¡Hola a todos!
Siendo el retraso (nuevamente) pero espero aun así sigan leyendo este fic, porque ciertamente, se pondrá interesante (no es que yo lo escriba y me dé ánimos, es sólo que lo sé porque pronto la piezas irán cayendo y habrá más momentos románticos y así; debo admitir que sólo pensar en que escribiré eso, me emociona). Espero disfruten este capítulo siete (Dios, qué rápido...), esperando, como siempre, que sea de su agrado.
Guest qué bueno que te haya gustado :) & sí, la ironía más grande es esa, pero a veces me parece molesto tener que ignorar a alguien para que realmente nos aprecien (joder, con estos hombres!), espero que te guste este capítulo.
Maria me alegra que mi fic te guste, la verdad me esfuerzo por que quede bien (aunque nunca este conforme) y que sea de su agrado y me enorgullece saber que lo estoy logrando :D espero este capítulo igualmente te guste.
Capítulo VII.
Le parecía absurda la forma en que las cosas siempre cambiaban. Era como si estuvieran contradiciéndola, negándole la oportunidad de enfocarse realmente en los estudios y dejar el lío amoroso que desde el semestre anterior había comenzado a tener cuando Hinata le dijo quien era el chico que le gustaba. ¿Por qué su amigo tenía que ser tan similar al chico de sus sueños? ¡Oh, Neji Hyuuga se había vuelto una molestia! No una molestia de esas que son molestas, sino una agradable, pero que terminaba haciéndole daño cuando se alejaba. Hasta Hinata e Ino le preguntaron qué había pasado cuando les dijo que desayunaría con él en vez de que con ellas, mientras que Temari no le tomó im portancia, es más lo consideró un punto a su favor.
—Es que no entiendes —replicó Ino—, parece que está jugando con ella.
—Ino, por favor... ve su cara cuando la mira —señaló Temari desde unas cuantas mesas al famoso Hyuuga escuchando lo que Tenten le decía—, está más que claro que le atrae.
—Es sólo que no quisiera que la dañara, a ella parece gustarle en serio, todas nos hemos dado cuenta —lo que decía en parte era cierto, sin embargo era más porque había decidido ayudar al Uchiha que lo decía.
—Ino-chan tiene razón —opinó Hinata—, el viernes pasado se comportó demasiado frío cuando vio a Ten-chan siendo que el día anterior habían estado juntos.
—¡Ahí lo tienes! No, definitivamente ese Hyuuga no es partido para nuestra amiga —sentenció Ino cruzándose de brazos. Temari razonó un poco, dados los sucesos, debía considerar que se había comportado como un patán.
—Puede que tengas razón —dijo Temari, Ino la interrumpió con un "¡Claro que la tengo!"—pero debes entender que no es decisión tuya. Tenten elegirá, bien o mal, pero ella será quien lo haga y eso es algo en lo que nosotras no debemos interferir, sino apoyarla en las buenas o en las malas.
No se habló más del tema, era un hecho que Ino no estaba de acuerdo y tampoco Hinata, pero los argumentos de Temari las dejaron sin palabras, eso sin contar que el receso casi terminaba y sus platos estaban casi llenos.
—No, aun no he visto esa película —respondió Tenten, negando con la cabeza.
—He escuchado buenas críticas, ¿quisieras ir este fin, conmigo? —preguntó Neji, una vez que el ambiente entre ellos había perdido tensión y parecía haber más confianza para desenvolverse. Cier tamente su pregunta sorprendió a Tenten, y aunque había aceptado, podía ver otra cosa que no cua draba mucho—. ¿Qué pasa?
—Bueno, es sólo que... no sé si mis padres realmente quieran que salga con un chico —dijo cabiz baja—, pero es un hecho de que me encantaría salir al cine contigo.
—¿Y si hablo con ellos? Digo, es una salida inocente al cine, ¿crees que se nieguen a eso? Además, si tanto les preocupa, tus amigas pueden venir.
—Realmente me gustaría ir sólo contigo —soltó y al instante se cubrió la boca con ambas manos. Neji asomó una pequeña sonrisa y el sonrojo en el rostro de Tenten fue en aumento—. Ay, pensé en voz alta, ¿no es así?
—Creo que sí, y me encantó —hubo un breve silencio entre ellos acompañado del sonido de la campana anunciando el fin del receso—. ¿Te importa si te acompaño a tu salón?
—No, está bien.
Neji se levantó y recogió las bandejas, esperó a Tenten hasta que se hubo levantado y acomodó su silla nuevamente, esperó a que avanzara y fue tras ella. Al pasar por un lado de Hinata, Ino y Temari pudo notar como quedaron perplejas al ver lo sucedido. Eso sólo provocó que su sonrojo fuera más notable. No eran pareja pero él se comportaba como tal, haciéndola sentir especial y ciertamente eso le gustaba...
—Entonces, ¿a la salida puedo acompañarte a tu casa y preguntarle a tus padres? —preguntó Neji, dejándola justo a la puerta de su aula.
—E-Esta bien... —respondió sonriendo, recordó que era martes y sus padres ese día siempre es taban en casa así que supuso que sería la oportunidad perfecta para tenerlos ahí y decirles.
—Bien, entonces aquí te esperaré —una sonrisa se formó en sus labios y justo antes de que se fuera, alcanzó a divisar al chico que anteriormente había abrazado a Tenten en la explanada, ella nunca dijo tener una relación por lo cual aprovecharía el momento para cobrarse lo de aquella vez; se acercó a ella y le besó la mejilla dejando a Tenten ruborizada, a Sasuke petrificado y a Ino, que tra taba de alcanzar a Sasuke, boquiabierta.
Sin duda eso nadie se lo esperaba.
Antes de que Tenten dijera algo, Neji dio la media vuelta y se marchó, no sin antes embozar una sonrisa triunfal en la cara de Sasuke, que de igual manera se ruborizó pero de coraje. Ino llegó antes de que Sasuke hiciera cualquier cosa y tocó su hombro tratando de animarlo y darle a entender que estaba de su parte, pero eso no ayudó mucho. La tomó de la muñeca y se alejaron del lugar.
—¿Aún crees que es buena idea esperar? —dijo, una vez que su respiración se volvió un poco más normal y parecía no estar tan molesto—. Viste su cara, ese tipo quiere provocarme...
—Y lo está logrando, lo tengo claro... pero no solucionaras nada poniéndote así.
—¿Cómo se supone que lo tome? —respondió—, ella es... se ha vuelto tanto en tan poco tiempo.
—No necesitas decirlo, de eso he podido darme cuenta por mí misma —sonrió—. Tú sólo ten pa ciencia, verás que las cosas saldrán bien.
Ahí concluyó el tema, regresaron al aula y aunque el profesor no quería dejarlos entrar al final ac cedió pidiéndoles que no se volviera a repetir, varios comenzaron a murmurar, sin embargo callaron al instante puesto que el Uchiha les lanzó una mirada nada amigable que los dejó helados.
Justo a la salida, como había dicho, Neji esperaba a Tenten fuera de su aula, pero era un hecho que Sasuke no se alejaría sólo porque el Hyuuga estuviese ahí. Hinata y Sasuke los acompañaban, y como Tenten no parecía molestarse en lo absoluto Neji tuvo que contenerse y callar.
—Nos vemos mañana, Ten-chan —dijo Hinata una vez que hubieron llegado al lugar donde ella se separaba—, Uchiha-san... amm, ¿Hyuuga-san?
—Adiós, Hina-chan —se despidió de igual manera Tenten y continuaron caminando los tres en un silencio que ciertamente se había tornado tenso y tedioso.
Cuando Sasuke llegó al final de su camino con Tenten, hizo una mueca de fastidio al imaginarse a Neji acompañándola hasta su casa. Aceleró el paso y frunció más el ceño, no se percató de cuando Itachi lo había alcanzado y había comenzado a imitar su forma de andar.
—Tan pronto y ya han roto tu corazón, hermanito...
—Cállate, no estoy de humor —respondió secamente—. ¿Por qué estás aquí? Sales más tarde.
—Así es, pero tengo una cita con una linda chica y quería prepararme para ir a verla —dijo burlándose de su situación sentimental—; bueno, en realidad, he salido temprano, y apenas la lla maré para salir. Pero dime, ¿qué ocurrió? ¿Quién era ese chico que iba con mi cuñada?
—¿Oh, él? Sólo es el chico que le gusta y que recientemente ha mostrado interés en ella. Como podrás ver, yo... —hizo una pausa, reconociendo la humillación que eso significaba— no puedo competir contra eso.
Justo estaban a la entrada de la residencia Uchiha, Sasuke abrió la puerta principal y dejó caer su mochila en el sofá y se fue a encerrar a su habitación. Antes de que Itachi fuera capaz de alcanzarlo y entrar, escuchó el seguro de la puerta.
—¡Qué maduro eres, te comportas como una nenita! —gritó para enfurecerlo y que así abriese la puerta. Dicho y hecho salió de inmediato. Encaró a Itachi con el ceño fruncido y esperó a que dijera algo más—. Nunca había visto que te gustara una chica, y ahora que sucede... ¿te rindes así de fácil?
No respondió sólo lo fulminó con la mirada, pero Itachi distinguió algo en ella que le decía que él tenía razón. Volvió a cerrar azotando la puerta, lo que provocó que su madre saliera de la cocina pre guntando qué era lo que ocurría. Itachi le dijo que no era nada, ésta regresó a terminar de preparar la comida, aunque no muy convencida.
Sasuke trataba de asimilar todo lo que había ocurrido en ese día. Era cierto que estaba dejando de comportarse como siempre lo hacía, ese Hyuuga realmente le había hecho enfadar y lo había hecho sentir menospreciado en varios aspectos, pero no iba a presentarle pelea. Tenten no era una compe tencia para él, era especial.
Analizó todo lo que había pasado y concluyó algunas cosas; si Tenten prefería a Neji, no se iba a oponer, sin embargo seguiría tras de él y al mínimo daño que le llegara a hacer, le partiría la cara aunque eso significara la expulsión del colegio, pero mientras tanto, no dejaría de pretenderla en secreto e intentaría ganarse su confianza y volverse alguien muy cercano a ella. No era su estilo, pero ella le daba un motivo para comportarse como un idiota enamorado.
Cuando llegó a casa, tocó la puerta esperando a que alguno de sus padres abriese, fue su madre la que la recibió. Neji hizo una pequeña reverencia y saludó respetuosamente. Era una mujer muy bella y similar a su hija, su cabello era castaño y sus ojos eran idénticos a los de Tenten. Su padre llegó a la puerta, intimidando un poco a Neji, pero fue gentil con él hasta que le dijo a lo que había ido.
—¿Podría por favor dejar a su hija salir al cine conmigo este fin de semana, señor? —preguntó, el padre de Tenten lo observó detenidamente y aunque estuvo a punto de responder que no, su esposa le dio un codazo y terminó accediendo. Neji sonrió y se despidió.
Cuando Tenten entró creyó estar en problemas ya que el semblante de su padre era demasiado serio para como solía estar la mayor parte del tiempo. Sin embargo, después de haberse cambiado para ir a comer, él no dijo nada al respecto, hasta más tarde, cuando Tenten estaba en su habitación terminando sus deberes.
—Ese chico... no habías hablado de él, linda —dijo al entrar, Tenten se acomodó en la cama más no dijo nada—. ¿Quién es?
—Un amigo del colegio —dijo rápidamente.
—¿Segura? Porque para venir y pedir permiso de salir contigo, supuse que sería algo más.
—Sí —respondió—, le comenté que quizás no me permitirías salir con un chico y quiso venir a pedirte permiso, para que no te molestaras y de paso supieras de quien se trataba.
—Bueno, ¿y tus amigas irán contigo? —preguntó acercándose a ella—. Te dejé ir solamente por que tu madre me obligó, ese chico tiene algo que no me da mucha confianza, aunque quizás sea por que no lo conozco.
—Las invitaré, no te preocupes—sonrió. Su padre se conformó con eso ya que Tenten no mentía y confiaba mucho en ella.
—Muy bien, si ese chico espera, quizás algún día puedan salir a solas —le dio un beso en la frente y se marchó. Tenten se recostó nuevamente en la cama y pensó las cosas por un momento. No habría problema si invitaba a sus amigas, ellas siempre le daban su espacio, además pensó que sería divertido.
Al día siguiente se encontró con Sasuke e Itachi de camino, notando al menor algo raro, pero al preguntarle que le ocurría inmediatamente éste actuó como si nada y aunque Tenten no quedó satis fecha con eso, no quiso decir nada más para no molestarlo.
—Por cierto, ¿quieren ir al cine este sábado? —preguntó, Itachi asintió y codeó a Sasuke para que respondiera, este terminó aceptando también.
—¿Puedo llevar a alguien? —preguntó Itachi.
—Sólo si es Temari a la que llevaras —sonrió, Itachi se sorprendió y antes de que pudiera pregun tar nada, continuó—, es amiga mía y me dijo que ustedes dos salían.
—Ya veo... sólo me dijo que iba en el mismo grupo que mi hermano, jamás imaginé que fueran amigas.
—Entonces ya está, después nos organizamos bien —Itachi asintió y se despidió, Sasuke y Ten ten continuaron caminando—. Uchiha-kun...
—¿Sí? —respondió, Tenten avanzó un poco más y tomó a Sasuke por los hombros viéndolo di rectamente a los ojos.
—¿Estás seguro de que te encuentras bien? —preguntó, el aludido se congeló por un momento, pero después y casi involuntariamente, sonrió como nunca lo había visto Tenten.
Rodeó con ambos brazos su cintura y la acercó hacia sí, Tenten lo observó intentando descifrar lo que estaba pasando, antes de que alguien dijera nada, Sasuke comenzó a hacer mínima la distancia entre ambos hasta que escuchó una voz que lo llamaba.
—Oye, me estas asustando —dijo Tenten—, ¿por qué no me dices nada? ¿No es acaso que no somos amigos? —Sasuke terminó por entender que todo había sido un momento de debilidad e ilu sión óptica que su subconsciente había imaginado.
—Sí, lo somos —tomó a Tenten de los brazos y los quitó de sí, antes de que fuera capaz de hacer lo que su imaginación le pedía a gritos—. No te preocupes, no es nada. De verdad, y te agradezco que te preocupes por mí.
Antes de que Sasuke pudiera decir algo más, Tenten se acercó y lo abrazó casi involuntariamente, escucharlo decir que eran amigos la hacía sentir bien, como si fuera parte de su vida. Nada parecía importarle, ni aun lo que fuera a pensar él de su reciente contacto, al saberse su amiga se sentía con el derecho de abrazarlo como en ese instante. Susurró algo que Sasuke no alcanzó a entender. Y fue entonces que se dio cuenta de algo que no había notado antes: su corazón se había acelerado como nunca y concluyendo que no era por nervios como otras veces, sino por una sensación indescriptible que jamás en su vida había experimentado. Quería permanecer así y seguir sintiendo todo eso, pero se dio cuenta de que no era el mejor momento y lo soltó.
—Creo que me he pasado —dijo sonrojándose al instante—, apresurémonos o tendré que invi tarte algo por perdernos las clases de hoy.
Comenzaron a correr, Sasuke daba gracias que ella estuviese más preocupada por llegar que en su rostro, porque de haberlo visto, habría notado cuanto se había ruborizado. Ya no había razón para sentirse derrotado, lo había abrazado cumpliendo su fantasía —o parte de ella— y saldrían el fin de semana, aunque fueran sus amigas también.
Llegaron a la entrada justo al toque por lo que alcanzaron a entrar sin problema; al pasar por la explanada notaron varios cambios en las paredes de la dirección y de algunos salones, percatándose de que San Valentín era la razón por la cual había tanto color en los muros. Al llegar al aula, Ino hizo una mueca que avergonzó a Sasuke de inmediato y desviando la mirada a cualquier cosa apresurán dose a entrar.
Después de dejar su mochila en la banca, se acercó a sus amigas invitándolas al cine también, e in formó a Temari que su novio ya sabía y que no era necesario que le dijera, inmediatamente acepta ron aunque aún necesitaban permiso de sus padres.
—¿Puedes creerlo, Hinata? Estaremos solas en San Valentín... —se quejaba Ino— ¡hombres des perdiciando bellezas como nosotros! —se recargó en la mesa, e inmediatamente se levantó dando un salto—. ¡Baah! ¿Quién los necesita? Y ustedes —señaló a Temari y Tenten— ni se atrevan a presu mir a sus novios.
—¿Pero de qué hablas, Ino? —preguntó Tenten—, ¡Temari es la única que tiene novio!
Tenten perturbó el sonido de la cafetería e inmediatamente todas las miradas se posaron en la mesa donde se encontraban, ésta se ruborizó al darse cuenta de que había alzado demasiado la voz y se hizo chiquita en su silla.
—¡Así es, han perdido la oportunidad de salir conmigo! —gritó Temari frunciendo el ceño, a lo que todos inmediatamente regresaron a lo que hacían.
—Pero tú al menos tienes pretendientes, Tenten —replicó Ino.
—¿Yo? Por favor, no hay nadie interesado en mí...
—¿Has olvidado contar al Hyuuga? —preguntó Temari—. Si no está interesado en ti, es como decir que yo no tengo novio.
—Él es sólo... —antes de que pudiera terminar la frase, Neji llegó acompañado de Gaara, provo cando que Hinata se entumeciera y comenzara a juguetear con sus dedos, pidiéndole un momento para conversar.
—Cielos... Tenten no es más distraída porque no es más grande —dijo Temari entre dientes llevándose una mano a la cara luego de que ella se alejara con el Hyuuga—, es eso o se burla de noso tras.
—Creo que se trata de la primera opción —dijo Ino observándola a lo lejos y después desviando la mirada al Uchiha que estaba en la mesa más retirada acompañado de Jugo y Suigetsu. Temari no paso desapercibida esa mirada y supuso que ahí ocurría algo, sin embargo prefirió no decir nada.
Cuando Tenten regresó, continuaron con la plática mientras desayunaban hasta que el timbre sonó y tuvieron que regresar al aula por sus mochilas para ir al laboratorio de química. Ahí tuvieron que reunirse nuevamente en equipos, pero esta vez fue el profesor el que los conformó, aun así que daron juntas incluyendo a Sasuke, Jugo y un chico llamado Shino, al que ni aún Tenten, recordaba haber visto antes.
Al terminar el periodo escolar Tenten se quedó a la clase de música a practicar, el maestro le dijo que posiblemente ella sería la representante del concurso y que en las próximas semanas evaluaría su entusiasmo y dedicación a la canción que había sido seleccionada por los directivos para represen tarla.
Cuando salió, se encontró con Sasuke saliendo del café, ambos se miraron por un momento hasta que él habló.
—¿Ha terminado tu clase? —preguntó, Tenten no entendió bien cómo era que él también lo sabía, solamente a sus amigas y Neji se le había dicho; antes de que preguntara, Sasuke se adelantó— Tu amiga me lo dijo, y me pidió que me quedara para acompañarte de regreso.
—¿En serio? —comenzó a reír sin creer Hinata hablara con tanta confianza con un chico.
—No —lo habían atrapado—, bueno, sólo lo primero... me he quedado charlando con unos ami gos y como me entretuve un poco más, decidí esperarte. ¿Te molesta?
—E-Eh... no, claro que no. Te lo agradezco —sonrió y ambos comenzaron a caminar—. La se mana pasada, me encontré a tu hermano de camino, hablaba de que no le gustaba caminar solo y cosas así.
—Sí, recuerdo que lo mencionó —respondió—, posiblemente lo encontremos.
—Quizás —ensanchó un poco más su sonrisa, no se había dado cuenta, pero siempre estaba son riendo desde que estaba con él—. Cambiando el tema, ¿qué tipo de películas te gustan?
—Uhm... déjame pensar —alzó la vista al cielo, entrecerrando los ojos, como intentando recor dar—, cualquier tipo, pero supongo que me gustan más las de acción, ¿y a ti?
—De todo, pero... como comprenderás soy una chica y me gusta el romance —se sintió extraña al decir eso, empezó a reírse de sí misma antes de que Sasuke lo hiciera.
—El romance no es exclusivo de chicas, también me gusta —dijo avergonzado de confesar algo como eso; Tenten lo veía detenidamente y éste trataba a toda costa de evadir su mirada—. ¿Qué? ¿Qué tengo?
—¿Eh? No, nada... pero me gustan tus ojos —sonrió tiernamente, Sasuke tragó saliva e intentó buscar otro punto para perder su vista lejos de la mirada de Tenten.
—Gracias, tú... tus ojos son hermosos, al igual que tu sonrisa —dijo sin pensar, poco después su mente comenzó a procesar lo que había dicho y comenzó a desear morir como nunca en su vida.
—¿En serio lo crees? —preguntó, Sasuke volvió su mirada a ella creyendo que estaba jugando al haberle hecho esa pregunta cuando era obvio que así era, pero se llevó una gran sorpresa al verla: se había ruborizado tanto que parecía que había pasado horas en el sol y su mirada se había vuelto aun más brillante, asintió lentamente mientras sentía sus mejillas arder...
—¡Oigan! —alguien les tomó el hombro y ambos pegaron un brinco del susto, era Itachi—, ¿por qué no me esperan?
—Vaya, justo estábamos hablando de ti, ¿no es así? —dijo Tenten, lo saludó y actuó como si nada. Sasuke le dio la razón.
—Entonces, si es cierto lo que dicen, no moriré pronto —se echó a reír mientras seguían cami nando y se separaron donde siempre, para continuar cada quien con su camino.
Mientras continuaba avanzando, seguía preguntándose porque había actuado de aquella forma con Sasuke, intentó excusarse con que había confirmado que eran amigos, pero muy, muy en el fondo, sabía que esa no era la razón, al menos no la que era al ciento por ciento verdadera; ahora estaba temiendo que sus motivos se relacionaran con su antigua atracción por él en el semestre pa sado. Todo era tan confuso; porque tenía un gran sentimiento por Sasuke, pero no sabía si era por simple amistad o por algo más allá de eso.
Cuando llegó a casa, se tumbó en su cama, sin llegar a una conclusión válida a toda la revolución emocional que el susodicho le estaba haciendo experimentar.
Al pasar los días y llegar al fin de semana, todas las horas pensando en esos sentimientos que es taban confundiéndola fueron disminuyendo, se emocionó de salir, independientemente fuese con Neji o no, sino porque era la primera vez en el año que salía con sus amigas nuevamente. Había que dado de verse en la plaza del centro, más específico en el comedor —ya que era el centro del lugar—; Neji e Ino fueron los primeros en llegar, los demás llegaron juntos porque Tenten había pasado por Hinata y Sasuke por ella, esperaron a que Itachi recogiera a Temari para que no se perdieran por ahí.
—Hola, te ves muy linda —dijo Neji al saludar a Tenten, ésta sonrió y le devolvió el cumplido.
Aunque Ino había esperado con Neji por unos diez minutos, no le dirigió la palabra —salvo para saludar—, ya que estaba de parte de Sasuke, aunque este, en ese momento no estaba muy preocu pado por si el Hyuuga lograba algo más con ella. Lo codeó y él simplemente le hizo una mueca di ciendo que no había problema.
—Bueno, bueno... vayamos ya, estoy harta de ver tanto amor alrededor —dijo Ino comenzando a andar, Hinata y Tenten se comenzaron a reír mientras que Itachi sólo sujetó más fuerte las manos de Temari sintiéndose extraño.
—No te preocupes, así es ella pero no lo hace con mala intención —le susurró Temari cerca del cuello, erizándole el vello; se acercó y le besó la mejilla, y le obligó a andar para alcanzar a los demás.
Aunque no se decidían por ver una película, terminaron por escoger una con variedad de géneros —y no la que comentaban en el receso—. Al entrar, se sentaron en la parte media de la sala aco modándose entre los asientos de en medio. No le tomaron mucha importancia al orden, pero al final Neji y Sasuke se sentaron cerca de Tenten.
Por más movimientos que intentara Neji, terminaba topándose con pared puesto que Sasuke no le permitía hacer nada. Lo fulminó con la mirada como diciéndole que al menos en su presencia se comportaría; conforme avanzaba la película Ino se preguntaba si Tenten habría notado la similitud de la historia con su propio caso amoroso. Varias veces volteó a verla y lo único que veía era su com pleta atención a la pantalla sin soltar las palomitas que prácticamente estaba terminándose sola.
Cuando comenzó a haber escenas fuertes, Tenten se hacía pequeña en su asiento, al igual que Neji y Sasuke, ahora así, incómodos de estar al lado de la chica que les gustaba, Hinata se cubría con am bas manos, Ino cerraba los ojos esperando que todo terminada, mientras que Temari cubría los ojos de Itachi diciéndole que esas cosas no debía verlas.
Al final de la película, se dirigieron a la pizzería que estaba al lado del cine, ya que las palomitas no fueron suficientes, juntaron dinero entre todos para comprar una pizza familiar y aunque algunas se negaron al principio, terminaron comiendo también.
—¿Lo notaste? —preguntó Ino al aire—, ¡Todos tenían ojos azules!
—Sí, ¿qué les pasa? —agregó Temari— Eso es racismo.
—¿Pero que dicen? —cuestionó Tenten—, ambas tienen ojos de color, tú, azules y tú, verdes...
—La novia del otro chico tenía ojos castaños —señaló Hinata añadiéndose a la conversación.
—Pero ella no era un papel importante; clasificaban personajes por su color de ojos... ¡Dios, que película tan mala!
—Si te ha encantado, no vayas a decir que no —dijo Temari.
—Bueno, bueno... el chico con el que terminó no estaba nada mal, ¿verdad, Tenten? —dijo Ino, codeándola.
—Ciertamente —respondió nerviosa al notarse observada—, era apuesto y su personaje me en cantó.
—¡Con él si me casaba! —sentenció Ino echándose a reír, Neji, Sasuke e Itachi se sentían algo fuera de lugar, hasta que sirvieron la pizza y todos dejaron de prestarle atención a la película.
Después de pasear un poco por la plaza y darse cuenta de que comenzaba a oscurecer, decidieron que ya era tiempo de regresar a casa. Neji se ofreció a acompañar a Tenten yéndose al final con él y Hinata; Temari e Ino vivían cerca una de la otra por lo cual Itachi, acompañó a su novia y llevó a Ino también.
—No te preocupes, Hina-chan —dijo Tenten—, le diré a mi padre que te lleve a tu casa para que no te vayas sola, le diré a mi madre que le avise a la tuya que ya vamos en camino, ¿está bien? —Hinata asintió y salieron del lugar.
Aunque el camino fue algo silencioso, al llegar Neji le pidió un momento aprovechando que Hinata había ido al baño, ésta aceptó y él comenzó a hablar.
—Escucha, Tenten... —dijo, haciendo una pausa antes de continuar— me la pase muy bien hoy y me he dado cuenta de algunas cosas.
—También me divertí —sonrió—, pero dime, ¿de qué se trata?
—Veras, yo... desde aquella vez que charlamos en la biblioteca y quedamos de ser amigos —tragó saliva, sentía que se quedaba sin aliento— había querido, que así fuera, pero...
Se detuvo, Tenten lo veía esperando que continuara, de repente él la tomó por los hombro y así bajó hasta llegar a sus manos, sus ojos comenzaron a brillar y entonces entrelazó sus dedos con los de ella y al ver que no ponía resistencia continuó.
—Ya no —dijo—, no me conformo con eso, espero que entiendas que tú... bueno, tú me... uhm, me g-gustas... —terminó sin creerse que esas palabras hubiesen salido de su boca.
—¿Estás pensando en voz alta? —preguntó Tenten, su mirada se había vuelto curiosa y estaba tan enfocado en ello que no había notado el rubor en sus mejillas; negó con la cabeza.
—No, esta vez quería que así fuera —enfocó su vista en alguna otra cosa que no fuera en ella, es taba avergonzándose y más porque no había recibido la respuesta que esperaba. Luego de un mo mento de silencio, Tenten suspiró.
—Eres muy lindo, y la verdad es que tú también me gustas... —Neji volvió su mirada a ella, son rió y le comenzó a acariciar la mejilla, y antes de que pudiese hacer algún movimiento más, escuchó unos pasos acercarse e inmediatamente se alejaron.
El padre de Tenten salió acompañado de Hinata, este lanzó una mirada de reproche a Neji quien rápidamente se despidió yéndose de su casa, no sin antes dar otro vistazo a Tenten quien agitaba su mano en forma de despedida.
Sonrió creyéndose ganador del corazón de Tenten, sacó su móvil y comenzó a escribir un mensaje de texto que le mandaría al llegar a casa.
Luego de dejar a Hinata en su casa y escuchar cuestionamientos de su padre, tomó una ducha nuevamente y una vez que se hubo secado el cabello, se sentó en el borde de la cama tratando de explicarse lo que había ocurrido apenas hace un par de horas, o quizás menos.
¿Por qué al escuchar la confesión de Neji —que deseó por mucho tiempo— había estado pen sando siempre en Sasuke? Se llevó las manos a la cara temiendo lo peor... esa película le había dejado secuelas. Fue hasta su escritorio y tomó su teléfono celular, lo revisó y encontró un mensaje nuevo: Me la he pasado muy bien hoy. Bueno, creo que eso ya lo dije, pero... hay algo que me gustaría preguntarte personalmente que hoy no me dio tiempo. Buenas noches, descansa. Espero verte con ansias. Era de Neji. Tampoco entendía porque de repente había pasado a segundo plano el chico que por tanto tiempo había llamado su atención y que ahora que era correspondida, su interés por él había dismi nuido.
Su móvil comenzó a vibrar en sus manos y de inmediato abrió el mensaje nuevo que había reci bido: Es algo tarde, lo sé, pero en serio te agradezco que nos hayas invitado, hablo por mi hermano también; descansa, nos vemos el lunes, buenas noches. Respondió, sonreía cada que tecleaba una palabra hasta que terminó. Algo hizo conexión en su mente y paró en seco.
Se recostó en la cama y simplemente dejó de darle tantas vueltas al asunto; Neji había pasado a segundo plano, así era, es más, ya no importaba... su amigo, Uchiha-kun, se había vuelto algo más que sólo eso, no lo había notado antes pero no había duda, se estaba enamorando de él.
