¡Hola a todos!
Bueno, soy nueva por aquí pero tenía ganas de publicar algo, espero lean y les guste. Den comentarios, sugerencias, más no insultos de mis preferencias en cuanto a las parejas.
Bien, he aquí las aclaraciones:
-Es Universo Alterno.
-Neji y Hinata no soy primos, es sólo una coincidencia que tengan el mismo apellido (suena tonto, pero si fuesen familia, la historia no concordaría. En fin, es mi imaginación, muy mi rollo).
-Como esta historia no se relaciona con el manga/anime de Naruto (salvo por los personajes), Sasuke no le tiene rencor a su hermano, por lo tanto no es tan frío (seamos realistas, cuando era pequeño era demasiado alegre y tierno; sólo será algo reservado y un poco inexpresivo con sus sentimientos, más que nada porque anda en la etapa).
Naruto no me pertenece, es de entera propiedad de Masashi Kishimoto, porque si lo fuera, ya la hubiera regado con la historia.
PD: El capítulo está resubido [04/07/21] por lo que hay muchas modificaciones, poco a poco iré actualizando los demás capítulos para poder continuar donde me quedé hace años.
Sin más ni menos, el primer capítulo. Espero lo disfruten.
Capítulo I.
Había pasado tiempo desde la última vez que lo vio. En el transcurso de este se había dedicado a recordarlo y esperar a que en el nuevo semestre ocurriera un milagro y él la volteara a ver. Con ese pensamiento en mente durante todas las vacaciones, llegó a la conclusión de que ya era tiempo de cambiar un poco su apariencia. Si quería saber cuál era el tipo de chica que podría hacerlo suspirar, debía probar con distintas cosas hasta dar en el clavo.
Antes de salir de vacaciones habían quedado de ser amigos y aunque ella le mandó un mensaje de texto pidiéndole su e-mail, él no respondió. Creyó que era una molestia para él, razón por la cual no volvió a intentar nada. Tampoco quería verse desesperada. Trataba de encontrar una excusa que le ilustrara por qué no le había contestado, que fuera lo suficientemente lógica y que no hiriera sus sentimientos. Pero muy en el fondo, sabía que a él no le interesaba en lo absoluto.
Desechó tales pensamientos, sólo quería aferrarse un poco más.
Suspiró.
Dio otra vuelta en su cama, tratando de encontrar la mejor posición para dormir.
Despertó con la melodía de su móvil. Rápidamente se incorporó, y fue hacia el tocador. Ya que había decidido hacer un cambio llevaría el cabello diferente: suelto, sujetado en una media coleta, se dejó el fleco sobre la frente; cubrió sus mejillas con algo de rubor, delineó sus ojos y se puso lápiz labial, algo sutil, no era muy buena maquillándose, pero quedó conforme con el resultado. Cuando terminó de vestirse, desayunó algo ligero y se fue rumbo al colegio.
Una vez que entró, esperó un poco a que los alumnos se dispersaran del mural frente a las oficinas donde se encontraban los grupos y horarios en general. Mientras buscaba entre la multitud un indicio de él, pero nada.
—Tiempo sin verte, Ten-chan —la aludida se sobresaltó y giró para encontrarse con la chica que la había llamado, se acercó y la abrazó—, ¿cómo has estado?
—Muy bien, Hina-chan. Ya estaba ansiosa por regresar... ¿y tú? —sonrió igualmente—. ¿Has lo grado que tu padre te compre un móvil?
—No. Parece que tiene miedo a que si tengo teléfono me distraiga y bajen mis notas.
—Vaya, que mal caso... —dijo Tenten, rápidamente buscó otra cosa para decir antes de que terminara por desanimarla—. ¿Y ya has visto a Gaara? Cuando llegué intenté encontrar a Neji, pero no di con él, parece ser que aún no llegan.
Negó con la cabeza y dio un vistazo rápido a su alrededor... poco a poco el rostro de Hinata comenzó a colorearse como siempre que algo la apenaba, la castaña supuso que los había visto. Trató de mantenerse tranquila, buscando algo de qué hablar con Hinata antes de que la invadieran los nervios como a ella, pero fue tarde, su pulso comenzó a acelerarse y la invadió una sensación en el estómago. Miró por el rabillo del ojo, y suspiró, sólo era Gaara. Se relajó de repente, como si le hubiesen quitado un gran peso de encima.
Por su parte Hinata no hacía más que mirar a Gaara cada tanto, no fue hasta que sus ojos se cruzaron con los de ella, que sonrió tímidamente y comenzó a juguetear con sus dedos bajando la mirada, al volverla a él se dio cuenta que no le había tomado importancia y siguió mirando a su alrededor. Su reacción la decepcionó un poco, sin embargo, Tenten le tomó el hombro dándole a entender que eso no era nada.
—Recuerda, el día de san Valentín es pronto, ya tendrás tu oportunidad —faltaban sólo dos semanas.
—Tienes razón, Ten-chan —sonrió—, ¡da-daré mi mejor esfuerzo!
—Ambas lo haremos... —correspondió a su sonrisa.
—Por cierto... ¿has hablado con Neji-san?
Esa pregunta le hizo recordar el mensaje de texto que no le respondió. No quería recordar eso ahora, así que sólo se limitó a responder:
—E-Eh... no, perdí su número de móvil. Así que nada ha pasado... —bajó la mirada, algo arrepentida de mentir.
—Entiendo —respondió, dio otro vistazo a donde estaba Gaara y entonces miró a Neji llegar con él, ambos se saludaron amistosamente—. Mira, allá está él, ¿por qué no vas a saludarle? —la animó.
—I-Imposible... estoy muy nerviosa como para poder atinar a decirle algo coherente —trató de excusarse, aunque de cierta manera era cierto.
—Vamos, Ten-chan... puedes hacerlo —sabía que, a diferencia de ella, Tenten era más valiente.
Era verdad, ella podía hacerlo... nada perdía con intentarlo y motivada por la Hyuuga comenzó a acercarse hasta ellos; Gaara, que observaba a su alrededor con expresión neutra la miró y le hizo una señal a Neji, este instintivamente giró, justamente cuando Tenten había llegado a su lado. Titubeó un poco, pero si ya había llegado hasta ese punto, regresarse así sin más seria demasiado vergonzoso, tragó saliva y comenzó a hablar:
—B-Buenos días, Neji-san... —tenía un semblante serio como de costumbre, siempre parecía estar analizando las cosas, pero a pesar de lo que aparentaba, era muy educado.
—Buenos días —se limitó a responder. Tenten supuso que había olvidado su nombre, y su pregunta poco después se lo confirmó—. Disculpa, ¿cuál era tu nombre?
—Tenten. Supongo que aquella vez olvidé mencionarlo —sonrió nerviosamente desviando la mirada, no se le ocurría nada que decir.
—Uhm... —dijo haciendo una mueca con los labios, eso la desanimó un poco—. ¿Has pasado bien tus vacaciones? —preguntó al notar su expresión.
—¿Eh...? Sí, me he divertido... ¿y tú, te la has pasado bien?
—Sí, también —pese al bullicio de la multitud, se formó un silencio incómodo entre ellos que duró poco debido al timbre que anunciaba el inicio de clases, los alumnos comenzaron a abandonar el lugar retirándose a su aula correspondiente—. Bueno, tengo que irme, nos veremos en otra ocasión.
—E-Eh... sí, claro... adiós.
Sin poder creerlo, se acercó hasta Hinata quien la veía maravillada. Había sido su conversación más larga, si es que a eso se le podía llamar así, al menos no fue como la última vez, pensó. En aquella ocasión se había sentido patética, para su dicha Neji era un caballero y había aceptado ser su amigo, pero si lo piensas detenidamente... ¿quién se acerca a preguntarte si quiere un amigo nuevo? Volteó su rostro hacia donde estaba él y se dedicó a verlo alejarse.
—¡Ten-chan, tienes que contarme! —exclamó Hinata emocionada. Tenten sólo se limitó a asentir.
—Veamos el horario al fin —mencionó notando que la multitud se había disipado.
Al terminar la primera clase, llena de presentaciones y formas de evaluar, revisó en su móvil la foto del horario, la segunda hora la tenían libre, así que decidieron ir a desayunar. Ino y Temari, ambas compañeras y amigas, las acompañaron y platicaron de lo que habían hecho durante sus vacaciones de invierno.
—... así que hemos quedado en vernos nuevamente —terminó de decir Temari muy contenta.
—Pero, salir con un universitario es...
—¡Maravilloso! —dijo Ino, animándola. Tenten no estaba muy convencida, Hinata no sabía que opinar.
—¿Cuál dijiste que era su nombre? —preguntó Tenten.
—Itachi Uchiha —respondió la rubia.
—Y es hermano de un compañero nuestro, Sasuke... —agregó Ino suspirando—. Si tan sólo se nos hiciera de andar con ellos, aparte de amigas, seríamos concuñas.
—I-Ino-chan, ¿por qué no le hablas? —comentó Hinata intentando incluirse en la conversación.
—No es tan sencillo. Sí, parezco confiada y todo, pero cada vez que lo veo me pongo muy nerviosa, no quiero hacer el ridículo diciendo algo incorrecto —Tenten se sintió identificada.
—¿Quieres que te ayude? —se ofreció Tenten, sabía de pasar vergüenzas y no quería que su amiga estuviera en la misma situación, Sasuke no era Neji, hablar con él sería más fácil.
Ino sonrió y asintió enérgicamente.
—¡Cuento contigo entonces! —Ino levantó ambos pulgares haciendo énfasis a su aprobación —. Pregúntale unas cuantas cosas que me ayuden para poder acercarme a él.
—Bien, veamos que se me ocurre.
El tiempo libre se les pasó rápido con tanta charla. Tenten buscó en el horario la clase siguiente, era Física en el laboratorio. Ciertamente, aunque sus compañeros fueran los mismos que los del semestre pasado, no les hablaba lo suficiente, los saludaba y todo, pero no tenía tanta cercanía, a fin de cuentas, cada quien tiene su grupito. Buscó a Sasuke con la mirada y lo encontró en la mesa de la orilla junto a Jugo y Suigetsu. Como el maestro aun no entraba consideró un buen momento indagar información para Ino, así que se acercó intentando entablar una conversación con él.
El semestre pasado pudo sacarle unas cuantas palabras —su objetivo principal era conocer más a sus compañeros y llevarse bien con todos—, desde la primera vez que lo vio le pareció un chico muy apuesto y por ende inalcanzable ya que la mayoría de las chicas que conocía suspiraban cuando lo veían, llegó a sentir cierta atracción por él, pero si Neji le parecía serio, Sasuke era lo que le seguía, observándolo te dabas cuenta que únicamente con su pequeño círculo de amigos era más relajado y amistoso, así que nunca intentó nada más allá de ser una buena compañera.
Como no veía que el azabache pusiera de su parte, con el tiempo dejó de saludarle en las mañanas, le dio la impresión de que no estaba muy contento con los constantes saludos que le ofrecía y si había algo que prefería evitar era incomodar a la gente.
El día que Hinata le señaló a Gaara —el chico que le gustaba—, vio a Neji a su lado y fue un flechazo instantáneo, él reunía todos los aspectos físicos que le atraían de un chico; así que cualquier indicio de atracción por Sasuke desapareció.
—Hola, Uchiha-kun —dijo al llegar, tocando su hombro con el índice, Sasuke dio un respingo en su lugar, giró hacia Tenten y vio una enorme sonrisa en su rostro.
—¿Sí? —le extrañó que le hablara tan de repente, ninguno de sus compañeros le avisó de la chica y estaba tan concentrado en la conversación con Suigetsu que podría decirse que lo asustó.
—¿Cómo te va, has pasado bien tus vacaciones? —preguntó Tenten amablemente. Sasuke alzó una ceja incrédulo, ¿de verdad quería conversar así, de la nada? Hizo una mueca y después se tranquilizó, le había prometido a su hermano ser más cordial con los demás, era buen momento para comenzar.
—Bien, eso creo... ¿se te ofrecía algo?
—¿Tendría qué? —preguntó Tenten, Sasuke no respondió sólo se limitó a esperar a que siguiera hablando—. Bueno sólo he querido venir a saludarte y preguntarte algo.
—Pues, adelante.
—Eh... ¿cuándo es tu cumpleaños? —preguntó lo primero que se le vino a la mente.
—23 de julio —le pareció una pregunta algo absurda y fuera de ocasión, pero no le reprochó—, ¿y el tuyo?
—9 de marzo —respondió Tenten sonriendo—. Espera, ahora regreso...
Fue hasta con Ino, no muy segura de si eso le serviría, y ella le pidió que le preguntara el número de su móvil. Tenten accedió y regresó con Sasuke quien la esperaba con una expresión neutra en el rostro, no porque le interesara sino porque dijo que regresaría y no quería ser interrumpido como recién.
—E-Este... ¿podrías darme tu número de móvil? —le preguntó algo apenada, pero sin perder su habitual tono de voz. Sasuke suspiró, ya suponía que pasaría algo como eso. Aun así, no se lo negó, le pidió su teléfono a Tenten para anotarlo él mismo.
—Listo —le devolvió el aparato.
—Gracias. Te dejo continuar con tu plática...
Sasuke la vio alejarse, y antes de que llegara a la mesa con sus amigas, la llamó. Se le ocurrió algo para evitar malentendidos.
—Si tienes mi número, también deberías darme el tuyo —sugirió, no podía creer sus propias palabras, sólo esperaba que ella no pensara que tenía alguna intención, pero si recibía algún mensaje de texto o una llamada suya no la descartaría como solía hacerlo con los números desconocidos, además si llegaba a perderse alguna clase, sería útil para preguntarle las tareas.
—Claro, préstame tu móvil —tecleó su número y le tendió el celular cuando hubo terminado—. Aquí tienes.
Cuando la castaña se fue, Sasuke retomó su conversación con Suigetsu restándole importancia a la chica, pero luego de un momento, volvió su vista nuevamente a donde se encontraba la chica y la vio detenidamente... está muy cambiada, pensó. Suigetsu comentó algo que lo hizo apartar su vista de ella.
Francamente no les tomaba mucha importancia a sus demás compañeros, no tenía intención de hacer amigos, ya tenía a Jugo y Suigetsu, además de Naruto y el resto que conocía desde secundaria, aunque no estuvieran en el mismo grupo, aún hablaba de vez en cuando con ellos, pero esa chica era un tema distinto: la primera vez que se encontró con ella fue el semestre pasado, en el umbral de la puerta, él quería salir del aula y ella recién llegaba, lo miró a los ojos y luego de un momento, le sonrió amablemente y le dijo: buenos días, me llamo Tenten, espero nos llevemos bien. Y día a día continuó saludándolo cada que lo veía, a diferencia de las otras chicas, ella sólo parecía querer su amistad, hasta que llegó un momento en el que dejó de hacerlo, que en parte agradecía, ya que siempre aparecía repentinamente y no le daba tiempo de responder. Quizás este semestre podría trabajar más sus reflejos y corresponder al saludo si se presentaba la ocasión.
Poco después, Kakashi-sensei llegó y la clase dio inicio.
El día transcurrió sin ninguna novedad, por ser el primer día, muchos maestros sólo se presentaron y dieron formas de evaluar sin ver ningún tema en particular, por lo que tuvieron mucho tiempo libre para comentar de todo un poco; cómo se la pasaron en las fiestas decembrinas, a dónde salieron de vacaciones, entre otras cosas.
Cuando se terminaron las clases, Hinata y Tenten se fueron juntas, vivían más o menos cerca, así como Ino y Temari que tomaron una ruta distinta a la de ellas.
—No he podido ver a Gaara-kun salvo cuando llegamos, me hubiese gustado encontrármelo en el almuerzo —dijo Hinata cabizbaja.
—Anímate, Hina-chan... apenas es el primer día de clases, tendrás todo el semestre para verlo —le respondió Tenten con una sonrisa—. Y claro, para animarte a hablarle.
—Quisiera ser más como tú, Ten-chan, tú si has podido hablar con Neji-san —dijo Hinata cambiando su semblante a uno más animado; había olvidado aquella conversación con él—. Por cierto, no me platicaste cómo te fue.
—Pues no fue nada importante... sólo mencionó que pasó bien sus vacaciones, no hubo tiempo de ahondar en el tema —suspiró, había ocasiones en las que creía que no valía la pena seguir intentándolo, pero era más grande su deseo de conocerlo y ser parte de su vida que fácilmente se contradecía.
—¿Estás bien? —preguntó notando como de un momento a otro había cambiado de actitud.
—Eh... sí, no pasa nada, supongo que habrá más oportunidades... —dijo intentando animarse, de nada servía decírselo a Hinata si ella misma no hacía caso de sus propias palabras. Se esforzaría más y seguiría intentándolo.
—¡Claro! Bien, creo que aquí nos separamos, nos vemos mañana, Ten-chan —alzó la mano despidiéndose.
—Adiós, Hina-chan.
Tenten la imitó y cuando ya no la veía bajó su mano y siguió caminando, tan concentrada en sus pensamientos que no escuchó que a sus espaldas alguien la estaba llamando.
Pesé a que la mayoría de los maestros no había dejado tarea, siempre había una excepción: Yamato-sensei comenzó con todo y le dejó unos cuantos ejercicios de repaso, cuando hubo terminado sus deberes, se fue a duchar relajándose en la tina de baño. Y como había sido durante vacaciones, siguió pensando en Neji y reviviendo en su mente la vez que por fin se animó a hablarle, torpemente, pero hecho al fin.
Durante todo el día sólo había podido verlo antes del inicio de clases, razón por la cual se torturaba con pensamientos absurdos como que la evitó a propósito o se escondía de ella porque le molestaba su presencia. No podía creer lo paranoica que se había vuelto...
Salió de la tina y se fue a la cocina buscando algo que comer, preparó un par de emparedados y se sirvió un poco de jugo. Como sus padres no se encontraban en casa, decidió ir a comer a la sala mientras veía televisión, tomó del sillón su suéter y sacó su móvil para ver la hora. A pesar de tener un reloj de pared en la sala, tenía la costumbre de revisar la hora siempre en su teléfono celular. Para su sorpresa, había una notificación en él: un nuevo mensaje de texto.
Quería suponer que era de Neji por más improbable que esto fuera, aunque quizás sería alguna compañera preguntando sus respuestas de los ejercicios de repaso para hacer una comparación... no le dio más vueltas al asunto y sólo abrió el mensaje:
"Hola, buenas tardes... has sido algo descortés, ¿sabes? Me dejaste a la mitad del camino con la palabra en la boca".
En realidad, lo que decía el mensaje le importaba muy poco, sino quién se lo había mandado, era nada más y nada menos que Sasuke Uchiha.
Parte del trayecto a casa iba detrás de su compañera Tenten que cuando la llamó ni siquiera se inmutó, quizás si hubiera hablado más fuerte lo habría escuchado, quién sabe... se le ocurrió escribirle algo mientras la veía caminar a cierta distancia de él, pero cuando hubo terminado, la chica se le perdió de vista.
Al llegar a su casa se quedó con ese pensamiento en mente, de si enviarle el texto o no, y cuando se decidió al fin y lo hizo, se arrepintió de inmediato. Quería evitar ideas equivocadas y entonces hace esto... ¿por qué intentaba iniciar una conversación? Él no era así. Pero, tampoco tenía nada de malo, ¿o sí? Sólo era un texto. No era para tanto. Y entonces, ¿por qué le preocupaba tanto lo que le respondiera? Y si es que lo hacía. Estaba pensándolo demasiado...
—¿Sucede algo, Sasuke? —preguntó su hermano mayor llegando de la universidad, dejó su mochila en el sofá, caminó hasta la cocina y tomó un vaso con agua, después regresó al sofá y se sentó a descansar en él.
—Pensaba en hablarle a una compañera —respondió el menor sin prestarle mucha atención a sus propias palabras.
—¿Una compañera... solamente eso? —insinúo Itachi con un tono que sacó a Sasuke de trance.
—E-Eh... ¡no es lo que te imaginas! —exclamó con indignación—. Es sólo que... he olvidado que teníamos de tarea, y ella me ha dado su número, no tengo el de nadie más.
—Ah, ya veo —Itachi no insistió más, ya que de alguna forma le creyó. Y justo en ese momento, el móvil del menor comenzó a sonar la melodía de notificaciones—. Supongo que no tendrás que llamarla primero, al menos te has quitado ese peso de encima...
Itachi se levantó del sofá, tomó su mochila y se dirigió a su habitación, hasta que Sasuke no comprobó que la puerta de éste se hubiese cerrado no abrió el mensaje. Se sentía algo ansioso por saber qué había respondido, quizás porque él había iniciado esto y sentía que había sido apresurado, algo que no iba mucho con él. No esperó más y abrió lo que había recibido.
"¡Buenas tardes, Uchiha-kun! Lo lamento, no había visto el mensaje antes, pero... ¿a qué te refieres?".
Sus labios se curvearon en una diminuta sonrisa, era algo extraño, pero casi parecía que la escuchaba. Escribió unas cuantas palabras y envió otro mensaje, y ya más relajado se recargó en el sofá y esperó su respuesta.
Y tanto él como Tenten, pasaron así el resto de la tarde.
