CAPITULO #4: "NUESTRO SORPRESIVO Y ÚNICO REENCUENTRO"
Desdé que tocó el timbre de la puerta, El tiempo se le vio correr muy lento, literalmente. Sin embargo, no despegaba la vista de la puerta; Esperando ilusionada, que finalmente volvería a encontrarse frente al rostro morena que tantas noches le quitaba el sueño a nuestra protagonista.
Pero la puerta se conservaba caprichosamente cerrada.
-"¿la señora se habrá equivocado de habitación?" –Preguntó al percatarse de los hechos-"¿Cómo una recepcionista pudo confundirse en el número de habitación"?-En opinión de Frida y debido a su situación: ¡Eso era inaceptable en un hotel turístico!- "Dios mío, y ahora que Hare?" –pensó.
Existían dos posibles soluciones:
Llegar a oídos de quien corresponda la queja; pese a que le traería problemas siendo su primer día en una ciudad cuyo mundo era totalmente nuevo ante ella.
O bien, rendirse y buscar pronto un hotel para hospedarse y pensar en un posible plan B: la verdad es que no pensaba rendirse ¡y menos el haber llegado hasta aquí !
Ahora el problema planteado a resolver: ¿Cuánto tiempo tardará en encontrarlo?
—¡! Vaya, vaya!, ¡Miren a quien tenemos aquí...!—Hablo una voz apática a sus espaldas la cual le hizo girarse a su dirección:
Miren que es grande el destino, pero el mundo realmente es pequeño.
-¿Zoe…?—no podía creer que se encontrara con la ex villana. Esto sumaria para que sus ganas decayeran literalmente.
— ¿A qué se debe tú—Hablo con cierto rencor en la voz—repugnante presencia aquí, Suárez?
—Ah, nada—Respondió Frida groseramente—Nada que debo compartir y menos contigo.
-¡Va! como si me importara lo que hagas, no es nada especial. Y yo que pensé que refugiándome aquí, Podía evitarte, Pero…—Lanzó una mirada intencional de desprecio—veo que no sirvió de nada…
Cualquiera que ocuparía el lugar de Frida, en su respuesta, se abalanzaría sobre ella para dedicarle la peor de las agresiones físicas, en verdad lo haría; de no ser porque el encuentro de Zoe la habían tomado desprevenida y con la erróneo momento para decaer pese a sus intenciones de encontrarse finalmente con el moreno, Frida no pudo hacer nada; nada más que girarse sobre sus talones y emprender el camino de vuelta hacia la salida de la residencial. Y todo hubiera salido perfecto hasta ahí, pero…
—Buscabas a Manny ¿verdad?—
Detuvo sus pasos en el acto. El cuerpo de Frida se paralizó: Nunca le pasó la cabeza por qué ella se encontraba aquí y dado por su comentario, debió de suponer que conocía la localización del moreno; dudo un momento pero decidió voltearse lentamente para encontrarse con una Zoe mirándose las uñas con orgullo-"como odiaba esa imagen"- Pensó para sí misma.
—pues, te comentaré algo…-dejo de mirarse las uñas para seguir con el juego— ¡lamento que tu viaje haya sido todo un desastre nena!...
— ¿ha si?—Frida no lo pudo evitar, la curiosidad le ganó a la razón que le gritaba el salir de ahí.
-si…hay nena, lamento que te enteres y que sea por mí; ¡odio ser yo quien de las malas noticias!—supo que ganaba la batalla al fijarse en la cara de incredulidad de Frida y prosiguió—Dime— ¿te gustaría saber el por qué no lo encuentras aquí, ¿No? es muy simple mi querida Frida: le dio vergüenza. Al enterarse de que venias para acá, preparó sus maletas y yo le prometí no divulgar su localización ¿sabes por qué lo hizo? para que no lo persigas como loca enamorada, ¿te cae el veinte?—Terminó enmarcando en su rostro una sonrisa macabra.
— ¿Sabes qué?—dijo Frida arrepentida por su arranque de curiosidad que no sirvió para nada—No sé qué hago aquí perdiendo el tiempo al escucharte creo nada, ¿Por qué le daría importancia tus palabras?
—Bien, adelante…No me creas—dijo Zoe—Piérdete en esta ciudad enorme y búscalo como puedas, pero, te diré la verdad: Perderás tiempo y esfuerzo ¡de nada servirá tu búsqueda!, así es la realidad y no es mi culpa que aún seas tan inmadura…
Frida no pudo escuchar más, en ese momento se sintió indefensa, confundida por las palabras impregnadas de malos deseos por Zoe, daría por tener el valor de alejarse inmediatamente de ahí, lejos de Zoe; poder retroceder el tiempo, poderle confesar lo que sentía por Manny, todo por encontrarse en medio de una ciudad tan grande entre lo que sabe y lo que desconoce.
Pero aun así siguieron manifestándose las palabras de Zoe; cada vez eran cortadas más profundas en la corteza debilitada del pobre corazón de la chica:
— ¡Ha! si Pensabas encontrártelo aquí para decirle lo terrible que fue su partida y todas esas cursilerías, no podrás convencerlo del todo ¿sabes?—Frida no quería ni imaginarse lo que diría pero en ese entonces, sin darle una oportunidad de rescatar la movilidad de su cuerpo, Zoe soltó la bomba:
—Está comprometido—
Al oír eso, Frida sintió un aire frío muy incómodo inundándole todo cual pensamiento lejos de la razón y la mentira: "no podía ser real, la verdad no debía, no quería pensar en ello" ¿"Puede ser tan tonta de creerlo"?, ¿"será cierto eso"? ¡Dios santo, Frida!—se preguntó—" ¿ estas consiente de las palabra de tu peor enemiga, las de Zoe Aves"?
Esto implicaba el reto de mantenerse cuerda, fuerte; no debía hacer caso, pero, como figuraban las cosas: ¿será cierto lo que dice, Habrá un poco de verdad en sus palabras?
Como vio que Frida no contestaba ya que se quedó ahí, sólida como una piedra y blanca por la noticia, se dio cuenta que su juego macabro daba éxito.
—"bingo"—pensó para sí misma, sin dejar de sonreír internamente.
¿Por qué el amor es tan complicado?
Uno solo se deja llevar por su corazón
Pero sin contar en las debilidades
Que uno es sometido por este amor.
—No, Zoe Aves—Decidió mostrarse fuerte aunque esta confección la deterioraba—No haré caso de lo que digas, aun si la situación sea prestada para creerse, ¡Nunca caeré en tus mentiras!—
— ¿Ahora, quién es la inmadura?—Bufó Zoe Aves—Sentía que debía decírtelo para que no pierdas tu tiempo aquí pero, ya que, veo que no servirá de nada mi advertencia !y eso que quería lo mejor para ti! —Fingió demostrar lastima hacia su némesis.
— ¡Mentira!, ¡Manny está aquí! No salió del país, lo que quieres es despistarme en mi búsqueda, pues bien, Pero te daré una noticia, no caeré bajo mucho menos con tus palabras!-¿Oíste?—dijo Frida levantando la voz para demostrar su convicción.
Pero eso no impidió que Zoe siguiera burlándose:
—Entonces, ¿Ni aun cuando la fuente confiable salga de la futura novia? —Frida se quedó aún más fría y no pudo evitar clavarme la vista sobre ella.
"¿Cómo que su…?"
—Zoe—La Llamó Frida después de unos minutos de silencio— ¿De qué diablos, estás hablando?—
—Ha, ¡No te enteraste!—dijo Zoe, manteniendo el suspenso en el aire, Frida de nuevo no quería enterarse de la venida a lo peor, si no salía de ahí. Sus pies no respondían a sus deseos.
La noticia que peor pudo darle el mundo le llego de golpe a los oídos
—Estás viendo —Avisó—A la mismísima prometida de Manny, Zoe Aves Rivera!—Le restregó a su vista su mano derecha cuyo objeto negro en uno de sus destellaba un brillo al paso de la luz en su movimiento.
Entonces Frida vio con horror el feo anillo que le tendía Zoe en su pulgar de la mano, parecía uno de compromiso: grande, redondo y Nuevo. Las lágrimas automáticamente se les resbalaba por las mejillas ya que la peor calumnia de sus pesadillas se había vuelto realidad: Manny estaba enamorado de Zoe, no el de ella.
Esto fue el colmo, no podía seguir más allí; no quería darle gusto a Zoe, aunque eso fue inútil, ya que las lágrimas fueron vistas a luz pública al ver ese anillo, que aún en su mente no podía dejar de verlo. Se la vio corriendo por los pasillos dirigiéndose a la salida del hotel; escondía la cara por la vergüenza de verla llorar en ese hotel tan lujoso, Incluso la recepcionista parecía algo confusa…
—Señorita… ¿Está usted bien? ¡Señorita!—trató de alcanzarla pero todo fue inútil: Frida ya había atravesado la puerta principal del hotel.
Mientras, nuestra perversa villana Zoe Aves sonría con triunfo en la esquina de su habitación, apoyada en su puerta.
— ¡"Qué patética, la mentira sirvió de maravilla para poder distanciar a la pareja que más aborrezco en la vida"…"claro que no soy la señorita rivera…aunque…todavía no pierdo la esperanza"—esto hizo verse un leve rubor en sus mejillas, pero de pronto se dio cuenta y dejo de sonrojarse—"! Como odio que ese Manny rivera se fijara en ella y no en mí!, Pero hice lo correcto".
Dicho esto, se metió en su habitación, no sin antes suspirar antes de cerrar la puerta y dejar de verse a través de esta.
La carrera la llevó hasta detenerse a respirar a un parque. Se le vio allí, pues sus pasos la llevaron a ningún destino; El corazón y la mente no respondían por el sentido común, si no por impulsos.
Y gracias a ello, la acarrearon hasta este desconocido lugar.
— ¿Por qué hizo eso Manny?—se preguntó en voz alta sin querer, expulsando el dolor que se comprimía en su pecho.
Sabía que, ahora no quedaba de otra más que irse de ahí, no valía la pena seguir en esta ciudad; sería muy decepcionante llegar a casa actual, ver a su amiga Leslie, muy emocionada por lo que su amiga le pudiera contar de su vida y solo escuchara la terrible verdad… ver la cara de desilusión y lastima de su amiga y decirle- "Lo siento mucho amiga"-
Levanto la vista para no ensuciar sus zapatos con sus lágrimas, el parque no le pareció nada feo… de echo era muy ecológico y el ambiente consistía en aire limpio, áreas verdes pasto recién cortado, risas de niños pequeños y luego…
¡! Un restaurante con un letrero especial de churros 3x2 todos los días!
Ante el estímulo visual, le crujió el estómago. Bueno antes de irse, debía de probar los churros que hacían aquí, Ya que como dice el dicho: "Barriga llena, Corazón contento".
Sin pensarlo más, Dirigió un nuevo camino en sus pasos hacia dicho restaurante que la ayudara a olvidarse de lo demás, solo por un rato agradable.
Mientras tanto:
A unos cuantos kilómetros por la redonda del parque y apoyándose en lo alto de un Frondoso árbol, se encontraba un chico de Tez morena, cabello chino y con una marca en el ojo derecho, escondiéndose de la acumulada bola de fanáticas que estuvieron persiguiéndolo alrededor de una hora, ¿la razón? Él inocentemente quería encontrar algo que comer y fue entonces cuando dos chicas lo descubrieron saliendo de su departamento,(unos minutos antes de que llegara Frida a buscarlo)y empezaron a perseguirlo gritándole de cosas, Previamente, de pronto se juntaron más chicas al unísono de los gritos de las primeras que lo descubrieron, creando finalmente una ola de fanáticas detrás de nuestro héroe, quién logro perderlas a la vista al entrar en el parque, pero ahora que él quería disfrutar de un momento de paz, este debía de esconderse arriba de un árbol.
— ¡Uff!— lanzó un resoplo de alivio—hasta aquí soy famoso, me preguntaré que pasaría si me voy a Marte—dijo con ironía y se rió de su propio chiste.
No duro mucho tiempo su juego del escondite, pues escucho a lo lejos:
— ¡! CHICAS, MIREN, AHÍ ESTA ÉL! —Pegó el grito de batalla una chica del grupo.
— ¡Ho no! de nuevo a correr—Replicó antes de escapar de nuevo, ahora sumergiéndose más en el parque que se encontraba, sé que fue su único gran ejercicio desde su llegada a esta enorme ciudad, pero empezaba a hartarle la idea de no poder dar ni un milímetro fuera de su departamento si no podía encontrárselas, ni aun si todas fueran chicas de lindos rasgos.
— ¡Espera, Tigre! ¡Solo queremos sacarnos fotos contigo!—
— ¡Y vender tu ropa en Internet!—Sugirió la de menos estatura del grupo.
—Oye, ¡qué gran idea….!
Manny Rivera, alias el tigre descubrió a lo lejos un atajo medio inundado con enormes puestos de comida debido a su ágil olfato, a crecentó el hambre que traía desde el inicio de la carrera. Entonces dio ventaja ante su agilidad y astucia para subirse a una de las mantas coloridas donde se anunciaba la comida del lugar; desde ahí observó con alivio que el grupo de fans pasaron de su vista.
Apenas encontró tiempo para recuperar el aliento cuando olvido que no nada más era popular para el género femenino, si no en todos lados…
— ¡Wow, El tigre!—Exclamaron todos los propietarios y verduleros de los puestos al unísono — ¿Nos darías tu autógrafo?
— ¡No, no y no!—exclamo ya harto para poder dejar claro esto, Se elevó a un puesto más grande a la vista de todos y exclamo para que todos lo escuchasen, Incluso la bola de fans que pasaron de largo se detuvieron al oírlo cuando exclamó para todos — ¡¿No ven que estoy harto de esto?—dijo — ¡caray! Parezco una celebridad de Hollywood, no es para tanto, solo quería ir a comer a un lugar tranquilo y sin tumultos de gente que me persigue, ni un minuto en paz!, ¿entienden cómo me siento ahora?
Un minuto de silencio, la gente nada más mostraba arrepentimiento con la cabeza cabizbaja, algo avergonzados por sus acciones. Entonces Manny ve que se pasó un poco con su actitud:
— Oigan—Se lo pensó mejor—tal vez ustedes me puedan ayudar…— De repente se le vino en la mente una imagen de un alimento que no había probado hace tiempo— ¿Saben en dónde puedo conseguir churros?—pregunto no muy seguro de saber ellos, pero lo sorprendieron:
— ¡!por supuesto ¡!—dijeron al unísono de nuevo, todos muy contentos. De esta manera, fue seguido por toda la concentración de sus seguidores hasta llevarlo al corazón del parque, llegando finalmente frente a un restaurante de buen gusto con un letrero que rezaba:
"Churros 3x1 todos los días"
— ¡Esto-es-el-cielo!—
Se escuchó la satisfecha voz de Frida desde el interior del restaurante, cuyos innumerables platos de churros ya consumidos, la rodeaban en la mesa y aun así la peliazul seguía sujetando un churro en la mano y toda la azúcar encima de lo que antes era su cuidadosa vestimenta.
—Señorita, .aquí le dejo la cuenta— Aviso un malhumor mesero que le servía.
— ¿Qué, qué?- exclamó borrando toda muestra de dicha que experimento en el lugar al fijarse en la cuenta— ¡me está cobrando más de lo que yo debía de pagar!
— Está en un error—Dijo como si fuera lo más obvio del mundo—Si se fija usted, todas las cantidades están aquí marcadas y usted se pasó del límite de consumo que nosotros le pusimos para esta promoción de 3x1…
— ¿Ah sí? ¿Y cuánto es el límite?—Desafió al mesero.
— Si se consume menos de 20 más…—Comenzó explicando pero se vio interrumpido por la chica.
— ¡Es exactamente lo que consumí!
— ¿Ha si?—Dirigió la vista a su mesa y sonrió sarcásticamente—¿Y todos los platos que veo a su alrededor?
Había alrededor de Frida, lo que parecía a primera vista no más de 50 platos de churros.
Frida solo sonrío inocentemente, aunque ya fuera de edad adulta, no podía evitar echar de menos los buenos días de su infancia y seguir siendo una problemática…
—Em…Error de cálculo…F-fueron los extraterrestres!, !estoy-controlada por ellos…¡está soñando!
Al entrar, a Manny se le hizo raro que hubiera mucha clientela dirigiendo la vista a lo que se supone es un severo pleito entre una chica y un mesero, ya que hacían mucho ruido. No le tomó importancia al principio, pero pronto su cerebro empezó a captar varias cosas que se le parecía particularmente familiar, por ejemplo la actitud de esa chica cuya cuenta no quería pagar; no podía evitarlo, sabía que la había visto en alguna parte, aunque no pudo distinguir quien era o porque le inquietaba mucho no poder distinguirla, ¿estaría haciendo lo correcto si va infiltrarse a la ajena situación?
Entonces, fue cuando la chica se aproximó hasta cierto punto cercano a su mesa mientras se dirigía a la puerta, y entonces fue cuando lo confirmó sin necesidad de acercársele.
Era Frida Suarez.
Pero había experimentado un cambio gradualmente grado con el paso de los años, Su fisiología se mostraba más madura, Las cadera mucho más anchas y agradablemente bien figurada, le parecía tan sensual…todos sus movimientos….
El cabello ahora lo traía más largo, lacio y bien peinado, a diferencia de como era su costumbre, no traía sus adorables Google rojos, no, sólo sencillo y suelto.
Aun así se veía bastante diferente; Eso ocasionó que Manny se "desconectara" por unos pequeños segundo, hasta volver aterrizar su volátil mente de vuelta a tierra.
—No pagare nada, ¿escuchó? Y ya sé que Haré, ¡Lo demandare ¡ Sabe usted quién es mi padre?
— ¡Shut up, lady!—gritaba furioso el mesero—No me importa quién sea su padre, ¡me va a apagar o tendré la necesidad de llamar a la policía!
—Me vale! me vale lo que hagan, yo me voy, nunca más confiare en un restaurante así !—por ultimo le sacó la lengua y salió huyendo infantilmente; el mesero se quedó echando fuego por las orejas, literalmente.
— "Ahora es tu turno Manny, ve y alcánzala"—Renegaba su conciencia, tal era el deseo de poder al menos volver a hablar con ella, pero aún más importante, disculparse por todo lo que alguna vez ocasionó lastimarla en pasado.
Sin que pasara un minuto más, se levantó para ir directo hacia la puerta, esperanzado de que la figura llamativa de Frida no se desviará de su vista y pudiera finalmente alcanzarla. No tardo nada en volver a encontrársela: Hecha en furiosa, caminando sin ver siquiera a donde se dirigía. Manny apretó el paso; en cambio Frida, quien pensaba que era el mesero quien la seguía persiguiendo, le gritaba de cosas a sus espaldas ¡! Sin tener la menor idea de que se trataba de él!
La peliazul estaba por pisar con paso firme a una banqueta, cuando el moreno visualizó que el semáforo marcó en ese momento la luz roja, y la gente detenía sus pasos, pero Frida no, quien seguía tan ocupada en su reproche, que siguió su camino sin percatarse de que a pocos metros de ella, avanzaba a velocidad un camión cuyo chofer seguía su rumbo y que por la pertinencia de este podría alcanzar a la chica en vista de su corta altura.
— ¡! HEY, CUIDADO! —
— ¡Ya se lo dije, no pienso pagar NADA!—
— ¡NO FRIDA… EL CAMIÓN ¡!—
Esa advertencia ocasionó que Frida se detuviera en seco de asombro. ¡Esa voz, debió de escucharla en alguna parte! pero en ese momento no pudo asegurarse de ello, no pudo pensar en nada al ver como el camión devoraba su camino libre; Instintivamente cerró los ojos y espero, pero sintió que alguien la alejaba del camino para llegar al otro extremo, cayeron rendidos sobre la banqueta, aunque uno encima del otro.
Fue obra de su salvador, si no fuera por él, entonces se proclamaba seria hecho puré en ese instante.
—Gra…—Agradeció en seco al fijarse en el chico que yacía debajo de ella pero sin lastimarla.
Entonces juro que su corazón experimento un vuelco de emoción cuando cruzaron las miradas.
— ¿Manny?...—Menciono sin poder contener en florecer una sonrisa de sus labios.
FINAL DEL CAPITULO.
