Laxus observaba como Freed se relajaba en la orilla de aquél lago. Sus ojos estaban entrecerrados y sus labios esbozaban una sonrisa que le decía silenciosamente a su compañero que su plan de distraerle de lo que sea que le estaba rondando por la cabeza había funcionado. "Llevamos mucho tiempo juntos y hemos pasado por tantas cosas que sería imposible vivir sin tenerle cerca. Parece que es la única persona en el mundo que me conoce y sabe lo que necesito. No me gusta verle sufrir así…" Por supuesto Laxus jamás diría estas palabras en voz alta a su amigo. Se hacía demasiado el duro y no le gustaba mostrar sus sentimientos ni siquiera al maestro de runas.
"¿Estás mejor, Freed? Deberíamos ir a dormir"
"Claro, Laxus. Gracias por este momento de tranquilidad. Lo necesitaba" Sus hermosos ojos azules se clavaron en los de su dios dedicándole una sonrisa reservada tan solo para él, y tras unos intensos segundos el rubio apartó la mirada y empezó a caminar hacia el hotel un poco aturdido por el momento que acababa de tener con su mejor amigo… "¿Qué ha sido esa sensación?"
En la habitación que compartían Bickslow y Gajeel sorprendentemente reinaba la calma y los dos aprovecharon para conocerse un poco mejor.
"¿Cuánto tiempo lleváis siguiendo a rayitos a todas partes?"
"Vaya forma de hacer las preguntas tienes. ¿Siempre eres así de amigable?"
"Está bieeeeen…. ¿Cuánto tiempo hace que le laméis el…"
"¡Vale, vale! Si tenemos en cuenta los 7 años de Tenroujima, Ever y yo le conocemos desde …mmmmmm….. Unos 13 años, y Freed creo que desde que tiene 7 años, asi que….mmmmm…¡24!"
"Ahora entiendo porque le tiene tan mimado, Gijii"
"jajajajajaja nadie hace por Laxus las cosas que Freed hace, así que es normal que le consienta acercarse a él un poco más que los demás, ¿no? Y tú... ¿Qué tienes con Levy que no se despega de ti?"
"La verdad es que no lo sé… Después de lo que la hice pasar no creo que tenga derecho a intentar conquistarla. Creo que se merece alguien mejor, alguien que nunca la haya dañado"
"Desde fuera da la impresión de que no necesitas conquistarla… ¡Ya lo has hecho!" Sus tótems lo respaldaron "¡Ya está, ya está!"
Los dos siguieron hablando de sus cosas hasta altas horas de la madrugada. Aunque no tenían mucho en común, sus personalidades algo alocadas (en el caso de Bickslow bastante) hacían que compatibilizaran bien, lo que traería un poco de desesperación al resto de sus compañeros de misión…
A la mañana siguiente se reunieron en la recepción del hotel como había ordenado Makarov y mientras Levy y Mirajane terminaban de prepararse, Bickslow decidió torturar un poco a su líder
"Bueno, Laxus. ¿Ya le has dado los buenos días a Mira? ¿O le diste las buenas noches? Quizás deberías decirle que no hace falta que se arregle tanto para ir de misión contigo, que ya es suficientemente hermosa para ti y que…"
"Bickslow, ya sabes qué pasará si sigues con esta conversación…. ¿verdad?"
"¡Venga, no seas así!, solo intento que seas feliz. ¿Por qué nunca quieres hablar conmigo de estas cosas? ¿Por qué siempre con Freed?" Los pucheros exagerados que hizo arrancaron una sonrisa de Freed que se encontraba acomodado en uno de los sillones con la espalda recta y sus manos apoyadas en sus muslos.
"Eso es porque Freed no es molesto como tú y siempre se puede hablar con él sin que intente tomarme el pelo"
"¡Yo no te tomo el pelo!, creo que hacéis buena pareja… Eso es todo"
Al escuchar esto el dolor en el estómago y la ira que Freed sintió en la estación de tren al ver aparecer a Laxus y Mirajane juntos volvió a manifestarse. Esta vez no supo que excusa ponerse a sí mismo sobre lo que sentía, y el remolino de emociones que le dio una tregua la noche anterior en el lago, apareció para desequilibrarle de nuevo.
El viejo Makarov carraspeó para atraer la atención de sus "hijos" justo en el momento que Levy y Mirajane hacían su aparición.
"Es hora de comentaros de que va todo esto" cerró los ojos y con cara de concentración se dispuso a revelar el misterio.
"Necesitan solventar unas incidencias que han ocurrido en una de las mazmorras que se encuentran bajo el palacio. Nos han asignado la tarea pidiendo explícitamente la ayuda de Freed. El resto estáis aquí para protegerle por lo que pueda pasar, ya que hay rumores de que las mazmorras no están deshabitadas y seguro que os encontráis compañía, aunque no han podido decirnos de que tipo. Levy, tu ayudarás a Freed, y Bickslow, tu trabajo es otro, así que te quedas conmigo" Todos le miraban con cara de asombro, en especial Bickslow, que no entendía que podía querer el maestro de él. El silencio le comunicó que no había dudas de momento y que podía continuar.
"Al llegar al palacio el responsable de asignarnos la misión os detallará el resto de cosas y os dejará en el lugar en el que debéis trabajar. Haced todo lo que os pida y tened mucho cuidado allí abajo. Nos encontraremos aquí cuando hayáis acabado. ¡Sed buenos!"
El camino hacia el palacio era una tortura. El día había amanecido especialmente caluroso y los 5 estaban intrigados sobre lo que podrían ser las incidencias.
"¿Por qué quieren la ayuda de Freed?, ¿Es que el resto no somos listos también?" Gajeel decidió entretenerse, y esta vez le tocaba torturar al mago rúnico un rato.
"Freed no es listo, es brillante. Si no te gusta ya puedes largarte" Un tajante y malhumorado Laxus dejó a Gajeel un poco descolocado, ya que no se esperaba que lo defendiera de esa forma tan abierta. "Le protege como una loba a sus cachorros… Todos dicen que Freed es posesivo con él pero, no sé yo quién es más posesivo con quién" El dragon slayer de hierro miró de reojo al mago rúnico, el cual miraba a su vez a su amigo con un ligero rubor en las mejillas y una sonrisa victoriosa que le dedicó a Gajeel.
Mirajane y Levy observaban la breve conversación con distintas sensaciones. La peli-azul se lamentaba de la actitud infantil del hombre al que amaba, y la apodada mujer-demonio miraba al rubio, por el que sentía algo más que amistad, un poco disgustada. Había decidido hablar con él cuando tuvieran un momento a solas e intentar esclarecer si entre ellos podría haber algo o no, aunque era difícil encontrar un momento en el que el dragon slayer de rayos estuviera lo suficientemente receptivo como para mantener una conversación así.
Freed caminaba inusualmente cerca de Laxus. Por primera vez en 2 semanas no estaba pensando en la revolución de sentimientos que se había desencadenado en él, sino que estaba contento de haber ido a esta misión. Pensó en el día en que se conocieron y en como su ídolo acabó con aquél mono gigante salvándole la vida.
Flashback
"G-gracias p-por lo q-que has h-h-hecho" Un avergonzado chico de pelo verde y ojos azul brillante daba las gracias al chico de 3 años más que él que acababa de derrotar al mono gigante que le perseguía.
"¿Eres idiota?, he visto como intentabas escribir runas para protegerte ¿Qué clase de mago eres que no puedes acabar con un simple mono?"
"N-no lo sé…..yo….. me a-asusté" suspiró fuerte, miró al chico rubio que le salvó la vida con una tierna sonrisa y con una repentina determinación se atrevió a decir "¡Me has salvado la vida!, ¡prometo que seré fuerte y que siempre estaré a tu lado para salvarte la tuya! "
"E-espera, ¿¡Qué!?, ¡Yo n-no necesito que nadie m-me salve!" Al ver el ligero rubor y la sonrisa que el chico peli-verde le dedicaba pensó "¡Que mono es!" …
Fin Flashback
Freed también pensaba en la bienvenida tan cálida que le regaló Fairy Tail ese día, y en los momentos que pasó junto a un joven Laxus cuando tan solo eran unos niños.
Él sabía que su amigo era la persona más importante en su mundo, y que siempre lo había sido desde que le conoció, pero lo que sentía últimamente en su presencia estaba confundiéndole, haciéndole bajar sus defensas hasta tal punto que temía que el rubio se diera cuenta de la atracción sexual que existía desde hace unos años hacia su persona. Cada vez que le defendía como acababa de hacerlo o le dedicaba palabras o acciones que no se atrevía a decir ni hacer con nadie más, Freed se iba sintiendo más y más especial.
De repente con un sobresalto se paró y escuchó a su subconsciente mientras por fin le resolvía la identidad del misterioso detonante de su tormenta interior…. "Estás enamorado de él, idiota".
