Ella es hermosa.
Pasamos todo el día juntos, desayunando en la terraza viendo la ciudad, teniendo sexo en mi cama y viendo las nubes hasta el atardecer en el techo del edificio, me costó mucho aceptar la idea que esto solo seria momentáneo.
Ella se fue a la mañana siguiente sin decir nada, ni un sonido de ella. Supongo que gracias a eso abrí los ojos, me estaba enamorando de una mujer que apenas conocía, si hermosa pero demasiado problemática para mí.
-¿No se han vuelto a ver?- me pregunto Chouji mientras prendía un cigarrillo.
-No-exhale el humo en mis pulmones.-Se que no le debo dar tanta importancia pero ya paso una semana después de ese día. Le mande un mensaje pero no respondió.
-Solo diré que no la presiones.
Siguiendo el buen consejo de Chouji, no la llame. Me estaba volviendo loco sin saber nada de ella, hasta que un día alguien llamo a mi puerta, sabía que no podía ser ella a sí que no pensé en la posibilidad de que tocara a mi puerta.
Ahí estaba ella parada mirando hacia abajo; estaba triste. Cuando abrí la puerta fue como si no estuviera ahí, se pasó y se sentó en mi sillón.
-Sé que es raro que este aquí, me fui sin despedirme y no respondí tu mensaje.-iba a decir algo pero ella continuo.- Pensé en no volver a verte pero no te puedo hacer eso a ti, nunca dejo que nadie llegue a estar cerca de mí pero tú lo hiciste. Y aunque al principio no lo quise aceptar
Después dijo esas palabras que jamás pensé escuchar.
Te Amo
Estaba en shock, no supe que decir, realmente no lo vi venir. Lo único que pude hacer era hacerla entender que yo también la amo. La bese hasta que sentí sus lagrimas correr por sus mejillas.
-Temari.- me miro.- Te amo.
