"Freed… ¿Qué ha pasado?, ¿estás bien?"
"¿Qué?...no…estoooo…. ¡SI!...eeeeh… si, si, e-estoy bien. Podemos continuar Laxus, lo siento"
Mientras todos avanzaban nuevamente el preocupado rubio cogió a Freed por la muñeca impidiéndole continuar.
"¿Vas a poder hacerte cargo del trabajo? Es la primera vez que te veo tan distraído y desconcentrado. Si necesitas algo pídemelo, pero céntrate de una vez"
"¿Que si necesito algo?, ¡Claro que lo necesito!, ¡Necesito estar en tus enormes y musculosos brazos mientras te…!"
"N-no Laxus, solo me he acordado de algo que carece de importancia ahora mismo. De veras que lo siento, no es propio de mí"
"No, no lo es, y por eso me preocupa." El tono suave que empleó para decir la última parte derritió a Freed, que tenía la mirada perdida en los ojos de su dios.
"Laxus se preocupa por mí…. Necesito calmarme y pensar en esto cuando el honor de Fairy Tail no descanse sobre mis hombros"
"De verdad que estoy bien. Sigamos, queda poco para llegar" Sus pies comenzaron a moverse por delante de su líder, no creía que fuera capaz de mantener el paso detrás de él sin perder su mirada en esa espalda grande y musculosa y, por supuesto, en ese trasero tan firme y perfecto.
El palacio no era lo que ellos se esperaron encontrar. Se trataba de una casa de grandes dimensiones, que amenazaba con derrumbarse en cualquier momento, rodeada de un jardín mal cuidado lleno de fuentes secas y caminos con yerbajos. La enorme puerta de entrada chirrió cuando el guarda comenzó a moverla para que entraran nuestros magos.
"Me parece inexplicable que esto pueda estar habitado y…" Mirajane observaba con asombro el terreno.
"que además lo llamen palacio, Gijii"
"Gajeel, seguro que antes se trataba de una casa preciosa. Quién sabe lo que les habrá pasado, a lo mejor tiene que ver con el misterio de las mazmorras" Debido a su enorme cultura Levy siempre encontraba respuestas a los porqués de sus compañeros.
"Da igual lo que les haya pasado. Vamos" Laxus lideró al grupo hacia la entrada del "palacio" y esperaron en la puerta principal a que se abriera.
Un hombrecillo delgado, algo más bajo que Levy, con una barba canosa gigante que le llegaba a las rodillas y que vestía un traje elegante de color rojo les dio la bienvenida calurosamente.
"¡Bienvenidos a mi humilde mansión! Me llamo Borg Belfleur y quiero daros las gracias de antemano por ayudarnos con nuestro problema. Mi mujer y yo llevamos 1 mes desesperados. Como podéis deducir vosotros mismos esta casa no tenía este aspecto y… ¡Pero que estoy diciendo! Disculpad mis modales. Entren y tomemos un té mientras hablamos…..disculpad….¿F-freed Justine se encuentra entre ustedes verdad?"
"Sí señor Belfleur, soy yo"
"Oh, ¡perfecto!, adelante entonces"
El interior de la mansión no tenía mejor aspecto que el exterior, aunque la decoración era bastante exclusiva y de un valor elevado. Los muebles no tenían nada que envidiarle a los que se encontraban en cualquier castillo o palacio de verdad y las alfombras de tela de una calidad exquisita descansaban en todas las estancias que les dió tiempo a observar de reojo mientras llegaban al salón principal. La mujer del hombrecillo llamado Borg era una hermosa mujer joven de pelo dorado y ojos azules como el cielo que vestía un elegante vestido de color rosa pálido. Su miraba se posó en Freed inmediatamente y sin desviarla se presentó.
"¡Bienvenidos!. Me llamo Leyla Belfleur. Por favor, siéntense, en seguida sirven el té"
Mientras todos tomaban asiento agarró la mano del mago rúnico acariciando el logo del gremio.
"Usted debe ser Freed Justine"
"Eeeh…sí señora Belfleur. ¿Cómo ha sabido que…?"
"¡Por favor llámame Leyla!. Lo sé porque tu descripción coincide con la de un joven muy apuesto de pelo verde sedoso y ojos azules hipnotizadores"
"¿Eh? ¿Quién le ha dado esa descripción de mí?"
Mirajane comentó a Levy con un susurro la conversación que acababa de tener lugar entre la señora de la casa y su compañero.
"Vaya con nuestro Freed. ¡Y parecía tímido!. Ya ha conquistado a la señora Belfleur y eso que acabamos de llegar, ¿te has fijado como le acaricia la mano?."
"jajajaja no creo que Freed tuviera esa intención, parece que ella ya le ha visto antes, lo cual hace que todo esto sea muy raro ¿no crees? Y demasiado misterioso… estemos alerta, no me gusta este ambiente."
En ese momento llegaron los sirvientes con el té. El hombrecillo llamado Borg comenzó a hablar cuando los vasos estuvieron llenos.
"Todo ocurrió hace 1 mes. La casa comenzó a deteriorarse rápidamente y el jardín a transformarse en una selva difícil de domar. Buscando el detonante de esta maldición recorrimos la casa de punta a punta hasta que llegamos a las mazmorras, donde uno de mis hijos encontró unos símbolos de color morado que brillaban rodeando toda la puerta. El anciano del pueblo nos comentó que se trataban de runas que él no llegaba a comprender dado su complicado nivel de escritura y nos afirmó que el mago que podría ayudarnos se encontraba en Fairy Tail. Por eso está usted aquí señor Justine".
Hizo una breve pausa para darle un sorbo a su té negro. Freed se iba distrayendo de la conversación ante la intensa mirada que la mujer de Borg le dirigía y de vez en cuando la iba vigilando de reojo mientras se recostaba incómodo en su asiento. Laxus observó a ambos y sobre todo a Leyla, a la que empezó a encontrar especialmente sospechosa e irritante por mirar de esa forma a su amigo. "Esta mujer… o tiene algo extraño, o se ha enamorado de ese idiota a primera vista, Freed es apuesto pero…" ¿Freed es apuesto? ¿Desde cuando él pensaba así de otros hombres y sobre todo de sus amigos? Tampoco es que pensara mucho en las mujeres ya que, al contrario de lo que la gente pensaba, nunca había tenido sexo con ninguna, tan solo cosas puntuales algún día que se había pasado bebiendo, aunque a la mañana siguiente no recordaba siquiera su cara. ¿Quién podría imaginarse que el joven, apuesto y poderoso Laxus Dreyar, nieto del maestro del invencible gremio de magos Fairy Tail era virgen a sus 25 años (más 7 de Tenroujima) de edad? El hombrecillo carraspeó y el dragonslayer centró su atención en sus palabras.
"El resto de vosotros fuisteis elegidos por vuestro maestro. L-lo siento pero…no sabemos que os encontraréis allí abajo. Nadie ha entrado en las mazmorras desde hace 200 años, y están comunicadas con muchos pasadizos subterráneos que no sabemos a dónde conducen. Las runas de la entrada creemos que solo nos impiden el acceso, pero estamos seguros de que dentro hay más de ellas. Señor Justine, contamos con su experiencia para que nuestra familia pueda volver a ser feliz como antes."
"Por supuesto señor Belfleur, intentaré desactivarlas usando todo mi conocimiento. La señorita Mcgarden también es experta en estos temas y entre los dos estoy seguro que lograremos que su casa vuelva a la normalidad"
Levy sonrió a Freed, emocionada porque la había nombrado.
"¡Por supuesto! Daremos todo lo que tenemos, se lo aseguro"
"¡Estupendo!, mi hijo Brinar os llevará a donde se encuentran las runas. No dudo de vuestro poder pero…tened cuidado… por favor"
El experto en runas estaba aliviado de salir de la intensa mirada de esa mujer y poder centrarse en otra cosa. "Runas de complicado nivel de escritura… ¿Quién podría y porqué, escribirlas a esta familia?" Nunca antes había tenido la oportunidad de enfrentarse a las runas de otros magos, así que su nerviosismo era palpable, pero la determinación de quedar bien ante su líder y demostrarle que tenía el mejor guardaespaldas del mundo, le daba el valor suficiente para estar preparado para cualquier cosa que pudiera encontrarse. "¿Seguro que quieres demostrarle que le protegerás de todo? ¿No será que pretendes impresionarle para que caiga a tus pies?" Freed juró en ese momento que si las runas no acababan con él su subconsciente lo haría.
El primogénito de los Belfleur les condujo a la entrada y salió corriendo en cuanto llegaron despidiéndose con un seco y breve "¡Suerte y cuidado ahí abajo!". La puerta se trataba de una enorme y aparentemente pesada roca granítica y las runas que la adornaban brillaban más que las que el mago rúnico de Fairy Tail escribía, además de tener un tono negruzco que no poseían las suyas. Todos se apartaron dejando espacio a los dos expertos.
"Está bien cerebritos… Abrid la puerta para que podamos divertirnos los demás. Gijii"
"Gajeel, si nos presionas tardaremos más en abrirla y tu tardarás más en divertirte…"
"Está bien enana, no presionaré a los señores genios mientr…"
"No es hora de vuestras discusiones matrimoniales. Tú, cállate y vamos a darles espacio" Laxus condujo a Mirajane y Gajeel y los apartó de los otros dos magos sin perderlos de vista.
Después de dos horas interminables y con un calor insoportable Freed logró descifrar el idioma en el que estaban escritas y se dispuso a sobrescribirlas, no sin antes decir a sus compañeros lo que querían decir.
"Estas runas están para impedir el paso como dijo el señor Belfleur, pero además tienen un efecto directo si se intentan manipular y se hace mal. Parece que si no acierto algo ocurrirá, aunque no tengo idea de lo que podrá ser…"
"¿Estás seguro de querer hacerlo, Freed?"
"Laxus, ¿qué clase de mago sería si no lo intentara? Estaré bien" El rubio iba a contestarle, pero la mirada que su amigo le ofreció le decía que confiara en él, por lo que decidió no decir nada más y dejarle que se concentrara. Un nudo provocado por los nervios apareció en su estómago y su mirada estaba fija en su capitán. "Ten cuidado".
Sacó su espada y con mucho cuidado se dispuso a realizar su trabajo. Respiró hondo y comenzó a sobrescribir. Sus compañeros no quitaban ojo de encima al ritual y suspiraron aliviados cuando observaron que el brillo intenso de las runas desaparecía.
"Gijii, es verdad rayitos, ¡tú chico es un genio!" Gajeel decidió provocar a su homólogo de rayos sin que Freed pudiera escuchar el comentario. El aburrimiento se apoderaba de él.
"¿Mi chico?" Laxus intentó con todas sus fuerzas que ese comentario no le afectara, pero por algún extraño motivo lo hizo y, por lo tanto, decidió ignorarle ofreciendole una de sus caras de indiferencia para que el resto no supiera la reacción que había provocado en él.
"Freed, tú ya has hecho tu parte. Gajeel y yo abriremos la puerta. Descansa un poco mientras"
El mago rúnico se lo agradeció asintiendo con la cabeza y se sentó a observar a sus compañeros, en especial a su dios. Siempre que Laxus hacía algún trabajo físico se deleitaba observando como sus músculos trabajaban y se marcaban a través de su camiseta empapada con el sudor procedente del esfuerzo. Ya tendría algo en lo que pensar esta noche mientras se relajaba.
La puerta finalmente cedió y se abrió con un estrepitoso golpe contra el suelo, provocando una humareda que les inundó los pulmones y un consiguiente ataque de tos del que tardaron en desprenderse.
"Tenía razón el hombrecillo, hace mucho que nadie entra aquí. ¿Alguien puede darnos algo de luz? ¡No me puedo creer que no me haya acordado de la luz!"
Levy contestó a Mirajane con una sonrisa.
"Parece que soy la única que ha pensado lo que hay que traer a una mazmorra, aunque solo tengo una antorcha"
"Yo he traído otra. Será suficiente"
"¡Por supuesto! Los dos cerebritos han pensado en todo, como no…" Gajeel estaba sacando de quicio a sus compañeros de misión con su aburrimiento.
"¿Nunca vas a aprender a callarte?. Ya que Levy sabe también sobrescribir runas creo que será más rápido que Freed le explique cómo manipular estas más complicadas y separarnos. No creo que las amenazas que encontremos requieran que vayamos todos juntos"
"Creo que es una buena idea Laxus. Yo iré con Mira y Gajeel. ¡Seguro que tú solo puedes proteger a Freed perfectamente! "
Levy le guiñó el ojo a Freed, que intentó no ruborizarse sin éxito ante la acción. "¿Sabrá ella lo que siento por él? no, no creo, es imposible, si yo mismo me enteré hace un rato"
"C-claro que puedo. Tened cuidado"
"¿¡Qué!? Yo también puedo protegerte a ti sin ayuda de nadie"
"Gajeel, quiero que Mira venga conmigo, si no te gusta puedes irte con ellos"
Dignamente agarró por el brazo a Mira y comenzó a andar hacia uno de los túneles.
"¡E-espera!...Aaaayyyy mujeres… Gijii" EL dragonslayer de acero siguió los pasos de las dos magas a la vez que le decía a Laxus… "rayitos… ¡Cuida bien de TU chico!"
"¿¡Qué!?" Freed agradeció la oscuridad del lugar, la cual no dejaba ver a su compañero la rojez de su cara al oír lo que le llamó el escandaloso dragonslayer.
Los dos compañeros de equipo caminaban silenciosamente por la oscura mazmorra y, aunque no era la primera vez ni mucho menos que hacían esto, Freed estaba más nervioso que otras veces debido a su recién descubierto amor por su líder. "Estoy solo en una mazmorra oscura con Laxus… Oh Dios…"
"No te alejes de mí, ¿entendido?"
"Sí, Laxus" "No tenía pensado hacerlo"
Gracias a tod s por llegar hasta aquí. Espero que os esté gustando.
Agradecería cualquier comentario bueno o malo que tengáis que hacerme ya que es el primer fanfic que hago y me gusta aprender de mis errores. Sin que sean ofensivos -.- no creo que lo esté haciendo tan mal jeje.
Guest
meeeeeeeeeeeeeee encanta! la conti xfa
Gracias! Intento que os guste igual que yo estoy disfrutando haciéndolo. Muak.
