¡Hola a todos!

Bueno, antes que nada quiero disculparme por el enorme retraso. Tuve un bloqueo mental y las ideas no fluyeron como esperaba. Además las tareas, los exámenes y todo eso tuvieron mucho que ver, comenzaré a actualizar más seguido, no se preocupen, si vuelve a pasar, están en su derecho de darme un buen zape en la cabeza.

Pero lo importante es que ya termine el capítulo. Espero sea de su agrado.


Capítulo III.

Una vez que sonó el timbre que anunciaba el final de las clases, inmediatamente todos se apresu raron a guardar sus cosas y salir disparados a sus casas. Tenten guardó con calma sus libros, no tenía prisa; Hinata era paciente y no le importaba esperarla un poco más, después de todo, eso le permitía ver cuando Gaara caminaba por su aula con intención de marcharse.

De repente Hinata soltó un suspiró y corrió lejos de la puerta, Tenten pudo entender el porqué. Rápidamente se acercó a la puerta para ver como Neji se alejaba poco a poco. Sonrió débilmente. El sólo recordar lo ocurrido en la cafetería la apenaba en sobremanera... era un hecho que lo olvidaría, no tenía posibilidades, además era mejor terminar de romper el sentimiento que estaba floreciendo antes de que fuera más allá. No lo pensó dos veces, sacó su móvil y buscó en sus contactos, y cuando lo encontró, eliminó su número. Suspiró satisfecha, había sido más sencillo de lo que había creído.

Tomó sus cosas y salieron del aula. Se despidieron de Ino y Temari, nuevamente Tenten animó a Ino a que le mandara un texto a Sasuke, a lo cual la rubia se emocionó sólo con pensarlo.

Siguieron caminando hasta salir del colegio. En frente de este, había un local; un café al que la mayoría de los jóvenes, le gustaba asistir. De vez en cuando había bandas de estudiantes tocando rock para animar el lugar, claro que sólo los fines de semana. En la entrada estaban Sasuke y Sui getsu, conversando sobre la práctica de futbol de apenas hace dos horas. La risa de Suigetsu sacó a Tenten de sus pensamientos percatándose de que Sasuke estaba mirándola. Alzó la mano para des pedirse. Sasuke correspondió.

—Algo ocurre entre ustedes dos, ¿no es así? —preguntó Suigetsu codeando a Sasuke, logrando que se ruborizara levemente, aunque no fue capaz de notarlo—. Recuerdo que ayer se acercó pi diendo tu número de móvil.

—No ha sido nada, sólo conversamos un poco en la tarde, es todo. Somos amigos.

—Bien, amigo, vayan juntos a casa... —lo empujó para que fuera hacia allá, no replicó. Sólo dijo "hasta mañana", y aunque había entendido el doble sentido de su oración prefirió no perder el tiempo discutiendo ya que eso evidenciaría que estaba comenzando a interesarle.

Para cuando Sasuke comenzó a caminar por donde Tenten y su amiga habían pasado, ellas ya habían doblado la esquina, y aunque apresuró el paso, se quedó pensando en porqué había hecho caso a Suigetsu; es decir, no eranamigos lo que se dice amigos como para que llegara con ella y que caminaran juntos. Que hubiese ocurrido en la mañana no significaba nada, ella iba un poco detrás de su hermano y él, y habría sido grosero dejarla atrás, y aun más en el suelo.

Para cuando salió un poco de sus pensamientos, se dio cuenta que se había detenido. Alguien chocó su hombro y caminó sin disculparse. Alzó la vista y fulminó al chico que había pasado. Trató de alcanzarlo, pero no le encontró sentido. Ya se las cobraría con alguna otra cosa.

Aunque decidió ya no alcanzar a Tenten, eso no le impediría caminar por el mismo rumbo, des pués de todo, vivía por ahí y si se retrasaba, su madre se molestaría.


Para cuando hubo llegado a su casa, su madre estaba terminando de preparar la comida, la saludó y dijo que le ayudaría a poner la mesa en cuando se cambiara.

Era raro que estuviera en casa, pero el martes era su único día de descanso, por alguna extraña razón, era el único día en que ni su madre ni su padre trabajaban. Se puso una falda y una blusa hol gada, soltó su cabello y se lo recogió en un chongo más flojo, para que no le doliera la cabeza. Regresó hasta donde estaba su madre y vio a su padre junto a ella.

—Hola, linda —la saludó su padre, Tenten se acercó y le besó la mejilla—. ¿Te ha ido bien en este día?

Dudó, puesto que no había sido su día perfecto. Pero si omitía lo ocurrido con Neji, no había nada de malo. Sonrió recordando otra cosa.

—Sí, padre. Me he incluido en la clase de música, y es posible que haya un concurso a la mitad del semestre —pasó los platos por la mesa mientras le relataba a su padre—, me esforzare para que me seleccionen.

—Me parece perfecto, linda.

—Bien, basta de charla, Tenten, lávate las manos —habló su madre—. En un momento les serviré.


Cuando terminó de lavar los platos y se fue a su habitación, tomó su móvil. Desbloqueó el teclado y vio que había recibido un mensaje. Una sonrisa se le formó en el rostro, conversar con Sasuke sería agradable en ese momento, pensó; pero se llevó una gran sorpresa al ver que no era él, en realidad, no lo tenía registrado. En fin. Abrió el mensaje y leyó: "Hola, Tenten, soy Neji. Ayer iba explicarte por que no te conteste en vacaciones, pero tocó el timbre. Espero no te incomode recibir mi mensaje."

¿Era acaso esto una broma? ¿Le interesaba realmente a Neji? ¿Era una prueba para ver si se olvi daba de él o un motivo para no hacerlo? No lo sabía. Simplemente creía que el corazón se le salía de la emoción que sentía. No sabía qué hacer, si no respondía estaría al pendiente del teléfono, hasta que al fin le respondiera, pero si le contestaba, ¿qué le diría?

Quería llamar a Hinata, contarle... pero, ella desconocía una parte de la historia, al igual que Ino o Temari. Necesitaba un consejo, ya mismo. El rostro de Sasuke cruzó por su mente. ¡Claro! Un con sejo de alguien no involucrado le sacaría de dudas. Pero, ¿sería correcto? Sasuke le inspiraba una confianza como nadie más, al menos no en tan poco tiempo, sin embargo no podía evitar creer que lo molestaría con una tontería como esa.

En ese momento su móvil comenzó a vibrar. Recibió un nuevo mensaje. Rápidamente lo abrió es perando que fuera Sasuke, para así evitarse la molestia de ser ella quien comenzara una conversa ción natural, ya que en esos momentos no se sentía capaz de poderla iniciar ella. Nuevamente, se equivocó. Era Ino.

Cuando leyó que Sasuke le había respondido, y que quería que platicaran en la escuela, no pudo evitar sentirse algo... ¿celosa? Sí, esa era la palabra. Ella no estaba pasando por un momento compli cado, y parecía que lograría lo que ella no pudo cuando Sasuke le agradaba. Suspiró, qué más daba. Era su amiga, debía estar feliz por ella. La felicitó y le dijo que mañana le contara.

Pensó que sería inapropiado hablarle a Sasuke en ese momento. Así que se decidió por respon derle a Neji. Escribió, y releyó el mensaje un par de veces para asegurarse que todo estuviera bien. Se había tranquilizado un poco, pero aún seguía algo nerviosa. Sin embargo, no recibió ningún mensaje más.


A la mañana siguiente, revisó el móvil y nada. Vio la carpeta de "enviados" y se percato de que el mensaje que había escrito ayer por la tarde no estaba, aparecía en "bandeja de salida". Por respon derle a Ino, su saldo se había agotado. Rió. Seguramente por conversar con Sasuke la ultima vez, había terminado de gastar casi toda su recarga. Terminó de alistarse, y recogió su cabello como la última vez.

Al salir de casa, como su padre aun no se marchaba, la llevó al colegio. De camino alcanzó a ver a Sasuke junto a su hermano, mas no le dijo a su padre que se detuviera. Cuando hubieron llegado, se despidió con un beso y bajo del auto. Saludó al guardia y se dirigió al aula.

—Buenos días, Ten-chan —saludó Hinata. Ella hizo lo mismo.

Al poco tiempo llegaron Ino y Temari, la última parecía tener cara de fastidio ya que todo el ca mino había escuchado a Ino hablar de Sasuke y su conversación.

—¡Si vuelves a nombrar a Sasuke, ten por seguro que te cortaré el cabello! —gritó Temari furiosa.

—¡De ninguna manera, a él le gustan las chicas con el cabello largo!

—Como sea, no es que me importe... —salió bastante molesta, y no le importó con quien cho cara.

Sasuke frunció el ceño irritado, ya dos personas le habían golpeado, con el primero todavía tenía un asunto pendiente, pero con esa chica... le sería imposible cobrársela. Se sobó un poco el hombro y se dirigió al último asiento sin saludar a nadie. Ino sólo lo veía embelesada.

—¿Creen que debería acercarme? —preguntó en un susurro.

—No creo que sea conveniente, mira su expresión —le señaló Tenten—. Parece que no está de humor.

—¡Tonterías! —contradijo Ino—. Deséenme suerte.

—S-Suerte... —trató de animar Hinata no muy segura.

—Hola, Sasuke-kun... —saludó Ino. Sasuke no se inmutó en absoluto—. Buenos días.

—Uhm —fue la única respuesta que obtuvo de él.

—Disculpa a Temari, que te haya golpeado ha sido muy grosero de su parte...

—Discúlpame tú a mí, tengo que salir —y sin siquiera voltear a verla salió del aula.

Hinata y Tenten observaron la escena. No había nadie más adentro, por suerte. Ino sólo veía el camino que el Uchiha recorrió. Tenten bufó molesta, quería decir algo, pero prefirió quedarse ca llada, al menos por ese momento.


Las clases transcurrieron sin nada fuera de lo normal, durante el receso Tenten tenía la intención de encontrarse con Neji, más no sucedió. A la última hora, Hinata le preguntó a Tenten si quería que se quedara con ella a su clase de música, pero ella le dijo que era preferible que se marchara ya que no sabía cuando duraría.

Cuando entró vio a unos cuantos, pero como no conocía a ninguno, decidió solo pasar de largo hasta llegar al piano que estaba disponible. Lo observó un poco antes de tocarlo. Estaba falta de práctica, así que repasó varios ejercicios sencillos para calentar por lo que una chica de cabello rojizo no dejaba de mirarla. Le desesperaba ser observada de esa manera. Sin embargo, optó por dejar de tocar y buscar la canción que estaba practicando para memorizar los tiempos.

Al poco tiempo llegó el maestro, uno por uno, comenzaron a demostrar cómo iban en el instru mento que tocaban. El chico de la guitarra eléctrica fue el primero, la conectó al amplificador y co menzó. Tenten lo veía asombrada, era muy bueno. Después pasó a la chica pelirroja, tomó su violín, se relajó y aunque parecía que tocaría un sonido lento, comenzó de una manera diferente. Luego fue su turno. Dejó la partitura de la canción sobre el piano, se relajó y comenzó la melodía. Por la expre sión de su maestro, esperaba que fuera buena la nota que le pondría. El último chico, tocó la guitarra acústica.

El maestro les explicó en qué consistiría el concurso, y también que eso sería lo único en que se concentrarían en la clase, prepararse para entonces y que sólo les tomaría quedarse de una a dos horas, todos los miércoles. Estuvieron de acuerdo, como la clase era evaluativa, los dejó retirarse temprano.

Tenten al salir se dirigió al café. Pidió una malteada. Mientras esperaba, vio a varios compañeros suyos platicando, pero como no les hablaba mucho, decidió ignorarlos. Una vez que le dieron su pe dido, pagó y salió sin más.

De camino, se encontró con el hermano de Sasuke, Itachi. Aunque quiso hacerse la que no lo es cuchaba, sólo porque no se le ocurría algo bueno que decirle, él se acercó hasta ella, pidiéndole que se detuviera.

—Hola, Tenten-chan —dijo, una vez que llegó hasta su lado. Ella correspondió el saludo con una sonrisa—. Qué bueno que me esperaste, siéndote franco no me gusta caminar solo. Y qué mejor que una buena compañía como la tuya.

—Gracias —su comentario le hizo sonrojar un poco. Pudo entender un poco porque era que le gustaba a Temari—. ¿Acabas de salir de la universidad?

—Sí, ha sido un largo día... —respondió y comenzaron a caminar—. ¿Cómo se ha portado mi hermanito el día de hoy? Tengo entendido que están en la misma clase.

—Es verdad —respondió, aunque eso es obvio—, pues hoy, no sé... creo que se ha comportado algo grosero con una amiga mía.

—Vaya, tendré que regañarlo y decirle que se disculpe —rió un poco—, aunque, es algo que no se puede evitar a veces.

—¿Cómo? —cuestionó Tenten no muy segura, pues eso ya sería meterse mucho es su vida.

—Pues, ha cambiado mucho. Antes se molestaba con más facilidad, le he ayudado a cambiar eso —Tenten escuchaba atenta lo que Itachi decía—. Pero, una vez que ya se ha molestado antes y se lo ha guardado, explota una vez que ya no puede más, después quiere alejarse de todo y todos para pen sar las cosas y es posible que se disculpe con ella sin que yo le diga nada.

—Tiene sentido —el camino se le hizo realmente corto, su casa estaba doblando la calle, así que optó por despedirse—. Bueno, aquí nos despedimos, fue un gusto saludarte, Uchiha-san.

—Por favor, no me llames así —hizo una mueca de dolor—. Me haces sentir como un anciano. Llámame Itachi.

—Itachi-san.

—Bueno, mucho mejor. Cuídate, Tenten-chan.

—Igualmente, salúdame a Uchiha-kun —él promete decirle el mensaje.


Sasuke estaba en la sala terminando los deberes. Estaba batallando un poco, así que decidió espe rar a Itachi para que le explicara cómo resolverlos. Recordó lo que ocurrió en la mañana, estaba cons ciente de que su actitud no había sido la mejor, tomó su móvil y escribió un mensaje para Ino. No le gustaba disculparse, pero él había tenido la culpa. Cuando lo hubo enviado, alguien tocó la puerta. Fue hasta ella para abrirla. Era su hermano.

—¿Para qué tocas? —preguntó fastidiado por haberlo hecho levantar.

—Para que me recibas con esa sonrisa que tienes en el rostro —dijo sarcásticamente antes de echarse a reír con la expresión que puso después—. Olvide mis llaves, ¿ya...?

—Estaba abierto.

—Ya me abriste, no sé porque te sigues quejando —dejó la mochila en el sofá—. Por ser tan grosero no te daré el mensaje que me dio tu novia para ti —remarcó la palabra para darle a en tender que se había topado con alguien.

—No tengo novia —lo fulminó con la mirada—. Bien lo sabes.

—¿Entonces Tenten, qué es para ti...? —cuestionó. Notó como Sasuke cambiaba su actitud lo que le hizo sonreír.

—Nada, sólo una compañera —temía que si decía amiga nuevamente, le comenzara a fastidiar alguien más.

—¿En serio? Pues que mal, porque a ella pareces preocuparle más que sólo como compañero —eso en parte tenía razón, pero quería sacarle algo de información antes que nada.

—¿Por qué lo dices? —Itachi lo notó un poco más interesado, lo que le comenzaba a ilustrar lo que pensaba.

—Me la he encontrado, caminamos juntos y me dijo que te saludara de su parte —prefirió omitir la parte de la disculpa—, y por algo que me dijo, le he dicho un secreto tuyo —mintió.

—¿Qué? ¿Qué le has dicho? —el tono de su voz tomó un sonido más alto. Estaba comenzando a enfadarse.

—Te diré si me dices que es lo que sientes por ella —Sasuke sólo evadió la mirada de su hermano y volvió su mirada a su mochila a medio cerrar. Itachi al ver que no estaba funcionando, decidió irse por la tangente—. Entre nosotros no debe haber secretos, hermano. Sé que no son sólo compañeros.

Sasuke lo pensó por un momento. ¿Qué caso tenia ocultárselo a su hermano? Tarde o temprano se daría cuenta, y decírselo en ese momento le evitaría quedarse con la duda de qué fue lo que le dijo, y si algo le desesperaba, era eso.

—Me parece agradable, ¿contento? —dijo secamente, pero era evidente que sus mejillas se colo rearon un poco. Itachi prefirió no decir nada. Era la primera vez que lo escuchaba decir eso de una chica.

—Sí —sonrió—. No le dije nada, ¿contento?

—¿Qué?

—Le comente algo de ti, pero nada que fuera relevante —respondió—. Sólo algo que debería to mar en cuenta cuando sean novios.

—Eso no pasara.

—¿Por qué no?

—Porque no y ya.

—Pues que mal, porque también me parece agradable y me gustaría que fuera mi cuñada —son rió, tomó su mochila y se fue a su habitación antes de que Sasuke pudiera decir algo más.

Se quedó pensativo por un momento. Analizó sus palabras. ¿Por qué no? Conquistar a Tenten podría ser sencillo si se lo proponía, pero no quería que las cosas fueran así, quería que se fuera dando poco a poco sin dar mucho de su parte, para ver si ella le tenía interés, aunque no creía que tuviera alguno.

Que se hubiese topado con su hermano y le mandara saludos con él, sólo le daba la excusa de lla marle. Volvió a tomar su móvil y busco su número en contactos. Escribió un mensaje y se lo envió.