje, gracias a ti por leerlo n.n)
Me puse muy contenta de recibir tantos reviews a pesar de no merecerlos D: por mis atrasos y capítulos cortos snif, espero mejorar y les agradezco también a todos los que pusieron la historia entre sus favoritos y a los que la leyeron aunque no comentaran (pueden hacerlo si gustan, no importa si no tienen cuenta n.n)
Nos leemos pronto, ¡besos!
