Capitulo 1
El teléfono sonó en medio de mi ducha. Salí de la regadera y respondí.
"Caroline, sucedió algo. ¿Podrías venir?" dijo Stefan desde el telefono, con voz tensa
"Claro, llego ahora mismo. ¿Sucedió algo malo?" le respondí, extrañada.
"Podría decirse que si"
Llegué a la mansión Salvatore en unos minutos , con mi velocidad de vampiro activada, eso en realidad era bastante sencillo.
"¿Qué sucede?" pregunté, entrando por la puerta.
Stefan estaba solo, sentado en un sillón frente a la chimenea, bebiendo algo que parecía whisky.
Cuando por fin me senté, el me miró con expresión seria.
"¿Está.. Está Elena bien?" pregunté, algo temerosa de su respuesta
"¿Elena? Si, ella está perfectamente. Es sólo que..no sabía si debía decirte esto. Pero creo que debes saberlo, aun así, no me pareció correcto decírtelo por teléfono"
"Suéltalo, Stefan. Me estas poniendo nerviosa"
"Hace unas horas... Rebekah estuvo aqui"
"¿Y? ¿Que quería esa perra?" dije, un poco mas relajada.
"Ella vino a ver a Matt. Se fue de Nueva Orleans"
"Y eso es importante por..." le dije, sin entender porque la partida de esa rubia influía en nuestras vidas.
" Lo importante no fue el que se haya ido, sino el porque. Ella dijo que ni ella ni Elijah tenían ya razón para permanecer allá" dijo Stefan, sin llegar al punto.
" Oh, interesante. Al parecer se cansaron de hacer de familia feliz y unida con Klaus"
"En realidad no pueden seguir asiéndolo porque... Klaus ha muerto" finalmente dijo, mirándome atentamente, esperando mi reacción. Un montón de pensamientos y emociones me inundaron, pero uno prevaleció. La imposibilidad de aquello.
Me reí. Realmente lo hice. Y planeé que sonara relajado, pero más que nada pareció ser una risa nerviosa.
Stefan me miró extrañado.
"Eso es imposible. Klaus es prácticamente invencible"murmuré bajo, ya que casi no me salía la voz, aún así sabiendo que con su audición, Stefan me escucharía.
"Ambos sabemos que prácticamente no es totalmente. Klaus puede ser asesinado, aunque es muy difícil hacerlo. Y al parecer, alguien pudo" De repente empecé a sentir algo creciendo en mi estómago. Algo grande y helado. Algo que se remolineaba y quería gruñir, algo fuerte y que no se quería ir. No me di cuenta que lágrimas saladas salían de mis ojos y corrían por mis mejillas hasta que empezaron a limitar mi visión.
Stefan se acercó y me abrazó.
"Elena me dijo que en realidad no era tan importante, que no valía la pena que te dijera. Pero yo se que él era importante para ti y tiene un gran lugar en tu corazón, aun si no lo admitas".
"No, pero.. No es posible, él.. Él no puede. Él me prometio que no lo volvería a ver jamás, pero no es como si le hubiera creído, en ese momento no estaba preparada para tener algo con el. Yo sólo quería ir a la universidad y mantener una vida normal lo mas que pudiera, y luego, quizá, podría hacerlo, estar con el. Pensé que tendría la eternidad para hacerlo, a fin de cuentas, somos inmortales. Y cuando él me dijo que no volvería a ver su rostro, yo..yo realmente no le creí, porque... Nose, Sólo no lo hice. Siempre pensé que tarde o temprano nos volveríamos a encontrar, a fin de cuentas, el mundo es realmente pequeño y Klaus no es de los que se rinden tan fácilmente." dije, y después comencé a realmente llorar, con gemidos que normalmente me avergonzaba hacer en público. Sentía un gran dolor en el pecho y dolor de estómago. Me dolía la cabeza de tanto llorar y realmente no podía pensar en otra cosa que no fuera en Klaus. Recordaba su sonrisa, inclusive recordaba todo lo malo que había hecho. Sabía que para muchos, quizá hasta Stefan incluido, era una bendición que Klaus ya no caminara por la tierra. Quizá yo antes había pensado asi. Pero no ahora. Yo lo quería aqui y a pesar de que lo odiaba por todo lo que había hecho, no le deseaba la muerte. Ni siquiera dolor. Una parte de mi, pequeña haste ese momento, siempre había sabido mis verdaderos sentimientos por Klaus, pero en ese momento esa pequeña parte creció y me llenó y pude entender muchas cosas. Cuando Tyler se marchó a tomar venganza hacia el, una parte de mi quería impedirlo, no solo por Tyler, sino por el temor casi infundado de que pudiera lograr dañar a Klaus. Jamás lo admití, ni a mi misma, no de forma consciente, pero todas esa pequeñas realidades, y sentimientos que hasta el momento había reprimido, salieron en avalancha, derrumbándome. Y estos, en conjunto con la noticia de su muerte, fueron demasiado. Demasiado dolor. Demasiado arrepentimiento. Inclusive había culpa. Pero más que nada, quería verlo. El conocimiento de que lo quería era abrumador, pero lo era aún más el saber que lo había descubierto (o que me había permitido verlo) justo ahora. Cuando ya no quedaba nada de Klaus, nada mas que un triste y solitario recuerdo en la historia. Bueno, uno largo, pero aun así... Quería verlo. Quería abrazarlo. Quería escuchar esa hermosa voz con ese acento derretidor. Quería ver su rostro y decirle las palabras que tanto tiempo me había pedido escuchar de mi, palabras que siempre le había negado.
Desperté en el sillón de la sala de los Salvatore. Los rostros preocupados de Elena y Bonnie me observaban con detenimiento. Me senté y de repente sentí náuseas. Me dolía la cabeza y seguía sintiendo esa cosa horrible, solo que se había trasladado a mi pecho, y sentía que oprimía mi corazón. Nunca antes hubiera creído que me dolería tanto la muerte de Klaus.
"Caroline, ¿éstas bien?" preguntó Elena.
"Claro que si, Elena, solo llora por placer, ¿verdad Caroline?" Me preguntó Bonnie, esperando hacerme reír, supuse. Pero la broma no pudo penetrar la niebla de mi mente, y solo pude mirarla sin expresión, hasta que las lágrimas volvieron a derramarse.
"Por dios" dije "si continuó así terminaré seca" Pero las lagrimas no tenían intención de irse, y yo no tenía ni las ganas ni la fuerza para detenerlas.
"Rayos, Caroline" dijo Bonnie, mientras ella y Elena me abrazaban. Cuando por fin me calmé, me soltaron.
"Esta noche necesitamos helado. " dijo Elena, con una sonrisa. Una hora después, Bonnie, Elena y yo estábamos sentadas en mi cuarto, con dos baldes de helado, viendo una película. Orgullo y prejuicio. Me gustaba esa película. De repente pensé en lo bonito del acento británico. Luego recordé la voz de Klaus y comencé a gimotear de nuevo.
Horas después, por fin hablamos.
"Caroline, ¿que sucede? Nadie me ha dicho nada" preguntó Bonnie
"Murió" respondió Elena en vez de mi. "Perdón", Continuó diciendo Elena "no pensé..jamas creí que él había sido importante para ti. Y cuando Stefan me dijo lo que había pasado, no le creí, no hasta que lo vi. Pensé que lo odiabas."
"No lo odiaba, bueno, quizá si. Pero lo amaba, aun asi. Lo quiero, todavía"
"¿De quien están hablando?" Bonnie parecía aún mas confundida, si eso era incluso posible.
"Klaus" le respondí, sin conseguir que no se me quebrara la voz.
Bonnie parecío sorprendida por unos minutos, y luego, viéndose aun más confundida dijo:
"Klaus no puede estar muerto"
"Se que era prácticamente imposible, pero prácticamente no es totalmente" murmuré, haciendo acopio de las palabras de Stefan.
"Nadie es invencible" agregó Elena.
"No, no entienden, no es que crea que es imposible que el muera, es que no lo esta, yo tendría que saberlo. ¿Recuerdan? Soy el ancla de las muertes sobrenaturales, si él hubiera muerto, hubiera tenido que venir a mi. Él esta vivo, sino, yo lo sabría."
Elena y yo la miramos atónitas, habiendo olvidado el nuevo estado de la bruja.
"Esta vivo" murmuré, con esperanza. "Pero... ¿Dónde?"
