¡Hola a todos!
Vengo a lo de siempre, disculparme por el retraso que esta vez si me pareció excesivo... pero tengo la excusa perfecta: estaba tan falta de inspiración debido a tantos trabajos y exámenes finales en la preparatoria, que apenas tuve tiempo de respirar y comer (vaya exageración, pero sí). Pero, ya gracias a Dios eso terminó. ¡Al fin me he graduado del bachillerato! Ya, ya, eso es punto y aparte...
Tuve ligeras dudas en cómo hacer este capítulo ya que no sabía si poner a Ino en la posición de sentida o no, pero al final me fui por ese rumbo, ya que aceptémoslo, es un poco berrinchuda (por así decirlo). Las cosas se solucionaran en este mismo capítulo y quise extenderme un poco ya que he retrasé demasiado, así que en realidad aquí van ¡dos capítulos! Bueno, capítulo y medio; espero sea de su agrado y lo disfruten tanto como yo escribiéndolo. Si notan algo de OoC, deben de estar imaginando... (ironía, en serio).
¡Ah! Otra cosa más... gracias por sus comentarios, la verdad estuve leyéndolos y respondí algunos (no recuerdo cuales) y como se me fue el internet no terminé de responderlos, olvidé cuáles habían sido y pues ya no respondí los otros. Pero los responderé por aquí.
De verdad, muchísimas gracias por sus opiniones con respecto a mi fic, me emociona y me alegra tanto que les guste. Y sí, el FF tendrá ItaTema, pero más adelante (primero quiero desenredar la historia principal, espero no les moleste mucho), a lo largo de la trama intentaré profundizar los pensamientos de cada personaje, pero quiero no concentrarme muchos en todos, es decir, esta historia es dedicada a Tenten y su lío amoroso con dos chicos, y aunque hay muchas parejas de Naruto que me agradan, no soy muy buena si meto de todo un poco (espero entiendan el enorme defecto que me cargo).
Bueno, ya me callo. Disfruten.
Capítulo VI.
No podía dejar de pensar en lo que había visto. ¿Acaso Tenten estaba burlándose de ella? ¿No había sido ella la que la había animado a que le hablara a Sasuke? Entonces, ¿por qué? ¿Qué hacía abrazada de él si ni siquiera eran amigos cercanos? Entre más lo pensaba menos daba con una respuesta que le contestara tantos cuestionamientos sin que la hirieran tanto.
Cuando Tenten llegó a la puerta saludó a Temari y Hinata que estaban en la entrada, después miró a Ino sentada en su silla y alzó la mano para saludarla, Ino la observó. Qué cinismo, pensó; le volteó la cara, desconcertando a Tenten por completo. Bajó la mano y respondió unas preguntas sobre la tarea que Temari le hacía mientras caminaba hasta su mesa.
—Ino, ¿sucede algo? —preguntó Tenten una vez que estuvo frente a su mesa. La aludida no se tomó siquiera la molestia en responder, volvió a girar la cara para evitar verla y al no considerar eso suficiente, simplemente se levantó y salió del aula chocando con todo el que se le atravesaba. Tenten quedó perpleja sosteniendo la mochila con fuerza puesto que estaba por caérsele.
—¿Qué pasó? —preguntó Hinata esperando que la respuesta le diera un porqué del comportamiento de su amiga.
—Quisiera saberlo... —al parecer Tenten se encontraba con la misma duda en su mente. Cogió la mochila con ambas manos y la puso sobre la mesa. Temari no le tomó mucha importancia, le pasó su cuaderno para que revisara los apuntes de álgebra y esperaron a que el profesor entrara.
Durante el periodo de clases Ino apenas le dirigió palabra a Temari, respondía presente a los maestros, pero era como si estuviera ausente. Todas esperaban el receso para hablar con ella, pero más que nadie Tenten, aunque lo veía imposible ya que al terminar cada clase ésta se le escapaba y no regresaba sino hasta que el maestro asignado impartía clases nuevamente. Aunque las tres estaban preocupadas por ella, Tenten era la que más pensaba en ello.
Tocó el timbre para salir al receso. Ino rápidamente tomó su mochila y sin decir palabra alguna se retiró de inmediato. Se vieron entre ellas como preguntándose quién iría tras de ella y consideraron que la más apropiada era Temari, ya que era con la que mejor relación tenía; ésta salió casi corriendo intentando alcanzarla. Tenten se sentó nuevamente en su silla cubriéndose la cara, intentaba normalizar su respiración ya que estas situaciones la ponían muy mal.
—De verdad, no tengo idea de que le pasa —dijo Tenten a Hinata una vez que el salón se vació y todos se fueron a hacer cualquier cosa.
—No te preocupes, Ten-chan... —trató de animar Hinata, recargó su palma en el hombro de Tenten intentando darle apoyo—, estoy segura que le dirá todo a Temari.
—Espero... aunque no recuerdo haber hecho nada malo para hacerla molestar —ladeó la cabeza intentando recordar—. ¿Vamos a comer algo? —Hinata asintió y salieron del aula cargando con sus mochilas.
Siguieron caminando por el pasillo y al doblar para ir a la cafetería se toparon con Gaara y Neji. Hinata comenzó a alterarse un poco, mientras que Tenten quiso dar su mejor sonrisa a Neji y saludarlo... sin embargo, este paso de largo evitando verla a los ojos. Tenten lo siguió con la mirada tra tando de explicarse el porqué de su acción cuando ayer habían pasado parte de la tarde juntos, ¿qué acaso estaba jugando con ella? En verdad que no entendía a los hombres...
Hinata notó el desconcierto en la cara de Tenten, y aunque no tenía planeado preguntarle cómo le había ido ayer en su cita con Neji dadas las circunstancias, se le escapó decir "¿Qué pasó ayer?", sin querer. Aunque Tenten no tenía ánimos para hablar sino hasta que las cosas regresaran a la normalidad, creyó que sería la oportunidad perfecta para distraerse un poco, con un acontecimiento tan agradable como el que había pasado con Neji. Así que comenzó.
—Al principio no sabía que decirle pero me di cuenta que él estaba en la misma situación que yo —sonrió al recordarlo—, y cuando entramos al café, la conversación sólo fluyó en temas triviales. Me acompañó a casa y dijo que nos veríamos luego.
—Me alegro por ti, Ten-chan...
—Sí... pero al parecer todo eso no significó nada, ya viste lo que pasó ahorita —su rostro perdió la sonrisa, bajó la mirada. Hinata le sonrió amigablemente.
—No te preocupes, quizás sólo no andaba de humor, tenía prisa, o a lo mejor no te vio bien —trató de excusarlo.
—Uhm... quizás —no dijo más, quería que Hinata creyera que eso la había animado, para que así al menos se redujera la lástima que sentía por ella, ya que definitivamente no era su día como había creído.
—¿Me dirás que te sucede? —cuestionó Temari una vez que vio a Ino más calmada.
—No —dijo secamente—. El sólo recordarlo me produce asco.
—¿No crees que exageras demasiado?
—¡Claro que no! —alzó la voz, levantándose de su silla comenzando a caminar de nuevo.
—¡Espera, Ino! —Temari fue a por ella—. ¿Qué acaso Tenten se ligó a Sasuke para que te pongas así?
—¡Sí, lo hizo! —respondió sentándose en una banca, cubrió su rostro con las manos sobre sus muslos y comenzó a llorar nuevamente—, dijo que me ayudaría cuando en realidad lo único que quería era tener a Sasuke para ella sola...
Temari había dicho aquello al azar, pero al ver la reacción en Ino y la reciente respuesta confirmó su comentario. Sin embargo, no era posible. Tenten no era así. Quizás Ino estaba malinterpretándolo todo, a veces era demasiado dramática con cosas sin importancia por lo cual había una posibilidad de que se estuviera equivocando.
—¿Qué fue lo que viste? —fue sutil con sus palabras, sabía que la mejor forma de calmarla era con palabras claras, suaves, que reflejaran tranquilidad.
—Esta mañana venía caminando con él —contestó. Eso estaba comenzando a sonar absurdo, pero antes de que dijera nada Ino continuó—, estaban abrazados.
Temari comenzó a razonar lo que Ino le estaba diciendo, a lo mejor había visto mal, o quién sabe. Dudaba en sobremanera que Tenten se atreviera a abrazar a alguien a quien no le hablaba. Aunque ella había sido la que le había pedido el número de celular a Sasuke, dudaba que lo hubiese hecho con la intención de lastimar a Ino. En cambio a Sasuke, no lo conocía en absoluto y no sabía quién era la que le interesaba, y dado a que seguramente había rechazado a Ino, había la posibilidad de que sintiera algo por Tenten, ya que tenía que reconocer, no era la más linda del colegio, pero tenía una personalidad que cualquiera que la conociera, terminaba gustando de ella simplemente porque era sencilla y amable a más no poder.
—¿Por qué no le preguntas a Tenten? —sugirió Temari.
—¿De qué serviría? —reprochó Ino—, ten por seguro que lo negaría todo.
—Entonces pregúntale a Sasuke, no creo que él te mienta.
—Él me rechazó, no puedo llegar así como así...
—Por favor, Ino... ¿cuándo te ha importado eso?
—Nunca —respondió dándose cuenta de que Temari tenía razón—, pero tampoco me habían rechazado, así que no sé cómo hablar con alguien que lo hizo.
—Es igual. No hay diferencia alguna, te lo aseguro.
De tan cegada por los celos y la envidia había estado que no se había detenido a pensar en lo ex traña que se sentía de no poder hablar con Tenten como antes. Tenían tiempo de conocerse y realmente la consideraba una amiga, no había imaginado que se pelearían por un chico, y no quería co menzar a imaginarlo ahora. Asintió dando respuesta a Temari, se limpió las lágrimas de la cara y se puso de pie. Le pediría a Sasuke que platicaran después de clases.
Aunque había decidido hablar con Sasuke para aclarar las cosas, aun tenía dudas de Tenten, razón por la cual el resto de las clases la ignoró igual que antes, con la excepción de que había sido más natural con los demás. Temari tampoco le comentó nada a Tenten, aunque la creía incapaz de involucrarse con Sasuke mientras ayudaba a Ino, tenía que apoyar a Ino hasta que las cosas se soluciona ran.
Tenten no podía creer que hubiese tenido tan buenos pensamientos de ese día, el cual tomó un giro totalmente inesperado y cambiando por completo su amistad con Ino y de alguna forma, anulado el trato silencioso de ella y Neji por ser amigos. Sin embargo, no perdía la esperanza de que las cosas mejoraran. Después de la tormenta viene la calma, pensaba. Jamás le había sucedido algo pare cido, pero estaba consciente de que no duraría siempre y que las cosas si no cambiaban, se relajarían al menos y cuando eso pasara intentaría hablar con Ino. No la creía tan cabeza dura como para no aclarar lo que seguramente sería un malentendido ya que si hubiese hecho daño con intención de hacerlo, lo habría notado.
El profesor asignado dio por terminada la clase justo tres minutos antes del toque, lo que les permitió ser los primeros en salir. Tenten de costumbre, salió acompañada por Hinata, pero esta vez Sasuke se integró con la excusa de que vivían por el mismo rumbo y dado a que Hinata no puso ninguna objeción se fueron los tres juntos.
—¿Lo ves? Seguro están saliendo —Ino dio por entendido que su plan para conversar con él después de clases no se iba a poder, ya hasta estaba considerando dejar las cosas como estaban porque esto la podría peor, estaría bien cambiar la plática para el lunes.
—Estás exagerando, ¿cómo podrían estar...? —Ino fulminó a Temari con la mirada, decidió prudente no decirle nada más —. Mejor vámonos.
—... y desde entonces somos amigos —termina de decirle Tenten a Hinata. Ésta escuchaba el relato atenta y le parece estupendo, ya que siendo amigos ellos dos, es más fácil que ella ayude a Ino con Sasuke.
Justo en ese momento, llegaron al lugar en el que Hinata continúa por el lado contrario. Después de despedirse, Sasuke y Tenten continuaron por el mismo rumbo. Tenten suspiró, mientras que Sasuke sólo la veía. En verdad ella había comenzado a gustarle, más de lo que había imaginado.
—¿Cómo ha estado tu día? —preguntó Sasuke de repente, antes de que Tenten notara que estaba viéndola demasiado.
—Algo... extraño.
—¿Por qué dices eso? —preguntó rápidamente, pero añadió al instante en el que notó que podría estar metiéndose demasiado en un tema del que quizás Tenten no estaba dispuesta a hablar—. Si se puede saber, claro.
—Una amiga mía —dijo Tenten, y después recordó que Sasuke la conocía—, Ino... se comportó muy distante conmigo, y lo peor de todo es que no tengo idea de porqué.
—¿Desde cuándo? —siendo francos, no le había tomado mucha importancia ese día, aunque tampoco los anteriores.
—Desde hoy. Cuando llegué estaba sentada en su mesa con una expresión demasiado seria para tratarse de ella —Sasuke analizó la oración por un momento. Pensó en lo que había pasado el día anterior y se le escapó decir:
—Tal vez fue culpa mía.
—¿Eh...? —Tenten no parecía comprender.
—Bueno, ayer ella se me declaró —confesó Sasuke, un poco avergonzado ya que le resultada embarazoso hablar de eso con ella.
—Entendería que estuviese mal, pero no habría razón para molestarse conmigo —razonó Tenten deteniéndose por un momento, Sasuke la imitó—. ¿Yo por qué tendría que ver en eso?
—Bueno, tienes razón... —dijo rápidamente, antes de que ella fuese capaz de analizarlo. Aunque dudaba que lo pensara por ese lado ya que estaba demasiado afectada por lo de su amiga.
—Sea cual sea la razón, Ino debe entender que aunque ella sea la que está molesta, debe darme una explicación para poder defenderme —Sasuke asintió y ambos notaron que era el momento de decirse adiós—. Nos vemos el lunes, Uchiha-kun. Cuídate.
—Igualmente —respondió Sasuke—. Y no te preocupes, seguro se arreglarán las cosas —en su cara se formó una diminuta sonrisa que Tenten no alcanzó a percibir.
Escuchó espero que así sea y Tenten dio la media vuelta. Sasuke seguía ensimismado en lo que Tenten le había dicho yo no tengo nada que ver en eso, ya que tenía un presentimiento sobre aquello y pensó que si ambos sucesos se relacionaban, el que él la había rechazado y que no le había dirigido la palabra a Tenten, era obvio que en su cita estaba tan concentrado en ella y Neji que no notó cuando le dijo a Ino que le estaba gustando su amiga. Pero eliminó ese pensamiento rápidamente ya que era imposible considerar esa posibilidad, él jamás mencionó a Tenten. Entonces algo en la cabeza de Sasuke comenzó a hacer conexión... ¿y si no sólo el Hyuuga había sido el único que lo vio abrazando a Tenten?
Sacó el móvil de su pantalón, buscó el número de Ino y presionó la tecla llamar. Estaba consciente de que no contaba con el saldo suficiente para realizar aquella llamada, pero sería breve. Después de dos timbrazos, Ino respondió.
—¿Sí? —escuchó del otro lado de la línea.
—Ino, necesito verte.
—¿Qué? —preguntó, confundida—. ¿Por qué?
—Es necesario —no quería dar explicaciones por teléfono. Su saldo se estaba agotando, ya había escuchado el primer timbrazo—. ¿Mañana por la tarde está bien?
—S-Sí... ¿dónde?
—En el parque que está cerca del centro, a las seis. ¿Te parece bien? —preguntó esperando ésta no tardara tanto en responder.
—No hay problema —Sasuke terminó con un nos vemos y colgó.
Obviamente no había contado con la posibilidad de confesárselo a alguien más que a su hermano y a la misma chica por la cual estaba comenzado a sentir mucho más que simple cariño de amigos pero dada la situación en la que había metido a Tenten por su falta de atención alrededor, era necesario. Tal vez, si fuese lo suficientemente madura, podría encontrar en ella una aliada, aunque pedír selo se considerara una total pérdida de orgullo acumulado por varios años... ¡Qué va! Eso no impor taba, y menos si lograba conseguir que la linda chica que vive por la misma dirección que él, y que a su hermano le hubiera agradado tanto, pudiera salir con él.
Hoy era el gran día. No tenía idea de qué era lo que Sasuke quería hablar, pero entendía que era una cita, tal vez no romántica o tal vez sí. Y aunque su mente estaba hecha un lío, intentó no darle mucha importancia a su forma de vestir. Se recogió el cabello en una coleta alta como de costumbre, se puso labial y enchinó sus pestañas. Tomó una falda oscura de su guardarropa y una blusa ajustada. Salió de su casa diciéndoles a sus padres que volvería pronto y se encaminó al parque.
No se sentía nerviosa, quizás porque ya había platicado con Sasuke antes, pero una vez que se iba acercando a su destino, comenzó a pensar si sería correcto. No era momento de tener miedo ahora, estaba a sólo una calle de llegar al parque, y regresar cuando apenas había pasando por un lugar le parecía algo vergonzoso, razón por la cual, cuando había olvidado algo, prefería regresar dándole la vuelta a la cuadra entera. Justo cuando comenzó a preguntarse sin Sasuke se presentaría o no la dejaría plantada, alcanzó a ver su cabello azabache recargado en la tercera banca mientras sostenía en alto su teléfono móvil, al parecer escuchando música porque movía el pie derecho a un ritmo. Llevaba unos pantalones negros y una remera del mismo color, con letras blancas alrededor de un asterisco color rojo.
—Hola —dijo cuando llegó para que la notara—. ¿Tienes mucho esperando?
—No te preocupes por eso. Llegué diez minutos antes —intentó sonreír para parecer amable, detuvo la música del celular poniéndose de pie—. ¿Cómo estás?
—Pues, algo desconcertada por tu llamada —respondió no muy segura de que eso le dijera mucho.
—Ah, vaya... —ciertamente no tenía idea de cómo comenzar—. ¿Tienes hambre?
—Un poco —dijo, y antes de que volviera a cuestionar algo, Sasuke prosiguió.
—Te invito a comer, ¿quieres ir por pizza? —preguntó Sasuke, levantándose de la banca.
—Está bien —respondió Ino. Estaba claro que su invitación a comer no le respondía con respecto a la llamada, pero quería suponer que se había equivocado con respecto a no darse una oportunidad con ella, aunque obviamente ya no tenía el mismo interés debido a Tenten.
Caminaron hasta llegar a la pizzería, era extraño que Sasuke iniciara tema de conversación, ya que aunque no había platicado con él muchas veces —salvo en el café y en el salón de clases—, nunca se preocupó por preguntarle de sus intereses y su vida como ahora. Después de que ordenaron, Sasuke llegó al tema de sus amistades.
—¿Y cómo te llevas con ellas? —preguntó, bastante interesado después de que Ino mencionó a sus mejores amigas; Sakura, Temari, Hinata y Tenten.
—Pues, con Sakura me comunico sólo por teléfono, se fue de vacaciones y parece que pronto volverá, aunque no estudia en nuestro colegio. A las demás las veo a diario en clases, y me llevo bien con ellas, pero...
—¿Sí? —Sasuke creyó que ya hubo llegado a donde quería.
—Nada. Es sólo que he tenido un problema con una —estaba dudando si preguntarle o no. Pero Sasuke parecía leerle la mente, después de un momento de silencio él continuó.
—¿Por mi culpa, acaso? —cuestionó. Ino se sorprendió de que lo había notado, bajó la mirada apenada, no sabía que responder. Hasta ese momento no le había parecido estúpido molestarse con una amiga sólo por verla abrazado de un chico que la había rechazado. La actitud de Ino le dio la respuesta—. Para ser más precisos, por el abrazo que yo le di.
El énfasis en la oración que Sasuke había hecho le terminó de confirmar que ella no tenía nada que ver. Asintió y al momento en que iba a disculparse, Sasuke continuó:
—Espero entiendas que no es su culpa. Desde el momento en el que ella me pidió mi número móvil, creí que me llamaría como todas las chicas que anteriormente me lo habían pedido —dijo, y poco después se dio cuenta de que había sonado demasiado arrogante y había hablado de más—; sin embargo, ella no me llamó. Fui yo.
Ino al escuchar eso, se avergonzó mucho más de lo que ya estaba. Sus mejillas se habían tornado rojo intenso y lo único que pensaba era que era una estúpida en creer que Tenten, una de sus mejores amigas, la más honesta y amigable chica que había conocido jamás, había intentado ligarse al chico con el que había quedado de ayudarle.
—Yo... le debo una disculpa —fue lo único que pudo decir—. Me porté como una tonta.
—Ayer cuando caminábamos a casa, ella parecía afectada y decidí que lo conveniente sería hablar contigo —respondió restándole importancia al mesero había dejado la pizza sobre la mesa, Ino dio las gracias por él—. De haber sabido lo que causaría no lo habría hecho.
—¿Entonces con qué fin lo hiciste? —preguntó curiosa, imaginándose mil y un cosas, pero siempre llegando a la misma conclusión.
—Es algo estúpido —resopló y volteó hacia la ventana tratando de librarse de ese incómodo momento, sus mejillas levemente se ruborizaron.
—No importa —dijo, animándolo y al ver que no daba resultado agregó—, así no me sentiré tan mal por haberlo hecho yo también.
—Lo hice para alejarla de alguien —respondió y eso le bastó a Ino para hacer sus conclusiones.
—Entonces, Tenten te gusta —dijo más como una afirmación que como pregunta y el silencio de Sasuke le dio la respuesta—. Y al chico que molestaste fue a Neji Hyuuga.
—Sí...
—Gracias por tu aclaración —dijo Ino y se echó a reír al ver a Sasuke sonrojado por lo patético que se sentía en ese instante. Comenzaron a servirse y comieron tranquilamente hasta que ya no pudieron más.
Había decidido hacer caso a sus propias palabras y llegar directamente con Ino pidiéndole una ex plicación para después disculparse, pero le había salido el tiro por la culata; ella la saludó como siempre y aunque estaba perfectamente bien que las cosas vieran salido como esperaban —aun sin decir nada—, hoy no era el día en el que ella se iba a quedar callada.
—Ino, necesito hablarte... —dijo una vez que hubo terminado de charlar con Temari, sobre la tienda de ropa a la que había ido el domingo con sus primas.
—Claro, dime —sonrió y la acompañó hasta la salida del aula yéndose detrás de los baños donde habían comprobado, no había ninguna alma.
—Sé que estabas molesta conmigo solamente, y aunque al parecer se te ha pasado el coraje quiero saber por qué.
—Ten-chan, no es necesario —sonrió tomándola del hombro, pero sabía perfectamente que esas palabras no bastaban para ella—. Fue un error mío. Confundí las cosas solamente. Creí que estabas intentando ligarte a Sasuke, y lo siento —respondió avergonzada. Fue entonces que Tenten lo entendió todo —Tenten cambió rápidamente de postura y abrazó a Ino rodeándole los hombros.
—Esa no era mi intención, jamás lo fue —dijo una vez que la soltó—, si tan sólo me lo hubieses dicho antes...
—Eso no importa ya —sonrió—, nunca más volveré a desconfiar de ti, y si lo hago intentaré aclararlo todo antes, ¿de acuerdo?
—Sí... pero, hay algo que necesito confesarte —dijo Tenten mordiéndose el labio inferior, no quería que nadie se enterara pero lo mejor sería que entre ellas ya no hubiera secretos—. Si me gustaba Uchiha-kun —comenzó e Ino le clavó la mirada comenzando a retractarse de sus palabras—, pero fue mucho antes de que me dijeras que te ayudara.
—¿De verdad? —dijo, nuevamente arrepintiéndose de cometer el mismo error por una fracción de segundo.
—Sí. Fue el semestre pasado —sonrió al recordarlo—. Quería conocer a todos y lo saludaba de vez en vez —Ino recordó como era ella en aquel entonces, habían cambiado los compañeros y sólo quedaban unos cuantos de primero, así que no conocían a la gran mayoría. Ni ella, ni Temari y mucho menos Hinata estaban interesadas en entablar conversación con los demás, salvo por Tenten—, pero creía que lo asustaba porque era muy amigable. Después conocí a Neji y le resté importancia a Uchiha-kun. Y cuando me dijiste, considere innecesario mencionarlo por miedo a que te molestaras conmigo. Sólo somos amigos.
—Pero, ¿ya no te agrada ahora? —preguntó Ino, intentando profundizar el tema—. Independientemente de que a mí me gustara o algo.
—No lo sé —respondió Tenten—. Me gusta Neji, pero Uchiha-kun... es decir, cuando lo veo o cuando hablo con él por mensajes, no sé... hay algo en mí que se emociona cuando eso ocurre.
La respuesta de Tenten le dio una posibilidad, por la expresión en su rostro, era más que obvio que está comenzando a gustarle, otra vez. Aunque por una parte sentía una punzada en el corazón, estaba contenta por Tenten.
—¿Y las cosas van bien con Neji? —preguntó Ino, intentando salirse por la tangente antes de que Tenten preguntara otra cosa al verse tan interesada en lo que sentía por Sasuke.
—Yo creo que no —dijo perdiendo la intensidad en su mirada, arrugó las cejas y entrecerró los ojos—, quizás sea mejor alejarme de los chicos por un rato y preocuparme por lo que realmente es importante...
—¿Cómo que cosa?
—Estudiar —dijo sonriendo, alzó los pulgares, y ambas se echaron a reír.
Durante las clases Tenten pensaba en la pregunta que Ino le había hecho ¿ya no te agrada ahora?, si volvían a cuestionárselo y respondía con calma, no tenía idea de qué decir, porque no lo sabía y aun menos porque también sentía algo por Neji. Volteó a ver a Sasuke y notó que él también la estaba mirando, sonrió y giró confundida. De cualquier forma, si a ella le gustaba, no significaba que él iba a sentir lo mismo, ¿verdad?
Terminaron de ver la última clase antes del receso y salieron a comer. Ino se disculpó con todas y dijo que tenía que ir a un lugar, no sin antes revisar su móvil en busca de alguna novedad. Tal acción no pareció importarles mucho a sus amigas así que comenzaron a ordenar.
Ino se dirigió a una de las bancas que estaban alrededor de la explanada y saludó a Sasuke que estaba terminando de beberse una malteada; le hizo un espacio pidiéndole a Suigetsu y Jugo que lo dejaran hablar con ella, así que sin decir nada se fueron.
—Hablé con ella después de la primera clase, y me dijo que le gustabas el semestre pasado —confesó Ino, tal comentario provocó una sonrisa en el rostro de Sasuke—. Pero, también que en estos momentos estaba algo confundida.
—Por Hyuuga, ¿no es verdad? —Ino asintió. Sasuke se puso a pensar un poco—. ¿Crees que esté bien si la invito a salir?
—No creo que sea el tiempo, intenta charlar con ella más seguido... conocerla, ya sabes, y más adelante lo haces con la excusa de que son amigos.
—Bien, esperaré.
—Pero, vamos... no te desanimes —dijo Ino, de repente se le formó una sonrisa en el rostro como a alguien que ha hecho una travesura—. Pronto será San Valentín.
No había pensado en eso. Será el momento perfecto para darle algo, aunque sea anónimo. Agradeció por todo a Ino y se despidió yéndose a alcanzar a sus amigos ya que seguramente estarían aproximándose para jugar futbol. Ino sonrió y meditó las cosas. No sabía cómo había terminado ahí —bueno, sí sabía—, pero le agradaba hacer algo por Sasuke y Tenten.
«—Ino, ¿me ayudarías? —preguntó Sasuke dando por terminado su plan, doblegó su orgullo de hombre como pudo para formular la pregunta, así que esperaba que aceptara.
—De preferir a ese Hyuuga o a ti, supongo que serías una mejor opción para ella —dictaminó ella—, dado a que te has molestado tanto.
—Entonces, ¿eso es un sí?
—¡Claro! —respondió enérgica—, a partir del lunes, yo te ayudaré a conquistarla.»
Tenía que reconocer que sí harían una muy buena pareja. Aparte, había encontrado sinceridad en Sasuke y suponiendo que se haya humillado en pedir ayuda, demuestra que no es como lo imaginaba. Caminó hasta la cafetería y se sentó junto a sus amigas.
—No es de mi incumbencia, pero esa sonrisa... —comenzó Temari cuando la vio llegar— deja mucho a la imaginación. ¿Te ha ocurrido algo bueno?
—No lo sé, sólo estoy feliz —dijo—. Y creo que para mejorar mi felicidad, comeré algo —se levantó y fue a ordenar.
—Vaya, ¿quién diría? —dijo Temari—, y pensar que el viernes andaba en sus días malos, muy malos.
—Pero ya se solucionó todo, que bueno, ¿no? —comentó Hinata.
—Sí —respondió Tenten sonriendo, al poco tiempo Gaara pasó de largo por el pasillo de enfrente junto a Neji. Giró a otro lado y se topó con el rostro confundido de Hinata—. A propósito Hina-chan, ¿ya pensaste en algo para Gaara? —dijo esto último en un susurro que sólo ellas pudieran escuchar.
—¡Oh, sí! Ya pronto será San Valentín, no lo recordaba... —dijo Temari simulando sorpresa.
—¿En serio? —dudó Tenten—. Eso me recuerda, ¿cómo van las cosas con Itachi?
—Mejor de lo que esperaba —sonrió ruborizándose un poco—, ya me pidió ser su novia, ¡y acepté! Saldremos a una cita en San Valentín —Hinata y Tenten sonrieron también—. Así que, lo siento chicas, si tenían planeado invitarme a salir, ya no podrán...
Todas comenzaron a reír con el comentario de Temari, dado a que imitó el acento de esas chicas presumidas que se sentaban al final de la fila del lado contrario a ellas. Tenten retomó su pregunta e Ino llegó colocando su ensalada y jugo en la mesa, mientras escuchaban con atención lo que Hinata decía.
—Pues, he decidido darle chocolates caseros, ¿creen que es demasiado? —se ruborizó al instante.
—Sí quieres hacerlo, hazlo —dijo Ino—. Los chocolates te quedan deliciosos, ¿podría recibir algunos también?
—Claro, Ino-chan. Haré para todas —todas sonrieron con la respuesta de Hinata ya no podían esperar más.
Para el final de las clases ya habían terminado con el proyecto de física que el profesor les pidió. Después le pedirían ayuda para corregir errores y mejorar el prototipo. Ambos tomaron sus mochilas y quedaron en llegar al café como de costumbre para relajarse un poco con un frappé. Gaara entró de inmediato, pero él aguardó un momento afuera al notar quien había salido en ese preciso instante del colegio. Era increíble que hubiese considerado por un momento a esa chica. La observó alejarse con aquel chico y su amiga. Abrió la puerta del café y se sentó junto a Gaara que ya había comenzado su frappé de moka. Este notó la molestia en Neji y su constante inquietud de no saber si esperarlo o pedir algo también, pero hasta que no terminó, habló.
—¿Sigues pensando en ella? —preguntó no muy convencido de hacerlo. En general el Hyuuga no era muy abierto con sus emociones, pero cuando realmente estaba confundido o preocupado, no le paraba la boca.
—Creía que le gustaba —dijo rápidamente, como terminando de contener el aire cuando no respiras—. Pero, da igual —dijo restándole importancia en tono neutral, sabía que a Gaara le molesta ban los sentimentalismos.
—Neji —llamó Gaara—, es imposible que creas que me engañas y más aún porque el jueves pasado te quedaste con ella cambiándome a mí —dijo, notablemente sentido, a lo que a Neji le pareció absurdo puesto que ya se había disculpado y le parecía incoherente que siguiera pensando en algo que sucedió la semana pasada. Gaara notó el ceño fruncido en Neji así que añadió—. Intenta una vez más, si no resulta, pues adiós y ya.
—¿Tú... animándome a conquistar a una chica? —dijo irónicamente.
—Es menos molesto que verte con cara de perdido durante todas las clases —se levantó y acomodó su mochila—. Vámonos ya, de todos modos no pediste nada.
Lo pensó detenidamente cuando hubo llegado a su casa. Gaara tenía razón. Quizás sólo eran ami gos y lo malinterpretó todo; es decir, si fuesen novios, ella no habría aceptado salir con él un día antes de verla con el otro chico y menos porque nunca antes la había visto con él. Tal vez sólo eran sólo compañeros y cabía la posibilidad de que vivieran por el mismo rumbo, pero al considerar eso tenía que descartarlo de inmediato, entonces el abrazo hubiese terminado en que ella hubiese retirado su brazo por sentirse incómoda y lo cual no hizo, así que volvía a su antigua teoría de la amistad. De cualquier manera, tenía que disculparse con Tenten, por haberla ignorado cuando ésta iba a salu darlo. Cerca de su casa había una tienda, así que fue por una tarjeta para llamar a Tenten.
—¿Hola? —escuchó del otro lado de la línea.
—T-Tenten, ¿eres tú? —escuchó un sí del otro lado y continuó—. ¿Cómo estás?
—Bien, amm... ¿Neji? —dijo Tenten no muy convencida.
—Sí, soy yo... lamento molestarte, sólo quería saber cómo estabas —dijo intentando entablar una conversación. Era más sencillo por teléfono, pero sin verla le parecía incómodo y no sabía si ella estaba haciendo algo importante antes de haberla llamado.
—No te preocupes, no estaba haciendo nada —la escuchó reír, qué linda risa, pensó—. Estoy muy bien, ¿y tú?
—Bien, ahora que escucho tu voz —se cubrió la boca con la mano, no podía ser verdad que se le hubiese escapado de nuevo... la escuchó reír nuevamente, pero parecía algo apenada—. Lo siento, ¿te incomodé con mi comentario?
—No, está bien —dijo—, es bueno escucharlos de vez en cuando —entonces recordó lo del viernes y aunque no estaba muy segura en preguntar, terminó haciéndolo—. ¿Estabas molesto conmigo?
—No, ¿por qué lo preguntas?
—El viernes intenté saludarte, pero tú... bueno, no lo hiciste —dijo, avergonzándose de haberlo sol tado de un jalón.
—Ah —buscó una excusa rápida, no era momento para preguntar—, creo que no te vi bien, lo siento. Gaara me presionaba para ir al laboratorio de física a continuar con el proyecto para el concurso.
—Entiendo —rectificó—, pero, ¿qué no el concurso es hasta mayo?
—Sí, pero Gaara quiere ganarlo —comenta—. Cree que si gana en un concurso, hará más puntos para la universidad. Hemos terminado el prototipo, de ahora en adelante, Gaara trabajará solo.
—¿A ti también te interesan esas cosas de la física? —preguntó Tenten.
—Me gusta más la biología y las ciencias de la salud —respondió—, por eso sólo lo ayudé con la base. ¿A ti que te interesa?
—Bueno, no había pensado mucho en eso —respondió confundida—, pero se me dan bien las matemáticas, el álgebra y todo eso... así que creo que eso, además me gustan mucho.
—Genial, a mí no se me dan muy bien los números...
—Pues, cuando quieras puedo darte asesorías —dijo amablemente.
—Lo consideraré —respondió—. A propósito... ¿te gustaría desayunar mañana conmigo en la cafetería?
—Encantada —la sonrisa que tenía en su rostro se ensanchó un poco más. Escuchó la puerta abrirse y supuso que sus padres habían llegado—. Escucha, tengo que colgar, mis padres llegaron ya, iré a recibirlos. Cuídate, nos vemos mañana.
—Está bien, adiós —colgó. Se echó a la cama y cerró los ojos por un momento. Claro que aun tenía una oportunidad.
