Historia: "Lo que se puede lograr por amor"
Capitulo #14: "EN LOS CONFINES DEL DESASTRE"
(Día siguiente/ capítulo anterior)
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La conocida chaqueta de cuero café destilaba la combinación de sudor frio con pestilencia de mugre. Insensible para la nariz humana. Toda esta reacción provocó que el mismo portador presenciara la humedad impregnado en su camiseta a así como sentir el correr de gotas rebeldes en su delgado rostro. Aquello trajo confusión durante un lapso de minutos después de obligarse a despertar sobresaltado al percatarse de que se encontraba acostado en el sofá de la sala del departamento donde vive:
¿Todo fue real o parte de una pesadilla?
No encontraba claramente una respuesta hacia el remolino de dudas que enseguida se esparcían por su mente: ¿porque se encontraba ahí?,¿Cuándo perdió el conocimiento? .Fue entonces que al incorporarse de la cama, una serie de acontecimientos corrieron frente a sus ojos, tal como un cinta de video que esperase una señal para comenzar a rodar libremente y empezara justo en el momento donde en el que se veía a si mismo, frente aquél edificio abandonado, una puerta que siniestramente se abría sola y detenerse finalmente la experimentación de un dolor agudo detrás de la nuca en medio de la oscuridad; ya después no sucedió nada…todo estaba en blanco.
¿De dónde se originó el dolor? Recordaba que minutos antes del desmayo había captado no solamente una homogénea sino equivalente a dos aromas distintos: eso significa que los dueños de aquellos olores son los responsables de los hechos ocurrido, pero la pregunta en cuestión seria ¿Quiénes?
Cualquiera que fuesen las respuestas, estaba en problemas, no solo se refería a él mismo, sino que pese a su situación, implicaba la pérdida de la seguridad de su amada, Frida y aparte se sumaría otro valor de vida en el paquete: la del bebé.
Se encontraba demasiado cansado como para ponerse de pie de no ser también porque aquel fuerte golpe recibido le había dejado el nacimiento de un temprano dolor de cabeza. Sin embargo, no quería sentarse solo a averiguar cómo había llegado aquí, había perdido de por sí ya bastante tiempo a fuera y por ello dejado a la ahora futura madre de su hijo sola en su departamento sin ninguna noticia sobre su paradero. Entonces decidió mandarle un mensaje en su celular. Miro hacia abajo.
Fue entonces cuando se percató de su vestimenta…
¿No se había convertido en "El tigre" antes de que despertara en medio de la confusión?, Ahora se encontraba sin su traje y usando nada más su ropa actual que lo caracterizaba como Manny…
Miro más debajo de su con un pequeño presentimiento de que algo no encajaba bien y estaba en lo cierto…
¡! Su cinturón legendario de "El Tigre" ha desaparecido !
Examinó en modo automático ambos bolsillos de sus pantalones y luego las dirigió a las bolsas de su chaqueta, pero el miedo ahora reflejado en sus ojos obligo a abrirlos de golpe ante su asombro, sentir una terrible oleada de frio por la espina dorsal y seguidamente de temblores involuntarios…
Tampoco traía consigo su celular:
Tanto su cinturón como el dispositivo móvil habían repentinamente desaparecido.
Tal cual como aquella conocida escena de película donde el pánico y la confusión acompañaban al protagonista en su búsqueda por conocer la verdad, la lluvia siempre será el escenario del que un director de cine debe dirigir ante tal suceso y exactamente es la misma situación que atravesaba en ese momento un joven Moreno de nombre Manny Rivera, quien opacado por las emociones antes mencionadas, corría escaleras debajo de su departamento con el fin de atravesar aquellas puertas de la entrada y sin el mínimo percance de mojarse bajo la lluvia, correr sin detener sus pies hasta encontrarse frente a un caseta telefónica y meterse rápidamente dentro de ella, trayendo dentro de su ropa toda la lluvia de afuera para empapar todo el suelo en el momento de poner un pie en ella.
Pero eso le traía sin cuidado.
Marcó el número con toda velocidad aferrando su mano en el aparato telefónico mientras el inconfundible "Pip, Pip" apenas podía oírse por el alborotado corazón del chico con "Pum, Pum". Dejo que el teléfono sonara pero con la absurda momentánea esperanza de que nadie contestaría la otra línea. Exhalo aliviado a punto de que todo su organismo regulara su respiración y el ritmo cardiaco…
Pero…
—Hola Manny Rivera—Saludó una voz femenina que al escucharlo por su corazón se impregnó de aborrecimiento—por fin, ya era hora de que despertarás…
"No, no…No podía ignorar el hecho de conocer esa voz pero debía mantener la compostura, si algo era claro es que podía ganarle, en tanto encuentros de pelea era la menos peligrosa como para que empeore la situación".
Pareciera que se había tomado mucho tiempo para reflexionar porque escucho que la voz femenina respingaba:
— ¿Qué? ¿A caso te comió la lengua el ratón? —Bufó para sí misma— ¿El "héroe protector" de la ciudad milagro que por complacer a su padre tuvo que abandonarlo todo entre tantas…?
—¡! Yo no abandone nada por ese tonto motivo ¡! —Interrumpió Manny alzando la voz. Había llegado hasta su límite de la paciencia y más porque supieran tanta información que no deberían —Zoe aves, deja a un lado los juegos y dime ¿qué diablos traes entre manos?
—Querrás decir…lo que traemos entre manos—Se escuchó una segunda voz al fondo lo que hizo al chico en volver a guardar silencio para asimilar la situación—Vaya, Vaya, el tigre…ya presentía que nos volveríamos a reencontrar…
—Puedo decir lo mismo—replicó sonriendo al percatarse de una idea muy divertida y aligerando el ambiente —Conque, tú y Zoe Aves, ¿he? —Rio por lo bajo provocando que ambos villanos se extrañaran—Era de esperarse…—pausa—…Sabia que terminarían trabajando juntos.
Se presentó un largo e incómodo silencio para que las palabras recién pronunciadas por el héroe se acomodaran en cada uno en su mente para dar con el mutuo significado de que su rehén posiblemente se refería….
—!¿Qué piensas, idiota?! —Soltó sorpresivamente la voz de la villana peligrosamente cerca del auricular— ¿Crees que estoy saliendo con este…asqueroso niño? —"Hey ¿a quién le dices así?" —Se escuchó una réplica desde el fondo del mencionado.
—Una corazonada—Confesó Manny.
— ¿Ha si? —Cuestiono a un grado de irritación por el desvió en la conversación inicial— Pues veremos qué tan confiado estas ahora que tenemos tus pertenencias…además, queremos proponerte algo sin más rodeos:
— Ustedes… ¿Proponerme algo en estas condiciones? —dijo sarcásticamente.
—Es algo interesante—Sonrió así misma ante imaginarse la cara de su interlocutor—Te retamos a 6 días de inactividad heroica, días en los cuales, veas lo que veas, oigas lo que oigas, no te meterás a salvar el día y te mantendrás al margen de lo que suceda en las calles...
—Ni hablar—Murmuro volviendo en si el cólera por tal estupidez de reto— ¡¿Y si me niego?!—
—Atente a las consecuencias—Esta vez, ante la seriedad producida en tono a aquellas palabras provocaron un escalofrió en él —Sería una pena que dejaras caer toda la esperanza de Frida puesto en ti y se enfrié la relación que con tanto trabajo les cuesta salvar—hizo un silencio incómodo— ¿o no?
Manny no lograba poner en control sus emociones al saber que posiblemente por un mal pasó, Frida sería parte del plan de las fechorías de sus enemigos, personas que en la vida juró no volver a ver ni en mismo tiempo ni lugar.
—No…se atrevan…a tocar a Frida—Contestó en tono de advertencia y respirando con dificultad— ¡Ni ella ni el bebé tiene que estar involucrados en esto! —Soltó un puñetazo directo hacia una de las paredes de la cabina.
Zoe había ganado el terreno al percatarse que la boca del moreno no producía ningún sonido y continúo:
— Para que la apuesta sea justa—Determinó con un sentido de superioridad—No tendrás tu cinturón de poder hasta haber pasado el plazo.
Ambos disfrutaron tanto ver al héroe de esta ciudad en estado de vulnerabilidad ante un hecho que no dañaría físicamente a la chica pero atacando internamente en su relación. Ambos soltaron una carcajada de júbilo al imaginar su reacción.
—Tranquilo," Tigre" —Enfatizó para molestarlo y con seguridad por donde se encontraban— No saldrá lastimada la futura madre de tu retoño y su amiga si haces lo que te decimos...
—Espera—Se detuvo un momento. La duda le asaltó de pronto y maximizó el temor— ¿C-Como saben lo de Frida?...
—Pstt, ¿No es obvio?, los hemos estado vigilando—Soltó sin remordimientos el Dr. Chipotle Junior.
— ¡! ¿Qué ustedes, qué? ¡!—Preguntó apretando los dientes por tal punto de atrevimiento pero desconfiado en ir a buscarlos, puesto que no tenía ni la mínima idea de dónde podrían encontrarlos para darle fin a esto.
— ¡Lo que escuchaste, ahora pon atención! —Ordenó la voz amenazante de Zoe con impaciencia—Tienes menos de 72 horas para pensarlo—sentenció ahogando el quejido de impotencia del moreno—Oh si no, ya sabes las consecuencia. Nos quedamos con tus objetos valiosos, No intentes buscarnos porque solo perderás el tiempo y esfuerzo.
Ni siquiera le dio gusto por responderles, nada podía hacer, solo contener su ira en silencio apretando los dientes lo más que podía y aferrándose del pobre aparato del cual se sujeta a duras debido al puñetazo provocado por el moreno.
—72 horas—Repitió para dar terminado la conversación—Piénsalo con cuidado. Que tengas un buen día, Manny Rivera...
— ¡He-he esperen!—Aventuró a hablar, fue demasiado tarde para poder cambiar algo, ya que el repique del "Pip, Pip" dio por terminado la llamada más cruel y larga que haya recibido en su corta vida.
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-ACTUALIDAD-
(5 días después)
Residencia: "Villas del sol", edificio B-6.
Frida se encontraba sentada en el mueble rustico de su mejor amiga, indecisa, posando sus ojos hacia el teléfono fijo y mordiéndose las uñas; había regresado aquel mal hábito desde que sus planes tornaron un giro de 136 grado, lo que daba a entender que todo este acabó por el inicio a las decisiones precipitadas, incluyendo el orgullo y el juicio…ni hablar de la repentina aparición de Alexandra Hoffman y su propuesta muy tentadora de trabajo que esta le ofrecía. ¿Por qué dudaba tanto? No lo sabía con certeza debido al simple hecho de ser una desconocida, agregándole al pensamiento que la paralizaba por completo en su indecisión por regresarse a Ciudad Milagro, cerrar lo que había terminado o bien, terminar por cambiar su identidad, patria, idioma, ¡! En general toda su vida! Era consciente que, cualquier decisión que llegase a tomar, afectaría a terceros...
— ¿Vas a usar el teléfono o voy a tener que esperar un rato más?—reprendió la voz de su amiga provocando que diera un respingo.
—Tú… ¿para qué lo necesitas? —defendió la peliazul un poco molesta por ser interrumpida en sus ratos de meditación personal. Leslie lanzó una mirada de indiferencia y respondió como si fuese lo más obvio:
— ¿Para qué piensas? —impregnó la pregunta al aire ocasionando que Frida se adelantara respondiendo:
—Vaya—Una sonrisa afloro en los labios de Frida quien, girándose sobre sus talones para reprimirla de enfrente, ocasionó que Leslie le sostuviera la mirada y finalmente comento—Realmente te sientes ansiosa por volver a verlo, ¿cierto?
Un destello de color rojizo inundo las mejillas de la juzgada por saber de quién hablaban pero se defendió alegando:
— ¡Tonta!…me refería a concertar tu cita para tu chequeo diario, ¡Y-yo solo lo hago por tu bien! —Se defendió y añadió —Además, a raíz de nuestra amistad y en el hecho de que vivamos juntas, he estado cumpliendo la función que me corresponde en este equipo…
— ¿Cuál función? —pregunto extrañada de la confesión.
—Agendar…programar tus cosas.
—No es necesario, las cosas las puedo recordar tal como suceden en mi vida.
— No es verdad —rectificó con una sonrisa burlona haciendo a la protagonista dudar—veamos, ¿puedes recordar que hoy tenemos que ir por tus análisis de embarazo? —Saboreaba el triunfo de la razón al descifrar por el rostro de su amiga que se encontraba del todo cierto a su desventaja memorístico en su vida privada.
Derrotada, exhalo pesadamente mientras dirigía su vista afligido sobre el teléfono que descansaba a un lado de ella. Debía de cambiar muchas cosas de ella de ahora en adelante por lo que, haciendo esfuerzo mínimo por creerse así sus propias palabras, le devolvió la mirada a su amiga (quien por esta actitud su sonrisa de triunfo fue opacada por la firmeza de esta).
—Lo voy a hacer—Anunció por lo que Leslie captó desde el principio continuó —No te tomes la molestia de llamar al centro de ginecología, gracias amiga.
— ¿Estas totalmente de acuerdo?—preguntó con cierto incredulidad en su voz.
En respuesta, Frida guiño un ojo mientras levantaba el auricular y marcaba el número de la tarjeta que le sostenía su amiga para que, al momento de colgar, lo levantase de nuevo para llamar al número de la tarjeta que traía consigo ante la mirada de asombro de la pelirroja.
No era necesario en entrar a detalles para leerse los pensamientos entre ellas.
Ya habían pasado 5 minutos de retraso y contando. La peliazul no podía ocultar el aura de su nerviosismo y estiraba tímidamente la falda de su vestimenta que con tanto afán Leslie la había obligado a usar debido a que se encontraba en su primera "Pre-entrevista de trabajo" como alardeaba su amiga. Había pretendido ir a buscar en la profundidad de su ropero algún conjunto de ropa bajo la excusa de aflorar "su lado formal" sin hacer caso del uso de razón de esta en cuanto su desaprobación en vestir rigurosamente perfecta; pero su amiga defendió su punto alegando que este no se trataba de cualquier cita informal, que después de la primera impresión con Alexandra en la calle, una segunda impresión debe ser lo suficiente para obtener el trabajo. Frida no tuvo de otra que acceder, refunfuñando.
He aquí se encontraba en un asiento del restaurante al aire libre en el centro de la ciudad, vestida no más que con un conjunto que jamás imagino que llegaría a usar: un vestido liso de color azul claro de poco escote pronunciado; De largo no más de tres dedos más arriba de las rodillas (lo cual fue un aliviado la elección) y dando juego con un saco del mismo color pero de un tono es más oscuro. ¿Y el calzado? La elección de la loca de Leslie se trataba de un par de zapatos cerrados en punta con tacón medio. Aun así no se acostumbraba a tanta formalidad en ella.
Frida consiguió un profundo rencor hacia la persona quien inventó este tipo de calzado pues le mataban al hecho de soportar el doblado de su pie al dar un paso.
Los hombres que pasaba de largo por el restaurante le lanzaban una mirada indiscretamente coqueta. Frida solo rogaba por que la cita se diera pronto y terminase el día. Su vientre aún no mostraba señal alguna de vida germinando dentro de ella.
Cuando estaba por decidir salir de ahí con el pretexto de un suave gruñido a la altura de su estómago en señal de hambre, vio colarse ante su vista la figura de la persona tal cual brillaba por su ausencia arrimándose una silla frente a ella.
—Hola, le pido que me perdone por mi retrasó—saludó tomando asiento—pero primeramente agradezco su interés de presentarse a la cita concertada para hoy—observó la temblorosa figura delante de ella— ¿entonces, estás lista?
—S-si…—Contestó con voz temblorosa sacando su currículo del bolsillo y extendiéndoselo a ella. Al aquella reacción, la entrevistadora rio por lo bajo—Me refería a si ya estas lista para que nos tomen la orden…
A modo de respuesta no le dio de otra acción que clavar los ojos encima del menú hundiendo su cabeza a modo de resignación mientras la mayor le indicaba a señas al mesero más próximo para pedir sus correspondientes alimentos.
Frida, quien a pesar de la vida extra que albergaba en su interior sin hacer ningún nombramiento de su existencia en comunicárselo a quien se convertiría, en dicho caso, su superiora laboral, tuvo que remediar su hambre por el apetito más inverosímil que en su estado normal jamás pediría, tratándose de ser del sexo femenino y comérselo con sumo deleite pero moderado delante de Alex: un plato de espárragos con lechuga, algunos vegetales cocidos a un lado y puré de papa.
—Gracias por acompañarme a almorzar- soltó en tono de agradecimiento—No encontraba el mejor momento pese a mi trabajo que este. Perdona la molestia…
—N-no es molestia—respondió tímidamente y añadió—También me sentía con hambre—Siguió comiendo de su platillo con cierto afán nervioso. Alexandra sonrió para sí. Seguido unos minutos de confortable silencio, fue ella mismo quien rompió el silencio:
—Frida—La llamó con un tono tranquilizador y la miro—Quiero informarte primero que esta entrevista no tiene nada de formalidad. Solo quiero conocer tu historia y ver si eres apta—dio una pausa—Para bien, integrarte en nuestro equipo.
En el interior dudaba en si misma el de contar con la facilidad por relatar una historia a tal grado tan extraordinaria que le ayudará convencer a Alexandra ante la propuesta de la oferta de trabajo tan Jugosa como repentina: algo que Frida, no podría permitirse perder (a pesar de su indecisión persistente de regresar o no a Ciudad milagro) una oportunidad como esta, que convendría llegar a una rápida, pero bien pensada respuesta que poder darle a cambio de su interés y paciencia.
Frida inhaló profundamente antes de contar su historia sin omitir ningún detalle alguno sobre la relación entre ella y Manny. Alexandra le inspiró confianza al inicio así prosigo así hasta culminar Confesar incluso que se encontraba encinta, por lo que le pareció que el rostro de inexpresable de Alexandra se tornara poco a poco a una de sorpresa, pero no mostro ningún indicio de que se encontrara resignada por ocultar el detalle, al contrario, esto dio hincapié a un ambiente más cómodo de lo antes pensado.
Para el final, Alexandra le pidió que le entregue el documento que había traído y mientras la leía con absoluto silencio, Frida se ocupaba en permanecer la boca lo menos ocupada por si se presentara un repentino comentario o duda de su entrevistadora, a pesar de que llevaba todavía consigo medio resto de su comida.
Tal cual se predijo, sucedió luego de una décima de minutos:
—Muy bien—Dijo alzando la vista sobre su lectura—Primeramente te agradezco la honestidad de compartirme tu relato, eso habla muy bien de ti así como lo que he leído de tu Hoja de vida. Ahora —Aflojó los papeles un momento en la mesa para centrarse en Frida—Me gustaría hablar más a fondo de la poca información que te he proporcionado ese día sobre unirte a nuestra empresa y al finalizar le haré unas cuantas preguntas para aclarar detalles de su documento, ¿estás de acuerdo?
Resultaba muy simple el trabajo: Por lo que pudo ampliarle de información, "CANINE SPOTLIGHT" es un centro no gubernamental enfocado principalmente en los perros abandonados a su suerte en las calles de Florida, con el propósitode mantenerlos en el mejor cuidado posible hasta que llegará alguien a adoptarlo. Se contaba con personal calificado en áreas como Higiene, peluquería, Adiestramiento canino, Salud bucal y Clínica Farmacéutica o bien Veterinaria, que es ahí en donde daba la mención por cubrir la plaza de vacante en la empresa.
—Actualmente estamos en proceso de renovar nuestro personal—Comentó para finalizar el punto—Por lo que pude distinguir—Aproximó a su vista el curriculum para confirmar la información escrita—Cuentas con experiencia previa tanto de teoría y como pude observar personalmente—Alzó sus ojos contra los de ella—En una parte de la práctica—Frida supuso que se refería al episodio del día anterior con el rescate del perrito—Cuéntame Frida, al haber concluido con los estudios eficientemente, ¿Eres consciente de tus habilidades y experiencias para apoyarnos en la empresa como posible vacante?
Tragó saliva—Lo estoy—Aseguró sin objetar nada decidida con el camino tomado.
— ¿Incluso, entonces si iniciando te posicionáramos en un puesto menor en la empresa como prueba y dependiendo de los resultados, te subiera de nivel?
—Si—Asintió con serenidad— Es necesario el hacerlo: estoy más que dispuesta a mejorar y dar lo mejor de mí.
—Me gusta la actitud que presentas—Confesó con una sonrisa satisfecha.
—Ahora más que nada, no puedo dar marcha atrás.
—Ya lo creo—Mencionó decreciendo la comisura de su sonrisa—por último y para aclarar algo que seguramente estamos conscientes del tema sin haberlo tocado—dijo tornándose serio el tema—Encajas en el perfil de vacante que solicitamos y bien, puesto que estas en los primeros meses de embarazo, podría arreglarte un contrato que otorgue tus derechos como trabajadora de "CANINE SPOTLIGHT" pero otorgando tu renuncia a los 8 meses de gestación que te queden para dar a luz y claro está, con todos los acuerdos del pago por tu servicio, gozo de descanso y todos tus derechos adquiridos.
Dio un pequeño descanso para agregarle más azúcar a su taza de café y agregó:
—Se consideraría un favor que te debo por trabajar primero como auxiliar. Por eso necesito que te incorpores al instituto, te otorgaré tus derechos laborales como "Temporal", es decir, estamos hablando de 6 meses de servicio con nosotros; mientras este documento te acredite tu nacionalidad—Recorrió la mirada hacia la hoja en su regazo—Mexicana-estadounidense—Leyó en voz alta.
Frida asintió con la cabeza y Alexandra le aclaró la duda: —Entonces, no necesitas de una visa ni otro documento más que esto—señaló la copia del acta de nacimiento—Lo demás no te preocupes, yo me encargo; Solo encárgate de proseguir con tu embarazo sanamente… ¿De acuerdo?
—De acuerdo—aclaró Frida preguntándose internamente que pasaría si depositara todo a manos de su nueva "socia". Esta no consiguió reprimir la expresión de emoción en su rostro.
A un tiempo que sostuvo la mirada en aquel papel reposando sobre la mesa, entendió que no había marcha atrás para volver a decidir qué sería de su estancia en esta gran ciudad. En el brevísimo espacio de tiempo que media entre recibir el bolígrafo y leer detenidamente cada línea impresa en el escrito, como si pidiera un esfuerzo máximo al cerebro de reafirmar su convicción cuando se tratase de dar paso más adelante sin tiempo a retroceder, aun en su propia naturaleza se limite a procesar lo que sus ojos leía ya que el texto recalcaba numerosas líneas entre párrafos; Entonces desechó toda migaja perteneciente de duda alguna para sostener la pluma entre sus dedos mientras trazaba con lentitud su nombre en el cual se señalaba la firma del acuerdo.
—En ese caso—alzó su mano con afán de estrecharla—Bienvenida a "CANNIE SPOTLIGHT" señorita Frida Suárez…
En el momento en el que cerraban el trato con un estrechamiento de manos, a lo lejos desde a fuera del restaurante y dando lugar justo cruzando al otro lado de la calle, ninguna de ellas se percataron, ni en la más clara luz de la mañana: La presencia de la figura de un chico con la convicción indecisa y del cuerpo inerte; con la única oportunidad de reencontrarse de la persona amada, por esta vez sólo siendo observada de lejos; producto del rechazo de sus piernas en seguir ordenes: lo cual dictaba alcanzarla, pero, que siendo ignorante del tipo de trato con el que se encontraba haciendo en ese instante, supuso que no era nada más que una conjetura el tener una oportunidad de acercarse más a ella, poder conseguir totalmente su perdón cueste lo que cueste, y así juró, metiéndose los manos a los bolsillos de su pantalón para dar media vuelta y buscarse un lugar en donde sentarse, lo cual solo consiguió tener una vista un poco menos favorable del restaurante pero a la expectativa de que su objetivo seguía en el mismo lugar.
Y no es que tuviera la ficción de acosar a la gente, pero lo encontró una alternativa necesaria que, con el tiempo que se permitió darle vía libre a su amada en los días en que no se supieron de ambos, le ayudaría con las aguas calmadas a elegir el mejor momento para hablar con ella y advertirle del gran peligro que corría ella y él bebe si no contaba con sus poderes gracias a su cinturón y las posibles consecuencias que ocurrirían a manos de Zoey y el Dr. Chipotle en la ciudad.
-"¿Cómo se lo tomara cuando le diga?"
Reiteró el hecho de que aun obligándose a guardarse distancia, se aseguraría de que ella se encontraba a salvo, cualquiera que fuese la amenaza, se prometía aguardarla de aquellos peligros que pudiera atravesarle, no importa si no contaba con el hecho de poseer sus poderes, si fuera obra de alguno de los mencionados o algún rufián de la ciudad a un en los retrasos que más tarde bloquearían el éxito de sus buenas intenciones, la protegería: a ella y al bebe.
Y si todo funcionaba de acuerdo al plan, se le concedería el permiso: Por siempre.
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Fueron exactamente después de los 20 minutos que inició el movimiento y con ello el final del trascurso de la tarde. Manny interrumpió su pequeño tiempo de descanso almorzándose un hotdog recién comprado en un puesto de carrito, cuando detectó a lejos una melena azul de una chica joven de altura promedio quien iba acompañada de otra melena a excepción de ser castaña cuya dueña tenia un aspecto más adulta que el de ella; totalmente desconocida para él, lo cual lo perturbó un poco:-"¿Quién podría ser?"
Ambas saliendo del restaurante tal cual como si se tratará de dos amigas mujeres: se comentaron unas pequeñas cosas, rieron, se terminaron por abrazar para luego despedirse de mejilla (a excepción de una manera formal) y yéndose cada quien a su lado opuesto de la otra.
Esto detonó una pequeña alerta al joven moreno. Persistió en no moverse de su lugar para seguirle con la mirada a los movimientos de su pequeña peliazul quien tomaba una calle del lado contrario al restaurante para adentrarse en ella a pie junto con sus audífonos puestos en su reproductor de música. Le siguió los pasos detrás de ella con el propósito de saber el lugar fijo en donde se estaba hospedando actualmente. El sol ya se encontraba rumbo al final de su deslumbrante día de trabajo mientras dos jóvenes iban separados a miles de kilómetros pero uno de ellos sin abstenerse de la presencia del otro en el camino.
Conforme la seguía cautelosamente nunca se dio cuenta de cuantos minutos le tomaron para figurarse de que el sol se había metido por completo para darle la bienvenida a la noche; habían caminado mucho por lo cual comenzaba a sospechar que Frida aún no se había aprendido el camino de regreso a donde quiera que se esté quedando y entonces un sentimiento de impotencia empezaba a molestarle junto con una vocecilla que rondaba por su cabeza:
-"Si tan solo tuvieras tu cinturón místico y una máscara, podrías ayudarla en su pequeño aprieto"-
Pero no paso mucho tiempo cuando cambio drásticamente el escenario de algún cliché de película de superhéroe: Frida se detuvo en seco en medio del camino y saco con ella su celular; al mismo tiempo unas nubes grises aparecieron por encima de sus cabezas con amenaza de lluvia, lo cual decidió telefonear algo ajeno a su celular de un modo más rápido que al principio; se llevó el teléfono a su oído y espero.
—¿Leslie? Habla Frida—Respondió—Escucha, necesito un pequeño favor, pásame el número para solicitar un taxi, aquí tengo una amenaza de lluvia y creo no poder…—Se calló repentinamentepara exclamar— ¿Cómo, No lo tienes? ¡Sinceramente yo creía que...! —Se llevó una mano a la altura de su frente con un aire impaciente—Bueno, no importa, buscaré uno por aquí—Le callo su interlocutora y reaccionó— ¿qué?, ¡no, no necesito que debas interrumpir tu clase de yoga para—Respondió la otra línea — ¿qué dijiste?, ¿en serio es necesario?, ¡Oye! —Pareciera que la otra línea acaba de cortar porque Frida se mostró confundida en el momento en que debía obligarse así misma a colgar el celular.
—Retruenos—Carraspeo por su propia mala suerte.
Sin objetar ninguna palabra de más, volvió a andar sus pasos hacia adelante, apresurando su camino ante el panorama en el principio de la oscuridad presente y con la poca luz que por las calles se filtraba se lograba recuperar las siluetas fusionadas de su entorno. No tenía idea de si la dirección a donde iba era correcto o no a la residencial, lo que quería era encontrar un lugar con techo y caliente, acaba de percatarse de una pequeña diferencia en cómo se encontraba el clima antes de aquella reunión en el restaurante como el de ahora, que se dio cuenta que esas nubes no eran de pura casualidad que estuvieran debajo de su cabeza. Manny como siempre, optó en seguirle los pasos a una distancia prudente y guardando compostura sobre revelar su identidad y así lograr su plan primordial.
La lluvia no se hizo de esperar; justo cuando todo se encontraba en absoluto quietud, los pasos de la chica peliazul cesaron al mismo tiempo que la aparición de un primer trueno estruendoso golpeo repentinamente la calma de la noche.
Como un detonante de lo anterior, todo el espacio geográfico de la ciudad fue recibido por una precipitación constante de lluvia; aquella que se odia porque echa a la basura los planes anticipados o deteriora el ánimo para hacer lo anterior; Así fue como Frida no tuvo más remedio que seguir el instinto de seguir corriendo hacia delante, aunque siendo sinceros, eso no impediría que no se mojará más. Lamentablemente todos los comercios y demás se encontraban cerrados. Justo cuando encontró un estereotipo de toldo impermeable perteneciente a una pastelería, logró refugiarse ahí; tiritando de frio y sin más que protegerse de esa sensación abrazándose a sí misma. Esa escena le Pareció muy tierna para Manny mientras la observaba de lejos.
-"¿No será-comenzó a indagar-el momento ideal para hacer su primera movida"?
Lo que aconteció después, podía jurar con la palma de la mano que no lo veía venir.
Sucedió que, desde la vista del espectador: un auto de color amarillo modelo Nissan versa, apareció doblando por la curva para continuar pasando la misma vía pública del cual se encontraba Frida bajo la lona de cualquier local de la zona, eso fue lo que le pareció al moreno: un simple coche que pasaba de casualidad ahí, de no ser por un repentino cambio de idea del conductor le obligó a su vehículo a orillarse a la acera más aproximada a la posición actual de donde la chica se resguardaba de la lluvia, y una vez cumplido con su expectativa, Manny desde lejos y si sus ojos no le engañasen: la ventana del piloto descendía despacio a causa de la lluvia con el propósito de llamarle la atención, gritando su nombre desde el asiento, permitiendo que una confusa y sorpresiva Frida se acercara cuidadosamente de su lugar a acercarse no tan convencida, para que minutos más tarde, en un gesto de reconocimiento y bordando una sonrisa de alivio, abordara por la puerta del asiento trasero donde en medio de la confusión con un toque de celos comprensibles de parte del muchacho, el coche se alejara de su vista en medio de la ya llegada de la noche.
Ahora, querido lector, a estas alturas una preguntara debe de estar rondando por tu cabeza al igual que al de nuestro héroe al presenciar todo esto:
¿Quién fue el que recogió a Frida?
FIN DEL CAPITULO #14:
Para descubrirlo, debes mantenerte atento para la próxima publicación número #15, que será muy pronto, esta vez me aplicaré para dejarlos con las expectativas que se merecen por esperar tanto. Muchas gracias por su tiempo y si me quieren hacer muy feliz, un review con su comentario es suficiente.
¡Una noticia! También en este año publicare un Fanfiction yaoi (chico x chico) basado en un corte que vi hace poco, cuyo título es algo así como: "No quiero regresar solito a casa"…más adelante los mantendré informados.
Los quiere:
Su autora: Oceangirl24.
Fecha: 03/01/2014.
