Los personajes no me pertenecen, y no hago esto con fines de lucro. Gracias por leer! A Tod s, los que se tomaron un minuto de su tiempo para hacerlo! MIL GRACIAS!
Ranma; hijo que vas a hacer?- preguntaba una mujer muy bella, vestida con su kimono.
Con que madre?- pregunto a su vez el pelinegro, levantando la mirada para posarla en la mujer que tenía enfrente.
Nodoka Saotome, una mujer de valores muy arraigados, tenía dos hijos , a Ranma que era el ecónomo, a veces frio y calculador en los negocios, era como si el supiera cuando atacar, para conseguir la mayor ganancia, no sabía de donde había sacado ese genio, pero aun así sabía que era un hijo noble, amoroso, dedicado y muy emprendedor, un buen partido para cualquier chica, pero también sabía que era deficiente en cuanto a la elección de sus mujer, algo que él se reservaba muy celosamente. Su otra hija era Ranko, era hermosa como una flor de loto, pelirroja, su pequeña princesa de cabellos de fuego, ella se dedicaba al arte, era una fanática de la pintura, pero también era una modelo, de las mejores; la verdad.
Ella había educado a sus hijos para ser siempre los numero uno, aun así también recordaba las veces que fracasaron en sus áreas individualmente, principalmente Ranma cuando se dio cuenta que no daría el discurso de graduación, supo que había algo que su hijo miraba atractivo en la joven Tendo; deseaba conocerla y cuando fin logro su cometido, se quedó boquiabierta, era una chica realmente hermosa, con su cabello negro azulado, ya entendía porque su hijo se encontraba encantado con ella; pero también fue testigo de cómo se levantaron y lograron conseguir casi todos sus premios, eran su orgullo.
Pues con el concesionario de carros, recuerdas….- dijo Nodoka.
Ranma seguía leyendo unos documentos, sin decir una palabra, sumido en las letras que estaban escritas e esos papeles, Nodoka cansada de que la ignoraran decidió que era hora que realmente su hijo le pusiera atención.
¡RANMA! DEJA DE IGNORARME, RESPETA A TU MADRE Y CONTESTAME!- dijo levantándose de su asiento y levantando solo un poco su voz.
Ranma levanto su mirada y le dio una cálida sonrisa- Madre cálmate, lo que sucede es que estos son los papeles respecto a ese tema y quería contestarte, basado en ellos.
Oh, bueno, disculpa hijo, es que sabes que no me gusta que me ignoren y menos ustedes, que sean grandes no significan que hagan lo que quieran. Me deben respeto.
Si madre lo sé, discúlpame- al mismo tiempo se levantaba y la cubría con un fuerte abrazo.
Nodoka correspondió al abrazo y sin más le pregunto- y bueno que decidiste?
Ranma la soltó y dio un suspiro, como tratando de decidir cuál era la mejor opción- pues la verdad suena muy tentativo como están ofreciendo, esa cantidad de dinero, pero también sé que es un negocio que me ha dado bastante no me gustaría deshacerme de él, aunque no me interese este tipo de mercado, aun así…- soltó pensativo.
Aun así? Que, hijo?
Creo que lo mejor sería quedárnoslo, hoy tengo una reunión con uno de los bancos más poderoso del Japón que está muy interesado, iré a ver al presidente, veré que dice, y después tomare una decisión.
Nodoka empezó a encaminarse a la salida de la gran oficina de su hijo, tomando el pomo de la puerta; se volteo y le dijo- Ranma; hijo, sabes bien que no me gustaría que lo vendieras en su totalidad, tal vez podría quedarte con una parte; aunque sea minoritaria de esa empresa, igual creo que las ganancias serán casi las misma; no crees?
Creo que si madre; pero no sé, sabes que me gusta tener el control en todo; principalmente en los negocios, veré que sucede hoy en la reunión.
Está bien hijo; cuídate si y te quiero
Yo también madre; lo sabes verdad!
Claro que si- y la mujer salió de la oficina con una gran sonrisa en su rostro.
Ranma quedo solo en su oficina pensando en que haría con el concesionario de carros, su madre tenía razón podría vender una parte…. pero…. mejor esperaría a ver la propuesta que le presentarían en el banco y luego tomaría la decisión, no se quería apresurar.
AKANE!?- dijo un hombre ojos oscuros con una banda amarilla en el pelo, algo peculiar para alguien que trabaja en uno de los mejores bancos del mundo- porque ofreciste esa cantidad exorbitante para comprar esa franquicia de carros? Qué demonios te sucede?
Ryoga...- decía un tanto molesta
Ryoga sabía que no debía de entrar así y menos reclamarle por algo que no tenía importancia, ella había logrado levantar ese banco y era dueña completamente del mismo, sin junta directiva ni nadie que se interpusiera en su camino.
Cuantas veces te he dicho que lo que yo haga o deje de hacer no es tu asunto?; cuantas veces quieres que te lo siga repitiendo, que seas mi amigo no te da derecho a tratar de ser el dueño de esta empresa, por si no lo recuerdas soy yo la que es dueña.
Si lo sé, Akane…- decía un muy molesto Ryoga (veras que muy pronto estarás en la calle y yo seré el dueño de esta empresa).
Trajiste las cuentas del mes que te pedí?- pregunto oscamente.
Si acá están- dándole un grueso portafolio
Bien, puedes irte, en la reunión de hoy no te necesitare.- dijo la peli azul despreocupadamente
QUE? Pero si debo estar ahí, recuerda que soy tu contador y…. y….-dijo muy sorprendido
Mira Ryoga ahora no puedo atenderte, debo de ir a esa reunión, después hablare contigo- dijo saliendo de su despacho, y dejando solo al chico de la pañoleta.
Ryoga comenzó a caminar, viendo detenidamente todo lo que esa oficina tenia, estaba pensando como muy pronto el cambiaria todo por ahí, tomo asiento en la silla de Akane y hablando en vos alta dijo- ay Akane, Akane, pobre Akane, si supieras como estoy quitándote tu empresa poco a poco, solo un poco más y todo esto será completamente mío, jajajajajajajaja- dijo saliendo de la oficina con una gran sonrisa en los labios.
Akane se dirigía al salón de juntas que se llevaría a cabo con el dueño del concesionario de carros, esperaba que Ranma Saotome o no la recordara o no se molestara, por ser con ella con quien haría tratos, esperaba que todo saliera bien, sentía nervios por volver a verlo, jamás pensó que el fuera dueño de uno de los proyectos que más le interesa, pero el mundo parece ser muy pequeño; en muchas ocasiones.
En cambio en la oficina estaba Ranma con su abogado, un pequeño hombrecito libidinoso, pero muy bueno en su trabajo, llamado Happosay, él le decía "happy" de cariño, le había enseñado mucho en su vida y estaba muy agradecido con él.
Escúchame "happy"- decía con voz firme Ranma- no quiero que si entra una mujer te lances hacia ella descaradamente, esta es una reunión muy importante, tal vez la más importante de todas. Por favor te lo pido, compórtate.
Sí, señor, lo que usted diga- contesto con una sonrisa, su pequeño amigo.
Bien, mira, cuando ellos entren…- empezaba a decir Ranma cuando fue interrumpido
Cuando entren quiénes?- pregunto la peli azul que ese día llevaba una falda ceñida a la cintura, de varios tonos de verde con un corte en A, con camisa ¾ color blanca y tacones altos- muy buenas señores, soy Tendo Akane un gusto conocerlos, hoy será conmigo la reunión- decía con total seguridad; mientras un sorprendido Ranma la miraba de pies a cabeza, podía catalogar a esa mujer como una diosa, un cuerpo voluminoso, con unas piernas muy torneadas se notaba que entrenaba, junto con trasero que para él fue lo más deseado del día aparte de que sus pechos se miraban firmes bajo esa blusa un poco transparente que dejaba a la vista un poco qué tipo de ropa íntima llevaba, y como caminaba, tenía un andar muy seguro de sí misma; estaba anonadado con ella y estaba empezando a imaginarla debajo de él suplicándole que la tomara, por todas los medios posible, para él no era problema conseguir una mujer y más una como ella debía tenerla, era su nueva conquista y no había mujer que se le pudiera resistir; tuvo que hacer gran fuerza de autocontrol para no perder los estribos y no empezar su juego demasiado pronto. Pero cuando reparo en el nombre, se dio cuenta que era su némesis de la universidad y supo en ese momento que era hora de su revancha.
