Historia: "Lo que se puede lograr por amor"

Capitulo #12: "Empezando desde cero"

Por: Oceangirl24.

Comentario: Los personajes y sus características no son propiedad mía, si no de sus creadores y de la compañía de Nickelodeon. Para mejor comprensión de la historia, ver los capítulos de El tigre las aventuras de Manny Rivera, Que lamentablemente no se transmiten en la actualidad pero puedes verlos online. ¡Comenzamos!

Capitulo #12: "Empezando desde cero".

Las olas del mar lograban tranquilizarla de un modo increíblemente terapéutico. ¿Cuál fue su decisión de venir a encontrarse enfrente del mar en medio de una crisis emocional? ¿No será que el viento, que sopla dulcemente por encima de su cabeza despeinando sus cabellos, el canto chillón de las gaviotas que se juntan para componer dulcemente una melodía matutina, el vaivén de las olas del mar acompañado del sonido provisto cuando finalmente se rompen al acercarse a la orilla o simplemente el hecho de encontrarse presente en medio de todos estos sonidos que proporciona la naturaleza y sin embargo sentirse totalmente sola para su deleite?

Cualquiera que fuese una de estas respuestas, Frida se encontraba emocionalmente estable y encontrada en paz como si pareciera mentira de que todos sus problemas, existieran en ese momento y la lucha hubiese sido todo un sueño malo, solo una pesadilla…

De repente una extraña sensación de deseo por sentir el mar bajo sus pies la condujo a levantarse de donde se encontraba sentada originalmente, de sacudirse la arena y acto seguido de aproximarse hasta la orilla del mar, para sentir como la espuma y el agua salada le inundaba con afán todo su pie, mojando cada milímetro de su piel curándola de todo mal que la abrumaba, logrando calmarla…purificándola tanto a dentro como a fuera...parecía tan irreal…

Al llegar a la orilla y ver cumplido su anhelo, a continuación dio pasos hacia atrás para que finalmente se dejase caer sobre la arena, sin despegar la vista al horizonte que se complacía por admirar y se perdía en la lejanía ya que no se podía saber de cierta manera en donde acababa el interminable mar azul. Apenas el sol no lograba por colocarse encima de su cabeza, lo que indicaba que serían como las 8:00 am de la mañana de un viernes. No cabía nada más que con el remolino desbordante de sus pensamientos mezclados con los ruidos de la playa.

Los nombres que ella repite no son bien escuchados por nadie, aunque ese no era la intención: - Manny- dejo un suspiro al aire- Padre- el miedo al recordar el nombre del cadete de policía volvió a pesarle el corazón- Madre- ahora si la nostalgia interrumpió el momento de paz que brevemente solo duró unos segundos para pensar exclusivamente en ella: ¿"Como no pensó en ella antes"?, su madre… la mujer que le dio la vida y que, por algún extraño y cómico motivo sentía que, pensando en ella, las cosas se tranquilizarían un poco si directamente iba con ella; conociéndola de toda la vida, al principio sería muy obvio que la noticia de su embarazo seria como un golpe muy duro, pero sin lugar a dudas le daría su apoyo incondicional al saber que sería abuela, agregando esto a que perteneciendo a Manny Rivera, el mejor amiga de su hija quien desde el principio, mostró una acertada visión del futuro de ambos en lo cual los agregaría a su hija y su moreno amigo unidos y que secretamente ella le proporcionó ánimos y extraños guiños cada vez que él venía a su casa varios días atrás de esos momentos de su niñez…ahora lo captaba todo, su madre siempre aprobó a Manny como un buen partido para su hija…

Ahora, el único a quien sería difícil de lidiar seria con su padre, el rudo jefe de policía Emiliano Suarez, cuyo último objetivo, además de combatir con éxito la delincuencia en Ciudad Milagro, es siempre alejar del impertinente Manny rivera a su preciosa hija: Frida Suarez.

Esta vez ella sin pensarlo y conducida por esa rabia que sentía en estos momentos, fijo sus uñas hasta enterrarlas en la arena, cerrando hasta formar un puño donde finalmente su impulso la llevaría a arrojar arena con toda su fuerza hasta las profundidades del mar, seguido por varias conchas que traía consigo. Era de esperarse: "Papa siempre se interpone en mis objetivos" y no es que era porque despreciaba la manera en que trataba de proteger a la familia Suarez, si no su modo de no avanzar a costa de él…es…

! Es indignante!

Sin el apoyo de su padre, todavía le costaba recordar que no estaba sola, tenía el apoyo de su mejor amiga Leslie, su madre (que debe pensar en cómo no involucrar a su padre en esto) tenía a Manny. Esperen… ¿Manny?...

Una descarga eléctrica, indudablemente originada por la ansiedad, fue lo que la obligó a Frida levantarse de su sitio en la arena para examinar con detalle su lado oeste y forzar la vista para que este no trate de engañarla. Pero no… ¿acaso se trataba de alguna alucinación?

Se acercó más y clavó sus ojos puestos en aquella figura móvil que corría al parecer con el objetivo de encontrarse con ella, al final de 10 minutos supo que ! Era real ¡el dueño de aquel nombre invocado justamente estaba corriendo hacia ella como si la verdad y la suerte estuviesen a su favor y sabia de quien se trataba así que no dudo en moverse de su sitio…

-¡! Manny ¡!- mi voz llamando su nombre era lo que esperaba como sonaría: nostálgica esperanzada, empecé a correr hacia el no importando el estado en que me encontraba- ¡Manny!-mis pies no descansarían hasta que mi cuerpo abrase al dueño de aquella figura que desde lejos me ha reconocido y ahora corría hacia mí con una gran sonrisa que significaba todo para que fuese feliz.

Solo unos cuantos metros nos separaban pero no por mucho tiempo…

-¡! Manny...!Manny!-mi voz cansada no permitió que mi cuerpo descansara para poder terminándonos viendo, en un parpadeo, ambos aterrizados en la arena blanda de golpe, sin embargo la siempre preocupante intención de no permitirme caer duro en la arena con Manny sujetándome con fuerza a la cintura, no fue la excepción de parecer un típico encuentro que muchas veces queremos en la vida. Lo mire a los ojos y le susurre- has vuelto-

-he vuelto-Afirmó el moreno con una sonrisa de alivio- pero quisiera que me dieras la oportunidad de terminar lo que empezamos juntos-en eso me tomo de las manos y juro que no había mejor escena que está en mi vida y entonces un recuerdo oscureció por un momento mi felicidad…

-Pero…y lo que me estas ocultando, ¿crees que lo he olvidado ese pequeño detalle?- dije odiándome a sí misma en interrumpir esa bella escena pero no podía aguantar las ganas de saber la verdad detrás de ello.

-acepto que me he equivocado en tratar de ocultártelo-repuso el bajando un poco la mirada.

-entonces que es, ¿Manny…?

-No podemos avanzar si "eso" y tus dudas se interponen en nuestra relación ¿verdad?

-Manny, no me refería a eso-Ahora era yo la que sentía miedo en su corazón, tenía miedo que por sus ridículas dudas no se volviera a repetir esta escena y con ello alejarse más del padre de la criatura que crecía dentro de ella- ¿sabes qué? Olvídalo, no me merezco esto, soy demasiada insegura en esto…

Y en ese momento mi inseguridad fue callada por unos labios depositados suavemente en los míos, callando mi quebrantable voz y así volvió el silencio que la madre naturaleza nos otorgaba dentro de un ritmo suave de las olas del mar y los gritos de las gaviotas.

-mmm- rompí finalmente el beso para mirarlo a los ojos y añadir-creo que ya no quedaran más dudas…

-No, no lo hagas de nuevo, tenía que hacer que te callaras con algo- dijo sonriendo y nos volvimos a besar; pero esta vez Manny interrumpió el beso, sin soltar su mano en mi barbilla y mirándome a los ojos.

-Recuerda-dijo despacio como si se tratase de un secreto- que cada cosa que te oculte, cualquier cosa, es para protegerte- quería replicar algo pero fui interrumpida por Manny- no dudes de que te amo mucho y a este bebé, daría lo que fuera para que estuviesen a salvo, confía en mi ¿sí?- acto seguido le beso en la frente, entonces no pude soltar una risita nerviosa y me quede mirándolo a los ojos junto con las frentes pegadas al igual que nuestras narices, pero sin contacto de labios.

Sin embargo, algo mucho más extraño e inédito amenazaba por empezar a arruinar el momento: no eran personas, ni siquiera enemigos, era el mismo clima que expresaba su opinión al respecto…

Empezó con el sonido de un relámpago, provocando que nuestras cabezas se alzaran (al mismo tiempo) hacia el cielo y nuestras reacciones fueron las mismas: "¿desde cuándo el cielo, que en un principio era azul, se tornó tan gris y con nubes amenazadores de lluvia?" entonces yo me di cuenta de algo más. El sol se había escondido completamente para dar paso a una playa sumergido casi en la oscuridad, bueno no digamos totalmente a oscuras pero todo parecía un tono triste y sin ningún rasgo de luz ni brillo por ningún lado que de pronto mi respiración se volvió cansada y me entro de nuevo el miedo. Mire a Manny para buscar una explicación a esto pero se encontraba totalmente perplejo mirando hacia nuestras espaldas, el oeste (justo en la misma situación en donde me di cuenta que el corría hacia mi) y fije mi vista unos segundos para darme cuenta de lo que estaba tratando de reconocer a lo lejos… ¿Qué estaba buscando un pequeño rayo de sol? No era específicamente eso, pero sobresalía del color de lo que nos rodeaba ahora la playa, que se tornó gris y oscura, pero esa cosa que se movía y… ¿ladraba? ¿Por qué su color era muy diferente al resto del paisaje? ¿Qué significaba todo esto?

Al principio creí que mi imaginación había añadido lo de los ladridos, pero a medida de que esas cosas se acercaban, mis dudas hicieron que acallara mis pensamientos. Notaba algo más que golpeaba una masa grande contra el suelo, como una especie de… ¿carroza? ¿Una carroza jalada por perros?...

-Manny- dije con la voz entrecortada por el miedo y la ansiedad de saber a qué se enfrentaba -¿q-qué es eso?-

El moreno tampoco me pudo responder. Estaba igual de desconcertado como su amada y sin embargo, sin tiempo que perder, se puso delante de Frida para enfrentarse a cualquier cosa o persona que fuese si su plan era contra ella. Tenía lista las manos sujetas en su cinturón del tigre para convertirse en el héroe que una vez fue en la Ciudad Milagro. Ya estaban en la mitad en donde nos encontramos cuando mis sospechas fueron acertadas: había un jinete, alguien quien dirigía a los perros, y los perros no eran unos simples canes, yo los mire con la cara aún más atónita que desde el principio:

Los Doberman Pinscher, los canes mejor entrenados por la policía de Ciudad milagro y fieles acompañantes de incontables luchas por el crimen de mi papá: el jefe de policías Emiliano Suarez, estaban corriendo hacia nosotros de una manera en que no podría describir que era amistosa; estaban cargando sobre rieles una carroza, efectivamente como sospechábamos Manny y yo: ¡Una carroza idéntica al de la supervillana: Sartana de los muertos! Con todo esto, no llego a asustarme nada, hasta que oí al jinete de la carroza exclamar con furia:

-¡! Desobediente!

El susto vino después no solo porque mis perros estén ladrando con esa furia injustificada ni por la carroza al estilo de sartana de los muertos: si no por reconocer la voz de aquel que le repetía diciendo: "desobediente, traidora"; aquel único barbón cuyo propósito en la vida tal parece ser alejar a Manny de su vida, con ello traumarlo, hacerle saber que no está en sus posibilidades de que obtenga mi amor …o incluso seguir con mi amistad; Emiliano Suarez, y sus ojos de un inexplicable brillo macabro en sus pupilas, se acercaba cada vez más hacia nosotros junto con sus nobles perros

De pronto sentí como Manny me soltó de las manos tan repentinamente que no me di cuenta y este ya corría hacia el lado contrario a toda prisa, mientras que yo, como un acto reflejo, me levante y lo seguí; inundaba de miedo no quería ver atrás, pues esos ojos inyectados de decepción me asustaron hasta ya no poder ni siquiera tener el valor de mirar hacia lo que estábamos huyendo: solo correr, correr hasta donde haya alguna señal de dar fin a pisar esta playa con la arena pegajosa debajo de mis tobillos; entonces descubrí que algo no encajaba: por más que corríamos, la playa no terminaba, no tenía fin, no encontraba nada más que arena por donde se observara y entonces veo que Manny no se ha detenido ni un instante al igual que mi padre, que avanzaba peligrosamente ( y en cierta forma extraña debido a como lo recordaba a él) hacia nosotros.

Entonces ocurrió algo que no lo vi venir y a pesar de mis gritos de advertencia no fueron suficientes para detener el horror que se presentó a continuación:

Uno de los Doberman Pinscher se adelantó de su manada dando un gran salto (que daba la impresión de que volaba mientras se detenía por los aires) por lo que a Manny no se le privilegió tiempo de esquivarlo. Los ladridos fueron confundidos por los quejidos y llantos del moreno mientras este desaparecía de la vista salvo por los brazos que se agitaban con insistencia; al aproximarme al lugar sin dejar de gritar su nombre mi olfato se inundó de pronto de una pestilencia poco agradable para quien se tiene conciencia de lo que se trataba y tanto mi nariz como mis ojos empezaron a deteriorarse con solo imaginarlo: sangre…

No se podía soportar el hedor que provenía de aquel lugar.

-¡! MANNY!-Grite con todas mis fuerzas aun sabiendo que mi grito no impediría el continuo ataque del can; seguido del acompañamiento de los de su grupo que desviaron su principal carrera de persecución y también atacaron a Manny. En el suelo cubrían algunas telas de ropa del moreno y algunas manchas reconocibles de un rojo maldito cubriendo en ella las manchas de mi esperanza-¡! SUELTENTELLO, DEJENLO…PORFAVOR!- Me derrumbo en el suelo, desesperanzada, sin siquiera atreverme a desviar la vista, solo para figurarme que aun rastro de movimiento de brazos o de pies o de lo que sea….me haga entender que Manny todavía sigue luchando por su vista..

Pero dentro de pocos minutos me di cuenta que ni eso se agitaba a la vista y gruesas lagrimas resbalaron automáticamente hasta mis mejillas. Por último, a consecuencia del terror que se me desataba ante mis ojos, me agarre las manos en la cabeza, escondí mi rostro en medio de ellos y ahogué un grito seco:

¡! NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- la realidad me vino de golpe tan repentinamente que logré despertarme de la pesadilla que me obligó a incorporarme de la cama y jadear con gotas de sudor frio.

A consecuencia de mi inesperado grito a la mitad de la media noche, una figura en medio de la oscuridad se coló en medio de mi habitación, apresurada y jadeante: Leslie. Mi mejor amiga, quien vestía con un camisón delgado y pantalón de tela del mismo color azul pálido, se acercó a mi cama con un aura de preocupación y ensueño previsto en su rostro lleno de dudas:

-¡Frida…!- no pudo terminar su oración al verme totalmente sudada de sueño y posiblemente por el estado de mi rostro- ¿Por qué…estas…?-

-Tuve un sueño, nada más-escondió su rostro con ambas manos, estaba ligeramente temblorosa puesto que recordaba fracciones de la pesadilla -"¿Qué significaba ese sueño?"-pensó para sí misma…

Después de pensar en ello, un sonido suave, como algo minúsculo golpeando hacia afuera y en la ventana la regreso de su realidad y miro por la ventana: estaba lloviendo: las gruesas gotas de lluvia tocaban melodiosamente el cristal de la ventana de su habitación con mucho afán. Posiblemente inició mientras estaba atrapada en aquella pesadilla dentro de su mente.

-¿Estas segura que nada más fue eso?-dijo Leslie no muy convencida, ahora cruzando los brazos- Sabes que te conozco Frida, y eso…no creo que fue un sueño…no de esos placenteros

Tal vez la angustia, que se asomaba por los orbes de mis ojos, fue lo que provocó que me delatara el efecto del golpe con la realidad y la mentira de pretender que todo se encuentra en su lugar, porque mi amiga no despejaba su mirada directa hacia los míos. No solo era pésima en tratar de ocultar mis verdaderos sentimientos y temores dentro de uno, aparentando un aura de tranquilidad y de "todo está bien" , si no que no tardaría mucho en derrumbarme como una chiquilla miedosa en busca de consuelo para sus agobios y tormentos; Leslie me conocía perfectamente bien como para tratarla de manera indifente.

Me levante de la cama y corrí directo hacia ella para abrirme paso hacia los brazos que siempre me han acogido siempre en mis momentos de debilidad y reproche. Leslie se sorprendió al principio pero eso no significó que se apartara o me regañara en que debiera de comportarme normal y que dejase de comportarme como una niña pequeña y lo afrontará. Nunca fue de ese modo; casi me siento culpable por arruinarle la noche e incluso de haberle ensuciado con mis lágrimas su pijama favorito pero ella no se ocupó en nada más que acariciarme mi cabello largo y azulado y susúrrame cosas para que me tranquilizara como :" todo va a estar bien", "trataremos de salir adelante en esto".

Finalmente, cuando logre tranquilizar mi llanto y nos sentamos al borde de la cama, le conté todo sobre el sueño: le narré sobre mi visita hacia una playa interminable, la aparición de Manny, los perros, el carruaje idéntico de sartana de los muertos (a estas alturas Leslie había escuchado sobre la supervillana más nunca tuvo la oportunidad o la suerte de verla en persona). Mientras que le contaba las partes de mi sueño Leslie no paraba de mostrar expresiones de asombro, duda y una mueca extraña como si estuviera dudando de que eso fuese real o no habría de tomarlo en broma:

-Frida, no podría decirte con seguridad el significado de tu sueño, pero creo que es algo serio que por coincidencia hayas seleccionado a tu padre, a manny,la carroza de sartana y los perros en el mismo lugar donde empezó…¿te resulta extraño?-

Un dato curioso que no había detectado en mi amiga hasta ahora: ella cree mucho en las cosas respecto al significado de los sueños, en el karma y todo lo demás relacionado con la psicología.

-Puede ser que tu consiente esté tratando de advertirte algo- prosiguió mirando el suelo pero hablando seriamente- quizás, solo quizás, tus grandes temores lo constituyen, en este caso, tu padre quien se encontraba manejando la carroza de sartana de los muertos (dos desagrados fusionados en uno) pero conservas la esperanza depositado en Manny- seguí guardando silencio en su explicación- y tus problemas están relacionado con los perros, porque al principio los reconociste como tus amigos y sin embargo no te recibieron como esperabas (tus perros en la vida de Ciudad Milagro) y como consecuencia te persiguen como si fueses el enemigo. Esa es otra teoría: podría en un futuro que tus problemas se voltean en tu contra y en el equipo de tu padre. ¿Sabes cuál podría ser el mensaje de este sueño?-pregunto en el momento en que un trueno inundo toda la oscuridad con su luz volviéndolo todo oscuro en un par de segundos pero esta vez sentí un peso enorme en el estómago al pensar en la respuesta correcta:

-Que tarde o temprano, mi deber es enfrentarme con la realidad, -Tragó saliva y lo intentó de nuevo- debo enfrentarme con, ¿Emiliano Suarez?- y la miré a sabiendas que ella en efecto asintió con la cabeza a pesar que lo último lo exprese a pesar de mi perplejidad.

Sabía que de cierta forma, sin necesidad de tener ese sueño, era lo más conveniente.

-¿sabes que estaba pensando en estos días, Leslie?-pregunte mirando su figura en lineada por el filtro débil que proyecta la luna sobre la oscuridad y ella giró la cabeza hacia la mía- en mi padre, en eso, pero no era lo único que me preocupaba, al principio no sabía porque era mi primera opción pero- Leslie seguía apreciando mi tiempo para aclarar mejor mi remordimiento- He estado pensando, seriamente e-en abortar- se me quebró la voz y percibo que Leslie ahogó un grito tapándose con ambos manos la boca por lo que rápidamente ratificó - ¡pero no lo hare! –la miró a los ojos para tranquilizarla-Ya estoy decidida, haré, haré todo lo posible para salir adelante aunque eso implique que el bebé sea o no reconocido por su padre y por su abuelo- solté una risita, no tengo una idea consiente de cómo lo haría pero no por eso me daba por vencida: si estaba en mi poder enfrentar a todo aquello que mi subconsciente reprime ya sea por el miedo o el rechazo y quedarme en esta nueva vida: tendría que actuar ahora que las aguas están calmadas, pero:¿Cómo podría regresar a Ciudad Milagro sin dinero?...

-¿Cómo lo harás?- era la misma pregunta que en ese momento Leslie y yo compartíamos en secreto pero fue ella quien fue capaz de dejarlas salir como un susurro acompañado con el sonido de la lluvia- ¿Qué Tienes pesado hacer?-

Pero no tarde en responderla:

-Mañana buscare trabajo, lo que sea suficiente, mientras no se note la carga de mi cuerpo-susurre- ahorraré hasta el último centavo y haré lo posible por mantenerme a salvo aquí mientras busco como revelarle a mi padre sobre mi embarazo, pero por ahora, me quedaré aquí-

-Frida- me observó desde su lugar, pero su voz se mantuvo fuerte como si fuese una madre que intentaba entrar en razón a los caprichos de su hija- no quiero arruinar tu plan, pero recuerda que tu padre planea visitarte dentro de seis días para que festejemos juntos su cumpleaños…!Mientras él cree que estoy en el departamento a fuera de la ciudad milagro, se suponía que tú (gracias a mi mentirita) que te encontrabas en otro país extranjero ayudando en una granja!... –

¡Era cierto! Todo era verdad, por más que trataba de ahogar esa realidad transformándose en irrealidad: su padre la visitaría, no tenía pasaje para regresar a tiempo a Ciudad Milagro ¿y cómo lo recibiría?, el tamaño de su vientre todavía no daba indicios de contener una vida adentro: estaba claro que podría pasar eso sin ningún problema.

Suspire de alivio, lo que provoco que Leslie me mirase con una mueca de incredulidad, pero no duro mucho ya que me pego de frente otra incógnita: ¿volvería a ciudad milagro sin el padre de esta criatura? ¿Sería capaz de permanecer más tiempo ocultando su milagro hasta que…? ¿Manny volverá por ella si se fuera?, cerré los ojos para disimular su enojo ¿Por qué tenía tantas ganas de perdonarlo cuando la había dejado mal?, si, podía ser que mi problema era el orgullo…tendría que aprender a afrontarlo si quería salir de esto sin meter en aprietos ni a Leslie, al bebé e incluso (debía de reconocerlo) a Manny para que las cosas no se salieran de control…

Tenía tantas cosas que pensar y con sueño…

Supongo que Leslie notó la carga que me oprimía de todas esas preguntas en un solo golpe: porque se quedó callada, respetando mí silencio y solo opto por mirar el suelo un tanto apenada. La comprendo, esta situación la aflige tanto como a mí, todo lo que me pasa de alguna forma también ella sale involucrada (aunque no es a propósito). Tenemos una conexión increíblemente psíquica, como si fuésemos verdaderas hermanas.

Al final, ella un esfuerzo por remediar lo anterior; se acercó más acortar la distancia del mueble hasta donde me encontraba y me abrió los brazos para acercarme más a mi cuerpo, para regalarme un abrazo. Yo se lo correspondí, aunque esta vez me programe para que las lágrimas no se me fuesen a tornar otra escena melodramática de nuevo y no lo hice.

En ese momento el sonido de un relámpago junto con su luz resplandeciente nos obligó a separarnos de golpe. Pero a diferencia de mi mueca de horror que se dibujó naturalmente en mi rostro por el fenómeno de las tormentas eléctricas, mi amiga se empezó a reír de mi tratando de ahogar una carcajada que a duras penas lograba contener y le respondí con un golpe en la cabeza con mi almohada.

-¡Auchhh!-su reacción fue aún más cómica de lo que imagine por lo que ahora la que reía era yo a diferencia de hace unos minutos-¡qué mala!- se sobaba ligeramente la parte de arriba de su cabeza con una mueca de dolor.

No falto para que al poco rato mi mejor amiga de toda la vida me acompañara con sus carcajadas la una con la otra golpeándonos con nuestras almohadas y con lo que teníamos al alcance.

Hasta que una de esas me canse tanto que me senté rendida en la cama. Observe el reloj digital que se encontraba en la mesita de noche: -"12:30"-Leí.

"Rayos"-pensé-"es muy tarde "¿cómo buscare trabajo si me desvelo?"-detuve el juego un momento para dedicarme a observar mi ventana, todavía tanto como la lluvia como los truenos se encontraban activos a esta hora, por lo que se me ocurrió una idea y llamé la atención de mi compañera de juego:

-Leslie-comencé dejando mi almohada a un lado para dar fin al juego- ¿no sería mucha molestia si me acompañaras esta noche, solo por esta vez?- Leslie se quedó callada por unos cuantos segundos, no tuve remedio más que agregarle a mi rostro la de un perrito asustad, pero al final comprendió mi situación y asintió con la cabeza acompañado de una sonrisa, yo me quede tranquila: por fin la noche regresará a su tranquilidad de nuevo.

Acompañada de una almohada y una cobija, mi compañera de dormitorio se acercó a la cama pidiendo que le tocara la esquina de la cama y yo me acomode como pude en la parte donde se separaba por unos centímetros mi cabeza con la pared del cuarto. Pero no me importaba si tenía a alguien con quien pasar la tormentosa noche y quien mejor que tu mejor amiga…aunque, viéndolo desde otra perspectiva…era raro.

Salvo porque a mitad de la madrugada Leslie balbuceaba incoherencias en un susurro, yo que me dormí a espaldas de ella e ignoré la posición de la que se encontraba, en una de esas sentí que alguien por detrás se me acurrucaba cerca entre sueños, (esto fue porque entre sueños le quite la sabana ajena dejándola como blanco de aires frescos y fríos, supongo la llevó su instinto), sin embargo, no me importo y la noche transcurrió de lo más normal y tranquilo: sin pistas que revelen la figura de los canes, la carroza de Sartana o de Emiliano Suarez.

Tal cual como desearía que pasaran los días que se avecinan cerca.

A la mañana siguiente, el clima se recompuso tan rápido como si nunca hubiese dado señas algunas por la tormenta eléctrica que se desató anoche, salvo por las nubes que se colocaron justo arriba de la residencia "Villas del sol". El primer rayo de sol acarició suavemente el primer edificio hasta ascender a la ventana que infiltraban directamente aquellas luces brillantes hacia cierta ventanilla que le daba directo a la habitación cuyas dos ocupantes femeninas no tuvieron más opción que la de compartirla en la noche por la voluntad de Morfeo e invadidas por el azote imprevisto de la madre naturaleza.

Sin embargo no se encontraba en la cómoda cama ninguna pista de aquellas dos personas que se quedaron a dormir en ese mismo mueble, sino solamente se visualizaba entre las apretadas sabanas la azulada caballera, quien dormía plácidamente en su lado de la cama; al poco rato no tardó mucho en despertar pues, la entrada cada vez más superficial de los rayos del sol, terminó por reflejarse por encima de su angelical rostro:

-"umhum"-gimió entre sueños colocándose por instinto su brazo izquierdo hacia la altura donde le pegaba tan intensamente los rayos mañaneros de aquel astro-"grrr"-ahora se convirtió en gruñido el calor que proporcionaba la posición de sol mañanero y las sabanas comenzaban a adquirirlo-¡ya, ya, esta bien!- le decía a la nada poniéndose boca abajo y tratando de abrir cuidadosamente los ojos, ayudada por el brazo que le servía como refugio de sombra hasta que finalmente los abrió.

Su primer pensamiento fue el de preguntarse a sí misma "¿Qué hora es?" hasta que se percató que con la ayuda de la posición del sol que se mantenía alzado desde el edificio, ella presentía que pudiesen ser más de las 10 am. En ese momento giro su cabeza hacia la derecha donde debería encontrarse su mejor amiga, sin embargo no la encontró ahí.

Antes de girar la cabeza hacia su lado para consultar el reloj, la puerta de la habitación hizo un ligero "clic" abriéndose paso para mostrar a Leslie cargando una mesita plegable con su desayuno ya preparado: huevos estrellados, un vaso con aparente jugo de naranja y a un lado un tazón con fruta fresca recién cortada en rebanadas. Frida no podría encontrar palabras para su amabilidad y cuidado que tenía sobre ella.

-¡Buenos días!- exclamó con el tono tan alegre que la caracterizaba mientras se acercaba hacia la cama de la peliazul.

-Buenos días- le contesto con una sonrisa -Leslie, no tenías por qué molestarte en prepararme el desayuno…

-¡calla!- exclamo ocasionando que alzará los ojos Frida de la sorpresa y agregó- para eso son las mejores amigas, además con tu condición…quiero que tu embarazo sea perfecto para que no haya problemas con el nacimiento de mi sobrinito o sobrinita cuando venga al mundo…-deja la bandeja a la altura de su mejor amiga para agregar con las manos libres- debe tener los cachetes bien lindo, quiero agarrárselos y sobárselo…y

-Si así es el caso, no te dejare estar a solas con mi bebé, olvídalo-Frida se incorpora para alcanzar su desayuno y agarra un tenedor- Seguramente se va a traumar tanto que no te necesitare de niñera y tendría que buscar a alguien extra que me ayude-

-¡haaaaa-¡ Leslie suspira rendida bajando la cabeza y una expresión triste- Está bien, está bien, me controlaré, te lo prometo- comento devolviéndole a Frida devolviéndole una sonrisa sincera que fue devuelta por ella.

Convencida de que hoy será un mejor día, la ojiazul se dispone para saborear el buen desayuno que le ha preparado con cariño. Se sentía como en casa; pero sucedió que, cuando apenas su lengua había escuchado todo lo que constituía la clara del huevo, fue cuando su rostro cambio de complicidad por una de sorpresa, levemente transformado por repulsión y al poco rato por una expresión de asco. En ese momento Leslie supo de inmediato lo que se venía a continuación y se levantó de inmediato haciendo sacando lo más rápido posible a Frida de la cama, provocando un estrepitoso ruido de platos rompiéndose en pedazos y el rebote de los utensilios al caer al suelo…

- 1 Hora después-

Leslie no tuvo más remedio que esperar detrás de la puerta con una expresión de total desconcierto mientras escuchaba el sonido del esfuerzo por regurgitar* el desayuno así como calmar las náuseas tan fuertes que le provocaban, a tal grado que no salía su cabeza de la parte inferior de la taza del baño con ambas manos apoyadas a sus lados.

-Amiga, ¿estás bien? ¿Necesitas ayuda con algo?-pregunto colocando su oído izquierdo en la puerta para escuchar mejor.

-sí, ahí voy- Se escuchó tan preciso que su voz salía como eco desde el interior del retrete pero distanciándola de este. Sin embargo su expresión volvió a ponerse colorada y con una mano sujetando su boca volvió la necesidad de meterla de nuevo- es decir, no…Brhhhhjjh-

-Bueno, tomate tu tiempo- dijo con un ademan de preocupación pero supuso que es mejor dejar las cosas la madre naturaleza lo maneja. Y hablando de madre naturaleza… se preocupó por el tiempo que la conllevaría sus síntomas ya que de pronto le nacieron las ganas de usar el baño. Suspiro y dejo a solas la puerta del baño y a prepararse por el nuevo día que apenas estaba comenzando.

Aproximadamente 1O minutos después, una chica de cabello azul y rostro expresadamente colorada por el esfuerzo que tuvo que hacer por mantenerse estable se apareció en la cocina donde se encontraba Leslie preparándose su propio desayuno, pero antes de que incluso le regresara el saludo, su mejor amiga tomó carrera para eliminar de una vez por todas ese tiempo que le molestaba el no poder usar su baño ya que era el único en todo el departamento. Frida no le importo ese gesto ya que la entendía: se había demorado mucho a dentro.

Entonces detectó en la mesa que sobraba parte del desayuno que quedó intacto en la bandeja y aún no había probado: la taza con la fruta seca. "dios, por favor" pidió en silencio: acto seguido se sentó y sin mucho entusiasmo en su "nueva dieta" comenzó a alcanzar la fruta, fue por un tenedor y picando un trozo de papaya lo llevo hasta su boca no sin antes detenerse por una nueva novedad: el olor de aquella fruta le resultaba mayor intensidad que antes, lo cual le encontraba un poco raro pero gracias a ello ya saboreaba lo que vendría el sabor de este y mordió un pedazo con los ojos cerrados, esperando a que la sensación de nauseas volviera de golpe, pero sin embargo no se hizo presente; abrió los ojos de sorpresa y siguió picando la fruta que esperaba todavía ansiosamente enfrente de ella y todos pregonaban un olor diferente y exquisito ante sus sentidos al parecer más desarrollados por su estado. La taza de donde alguna vez estaba lleno de diversas frutas desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

Justo antes de darse cuenta, Leslie ya había regresado también con una señal de alivio y le comento muy seria:

-Debemos tener más cuidado con el régimen alimenticio…sobre todo para una embarazada-

Como respuesta Frida le enseño el tazón de fruta vacío que reposaba junto a ella y su amiga lo captó:

-Así que, estando embarazada tienes un gusto por la fruta, algo raro viniendo de ti en el tiempo pasado-

-Pues supongo que muchas cosas cambiaran de mí, ahora que tengo a alguien creciendo dentro de mí-

-¿Qué tienes en contra mi sobrinito?- y ambas chicas acabaron riendo juntas para luego Frida recordar algo que le hiciera volverse a ponerla de pronto con un aire de nostalgia.

-¿Sabes una cosa? Antes de que sucediera mi repentino desmayo-se concentró para esforzarse por hablar ya que de su boca acumulaba mucha de saliva- Manny se comprometió en buscar un ginecólogo para saber la evolución de mi bebe y por eso me dejo sola- en ese momento las lágrimas del simple recuerdo del moreno provoco nacieran de sus bellos ojos azules aunque logro voltear la cara disimulando viendo algo y continuo- pero se demoró mucho en volver, por lo que me sentí ¿ansiosa?, no sé qué me sucedió, pero sentí muchas ganas de ir a buscarlo y por el esfuerzo que hice en llegar a la puerta de pronto comencé a ver todo tan nublado y pálido de color…

-Que horrible- susurro Leslie en voz baja Leslie con su café ya preparado en la mano que durante su relato fue a servírselo pero sin dejar de morderse el labio- pero entonces- se miraron fijamente una con la otra- no has hecho consulta mínima sobre tu estado u orientación, ¿verdad?- a modo de respuesta baja la mirada hacia la mesa, Leslie parecía capaz de leer su mente pues agrego- (ríe) descuida Frida, no te estoy regañando ni nada pero si debemos de consultar con expertos y ver que comida es adecuado para el embarazo, espérame aquí- dicho esto se levantó de su silla y fue a buscar algo en la sala, mientras dejaba un aire de dudas que no podrían responderse por el momento pero le dejaban inquieta a nuestra protagonista: ¿Qué hacer?, ella mismo se prometió en ir a buscar empleo en alguna parte de la ciudad pero ¿A dónde iría si no lo conocía? ¿Tendría éxito su búsqueda?

En seguida regreso su amiga y observó que ella sostenía lo que parecía un raro libro en sus manos y lo llevo hacia la mesa para sentarse y finalmente lo abrirlo para comenzar a buscar algo que la ojiazul ignoraba. Pero dentro contenía mucha publicidad, palabras y número telefónicos, entonces fue cuando se dio cuenta de que se trataba de un directorio oficial de Florida; lo único malo es que se encontraba todo impreso en idioma inglés que Frida no estaba acostumbrada pero al parecer eso no detuvo a Leslie:

-hummm- dijo posando su vista en un anuncio que le llamo la atención- encontré un centro de ginecología no muy lejos de donde estamos y al parecer es de confianza-alzó la cabeza para ver la expresión de Frida pero no encontró ni una señal de felicidad en su rostro, más bien era como si dudara-¿Qué pasa, no quieres ir al doctor a que te revisen?

-Es sólo que de pronto me recordó que debo de tomar yo misma las riendas de mi vida y hasta ahora lo único que me extraña de mi misma es visitar un ginecólogo-

-¿Qué?-de pronto se dio cuenta que nunca conoció sus verdades intimas por lo que se atrevió a preguntar con cierta incomodidad-¿t-tú nunca has ido al ginecólogo?-

Frida callo tardo en responder por lo que la respuesta ya se había formulado en el aire pero las dudas no se acabaron ahí:

-¿pero, se puede saber por qué?

-Nunca me atreví a ir, es en cierta forma incómodo y bueno… ¡así fue! Ya lo dije! ¿Satisfecha?- su actitud cambio tan drásticamente que provoco que Leslie diera un pequeño salto de su silla por el repentino aumento de voz en la chica de frente- lo siento- se disculpó ella sin mirarla a los ojos- de pronto sentí mucha presión.

-E-em está bien- contesto su amiga un poco consternada por el cambio de humor repentino de Frida, pero sabía que tarde o temprano tendría que acostumbrarse a eso y mucho más- bueno entonces voy a hablar para concertar* una cita si no te importa-

-¿eh? ¿y por qué yo no?- se extrañó su compañera con aire infantil.

-por dos razones: número uno, porque te encuentras en un estado cuyo idioma que más se habla es el inglés y número dos, porque aceptémoslo pequeña Frida,- le dedicó una sonrisa triunfal antes de agregar-tu ingles no es muy bueno que digamos.

-Sopes- es lo último que pudo decir la ojiazul ya que no se le ocurría nada para defender su situación y dejó entonces que Leslie se hiciera cargo de la llamada.

-¿no pudiste averiguar de un ginecólogo que hablara español?-Insistió Frida temblando como gelatina mirando como la sala de espera se llenaba de todo un poco de extranjeros con acentos y tonos muy difíciles de seguirles el paso. Sin embargo Leslie rio entre dientes como si lo encontrará todo pan comido y era ella misma la que lo ponía difícil:

-¡Que va! No sé consta de donde sea el doctor- especificó con tono de indiferencia- solo hice una cita con la recepcionista del lugar, quien hablaba en inglés, pero tu déjate de preocupar por eso- mencionado esto posó su mano libre al vientre de su amiga- lo importante es saber cómo esta creciendo esta criatura de dios…

-tienes razón- ratificó Frida bajando amorosamente hacia su vientre y miraba a Leslie como ella trataba de sentir esa presencia, mientras la ojiazul pensaba en silencio: "ahora debo dedicarme al 100% a él o ella, y dejar de pensar solamente en mi"- bueno, solo falta esperar a que nos llamen- Observó a su alrededor que muchas madres (tanto jovencitas como personas adultas) esperaban con mucha aflicción su cita con el doctor y miraban un tanto ansiosas ese cuadro digital que indicaba el turno de pacientes que van atendiendo en orden. A Frida le tocaba el número "235" y apenas se indicaba con esas letras rojas que apenas iba por el numero "210":

-Esto tomará un largo tiempo-suspiro Frida en voz alta y se recostó mejor en el asiento incapaz de permanecer los ojos abiertos por más tiempo.

MIENTRAS TANTO, EN LAS PROFUNDIDADES DE UNA GUARIDA ESCONDIDA EN LAS RUINAS DE UNA CASA ANTIGUA:

Una risa maligna de voz femenina rebotaba con su eco por toda la casa:

-HAHAHA-La dueña de aquella voz no podía esconder su emoción- ¡Está resultando muy bien nuestro maligno plan!- la sombra que proyectaba daba la impresión que era una mujer muy joven y de baja estatura.

-ni te emociones tanto querida- respondió una voz chillona esta vez de voz masculina- que todo haya empezado como lo hemos planeado no significa que terminará así…

-hummm, me desconcierta tu negativismo-repuso con presencia de enfado en la voz.

-no es eso, es solo que me considero-se calló un momento para pensarlo mejor-realista.

-Si como quieras- continuo la misteriosa chica sin permitir que nadie la bajara de su burbuja- El caso es que nuestro plan está dando resultados positivos: tenemos el celular de Manny, hemos provocado que los malentendidos entre él y su amada Frida siguieran acumulando una distancia entre ellos, aunque claro está que el estúpido héroe del tigre trataría de buscarle su perdón y confianza de nuevo, pero ¡No lo debemos permitir!-dicho esto con un puño elevado en el aire y los dientes apretados.

-¿Cuál es tu siguiente jugada, entonces?-Le asaltó la duda al de voz chillona.

-ohm, espera y verás-su mirada se posaba en cierto celular de tapa azul y su conjunto gris que lo encontraba acariciando cuidadosamente como si ese objeto seria la clave para su diabólico plan- Frida, no trates de buscar la paz en estos días, porque viene lo peor- susurró para sí misma mientras la garganta le quemaba de gozo por imaginar los resultados crueles que podría causar-risa malvada esta vez con las potencia-

Mientras reía, y de una forma muy fuera de lo común de lo que podría reír una villana cuerda, el muchacho de la voz chillona solo decía para bajo de forma sarcástica:

-…y dicen que yo me expreso de forma exagerada- confesó moviendo la cabeza de un lado para otro con aire de lastima.

Fin del Capítulo 12.

Notas y Aclaraciones del autor:

*Regurgitar: Expulsar por la boca, sin vómito, sustancias sólidas o líquidas contenidas en el estómago o en el esófago

Es decir, que Frida no necesariamente iba a vomitar si no a devolver la comida debido que irritó o no fue digerido sanamente para el estado en que se encuentra el bebé. Si se tardó mucho en el baño es porque (como investigaba los síntomas del embarazo en los primeros meses) a una chica le da mucho por orinar por frecuencia, al igual, que el olfato de Frida está más sensible a los olores, y por eso encontró en la fruta un aprecio por ella, como normalmente no lo haría nuestra protagonista si no esperase un hijo/hija.

*No encontraba la manera correcta de llamar al libro que traía Leslie para buscar un doctor así que use la palabra directorio, si está mal y debí de nombrarla como "sección amarilla" u otro nombre, por favor háganmelo saber.

*Tengo entendido que el idioma mundial es el inglés. en este caso como se encuentran en un estado cuyo interés turístico recae en muchos extranjeros de varios países, pues en el próximo capítulo traerá un segundo idioma que es el inglés americano por lo que ya están prevenidos y pueden usar el traductor de googles para la comprensión del próximo. Conseguiré que sea un inglés lo más básico y entendible posible.

MUCHAS GRACIAS POR SU TIEMPO A LEER. POR FAVOR NO OLVIDEN SU REVIEW, CUALQUIER QUEJA, SUGERENCIA O COMENTARIO ES BIEN RECIBIDA.

HASTA LA PROXIMA.

Su autora: Oceangirl.