Historia: "LO QUE SE PUEDE LOGRAR POR AMOR"

Autora: Oceangirl.

Notas de autor: Agradezco infinitamente a las pocas personas que siguen mi fanfiction. Esta pronto de terminar ¡pero no desesperen: Lo mejor está por venir. Actualmente escribo un fanfiction de Frozen Yuri y un Yaoi para la serie Shingeki no Kyojin. Sin más preámbulo, disfruten:

En el capítulo Anterior:

Cinco clásicos toques al timbre a la puerta y la aproximación de pasos dirigiéndose hacia donde se encontraba ella se hacía cada vez más oíble, hasta que la figura de Frida cruzó el umbral:

Leslie… –Se atrevió a llamarla con una expresión de duda en su rostro– ¿Quién es?

La Castaña en su intento por mantener la serenidad de la situación, abrió poco a poco la puerta para mostrarle la respuesta a su pregunta.

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Capitulo #16: "Dos promesas, un mismo destino"

Hubo una larga pausa, un silencio tan difícil de costear como de romperse. Ninguno de los dos había pronunciado sonido alguno ni se atrevía a hablar. Era la segunda vez que se encontraban entre el valor y el miedo; algo muy embarazoso por decirlo en voz alta sin embargo nadie se encontraba preparado. Tanto para ellos el expresarse es una tarea ardua; pero no hay más remedio que acometerla. Para la paz y el descanso priorizado por la agitada nueva vida que siempre trae consigo la aventura detrás se dio por interrumpida ante el constante recuerdo del llamado "hoy" -que viene a que arreglar cuentas pendientes como favorecer el desenlace de lo que será dentro de un futuro incierto para ambos protagonistas- Así que mejor dejemos de intuir que pasará y pongamos atención a lo que el héroe quiere decir:

-Antes que me pidas que me marche-pidió Manny ante la silenciosa figura de la chica- O en el peor de los casos, me grites y me cierres las puertas en las narices…debo hablar contigo-terminó de confesar con un tono tranquilo y añadió echando su suerte al aire-¿Puedo…pasar?-Pidió preparado para cualquier respuesta de su chica con los pies hechos como gelatinas.

-C-Claro-Contestó Frida sin mucho efecto de asimilar el nerviosismo en su voz y haciéndose un lado.

Una vez que cruzo el umbral de la puerta y escuchar el cierre de la puerta detrás de él, Deslizó la mirada a sus orbes azules para detenerse a los cafés de su mejor amiga que se encontró en su camino. Terminar por saludarla con un gesto cortes de la mano y fue de inmediato que capto la situación:

-Bien, los dejare solos- Dijo Leslie quien se e encontraba en medio de los dos, paso por la esquina de Frida y en su camino, aprovecho en sostenerle el brazo con el plan de inmovilizarla para acercarse a su oreja y decirle en secreto:- ¿Trátalo bien, de acuerdo?-Sin esperar respuesta de su parte siguió su camino hasta adentrarse al cuarto donde se encontraba el doctor, dejándolos totalmente solos a su suerte para hablar. Frida se mantuvo ahí, en carácter distante y con temor de verle de frente, esperando a que el moreno retomara la palabra para acabar de una vez por todas, y así lo hizo:

Manny por nervioso por encontrarse suertudo en su visita más allá del umbral de la puerta y sin saber cómo continuar, señalo el sillón más cercano a ellos para invitarle a sentarse junto a ella.

La miro de soslayo antes de comenzar. A pesar de que en sus ojos parecieran pesados y cansados, que su cara empezará a palidecer con amenaza y no se notara con la misma salud que la caracterizaba de antes y el embarazó se le haga evidente; Para Manny seguía viéndose hermosa.

-Estaba seguro-Comenzó a decir eliminando el nudo de la garganta- Que no te volvería a ver después de un cierto tiempo- Le devolvió la mirada esta vez sostenida por un pequeño rayo de esperanza.

Frida quiso hacer caso omiso a lo que esa acción le transmitía-¿Q-quieres algo de beber?-Desvió el tema.

-"Sigue demostrando su ternura"-Eso fue lo que más le enamoró de ella-Agua sola, por favor.

Mientras Frida fue por las bebidas, Manny aprovecho para asegurarse de varios detalles en su proceso de hablar con ella; figuro si tenía mal aliento, se pasaron los dedos de nuevo con cierto temblorismo sobre sus desordenados cabellos rizados y trató de repasar las ideas de su mente.

Frida hizo acto de aparición con una bandeja de madera junto con las bebidas. Ella había traído leche caliente y a un lado el vaso de agua con dos cubitos de hielo. La peliazul se sentó a su sitio del sillón y tomó un sorbo rápidamente para impedir ver de nuevo la mirada arrepentida del chico.

Manny, mostrándose todo un caballero, espero a que Frida se tomará su tiempo y fue entonces que cuando hizo ademan de abrir la boca para hablar, la pregunta que hizo, atropellaron sus ganas:

- ¿C-cómo sabias que me mudaría aquí?-

-Yo, tengo mis fuentes-Contestó abrumado que sea la pregunta lo que la acongojaba- Pero sabes muy bien que no vine a contestarte eso…

-Está bien-Se rindió Frida añadiendo una expresión inocente en su rostro-¿De qué quieres hablar?

-De nosotros-Frida bajo la mirada avergonzada-Te vengo a proponer mi plan para irnos de aquí.

Sin verlo venir, alzó sus ojos directo a los suyos con expresión de duda-¿Quieres decir…volver?-tibutió como si no diera créditos a sus oídos. Manny giro su cuerpo a su dirección y se acercó.

-Exactamente- Rio nervioso conforme iba imaginárselo -Frida, vengo a pedirte perdón. Perdóname por no cumplir con tus expectativas como novio y el futuro padre de este niño-Bajo la mirada tiernamente hacia su vientre. Agarró ambas manos sueltas con cariño- Te prometo que seré mejor que antes; tengo un plan pero necesito de tu aprobación y apoyo para hacerla posible.-Acarició con el dedo la palma tan lisa y suave con lo que recibió un estremecimiento-Pero primero te tengo que decir algo que tal vez me cueste la vida, pero te plantearé bien parte del plan: Conseguir como volver a ciudad milagro para llegar mañana al anochecer.

Frida se quedó pasmada. Ahora de su rostro una leve pizca de desentendimiento rodeo sus facciones.

-¿Porque?-Preguntó casi en un susurro. Manny suspiró ante su reacción.

-Sucederán cosas mayores de lo que pensaba. Sucesos que por fuera mayor no podré controlar y la persona a quien menor quiero que salga involucrada es a ti.

Ahora era Frida quien se encontraba al borde de la tristeza. Porque este sentimiento de orgullo la amenazaba con recorrer toda su garganta y liberarse de su voz todo lo que pensaba al respecto, pero se quedó estática, callada como pensativa aunque eso se lo impedía a su tacto.

-¿Te acuerdas cuando éramos niños?-Prosiguió sin perder la calma- ¿Cuándo en una ocasión estabas harta de que te considerabas la "dama en apuros" por no saber cómo ayudarnos y resolver el caos en la Ciudad Milagro?-Frida sonrió al recuerdo débilmente-Ese mismo día al final me demostraste que puedes sernos a mi padre, pero sobre todo a mi útil. Desde ahí ya no pude verte como antes y lo sigo haciendo; creo que eres de las personas más valientes que los que conozco. Creo en ti como tú fiel y rotundamente crees en mí…

-¿Crees en mi…-La cabeza afirmó automáticamente antes de terminar-Si fuera mi respuesta de ahora: "No"?-Manny fue quien atisbo una expresión de honda melancolía en todas sus facciones. Tuvo que morderse el labio para no permitirse llorar; el embarazo la llevaba al grado menor de sensibilidad.

-Manny-Alcanzó a tocar con su mano libre alzando su mentón- En verdad aprecio lo que tratas de hacer. Me importas y no quiero que sufras por mí con la idea que estoy atrapada aquí por ti.

-Pero…

-Sí sufrimos a lo largo de este tiempo a causa de la distancia y ahora que nos encontramos en la misma ciudad; imagina los peligros que correríamos si lo dejamos todo y nos fugáramos juntos.

--El futuro es incierto ahora para nosotros-Continuó- pero eso no significa que haya cambiado la perspectiva todo este tiempo de ti.

Como respuesta, le brillaron los ojos y apretó una de sus manos. Ambos sabían a lo que se refería.

Acortaron la mínima distancia entre ambos para eclipsarlo con un beso en los labios. Toda duda acumulada en el interior de los protagonistas desapareció en ese instante al igual que el lugar en donde se encontraban. Al principio el beso era planeado corto y simultáneo pero al experimentar el dulce sabor de los labios del moreno, Prosiguió Frida con el instinto de alzar ambas manos para enredarlos en aquellos rizos rebeldes cuya textura sobre sus dedos. Esa textura era extrañabable.

Se separaron en breve por falta de aire, pero no impidió que ambos compartieran un perfecto intercambio de brillo en los ojos de cada uno, una sonrisa traviesa fue devuelta por una de tristeza:

-Te perdono y quería que guardes este beso- Prosiguió Frida -Para que tomes en claro que mi última decisión no involucra a mis sentimientos que guardo por ti, me importas, mucho. Sin embargo inicie una vida aquí- Comenzó a decir sin despegar sus manos del rostro-He conseguido un trabajo y no me encuentro sola: tengo a mi mejor amiga a mi cargo, además estoy recibiendo atención médica….

-Manny no decía nada y prosiguió-

Y Si regresará contigo a Ciudad Milagro, implicaría empezar desde cero…-Frida captó lo que en los ojos del moreno reflejaban a son de la verdad detrás de su porque e intervino- No, no es del cien por ciento por mi padre…Tal vez si- Deslizó suavemente los brazos alzados hacia la altura de su pecho- No lo sé, el caso es que había tomado la decisión, incluso antes de que tu llegaras-Tragó saliva y finalizó- El destino me quiere aquí sea por razones que desconocemos, aunque, ya están ocurriendo- Dirigió la vista hacia abajo en modo automático.

Hasta el clima se sentía hostil y pesada a pesar de contar con Aire acondicionado a la espera de la respuesta de parte del chico quien se encontraba igual, sin mover ni un solo dedo y mirando a la lejanía de un punto ciego que ella hasta ignoraba, solo pedía que esos labios fuesen separados de nuevo para oír la suavidad de su voz , no importaba en este momento que oiría de ellos, le había dicho que lo amaba, lo seguía amando a pesar de la situación e incluso mientras se besaban casi podría jurar que el pequeño producto de su vientre se había movido por la amorosa acción de hace un instante.

Al cabo de la aproximación de los siguientes minutos que se hicieron eternos, Manny le alcanzó sus ambas manos descansando sobre una misma pierna, donde la fragilidad de un simple temblor alertaron los sentidos del muchacho, esta acción obligo a la peliazul a mirarlo directo a los ojos.

-Yo no creo en el destino-Mantenía una compostura estática, que al cabo de unos segundos suavizo el gesto - Me demore mucho en tomar la decisión de tragarme mi orgullo para venir a verte y me sorprende que digas esas palabras, estas convirtiéndote en algo que nunca pensé en decírtelo: estas madurando, señorita Suarez-Termino por reír a lo bajo sin poder disimularlo ante ella.

-¿He, Yo?-Inmediatamente articulo un gesto de reproche que sorprendería a cualquiera del cambio repentino del clima- ¡Dilo otra vez y hare que te despiertes mañana con los peces, Rivera!-Termino por mostrarle como desplegaba una almohada tomando a referencia a un tipo de arma cargada.

--Lo repetiría tantas veces porque es verd…-Rio entre dientes pero no terminó por defenderse al instante en que se vio obligada a reprender un ataque de su agresora en el momento menos esperado y verse tambaleando hasta caer a pocos milímetros del sillón al suelo debido al impacto.

-¡Ups…se me paso la mano!-La peliazul no podía contener su risa a tal escena, parecía tan irreal que hace unos minutos el cuadro que amenazaba con terminar en llanto, terminaría para la inversa, trazado en risas. A modo de disculpa la peliazul le brindo una mano sin despegar su sonrisa de su rostro que era devuelto por el moreno sin ninguna señal de resentimiento. Al contrario, en pleno silencio dio pauta para "vengarse" de su agresora y tomo precaución de sus siguientes movimientos.

Suavemente y calculando el impacto que tendría el cuerpo en relación con el suelo, colocó de incognito una almohada a su lado mientras que con la mano ahora cogida por Frida, distrajo a su amada con una mirada larga de complicidad, esto desarmo totalmente a la chica, lo cual sucesivamente jaló de ella para abajo.

-¡Uh!- Cayó suavemente a su lado con los ojos totalmente cerrados, pero se dio cuenta de inmediato que traía abajo una almohada que reduciría el golpe a su caída. Su impresión fue acompañado de más risas al unísono y fue cuando el chico de enfrente aprovecho la oportunidad:

-Tal vez a ti se te vaya la mano con ciertas cosas-Argumentó cuando su risa se hubiera extinguido- Aunque las cosas te salgan de sorpresa: siempre voy a estar ahí para protegerte. A pesar de lo que me dices que acepto que me duele, no lo voy a negar, eres la persona de quien me enamoré de niño; no solo demuestras madurez al mismo tiempo sigues siendo la chica más testaruda que nadie puede sacarle de la decisión final de su cabeza por más tonterías que hagas como lo he hecho yo.

-¿Crees que estoy loca por quedarme aquí?

-Una chica loca que pretende conquistar el mundo con apenas dos meses y medio de embarazo; Mhmm creo que nadie alcanzaría tu nivel.

-Lo sé- suspiro ella agachando la cabeza al prescindir lo cierto y absurdo que sobaba eso.

- Puede sonar algo absurdo- dijo el levantando su mentón-Pero me gustas completamente así.

Entonces la beso de nuevo, en el suelo, esta vez usando los brazos alrededor de sus caderas.

En ese mismo instante se asomaron las cabezas de Leslie y de su acompañante vestido de bata blanca en una esquina de la sala.

-Me alegra que las cosas se suavizaron con ellos- Le susurro a su lado con una mirada de ternura.

Maurice no dijo nada, pues independientemente debía mantenerse al margen de los asunto de las demás; Sin embargo había algo de su interior que no mostraba del todo confiado en que la situación que se estaba viviendo, ya había pasado por esa escena en una vez en su vida: vendrán más complicaciones para todos, lo presentía en silencio sin necesidad de evidenciarlo en su rostro.

-Maurice-Le llegó la voz de Leslie quien lo miraba extrañado-¿En qué piensas? ¿Está todo bien?

-Sí, no te preocupes-Mintió curvando una sonrisa- También me alegra que volvieran de esta forma.

Para Leslie, le pareció de lo más normal la conducta de Maurice y pensó "Tal vez la escena le recuerda a alguien en el pasado" y volvió a dirigir la mirada a la escena amorosa delante de ella ahora con una expresión oscurecida de tristeza y seriedad en su rostro. El medico prescindió de esto y le tomo por la sorpresa cuando le tomó un hombro y susurro por lo bajo:

-Todo esto me resulta muy íntimo tratándose de que yo me encuentre aquí- Esto ayudó a que suavizará un poco la tensión acumulada en el interior de la castaña lo cual no contestó porque una sonrisa acompañado de un sonrojo acompañaba en su rostro.

-Deberías acostumbrarte, aún te falta mucho si quieres seguir ayudándonos…-Argumentó dejando un momento la vista a la escena para mirarlo.

-¿Sería un mal momento si renunciara?-Bromeó al percatarse que sus predicciones eran ciertas.

-Lamentablemente si-En su voz había un ligero tono de advertencia-Además tu ética profesional no te deja hacerlo…

-Ho cierto-Fingiendo sorpresa mientras volvían a mirar juntos la escena donde Manny y Frida seguían con la misma posición- En ese caso, hare lo que está en mis manos para contribuir a esta buena causa.

Leslie estaba rebosante de alegría- ¿lo harás?-En los ojos de la mujer destellaban brillos en sus orbes, como si no le molestase tenerle tan cerca. Maurice asintió con el cabeza alejado de su propia sobriedad del hechizo que causo al mirar su propio reflejo en aquellos orbes cafés llenos de expectación y abundante regocijo- Lo prometo.

Se miraron por una breve serie de minutos, pero a pesar de contar con el tiempo y lugar para dar inicio a la posibilidad de un beso, no se logró el cometido porque Leslie aterrizó en que aquello no era ninguna promesa de amor si no en terreno profesional, trabajaba sobre su marcha y actuando según las reacciones que ella provocaba todo incitado en el lugar y momentos menos predecible.

Se oyeron movimientos de la sala y volvieron su vista al frente: Frida y Manny estaban de pie.

-¿y Ahora qué?-Pregunto Frida mientras aun conectaba sus manos con las del héroe.

-Volveré a Ciudad Milagro por ayuda-Se contuvo ante la respuesta de una mirada suspicaz-No te preocupes, aún no es nada grave, ni lo será- Respeto el silencio otorgado por la del cabello azul.

-¿Habrá una posibilidad de volver a verte?-

-Hare lo imposible para que sean muchas veces- Deposito una mano sobre su mejilla para acariciarla- Por tu parte, asegúrate de encontrarte sana junto con el bebé. Los estaré vigilando a donde quieras que vayas, de día y noche.

Aún en su correspondiente escondite, Leslie y Maurice observaron a Frida acompañar a su príncipe azul a la entrada del edificio sin soltarse las manos.

-Manny-Preguntó añadiendo un sorbo de temor en la voz-¿Quién crees que está planeando lastimarnos a ambos, lo sabes?

-Ahora no debes preocuparte por eso-Le transmitió la tranquilidad por su tono de voz- Sino más por iniciar con bien tu trabajo de mañana y mantenerte sana…déjame todo lo demás a mí-Le sujeto una mano y se la beso-mi princesa.

- Ok, se está sobrepasando de cursi– Reconoció Leslie en voz mordaz sin poder contenerse. Recibió un "Shhh" de parte de su cómplice.

Manny aprovecho el momento para regalarle el último beso de despedida escondiendo el rostro teñido de rojo de su amada sobre sus manos y se marchó sin necesidad de intercambiar más palabras. Frida terminó por cerrar la puerta detrás de sí, recargada en ella. En ese momento todo rastro de suavidad y de enamoramiento se transformó en un rostro más serio y hablo desde ahí:

-¡Salgan!, sé que me estaban espiando todo este tiempo- Los mencionados se quedaron congelados desde su lugar sin sospechar que fueran descubiertos. Ambos salieron de su escondite.

-Creo que, es hora de irme-Dijo Maurice mirando simultáneamente su reloj y pasando su mirada a Leslie y Frida- Buenas noches, señorita Suarez. Salió como flecha para salir por la puerta dejando a ambas amigas a solas.

-Leslie- La llamó adoptando una postura de fingido enojo- Tengo una sola pregunta que hacerte.

La mencionada se mantenía en total receptivo en su lugar con la mirada baja debido a la vergüenza. La voz de Frida le vino tan de golpe como de sorpresa:

-¿Cómo van las cosas con Maurice?...

Los ojos se abrieron de par en par ante la sorpresa de aquella inesperada pregunta, levantó la mirada para ver a Frida conteniendo la sonrisa y en breve soltó la sopa acompañada de una gran evidencia de rubor sobre sus mejillas.

-Supongo que….por buen camino- Contestó desde su misma posición, preguntándose que fue todo aquello.

-Me alegro por eso-Frida se le acercó para llegar en su lugar y la miraba suspicazmente- No permitas que nada ni nadie se interponga en su camino- le guiño un ojo- Buenas noches, amiga.

La abrazó enseguida–"Seguramente esta eufórica por lo que acaba de suceder"–Pensó entendiendo su comportamiento mientras elevaba los ojos al cielo y le correspondía-Igualmente, querida Frida.

Se marcharon a dormir mientras la noche cubría una vez más el infinito del cielo plegado de tantas expectativas para un futuro totalmente incierto.

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Recordemos el antiguó edifico abandonado a la que fue anteriormente el escenario testigo del proceso de un mal malévolo que desarmó totalmente a nuestro héroe con anterioridad para concentrarnos a dar la siguiente mención al proceso de uno de los experimentos mejor guardados a manos de los villanos más inverosímiles que pudiera resguardar la ciudad: Tratándose de Zoe Aves y el Dr. Chilpocle junior, escondidos en la alacena más oscuro y resguardado en la parte inferior de la misma construcción donde se encontraban.

Luz verde. La puerta entornada y una luz titilante brillaban a través del resquicio, proyectando sobre el negro suelo una línea verde fosforescente en lo cual en su interior el ambiente era acompañado de una serie de risotadas que dejaría helado el cuerpo a cualquiera que fuera capaz de oírlo. Un abrumante capa de humo empezó a rondar sobre el suelo mientras daba la vista a una máquina de espeluznante altura que daba señales de estar llevando un proceso químico en su interior.

-¡Ya casi está listo!- Decía un personaje de poca altura blandeando sus manos robóticas al aire.

-Es verdad-Le contestó una voz femenina- Solo falta añadir el elemento primordial para que nuestro experimento sea un éxito- Un destello dorado blandió la oscuridad sobre un objeto que se colgaba desde un extremo: Era el cinturón místico de Manny Rivera. Zoe aves en seguida se dispuso a subir en una escalera de metal unido a la parte superior de la monstruosa máquina; destapo lo que sería llamado la cubierta de esta y la dejo caer en su interior, desapareciendo al instante en el mar de burbujas detrás de ella.

-Ahora solo falta esperar el regreso de nuestro héroe a la ciudad para que comience la fase número dos de nuestro malévolo plan-Dijo restregándose las manos entre sí, frenético en su hábito- ¡Esta vez mi plan está dando resultados, Zoe y tú también deberías estar feliz por esto! –Soltó una risotada.

-Mis fuentes confiables me informaron que Manny y Frida volvieron a estar juntos-Esa confesión fue lo necesario para que la risa del Dr. Chipocle Junior extinguiera su risa para adoptar una mirada de total desconcierto.

-¿Qué dijiste?- Se colocó enfrente de la villana en plan de confrontarla.

-Lo que oíste- Respondió sin inmutarse- La buena noticia es que Frida se quedará en la ciudad completamente confiada en lo que hace…

-Eso ya lo sabía…- Masculló invadido por su evidente desprecio- Esa tonta, ¡Ella no sabe lo que le espera, ni mucho menos sabrá en quien confiar y en quien no! Debemos aprovechar ese momento.

-Exactamente, le dolerá tanto confiar en los demás que terminará enemistándose de todos- Río Zoe al completar la imagen de su archienemiga retorciéndose de dolor y no hablaba solo del físico.

-Zoe-Pregunto curioso -¿tienes pensando que hacer mientras su "romeo" no se encuentra cerca?

-Tu déjamelo en mis manos-En ese momento se oscureció en un semblante denotando frialdad y venganza -Esto es un pendiente que tengo con ella.

Una sonrisa diabólica no se hizo esperar en dibujarse en sus labios.

CAPITULO CONCLUIDO.

12/07/2014.