¡Hola a todos!
Bueno, sólo quiero agradecer nuevamente a quiénes hayan leído mi fic, en serio me complace y me motiva a seguir haciéndolo. Aunque creí que había regado el tepache con mi ocurrencia del capítulo anterior, me da gusto saber que no fue así (o al menos eso me dieron a entender), porque siempre se me iluminó la mente y supe que continuarle.
Lamento el retraso, en serio, tenía pensado publicarlo antes, pero me quedé sin internet y no pude subirlo antes... disculpen. Para compensar (creo yo) el capítulo será más largo porque al no tener internet se me ocurrieron más cosas para continuarle. Lo único que espero, es no haberla regado en este capítulo...
Eso es todo, espero disfruten y se entretengan un rato, como yo escribiendo.
Capítulo V.
No había hecho más que pensar y pensar en lo que pasaría. Desde la noche anterior en la que le había llamado y le había dicho que la esperaría a la puerta de su clase, para que juntos caminaran hacia el café frente al colegio y platicaran, hasta este momento, en el que la profesora Kurenai, tra tando de mantener la paciencia que le quedaba, la llamaba para que continuara la lectura.
—Señorita Ama, ¿está usted escuchándome? —preguntó ya habiéndose acercado a su asiento. La aludida seguía ensimismada con sus propios pensamientos, pero una vez que la maestra azotó su mesa con la mano se vio obligada a volver a la realidad—. Hágame el favor de continuar en donde me quedé.
—Disculpe, profesora. No volverá a ocurrir —escuchó un eso espero, tomó su libro y una vez que Temari le hubo indicado donde se había quedado, comenzó a leer.
—¿Sucede algo? —preguntó Ino, una vez que hubo terminado la clase. Tenten quería evitar a toda costa contarles lo ocurrido, hasta el momento en el que hubiese platicado con Neji para sor prenderlas un poco, o quizás para no emocionarse demasiado y luego desilusionarse, escuchando mil y un insultos para Neji y palabras de ánimo para ella.
—No es nada, no te preocupes —respondió. Intentó buscar un tema que le distrajera de su ensi mismamiento—. ¿Cómo van las cosas con Sasuke?
—¡Creí que nunca preguntarías! —cambió rápidamente de ánimo—, ayer me pidió disculpas por lo ocurrido en la mañana pasada y dijo que hoy quería hablarme de algo. No sé... tal vez también le guste y vaya a declarárseme.
Aunque Tenten sabía lo que Sasuke sentía con respecto a Ino porque se lo había dicho apenas unas horas atrás, prefirió no meterse ni decirle nada. Era mejor que él se lo dijera, para evitar malen tendidos. Además, ¿qué se tenía que meter? Eran muy sus vidas, ella ya había cumplido con la parte de ayudarla a conseguir su número móvil e informarle cuando era su cumpleaños, del resto se tenía que encargar Ino.
—¿Y cuando hablarán? —preguntó Tenten.
—Cuando las clases terminen, supongo. No le veo ánimos de hablar ahorita ya que no se ha acer cado... tal se sienta nervioso...
—Esperemos las cosas salgan bien... —dijo Tenten, a lo que rápidamente Ino soltó una risita que apoyaba su frase.
El tiempo le parecía eterno. Creía que tal vez estaba conspirando contra ella, para hacerla deses perar aun hasta en el último momento. Su clase final parecía no tener fin y aunque hacia todo lo posible por escuchar al profesor Asuma con su clase de la Primera Guerra Mundial le era imposible concentrarse. Creía que entre más veía el reloj, el tiempo corría más lento... definitivamente, historia se había vuelto la clase que más detestaba.
Ya estando a cinco míseros minutos del toque de salida, comenzó a preguntarse si Neji realmente la esperaría afuera. Quería creer que sí, pero una parte de ella seguía desconfiando y creyendo que las cosas no podían seguir siendo perfectas. No entendía bien, no sabía si en realidad era un sexto sen tido, presentimiento o algo parecido, quizás era una paranoica que creía que cualquier cosa buena que le pasara tenía que ver con algo malo en el futuro.
El timbre que finalizó el discurso del profesor Asuma, haciéndole ver que se había acabado su tiempo para enseñar se hizo escuchar y todos comenzaron a guardar todo a una velocidad increíble, al parecer no era la única apurada para salir, pero ya no estaba tan segura de querer hacerlo.
Comenzó a guardar sus cosas con mucha calma. Hinata terminó pronto y rápidamente se colocó al lado de la puerta para ver a Gaara pasar... pero no esperó verlo tan cerca de ella. Estaba fuera de su aula conversando con Neji, y cuando notó la presencia de Hinata guardó silencio, ésta corrió hacia adentro y como pudo le llamó a Tenten.
—G-Gaara está afuera con Neji, ¿cómo saldremos? —preguntó sin ocultar su pánico al tener que salir con él tan cerca de la puerta. Tenten creyó que ya era el momento de decirle las cosas.
—Él, quiero decir, Neji-kun... está esperándome —el rubor en sus mejillas era más que evidente. Ino que aun permanecía en el salón, esperando a que Sasuke regresara y le llamara, se acercó a ella y comenzó a dar de brincos mientras la felicitaba y decía que era su oportunidad, claro que lo suficien temente bajo como para que Neji, que estaba afuera, no la escuchara.
Fue en ese justo momento que Sasuke, que había salido a preguntarle unas cosas a su maestro de deportes, entró y escuchó lo que habían dicho. ¿Qué significaba eso? ¿Tenten tenía un enamorado? ¿Alguien más aparte de él... y era el chico que estaba afuera? Siendo franco no prestó atención a na die de afuera, así que ignorando el hecho de que había escuchado eso, fue hasta su mesa y recogió sus cosas, viendo de reojo a Tenten para así saber a dónde iría.
Escuchó a Ino preguntarle el lugar y ella respondió que al café lo que le pareció perfecto ya que planeaba invitar a Ino algo antes de comentarle como se sentía. Trató de hacer tiempo hasta que Tenten animada por sus amigas salió del salón de clases y con pasos torpes se alejó junto con Neji.
—Ino, ¿no interrumpo? —preguntó Sasuke acercándose a ella y Hinata. Esta última se despidió rápidamente y salió casi corriendo del aula ya que aun creía que Gaara estaba afuera.
—No, no te preocupes... me han dejado cómo pudiste darte cuenta —rió un poco, después de haberle mandado uno que otro mensaje ya se sentía capaz de tratarlo más, por lo que no estaba tan nerviosa—. Entonces, ¿quieres conversar?
—Sí, pero aquí no. ¿Quieres ir al café de enfrente? —preguntó.
—Claro, ¿por qué no?
Tenten estaba nerviosa a más no poder y el silencio incomodo que se formó mientras caminaban no ayudaba mucho, ciertamente era el camino a la salida más largo que había tenido. Intentaba ver de reojo a Neji pero cuando estaba por ver su rostro regresaba la mirada apenada y la bajaba leve mente. Él se encontraba en una situación similar; intentaba a toda costa articular palabra alguna, pero los nervios no le permitían formar una oración coherente. Pero debía comenzar a hablar él, había sido su idea y si así estaría ahorita, no quería pensar como estaría dentro del café.
—¿Y... has pasado bien tu día? —preguntó de repente, Tenten se tensó un poco y trató de anali zar su pregunta para contestar bien y un poco más relajada.
—S-Sí... ha sido entretenido —mintió. Realmente todo el día había estado pensando en ese mo mento y no había prestado atención a nada más, pero era un hecho que no le diría eso. Estaba como ida, descripción más parecida a la realidad sugerida por sus amigas—. ¿Y tú?
—Lo único que quería es que ya acabara —respondió luego de un momento—, quería encon trarme contigo.
Eso sí que no se lo esperaba. Había sido tan directo que anhelaba que nada de esto fuera un sueño o una broma de mal gusto. Neji notó que sus palabras habían causado algo en Tenten y aunque pensó que había sido algo inoportuno y ciertamente algo imprudente, no pudo evitarlo. Las palabras salieron solas.
—Lo siento, creo que debí guardar eso para mi mente...
—Está bien, fue lindo escucharlo —sonrió nerviosamente, dudaba en corresponder a lo que había dicho, aunque ciertamente se sentía igual, pues aunque no quisiera, aún creía que era demasiado bueno para ser verdad—. ¿A tu amigo no le molestó que te quedaras?
—Un poco, pero Kiba y Naruto, unos compañeros de clase, le dijeron que si quería irse con ellos y aceptó —dijo notando que la molesta tensión había pasado por fin.
—Oh, ya veo...
Llegando al café fueron a la barra y Neji preguntó a Tenten que qué se le antojaba y aunque no es taba muy convencida de hacerle gastar ciertamente se le antojaba un frappé con galleta oreo y ante la insistencia de Neji por acompañarlo, no pudo decir que no. Una vez que su orden estuvo lista pagó y se fueron a sentar a una mesa que estaba un poco más alejada de todos.
Aunque no había ninguna banda de música, había un sonido que animaba el lugar y lo hacía sen tir un poco más agradable. Al poco tiempo llegaron Sasuke e Ino; él, al igual que Neji, invitó a Ino a tomar algo, pero no insistió cuando dijo que no. En realidad a él tampoco se le antojaba nada. Se fueron a sentar a una mesa que estaba algo cerca de Neji y Tenten, pero más cerca de todos. Sasuke intentaba escuchar a Ino en todo lo que decía, sin embargo, estaba más concentrado en la sonrisa que tenía Tenten en el rostro y en como su acompañante intentaba poco a poco tomar su mano, arrepintiéndose de inmediato.
—Sasuke-kun, ¿estás escuchándome? —preguntó Ino ofendida al notar la poca atención que es taba recibiendo.
—¿Eh...? Lo siento —respondió—. ¿Qué decías?
—Que me alegra que estemos aquí —se repuso sonriendo—, y por qué no me dices, ¿qué es eso tan importante de lo que me querías hablar ayer?
—Es verdad... —decidió que ya era momento de hablar claramente con ella, y ciertamente esto le costaría trabajo ya que no era muy sutil con las palabras y entendía que tratar con una chica, como su experiencia se lo decía, no era cosa sencilla—. Yo, quiero saber cómo es que te sientes por mí.
Ino rápidamente comenzó a enrojecer y bajó la mirada. Comenzó hacer círculos con los dedos como solía hacerlo su amiga Hinata y por más que trataba de hablar, las palabras se negaban a salir.
—No quiero sonar cruel, pero es mejor que lo sepas ahora —respiró profundo y después intento verla a los ojos tratando de relajar las facciones para verse un poco más gentil con las palabras, ella sólo se limitaba a escuchar—. Por tu reacción me he dado cuenta que buscas lo que otras chicas y en verdad, lo siento... no creo ser el indicado para ti.
Sus palabras fueron lentas lo que a Ino afectó bastante ya que había sido un rechazo anticipado y que francamente no se esperaba, bajó nuevamente la mirada y Sasuke temió lo peor: haberla hecho llorar. En el pasado había sido algo cruel con las niñas que se acercaban a decirle su amor y siempre terminaban llorando, pero había prometido a Itachi no hacerlo nuevamente y esta vez lo estaba lo grando; acercó su mano al hombro de ésta y ella sonrió para no provocarle lástima y supiera que no era la gran cosa que la hubiese rechazado.
—Está bien. Puedo aceptarlo —dedicó a Sasuke una de sus mejores sonrisas, conteniendo las lágrimas y rápidamente se disculpó diciéndole que tenía que irse.
—¿Quieres que te acompañe? —ella respondió un está bien así y se marchó dejándolo solo. Y aunque el remordimiento le acompañó por unos minutos se dio cuenta que había una tarea más im portante para él ahora... descubrir que quería ese tipo que estaba con Tenten.
Miró a su alrededor en busca de algún compañero de clase o algún conocido para acercarse y tener una excusa para espiarlos un poco más de tiempo, pero no encontró a nadie. Decidió ir por algo para beber y se quedó afuera en lo que terminaba su refresco. Vio la hora en su móvil un par de veces an tes de que Tenten saliera acompañada.
Fue entonces que reconoció al chico. No por su cara, sino por su espalda... había sido el mismo que lo había empujado sin cuidado y sin haberse disculpado, el mismo que ahora estaba al lado de la chica que había comenzado a interesarle. Las cosas no podían ir peor.
Nada tenía mucho sentido ahora; como el hecho de que Tenten le hubiera dicho que tenía un amor imposible, o que estuviera viendo como se alejaban siendo que él debería ser el que acompa ñara a Tenten. Las cosas estaban pasando demasiado rápido y no alcanzaba a analizarlo, estaba per dido el sentido de sus emociones... esa chica estaba provocándole cosas que nunca había experimen tado antes, como un inconfundible sentimiento de querer estar cerca de ella y unas ganas de estran gular a quien iba a su lado.
—Gracias nuevamente, por el frappé y por permitirme platicar contigo un rato —dijo Tenten una vez que hubieron llegado a su casa.
—No hay de que —la vio por un momento, no sabía exactamente qué, pero estaba esperando algo—, bueno, creo que tengo que irme ahora. Cuídate, luego nos vemos.
—De acuerdo, adiós.
Cerró la puerta tras de sí, se recargó y dejó salir un suspiro que no podía pertenecer a nadie más que Neji. Sonrió. Aunque había creído que las cosas saldrían mal, al final de cuentas todo fue estu pendamente. Quería que se repitiera, lo anhelaba con todas sus fuerzas...
Se dirigió a su habitación. No había nadie en casa así que con toda la calma del mundo, se soltó el cabello y se puso más cómoda. Se tiró en su cama recordando lo que había pasado hace apenas una hora.
«—¿Te gusta esta música? —preguntó Tenten de repente.
—Claro, ¿a ti no? —respondió, la canción que sonaba era Dani California, de Red Hot Chili Pep pers—, a decir verdad, yo toco en una banda de rock.
—¿De verdad? —vio en su rostro como se iluminaban sus ojos—, ¿qué instrumento tocas?
—La guitarra eléctrica. Nuestra banda sigue siendo un intento de una —responde agregando in formación de más—, nos falta un buen baterista. Y práctica, mucha práctica.
—No te preocupes, mejoraran —sonrió Tenten—, y encontraran a alguien que llene el lugar. Si llegan a tocar aquí, dime. No quisiera perderme el espectáculo.
—Está bien, si llega a ocurrir, prometo guardarte un lugar al frente —respondió dudando si debía rozar su mano por accidente o no. Creyó que no era el momento—. Y tú... ¿tocas algún instrumento?
—Sí, el piano.
—¿Y me darás el privilegio de escucharte?
—Si quieres perder los oídos, por supuesto —bromeó—, estoy en la clase de música. Intentaré participar en el concurso, si me seleccionan, claro, en caso de que ocurra, estás invitado a verme hacer el ridículo —comenzó a reír burlándose de ella misma—, como tú también necesito mucha práctica.
Neji se detuvo a verla detenidamente, este era el momento justo para encontrar ese no se qué que tanto le gustaba en ella, la examinó poco a poco mientras ella seguía riendo. Tenía unos ojos hermo sos, y una sonrisa radiante que le formaba hoyuelos en las mejillas... no podía dejar de verlos. Tenten paró de reír al momento que se vio observada, comenzando a ruborizarse.
—No —dijo Neji de repente—, no te detengas.
—Pero... —se sentía avergonzada en ese momento.
—Es linda —soltó.
—¿Qué?
—Tu sonrisa —respondió—. Es linda.
La seriedad con la que Neji le había dicho aquello le confirmó que no estaba bromeando o burlán dose de ella, sus ojos platinados la veían fascinado y ella de igual forma le correspondía, un poco avergonzada.
—¿Quieres que tire tu vaso? —preguntó rompiendo el silencio que estaba comenzando a tor narse molesto. Ella asintió y entonces se alejó al bote de basura cercano—. ¿Recuerdas que te dije que no te había contestado en vacaciones porque no tenía saldo? —dijo, retomando aquella vez—, pasaron tres días cuando pude ponerle una recarga. Supuse que te molestaría así que preferí espe rar... pero, si aun lo quieres, aquí está —dijo, pasándole una nota con su correo.
—Gracias —sonrió guardando la nota en su mochila, después miró la hora en su celular—. Creo que ya es tiempo que me vaya, muchas gracias por el frappé.
—Si no te molesta, puedo acompañarte —se ofreció Neji, Tenten lo miró por un momento, no sabía donde exactamente, pero vivía por el otro lado de la ciudad muy lejos de su casa, que la acom pañara podría ser una molestia para él, no para ella.
—Pero...
—Si quieres, no me importaría caminar más.
—Como gustes, por mí encantada.»
La caminata había sido entretenida, charlando, como intereses al azar, familia, escuelas, amigos, entre otras cosas. Por un momento, al recordar todo eso, vino a su mente Sasuke y sus conversacio nes por mensajes. No terminaba de entender porque aun en el más pequeño de los instantes lograba colarse en sus pensamientos y algunas veces, se volvía protagonista de ellos. Recordó el correo de Neji y dejó la nota sobre el escritorio, lo agregaría cuando le trajeran el ordenador.
Revisó su móvil por si alguien se hubo comunicado con ella, pero nada.
Era viernes, el primer viernes de la primera semana de clases. Nunca había disfrutado una se mana entera, y aunque aun no terminaba, tenía un buen presentimiento de lo que restaba de ella. Terminó su rutina y salió de casa. Cuando iba caminando se encontró con Sasuke e Itachi, este último la llamó, pero notó algo raro en Sasuke.
—Buenos días, Tenten-chan —saludó Itachi—. ¿Cómo estás?
—Buenos días, Itachi-san —sonrió, pero al girar con Sasuke dudó un poco—, Uchiha-kun...
—Vamos Sasuke, no seas grosero.
Este correspondió, indiferente y siguió caminando a su lado, pero algo perdido en pensamientos. Itachi trató de sacarle plática, pero Tenten seguía un poco incómoda por el comportamiento de Sa suke. Cuando Itachi se despidió de ellos, iban caminando solos, en medio de un silencio molesto, pero ninguno trataba de avanzar más rápido o atrasarse.
Aunque no tenía idea de que decir, le daba curiosidad saber porque Sasuke estaba tan molesto, porque era eso, así estaba cuando Ino lo llamó y Temari lo había golpeado por accidente; tenía miedo preguntar y que él se alejara así sin más como cuando lo vio, pero quería ayudarlo, simplemente para no verlo así...
—¿Quién era ese chico? —cuestionó Sasuke con voz notablemente irritada.
—¿Eh? —qué chico, pensó.
—El muchacho con el que estabas ayer, de cabello largo...
—Ah, ¿te refieres a Neji?
Neji, trató de hacer memoria. Y poco a poco vino a su mente, el chico que tocaba guitarra en la se cundaria a la que iba, y que se había integrado recientemente en el grupo en el que Naruto estaba. Hasta ahora se daba cuenta.
—Uhm, olvídalo.
—¿Alguien te hizo enojar, Uchiha-kun? —preguntó Tenten, Sasuke pudo darse cuenta que había preocupación de sus palabras; ella no tenía culpa de nada, sólo él, ese tal Neji.
—No —intentó sonar convincente—, estoy bien. Sigamos, no vaya a ser que nos cierren la puerta otra vez...
Había muchas cosas que Tenten no entendía, y lo que pasaba por la mente de Sasuke era una de ellas; generalmente le parecía demasiado reservado pero otras, algo expresivo... no lograba entender porqué, pero descubrir cómo era realmente le intrigaba y a la vez le parecía algo fascinante.
Cuando se hubo calmado, notó una sonrisa en los labios de Tenten, quizás si la preocupó. El hecho de que ella preguntara por él, le hacía creer que era parte de su vida y eso le enorgullecía ente ramente. Pero, quería ser más que un compañero o un amigo... mucho más. No se permitiría perder a Tenten por Neji.
Cuando llegaron al colegio, Sasuke logró identificar a Neji al lado de Naruto y un chico pelirrojo del que no recordaba el nombre, y cuando este volteó a ver a Tenten, creyó que era el momento oportuno para cobrarse la disculpa, sólo la disculpa.
Pasó su mano por hombro de Tenten, abrazándola un poco. Ésta, por el reciente y repentino con tacto se ruborizó y bajó la mirada apenada, más no dijo nada. Intentaba hallar coherencia en la que pasaba antes de hacer algo.
—Gracias, Tenten —dijo Sasuke de repente, volteando a verla—. Si no hubiese sido por ti, habría estado molesto todo el día —Tenten comprendió lo que significaba ese abrazo. Era una forma de agradecimiento.
—No hice nada, sólo pregunté.
—Exacto —dijo—, y sólo eso fue necesario.
No entendió muy bien, pero no replicó. Tener su brazo rodeándole los hombros le hacía sentir ex traña, pero ciertamente muy bien. Cuando Sasuke se dio cuenta de lo que había provocado en Neji, que había salido con el ceño fruncido sabrá Dios a dónde, supuso que ya era tiempo de quitar su brazo de ahí.
—Lo siento, tal vez te incomode —dijo Sasuke, alejándose un poco, en ese momento el timbre de inicio de clases sonó—. Apresurémonos o llegaremos después del profesor.
Pero, no sólo había sido Neji el que había visto todo eso, sino también Ino.
